Scielo RSS <![CDATA[Gaceta Sanitaria]]> http://www.scielosp.org/rss.php?pid=0213-911120140003&lang=pt vol. 28 num. 3 lang. pt <![CDATA[SciELO Logo]]> http://www.scielosp.org/img/en/fbpelogp.gif http://www.scielosp.org <![CDATA[<b>Prevention, iatrogeny, and public health</b>]]> http://www.scielosp.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0213-91112014000300001&lng=pt&nrm=iso&tlng=pt <![CDATA[<b>Evaluation of the Health Observatory of Asturias (Spain)</b>: <b>web and social network metrics and health professionals' opinions</b>]]> http://www.scielosp.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0213-91112014000300002&lng=pt&nrm=iso&tlng=pt Objetivo: Este estudio tiene como objetivo evaluar el Observatorio de Salud de Asturias (OBSA), que recoge y difunde, mediante web y redes sociales, datos de salud de Asturias. Método: Se trata de un estudio transversal realizado entre 2012 y 2013. Incluye una evaluación de proceso, mediante el registro de métricas de alcance de la web del OBSA y de Facebook y Twitter, y mediante un cuestionario online que analiza la utilización y la satisfacción por parte de los responsables de salud de Asturias. Además, incluye una evaluación de resultados con diseño no experimental, que estima potenciales efectos mediante el cuestionario. Resultados: El número total de visitas a la web aumentó durante el año 2012, con más de 37.000 visitas. El cuestionario (n = 43) mostró que el 72,1% de los profesionales conocían el OBSA, y de éstos un 81,5% lo utilizaban. Además, la mayoría declaró estar satisfecho con el OBSA y afirmó que fomenta la cooperación entre profesionales (51,61%). Conclusión: El OBSA es conocido y consultado por la mayoría de los profesionales encuestados, y está consiguiendo alcanzar algunos de sus principales objetivos, como informar y estimular el debate. De acuerdo con los resultados obtenidos, las tecnologías de la información y la comunicación podrían desempeñar un importante papel en la presentación de datos de salud en un formato más interactivo y accesible.<hr/>Objective: To evaluate the Health Observatory of Asturias (Observatorio de Salud de Asturias [OBSA]), which collects and disseminates health data from Asturias through a website and social networks. Method: A cross-sectional study was conducted between 2012 and 2013. The study included a process evaluation that analyzed the reach of the OBSA's website, Facebook and Twitter accounts through web metrics and the use made by health professionals in Asturias of these media. Satisfaction was assessed through an online questionnaire. To estimate the potential effects of the OBSA, the study also included an evaluation of the results with a non-experimental design. Results: The total number of visits to the website increased in 2012, with more than 37,000 visits. The questionnaire (n = 43) showed that 72.1% of the health professionals knew of the OBSA and that 81.5% of them had used it. Most health professionals reported they were satisfied with the OBSA and believed that it encouraged cooperation among professionals (51.6%). Conclusion: The OBSA is known and consulted by most health professionals and is achieving some of its main objectives: to inform health staff and stimulate discussion. According to the results, information and communication technologies could play an important role in the presentation of health data in a more interactive and accessible way. <![CDATA[<b>Exposure pathways to pesticides in schoolchildren in the Province of Talca, Chile</b>]]> http://www.scielosp.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0213-91112014000300003&lng=pt&nrm=iso&tlng=pt Objetivo: Describir la concentración de plaguicidas en diferentes matrices ambientales en dos períodos de tiempo (baja y alta producción agrícola local) y estimar la asociación entre la presencia de residuos de plaguicidas en las matrices y su uso en el hogar con variables sociodemográficas de escolares de la Provincia de Talca. Métodos: Estudio de diseño transversal en 190 escolares. Se encuestó a las familias para conocer el consumo de vegetales de los escolares en la escuela y en el hogar, el uso de plaguicidas en el hogar y otras variables sociodemográficas. También se midieron los residuos de plaguicidas en vegetales y agua consumidos por los escolares y en el suelo de 14 escuelas. Resultados: La matriz vegetal presenta la mayor concentración de residuos en ambos períodos de tiempo, tanto en escolares urbanos como rurales. Los residuos de plaguicidas más frecuentes en los vegetales fueron clorpirifos, difenilamina, pirimetanil y tiabendazol. En los hogares se usan principalmente piretroides y organofosforados en la época de verano. Se encontraron residuos de plaguicidas peligrosos, como azinfos metil y dimetoato, en vegetales consumidos por los escolares en las escuelas y hogares, y de organoclorados en el suelo de algunas escuelas. Conclusiones: Se sugiere elaborar propuestas de prevención y control de la exposición a plaguicidas en la población escolar, y evaluar los efectos en la salud de los escolares.<hr/>Objective: To describe pesticide concentrations in distinct environmental matrices at two time points (low and high seasons in local agricultural production) and to estimate the association between the presence of pesticide residues in matrices and the use of pesticides in the home with the sociodemographic variables of schoolchildren in the Province of Talca, Chile. Methods: A cross-sectional study was conducted in 190 schoolchildren. Families were surveyed about their children's vegetable consumption in school and at home, the use of pesticides in the home, and other sociodemographic variables. Additionally, we measured pesticide residues in vegetables and water consumed by the schoolchildren and in the soil of 14 schools. Results: At both time points, the vegetable matrix had the highest pesticide concentration, both in urban and rural schoolchildren. The most common pesticide residues in vegetables were chlorpyrifos, diphenylamine, pyrimethanil, and thiabendazole. In the home, pyrethroid and organophosphate pesticides were mainly used in summer. Dangerous pesticide residues such as azinphos methyl and dimethoate were found in vegetables consumed by the children in schools and households, and organochlorines were found in the soil in some schools. Conclusions: Pesticide exposure should be limited and the health effects related to pesticide exposure should be assessed in the school population. <![CDATA[<b>Trends in HIV prevalence and associated risk behaviors in female sex workers in Catalonia (Spain)</b>]]> http://www.scielosp.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0213-91112014000300004&lng=pt&nrm=iso&tlng=pt Objetivos: Describir las tendencias en la prevalencia del VIH, las conductas sexuales de riesgo y otros indicadores de salud sexual y reproductiva en mujeres trabajadoras del sexo durante 2005-2011. Metodología: Estudios transversales realizados de forma bienal en mujeres trabajadoras del sexo reclutadas en Cataluña en la calle, en pisos y en locales (n = 400). Aparte de un cuestionario anónimo, se recogieron muestras de fluido oral para estimar la prevalencia del VIH. La significación de las tendencias lineales en las proporciones se analizó mediante el test de tendencias lineales de Mantel. Resultados: El porcentaje de trabajadoras del sexo que usó preservativo de forma inconstante con los clientes (últimos 6 meses) se incrementó del 5,1% en 2005 al 9,9% en 2011 (p = 0,005), al igual que con las parejas estables (del 86,2% al 94,4%; p = 0,002). La prevalencia de infecciones de transmisión sexual (ITS) autodeclaradas aumentó del 14% en 2005 al 20,6% en 2011 (p = 0,001). La prevalencia del VIH se ha mantenido constante a lo largo de los años (alrededor del 2%), y es mayor en las españolas (14,7% en 2011). Discusión: Se observa una estabilización en la prevalencia del VIH en las mujeres trabajadoras del sexo, superior en las españolas. El incremento de las relaciones sexuales desprotegidas y de la prevalencia de ITS en las trabajadoras del sexo durante 2005-2011 pone de relieve una posible relajación en las conductas preventivas del colectivo, por lo que deben continuar las intervenciones dirigidas a disminuir la transmisión de estas infecciones, así como de los embarazos no deseados.<hr/>Objectives: To describe trends in HIV prevalence, sexual risk behaviors and other sexual health indicators in female sex workers (SW) from 2005 to 2011. Methods: Cross-sectional studies were conducted biennially among SW recruited in Catalonia (Spain) in the street, flats and clubs (n = 400). In addition to an anonymous questionnaire, oral fluid samples were collected to estimate HIV prevalence. Linear trends in proportions were assessed by the Mantel test. Results: The percentage of SW who used condoms inconsistently with clients (past 6 months) increased from 5.1% in 2005 to 9.9% in 2011 (p = 0.005); this percentage also increased with steady partners (86.2% in 2005 to 94.4% in 2011, p = 0.002). The prevalence of self-reported sexually transmitted infections (STI) increased from 14% in 2005 to 20.6% in 2011 (p = 0.001). The prevalence of HIV held constant over the years (about 2%), being higher in Spanish women (14.7% in 2011). Discussion: The prevalence of HIV in SW remained stable over the years, being higher in Spanish SW. The increase in unprotected sex and in the prevalence of self-reported STI among SW from 2005 to 2011 highlights a possible relaxation in preventive behaviors in this group. Interventions to reduce the transmission of these infections, as well as unwanted pregnancies, should continue in Catalonia in SW. <![CDATA[<b>Association between hours of television watched, physical activity, sleep and excess weight among young adults</b>]]> http://www.scielosp.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0213-91112014000300005&lng=pt&nrm=iso&tlng=pt Objetivo: Analizar la asociación de las horas de televisión, la actividad física autorreferida y las horas de sueño con el exceso de peso corporal o el índice de masa corporal (IMC) en población universitaria. Métodos: Se han analizado de forma transversal los datos basales de 1135 participantes de 17 a 35 años de edad del proyecto "Dieta, antropometría y salud en población universitaria". Se recogió información sobre las horas de televisión y de sueño, la actividad física, el peso y la talla autorreferidos, y otras variables de interés. Se calculó el IMC (kg/m²) y se definió el exceso de peso (IMC ≥25). Se usó regresión logística múltiple para analizar la asociación entre las variables de interés y el exceso de peso (no/sí), y regresión lineal múltiple para el IMC. Resultados: La prevalencia de exceso de peso fue de 13,7% (11,2% sobrepeso y 2,5% obesidad). Se encontró una asociación significativa entre el exceso de peso y más horas de televisión. Tomando como referencia a los que veían televisión ≤1 h al día, los que la veían >2 h al día (categoría superior) presentaron una odds ratio de 2,13 (intervalo de confianza del 95%: 1,37-3,36; p tendencia: 0,002). Una menor actividad física autorreferida se asoció a un mayor riesgo de exceso de peso, aunque la asociación sólo resultó significativa en el análisis de regresión lineal múltiple (p = 0,037). No se encontró asociación entre el exceso de peso y las horas de sueño. Conclusiones: Más horas de televisión y una menor actividad física se asociaron significativamente con un aumento del IMC en la población universitaria estudiada. Ambos factores pueden modificarse con estrategias preventivas.<hr/>Objective: To explore the association between excess weight or body mass index (BMI) and the time spent watching television, self-reported physical activity and sleep duration in a young adult population. Methods: We analyzed cross-sectional baseline data of 1,135 participants (17-35 years old) from the project Dieta, salud y antropometría en población universitaria (Diet, Health and Anthrompmetric Variables in Univeristy Students). Information about time spent watching television, sleep duration, self-reported physical activity and self-reported height and weight was provided by a baseline questionnaire. BMI was calculated as kg/m² and excess of weight was defined as ≥25. We used multiple logistic regression to explore the association between excess weight (no/yes) and independent variables, and multiple linear regression for BMI. Results: The prevalence of excess weight was 13.7% (11.2% were overweight and 2.5% were obese). A significant positive association was found between excess weight and a greater amount of time spent watching television. Participants who reported watching television >2 h a day had a higher risk of excess weight than those who watched television ≤1 h a day (OR = 2.13; 95%CI: 1.37-3.36; p-trend: 0.002). A lower level of physical activity was associated with an increased risk of excess weight, although the association was statistically significant only in multiple linear regression (p = 0.037). No association was observed with sleep duration. Conclusion: A greater number of hours spent watching television and lower physical activity were significantly associated with a higher BMI in young adults. Both factors are potentially modifiable with preventive strategies. <![CDATA[<b>Variability and opportunity costs among the surgical alternatives for breast cancer</b>]]> http://www.scielosp.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0213-91112014000300006&lng=pt&nrm=iso&tlng=pt Objetivos: Analizar la variabilidad poblacional del tratamiento quirúrgico del cáncer de mama, tanto en régimen de ingreso como ambulatorio, mediante cirugía conservadora más radioterapia y cirugía no conservadora, y estimar el coste de oportunidad asociado a la utilización de una u otra. Métodos: Estudio observacional de las variaciones geográficas en las tasas estandarizadas de cirugía conservadora y no conservadora realizadas en 199 áreas de salud españolas durante 2008-2009. Los costes se calcularon de manera indirecta, mediante All-Patients Diagnosis Related Groups (AP-DRG) y de manera directa a partir de costes registrados por la Red Española de Costes Hospitalarios (RECH). Resultados: Las tasas estandarizadas de cirugía conservadora y no conservadora por cada 10.000 mujeres fueron 6,84 y 4,35, respectivamente, con un rango de variación entre áreas de 2,95 y 3,11. En el año 2009, el 9% de la cirugía conservadora se realizó mediante cirugía mayor ambulatoria, pero más de un tercio de las áreas no registraron ninguna intervención de este tipo. Según RECH, el coste medio de la cirugía conservadora fue de 7078 €, y el de la cirugía no conservadora fue de 6161 €. Utilizando AP-DRG, estos costes fueron de 9036 € y 8526 €, respectivamente. Sin embargo, el coste de oportunidad de la cirugía conservadora resultó inferior al coste de la cirugía no conservadora, a partir de un 46% de utilización de cirugía mayor ambulatoria según RECH o un 23% según AP-DRG. Conclusiones: La cirugía conservadora realizada mediante cirugía mayor ambulatoria se perfila como la opción con menor coste de oportunidad en el tratamiento quirúrgico del cáncer de mama, a partir de cierto umbral, cuando ambas, conservadora y no conservadora, son de elección.<hr/>Objective: To analyze medical practice variation in breast cancer surgery (either inpatient-based or day-case surgery), by comparing conservative surgery (CS) plus radiotherapy vs. non-conservative surgery (NCS). We also analyzed the opportunity costs associated with CS and NCS. Methods: We performed an observational study of age- and sex-standardized rates of CS and NCS, performed in 199 Spanish healthcare areas in 2008-2009. Costs were calculated by using two techniques: indirectly, by using All-Patients Diagnosis Related Groups (AP-DRG) based on hospital admissions, and directly by using full costing from the Spanish Network of Hospital Costs (SNHC) data. Results: Standardized surgery rates for CS and NCS were 6.84 and 4.35 per 10,000 women, with variation across areas ranging from 2.95 to 3.11 per 10,000 inhabitants. In 2009, 9% of CS was performed as day-case surgery, although a third of the health care areas did not perform this type of surgery. Taking the SNHC as a reference, the cost of CS was estimated at 7,078 € and that of NCS was 6,161 €. Using AP-DRG, costs amounted to 9,036 € and 8,526 €, respectively. However, CS had lower opportunity costs than NCS when day-case surgery was performed frequently-more than 46% of cases (following SNHC estimates) or 23% of cases (following AP-DRG estimates). Conclusions: Day-case CS for breast cancer was found to be the best option in terms of opportunity-costs beyond a specific threshold, when both CS and NCS are elective. <![CDATA[<b>Real waiting times for surgery</b>: <b>proposal for an improved system for their management</b>]]> http://www.scielosp.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0213-91112014000300007&lng=pt&nrm=iso&tlng=pt Objectives: In Spain, official information on waiting times for surgery is based on the interval between the indication for surgery and its performance. We aimed to estimate total waiting times for surgical procedures, including outpatient visits and diagnostic tests prior to surgery. In addition, we propose an alternative system to manage total waiting times that reduces variability and maximum waiting times without increasing the use of health care resources. This system is illustrated by three surgical procedures: cholecystectomy, carpal tunnel release and inguinal/femoral hernia repair. Methods: Using data from two Autonomous Communities, we adjusted, through simulation, a theoretical distribution of the total waiting time assuming independence of the waiting times of each stage of the clinical procedure. We show an alternative system in which the waiting time for the second consultation is established according to the time previously waited for the first consultation. Results: Average total waiting times for cholecystectomy, carpal tunnel release and inguinal/femoral hernia repair were 331, 355 and 137 days, respectively (official data are 83, 68 and 73 days, respectively). Using different negative correlations between waiting times for subsequent consultations would reduce maximum waiting times by between 2% and 15% and substantially reduce heterogeneity among patients, without generating higher resource use. Conclusion: Total waiting times are between two and five times higher than those officially published. The relationship between the waiting times at each stage of the medical procedure may be used to decrease variability and maximum waiting times.<hr/>Objetivos: En España, la información oficial sobre tiempos de espera para cirugía está basada en el tiempo desde que se indica la cirugía hasta que se realiza. Nuestro objetivo es estimar el tiempo de espera total considerando también la visita al especialista y las pruebas diagnósticas previas a la cirugía, y proponer un sistema alternativo para gestionar tiempos de espera totales que reduce la variabilidad y los tiempos máximos sin incrementar los de recursos. Se ilustra para tres procedimientos quirúrgicos: colecistectomía, reparación quirúrgica del túnel carpiano y de la hernia inguinal/femoral. Métodos: Con datos de dos Comunidades Autónomas, se ajusta mediante simulación, una distribución teórica del tiempo de espera total, asumiendo independencia de los tiempos de cada etapa del proceso asistencial. Se muestra un sistema alternativo donde el tiempo de espera para la segunda consulta se establece condicionado al esperado previamente en la primera consulta. Resultados: Los tiempos de espera totales medios para la colecistectomía, túnel carpiano y hernia inguinal/femoral son 331, 355 y 137 días, siendo los oficiales 83, 68 y 73, respectivamente. Utilizando diferentes correlaciones negativas entre los tiempos de espera de consultas sucesivas se reducirían tanto los tiempos de espera máximos (entre el 2% y el 15%) como la heterogeneidad entre pacientes, sin mayor uso de recursos. Conclusión: Los tiempos totales de espera son entre dos y cinco veces mayores que los publicados oficialmente. La relación entre tiempos de espera en cada etapa del procedimiento puede utilizarse para reducir la variabilidad y los tiempos máximos de espera. <![CDATA[<b>Effectiveness of a multicomponent smoking cessation intervention in primary care</b>]]> http://www.scielosp.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0213-91112014000300008&lng=pt&nrm=iso&tlng=pt Objetivo: Evaluar la efectividad de un programa multicomponente aplicado en atención primaria por enfermeras. Método: Estudio no experimental pre-post. Se incluyeron 145 fumadores pertenecientes al Área V de Asturias. La intervención consistió en un tratamiento multicomponente grupal, de 7 semanas de duración, aplicado por enfermeras de atención primaria. Resultados: La media de edad fue de 52 años. Los varones representaban el 39,73% de la población estudiada. La tasa de abstinencia en el postratamiento fue del 51,1% (intervalo de confianza del 95%: 42,4-59,6). A los 12 meses, la tasa de abstinencia era del 41,1% (intervalo de confianza del 95%: 32,6-49,6). El cambio observado entre el final de la intervención y el control a los 6 y 12 meses fue en ambos casos estadísticamente significativo (p = 0,035 y p = 0,013, respectivamente). Entre los que no habían dejado de fumar se observó un descenso del consumo de cigarrillos al día estadísticamente significativo. El mayor consumo previo, una mayor puntuación en el test de Fagerström y un número menor de sesiones recibidas se relacionaron de manera estadísticamente significativa con la persistencia del hábito tabáquico a los 12 meses. Conclusiones: El tratamiento multicomponente aplicado fue altamente efectivo. Se sugiere la conveniencia de realizar un entrenamiento específico a los profesionales de la salud de cara a implantar este tipo de intervenciones en el ámbito de la atención primaria, como alternativa al consejo médico para aquellos fumadores que lo precisen.<hr/>Objective: To evaluate the effectiveness of a multicomponent program applied by nurses in primary care. Method: A non-experimental pre-post study was carried out in 145 smokers from Area V of Asturias (Spain). The intervention consisted of a multicomponent group treatment program, applied for 7 weeks by primary care nurses. Results: The mean age was 52 years. Men accounted for 39.73% of the study population. The abstinence rate at post-treatment was 51.1% (95% CI: 42.4 to 59.6). At 12 months, the abstinence rate was 41.1% (95% CI: 32.6 to 49.6). The change between the end of the intervention and follow-up at 6 and 12 months was statistically significant at both time points (p = 0.035 and p = 0.013, respectively). Among participants who had stopped smoking, there was a statistically significant decline in daily cigarette consumption. Factors that were statistically significantly associated with continued smoking at 12 months were heavier smoking before the intervention, higher scores on the Fagerström test, and a lower number of sessions attended. Conclusions: The multicomponent treatment program was highly effective. The results suggest the desirability of specific training for health professionals to implement this type of intervention in primary care as an alternative to medical advice for smokers who need it. <![CDATA[<b>Influence of distinct criteria for selecting patients for swabbing on estimation of the effectiveness of the influenza vaccine</b>]]> http://www.scielosp.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0213-91112014000300009&lng=pt&nrm=iso&tlng=pt Objetivo: Estimar la efectividad de la vacuna antigripal según el criterio de selección en la toma de frotis. Método: Estudio de casos y controles de casos confirmados (n = 909) y controles negativos para gripe (n = 732) en las temporadas 2010-2011 a 2012-2013 en Navarra. La efectividad ajustada de la vacuna se estimó incluyendo todos los frotis de pacientes con síndrome gripal y seleccionando sólo los dos primeros por médico y semana. Resultados: Los dos primeros pacientes por médico y semana estaban menos vacunados (7,9% frente a 12,5%, p = 0,021) y se confirmaron menos para gripe (53,6% frente a 66,4%, p <0,001), diferencias que se redujeron al ajustar por covariables. La efectividad de la vacuna calculada con todos los frotis fue del 49% (intervalo de confianza del 95% [IC95%]: 23-66%) y del 55% (IC95%: 27-72%) al analizar los dos primeros frotis semanales. Conclusión: La selección de los primeros pacientes semanales puede sesgar la efectividad de la vacuna antigripal, aunque en las temporadas analizadas este sesgo fue pequeño.<hr/>Objective: To estimate the effectiveness of the influenza vaccine under different criteria for selecting patients for swabbing. Method: A case-control study was performed of laboratory-confirmed cases (n = 909) and negative controls for influenza (n = 732) in the 2010-2011 to 2012-2013 seasons in Navarre (Spain). The adjusted vaccine effectiveness was estimated by including all swabs from patients with influenza-like-illness and selecting only the first two cases per physician and week. Results: The first two patients per physician and week were less frequently vaccinated against influenza (7.9% vs. 12.5%, p = 0.021) and less often received confirmation of influenza (53.6% vs. 66.4%, p <0.001) than subsequent patients. These differences decreased after adjustment for covariates. The effectiveness of the influenza vaccine was 49% (95% CI: 23-66%) when all swabs were included and was 55% (95% CI: 27-72%) when we selected the first two swabs per week and physician. Conclusion: The selection of the first two patients per physician and week may bias assessment of the effectiveness of the influenza vaccine, although this bias was small in the seasons analyzed. <![CDATA[<b>Post-traumatic stress disorder in schoolchildren after the 2011 earthquake in Lorca (Spain)</b>]]> http://www.scielosp.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0213-91112014000300010&lng=pt&nrm=iso&tlng=pt Objetivo: Analizar la prevalencia del trastorno de estrés postraumático (TEPT) en menores al mes y al año del terremoto de Lorca, en 2011. Métodos: Mediante un diseño secuencial-transversal, 495 escolares al mes y 374 al año, de entre 8 y 12 años de edad, procedentes de centros educativos de la ciudad, fueron evaluados para TEPT completo y parcial utilizando la Children Postraumatic Stress Disorder Symtoms Scale. Resultados: El 55,4% de los menores (65,6% niñas y 46,9% niños) presentaba TEPT al mes del seísmo, y el 40,1% (44,5% niñas y 35,9% niños) al año. Una de cada dos niñas pequeñas (8-10 años) presenta TEPT al año del terremoto. Discusión: Se constata un efecto diferencial de sexo y edad: los menores más pequeños, especialmente las niñas, son colectivos de especial riesgo, incluso al año del desastre.<hr/>Objective: To determine the prevalence of post-traumatic stress disorder (PTSD) in children after the 2011 earthquake in Lorca (Spain). Methods: By using a cross-sequential design, children aged from 8 to 12 years (495 students at 1 month and 374 at 1 year) were assessed for full and partial PTSD using the Post-traumatic Children's Symptoms Stress Disorder Scale. Results: The percentage of children with PTSD was 55.4% (65.6% of girls and 46.9% of boys) at 1 month and 40.1% (44.5% girls and 35.9% children) at 1 year. One in two young girls (8-10 years) had PTSD 1 year after the earthquake. Discussion: A differential effect was observed due to gender and age, in which younger children, especially girls, were particularly at risk, even 1 year after the earthquake. <![CDATA[<b>Experience of knowledge translation in the ITSAL (immigration, work and health) research project with representatives of the target population</b>]]> http://www.scielosp.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0213-91112014000300011&lng=pt&nrm=iso&tlng=pt Se describe una experiencia de transferencia de conocimiento entre investigadores del proyecto ITSAL (Inmigración, Trabajo y SALud) y representantes de asociaciones que trabajan con población inmigrante para discutir los resultados obtenidos en esta investigación y las líneas de futuro. Para ello se llevó a cabo una reunión en la que participaron tres investigadoras y 18 representantes de 11 instituciones. Tras una exposición de la metodología y los resultados del proyecto ITSAL, todos los asistentes comentaron los resultados presentados y líneas de investigación de interés. Se pusieron de manifiesto coincidencias entre ambas partes y también se obtuvieron propuestas de interés para el proyecto ITSAL. Entendemos el proceso descrito como una aproximación a la validación social de algunos resultados principales del proyecto. Esta experiencia nos ha permitido abrir un canal de comunicación con la población diana del estudio, en línea con la necesaria interacción de investigadores y población.<hr/>This article describes the experience of knowledge translation between researchers of the ITSAL (immigration, work and health) project and representatives of organizations working with immigrants to discuss the results obtained in the project and future research lines. A meeting was held, attended by three researchers and 18 representatives from 11 institutions. Following a presentation of the methodology and results of the project, the participants discussed the results presented and research areas of interest, thus confirming matches between the two sides and obtaining proposals of interest for the ITSAL project. We understand the process described as an approach to social validation of some of the main results of this project. This experience has allowed us to open a channel of communication with the target population of the study, in line with the necessary two-way interaction between researchers and users. <![CDATA[<b>Applying the WHO recommendations on health-sector response to violence against women to assess the Spanish health system</b>: <b>a mixed methods approach</b>]]> http://www.scielosp.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0213-91112014000300012&lng=pt&nrm=iso&tlng=pt This methodological note describes the development and application of a mixed-methods protocol to assess the responsiveness of Spanish health systems to violence against women in Spain, based on the World Health Organization (WHO) recommendations. Five areas for exploration were identified based on the WHO recommendations: policy environment, protocols, training, accountability/monitoring, and prevention/promotion. Two data collection instruments were developed to assess the situation of 17 Spanish regional health systems (RHS) with respect to these areas: 1) a set of indicators to guide a systematic review of secondary sources, and 2) an interview guide to be used with 26 key informants at the regional and national levels. We found differences between RHSs in the five areas assessed. The progress of RHSs on the WHO recommendations was notable at the level of policies, moderate in terms of health service delivery, and very limited in terms of preventive actions. Using a mixed-methods approach was useful for triangulation and complementarity during instrument design, data collection and interpretation.<hr/>Esta nota metodológica describe el desarrollo de un protocolo de investigación que utiliza métodos mixtos para evaluar la respuesta del sistema sanitario español a la violencia contra las mujeres, partiendo de las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS). A partir de estas recomendaciones, se definieron cinco áreas para su evaluación: políticas, protocolos, formación, rendición de cuentas/monitoreo, y acciones de prevención y promoción. Se desarrollaron dos instrumentos - un conjunto de indicadores para orientar la revisión sistemática de fuentes secundarias, y una guía de entrevista, que se utilizó con 26 informantes clave - y se aplicaron en los 17 sistemas sanitarios autonómicos. Se evidenciaron diferencias entre autonomías y entre las cinco áreas evaluadas: notable progreso en políticas, menos destacado en la prestación de servicios y muy limitados en acciones preventivo-promocionales. Combinar métodos permitió lograr triangulación, complementariedad y desarrollo, durante el diseño de los instrumentos, la recogida de información y su interpretación. <![CDATA[<b>Definition of hospital discharge, serious injury and death from traffic injuries</b>]]> http://www.scielosp.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0213-91112014000300013&lng=pt&nrm=iso&tlng=pt La vigilancia de las lesiones producidas por tráfico comporta numerosas dificultades metodológicas debido, entre otras razones, a la falta de criterios consensuados de definición de caso. Para monitorizar las lesiones por tráfico, habitualmente se han utilizado los registros policiales como fuente principal de información, y en cambio apenas se han utilizado fuentes sanitarias. La fuente de origen policial suele disponer de información exhaustiva sobre las características de la colisión, pero en general infranotifica casos y no recoge información fiable sobre la gravedad de las lesiones. Aun así, las estadísticas de heridos graves se han basado casi exclusivamente en criterios policiales. Esta nota tiene como objetivo proponer criterios para definir, a partir de fuentes sanitarias: a) "Alta hospitalaria por lesiones por tráfico", b) "Persona con lesión grave por tráfico", y c) "Muerte por lesiones por tráfico", con la finalidad de homogeneizar el uso de estas fuentes.<hr/>Road traffic injury surveillance involves methodological difficulties due, among other reasons, to the lack of consensus criteria for case definition. Police records have usually been the main source of information for monitoring traffic injuries, while health system data has hardly been used. Police records usually include comprehensive information on the characteristics of the crash, but often underreport injury cases and do not collect reliable information on the severity of injuries. However, statistics on severe traffic injuries have been based almost exclusively on police data. The aim of this paper is to propose criteria based on medical records to define: a) "Hospital discharge for traffic injuries", b) "Person with severe traffic injury", and c) "Death from traffic injuries" in order to homogenize the use of these sources. <![CDATA[<b>Global self-rated health and mortality in older people</b>]]> http://www.scielosp.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0213-91112014000300014&lng=pt&nrm=iso&tlng=pt Objetivo: Explorar la asociación entre autopercepción de salud general negativa y mortalidad en adultos mayores. Método: Revisión sistemática cuyos criterios de inclusión fueron estudios longitudinales, evaluación de la autopercepción de salud mediante una pregunta sobre salud general, muestras de personas de 60 años o más de edad que vivieran en la comunidad. Búsqueda en bases de datos electrónicas y revisión de referencias. Resultados: Se seleccionaron 18 estudios publicados entre 1993 y 2011. Seis de los siete que analizaban muestras de ambos sexos encontraban mayor riesgo de morir en las personas que calificaban su salud como mala; las covariables más frecuentes eran la edad, el sexo, las enfermedades crónicas y el estado funcional. La mitad de los estudios que analizaban sólo hombres o mujeres encontró que la asociación era significativa. El efecto de la autopercepción de la salud sobre la mortalidad se observaba en las personas menores de 75 años. El tiempo de seguimiento no influía en los resultados. Conclusiones: Los resultados apoyan los hallazgos previos respecto a que la autopercepción de la salud general negativa predice la mortalidad. Es necesario dilucidar los mecanismos por los que este indicador puede predecir la mortalidad en los adultos mayores, que pueden ser diferentes para hombres y mujeres. Se sugiere investigar el papel de la depresión, considerando que el efecto de la autopercepción de la salud sobre la mortalidad no estaba presente en los estudios que la incluían.<hr/>Objective: To explore the association between global self-rated health and mortality in older people. Methods: A systematic review was performed. The inclusion criteria were longitudinal studies that assessed self-rated health with a single general question and samples of community-dwelling persons aged 60 years or more. Electronic databases were searched and references were reviewed. Results: We selected 18 studies published between 1993 and 2011. Six out of seven studies that analyzed men and women found a higher risk of dying among persons who rated their health as poor; the most frequent covariables were age, gender, chronic diseases, and functional status. Half of the studies that analyzed only men or women found a significant association. The effect of self-reported health on mortality was observed among people younger than 75 years. Results were not dependent on the length of follow-up. Conclusions: The results confirm previous findings suggesting that a negative self-rating of general health predicts mortality. The mechanisms through which this indicator may predict mortality among older people could differ in men and women and need to be elucidated. The role of depression should be investigated, considering that the effect of self-rated health on mortality was not present when depression was included. <![CDATA[<b>HIV/AIDS screening in community pharmacies</b>]]> http://www.scielosp.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0213-91112014000300015&lng=pt&nrm=iso&tlng=pt Objetivo: Explorar la asociación entre autopercepción de salud general negativa y mortalidad en adultos mayores. Método: Revisión sistemática cuyos criterios de inclusión fueron estudios longitudinales, evaluación de la autopercepción de salud mediante una pregunta sobre salud general, muestras de personas de 60 años o más de edad que vivieran en la comunidad. Búsqueda en bases de datos electrónicas y revisión de referencias. Resultados: Se seleccionaron 18 estudios publicados entre 1993 y 2011. Seis de los siete que analizaban muestras de ambos sexos encontraban mayor riesgo de morir en las personas que calificaban su salud como mala; las covariables más frecuentes eran la edad, el sexo, las enfermedades crónicas y el estado funcional. La mitad de los estudios que analizaban sólo hombres o mujeres encontró que la asociación era significativa. El efecto de la autopercepción de la salud sobre la mortalidad se observaba en las personas menores de 75 años. El tiempo de seguimiento no influía en los resultados. Conclusiones: Los resultados apoyan los hallazgos previos respecto a que la autopercepción de la salud general negativa predice la mortalidad. Es necesario dilucidar los mecanismos por los que este indicador puede predecir la mortalidad en los adultos mayores, que pueden ser diferentes para hombres y mujeres. Se sugiere investigar el papel de la depresión, considerando que el efecto de la autopercepción de la salud sobre la mortalidad no estaba presente en los estudios que la incluían.<hr/>Objective: To explore the association between global self-rated health and mortality in older people. Methods: A systematic review was performed. The inclusion criteria were longitudinal studies that assessed self-rated health with a single general question and samples of community-dwelling persons aged 60 years or more. Electronic databases were searched and references were reviewed. Results: We selected 18 studies published between 1993 and 2011. Six out of seven studies that analyzed men and women found a higher risk of dying among persons who rated their health as poor; the most frequent covariables were age, gender, chronic diseases, and functional status. Half of the studies that analyzed only men or women found a significant association. The effect of self-reported health on mortality was observed among people younger than 75 years. Results were not dependent on the length of follow-up. Conclusions: The results confirm previous findings suggesting that a negative self-rating of general health predicts mortality. The mechanisms through which this indicator may predict mortality among older people could differ in men and women and need to be elucidated. The role of depression should be investigated, considering that the effect of self-rated health on mortality was not present when depression was included. <![CDATA[<b>The apparent ineffectiveness of bicycle helmets</b>: <b>a case of selective citation</b>]]> http://www.scielosp.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0213-91112014000300016&lng=pt&nrm=iso&tlng=pt Objetivo: Explorar la asociación entre autopercepción de salud general negativa y mortalidad en adultos mayores. Método: Revisión sistemática cuyos criterios de inclusión fueron estudios longitudinales, evaluación de la autopercepción de salud mediante una pregunta sobre salud general, muestras de personas de 60 años o más de edad que vivieran en la comunidad. Búsqueda en bases de datos electrónicas y revisión de referencias. Resultados: Se seleccionaron 18 estudios publicados entre 1993 y 2011. Seis de los siete que analizaban muestras de ambos sexos encontraban mayor riesgo de morir en las personas que calificaban su salud como mala; las covariables más frecuentes eran la edad, el sexo, las enfermedades crónicas y el estado funcional. La mitad de los estudios que analizaban sólo hombres o mujeres encontró que la asociación era significativa. El efecto de la autopercepción de la salud sobre la mortalidad se observaba en las personas menores de 75 años. El tiempo de seguimiento no influía en los resultados. Conclusiones: Los resultados apoyan los hallazgos previos respecto a que la autopercepción de la salud general negativa predice la mortalidad. Es necesario dilucidar los mecanismos por los que este indicador puede predecir la mortalidad en los adultos mayores, que pueden ser diferentes para hombres y mujeres. Se sugiere investigar el papel de la depresión, considerando que el efecto de la autopercepción de la salud sobre la mortalidad no estaba presente en los estudios que la incluían.<hr/>Objective: To explore the association between global self-rated health and mortality in older people. Methods: A systematic review was performed. The inclusion criteria were longitudinal studies that assessed self-rated health with a single general question and samples of community-dwelling persons aged 60 years or more. Electronic databases were searched and references were reviewed. Results: We selected 18 studies published between 1993 and 2011. Six out of seven studies that analyzed men and women found a higher risk of dying among persons who rated their health as poor; the most frequent covariables were age, gender, chronic diseases, and functional status. Half of the studies that analyzed only men or women found a significant association. The effect of self-reported health on mortality was observed among people younger than 75 years. Results were not dependent on the length of follow-up. Conclusions: The results confirm previous findings suggesting that a negative self-rating of general health predicts mortality. The mechanisms through which this indicator may predict mortality among older people could differ in men and women and need to be elucidated. The role of depression should be investigated, considering that the effect of self-rated health on mortality was not present when depression was included. <![CDATA[<b>Fluoride content in tap water in Spain and prevention of dental caries</b>]]> http://www.scielosp.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0213-91112014000300017&lng=pt&nrm=iso&tlng=pt Objetivo: Explorar la asociación entre autopercepción de salud general negativa y mortalidad en adultos mayores. Método: Revisión sistemática cuyos criterios de inclusión fueron estudios longitudinales, evaluación de la autopercepción de salud mediante una pregunta sobre salud general, muestras de personas de 60 años o más de edad que vivieran en la comunidad. Búsqueda en bases de datos electrónicas y revisión de referencias. Resultados: Se seleccionaron 18 estudios publicados entre 1993 y 2011. Seis de los siete que analizaban muestras de ambos sexos encontraban mayor riesgo de morir en las personas que calificaban su salud como mala; las covariables más frecuentes eran la edad, el sexo, las enfermedades crónicas y el estado funcional. La mitad de los estudios que analizaban sólo hombres o mujeres encontró que la asociación era significativa. El efecto de la autopercepción de la salud sobre la mortalidad se observaba en las personas menores de 75 años. El tiempo de seguimiento no influía en los resultados. Conclusiones: Los resultados apoyan los hallazgos previos respecto a que la autopercepción de la salud general negativa predice la mortalidad. Es necesario dilucidar los mecanismos por los que este indicador puede predecir la mortalidad en los adultos mayores, que pueden ser diferentes para hombres y mujeres. Se sugiere investigar el papel de la depresión, considerando que el efecto de la autopercepción de la salud sobre la mortalidad no estaba presente en los estudios que la incluían.<hr/>Objective: To explore the association between global self-rated health and mortality in older people. Methods: A systematic review was performed. The inclusion criteria were longitudinal studies that assessed self-rated health with a single general question and samples of community-dwelling persons aged 60 years or more. Electronic databases were searched and references were reviewed. Results: We selected 18 studies published between 1993 and 2011. Six out of seven studies that analyzed men and women found a higher risk of dying among persons who rated their health as poor; the most frequent covariables were age, gender, chronic diseases, and functional status. Half of the studies that analyzed only men or women found a significant association. The effect of self-reported health on mortality was observed among people younger than 75 years. Results were not dependent on the length of follow-up. Conclusions: The results confirm previous findings suggesting that a negative self-rating of general health predicts mortality. The mechanisms through which this indicator may predict mortality among older people could differ in men and women and need to be elucidated. The role of depression should be investigated, considering that the effect of self-rated health on mortality was not present when depression was included. <![CDATA[<b>Suicide attempts in the province of Jaén (Spain)</b>]]> http://www.scielosp.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0213-91112014000300018&lng=pt&nrm=iso&tlng=pt Objetivo: Explorar la asociación entre autopercepción de salud general negativa y mortalidad en adultos mayores. Método: Revisión sistemática cuyos criterios de inclusión fueron estudios longitudinales, evaluación de la autopercepción de salud mediante una pregunta sobre salud general, muestras de personas de 60 años o más de edad que vivieran en la comunidad. Búsqueda en bases de datos electrónicas y revisión de referencias. Resultados: Se seleccionaron 18 estudios publicados entre 1993 y 2011. Seis de los siete que analizaban muestras de ambos sexos encontraban mayor riesgo de morir en las personas que calificaban su salud como mala; las covariables más frecuentes eran la edad, el sexo, las enfermedades crónicas y el estado funcional. La mitad de los estudios que analizaban sólo hombres o mujeres encontró que la asociación era significativa. El efecto de la autopercepción de la salud sobre la mortalidad se observaba en las personas menores de 75 años. El tiempo de seguimiento no influía en los resultados. Conclusiones: Los resultados apoyan los hallazgos previos respecto a que la autopercepción de la salud general negativa predice la mortalidad. Es necesario dilucidar los mecanismos por los que este indicador puede predecir la mortalidad en los adultos mayores, que pueden ser diferentes para hombres y mujeres. Se sugiere investigar el papel de la depresión, considerando que el efecto de la autopercepción de la salud sobre la mortalidad no estaba presente en los estudios que la incluían.<hr/>Objective: To explore the association between global self-rated health and mortality in older people. Methods: A systematic review was performed. The inclusion criteria were longitudinal studies that assessed self-rated health with a single general question and samples of community-dwelling persons aged 60 years or more. Electronic databases were searched and references were reviewed. Results: We selected 18 studies published between 1993 and 2011. Six out of seven studies that analyzed men and women found a higher risk of dying among persons who rated their health as poor; the most frequent covariables were age, gender, chronic diseases, and functional status. Half of the studies that analyzed only men or women found a significant association. The effect of self-reported health on mortality was observed among people younger than 75 years. Results were not dependent on the length of follow-up. Conclusions: The results confirm previous findings suggesting that a negative self-rating of general health predicts mortality. The mechanisms through which this indicator may predict mortality among older people could differ in men and women and need to be elucidated. The role of depression should be investigated, considering that the effect of self-rated health on mortality was not present when depression was included. <![CDATA[<b>Does gender really affect the socio-economic characteristics of the primary caregiver in Alzheimer's disease?</b>]]> http://www.scielosp.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0213-91112014000300019&lng=pt&nrm=iso&tlng=pt Objetivo: Explorar la asociación entre autopercepción de salud general negativa y mortalidad en adultos mayores. Método: Revisión sistemática cuyos criterios de inclusión fueron estudios longitudinales, evaluación de la autopercepción de salud mediante una pregunta sobre salud general, muestras de personas de 60 años o más de edad que vivieran en la comunidad. Búsqueda en bases de datos electrónicas y revisión de referencias. Resultados: Se seleccionaron 18 estudios publicados entre 1993 y 2011. Seis de los siete que analizaban muestras de ambos sexos encontraban mayor riesgo de morir en las personas que calificaban su salud como mala; las covariables más frecuentes eran la edad, el sexo, las enfermedades crónicas y el estado funcional. La mitad de los estudios que analizaban sólo hombres o mujeres encontró que la asociación era significativa. El efecto de la autopercepción de la salud sobre la mortalidad se observaba en las personas menores de 75 años. El tiempo de seguimiento no influía en los resultados. Conclusiones: Los resultados apoyan los hallazgos previos respecto a que la autopercepción de la salud general negativa predice la mortalidad. Es necesario dilucidar los mecanismos por los que este indicador puede predecir la mortalidad en los adultos mayores, que pueden ser diferentes para hombres y mujeres. Se sugiere investigar el papel de la depresión, considerando que el efecto de la autopercepción de la salud sobre la mortalidad no estaba presente en los estudios que la incluían.<hr/>Objective: To explore the association between global self-rated health and mortality in older people. Methods: A systematic review was performed. The inclusion criteria were longitudinal studies that assessed self-rated health with a single general question and samples of community-dwelling persons aged 60 years or more. Electronic databases were searched and references were reviewed. Results: We selected 18 studies published between 1993 and 2011. Six out of seven studies that analyzed men and women found a higher risk of dying among persons who rated their health as poor; the most frequent covariables were age, gender, chronic diseases, and functional status. Half of the studies that analyzed only men or women found a significant association. The effect of self-reported health on mortality was observed among people younger than 75 years. Results were not dependent on the length of follow-up. Conclusions: The results confirm previous findings suggesting that a negative self-rating of general health predicts mortality. The mechanisms through which this indicator may predict mortality among older people could differ in men and women and need to be elucidated. The role of depression should be investigated, considering that the effect of self-rated health on mortality was not present when depression was included. <![CDATA[<b>Reflections on the present and future of family medicine</b>]]> http://www.scielosp.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0213-91112014000300020&lng=pt&nrm=iso&tlng=pt Objetivo: Explorar la asociación entre autopercepción de salud general negativa y mortalidad en adultos mayores. Método: Revisión sistemática cuyos criterios de inclusión fueron estudios longitudinales, evaluación de la autopercepción de salud mediante una pregunta sobre salud general, muestras de personas de 60 años o más de edad que vivieran en la comunidad. Búsqueda en bases de datos electrónicas y revisión de referencias. Resultados: Se seleccionaron 18 estudios publicados entre 1993 y 2011. Seis de los siete que analizaban muestras de ambos sexos encontraban mayor riesgo de morir en las personas que calificaban su salud como mala; las covariables más frecuentes eran la edad, el sexo, las enfermedades crónicas y el estado funcional. La mitad de los estudios que analizaban sólo hombres o mujeres encontró que la asociación era significativa. El efecto de la autopercepción de la salud sobre la mortalidad se observaba en las personas menores de 75 años. El tiempo de seguimiento no influía en los resultados. Conclusiones: Los resultados apoyan los hallazgos previos respecto a que la autopercepción de la salud general negativa predice la mortalidad. Es necesario dilucidar los mecanismos por los que este indicador puede predecir la mortalidad en los adultos mayores, que pueden ser diferentes para hombres y mujeres. Se sugiere investigar el papel de la depresión, considerando que el efecto de la autopercepción de la salud sobre la mortalidad no estaba presente en los estudios que la incluían.<hr/>Objective: To explore the association between global self-rated health and mortality in older people. Methods: A systematic review was performed. The inclusion criteria were longitudinal studies that assessed self-rated health with a single general question and samples of community-dwelling persons aged 60 years or more. Electronic databases were searched and references were reviewed. Results: We selected 18 studies published between 1993 and 2011. Six out of seven studies that analyzed men and women found a higher risk of dying among persons who rated their health as poor; the most frequent covariables were age, gender, chronic diseases, and functional status. Half of the studies that analyzed only men or women found a significant association. The effect of self-reported health on mortality was observed among people younger than 75 years. Results were not dependent on the length of follow-up. Conclusions: The results confirm previous findings suggesting that a negative self-rating of general health predicts mortality. The mechanisms through which this indicator may predict mortality among older people could differ in men and women and need to be elucidated. The role of depression should be investigated, considering that the effect of self-rated health on mortality was not present when depression was included. <![CDATA[<b>La refundación de la atención primaria</b>]]> http://www.scielosp.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0213-91112014000300021&lng=pt&nrm=iso&tlng=pt Objetivo: Explorar la asociación entre autopercepción de salud general negativa y mortalidad en adultos mayores. Método: Revisión sistemática cuyos criterios de inclusión fueron estudios longitudinales, evaluación de la autopercepción de salud mediante una pregunta sobre salud general, muestras de personas de 60 años o más de edad que vivieran en la comunidad. Búsqueda en bases de datos electrónicas y revisión de referencias. Resultados: Se seleccionaron 18 estudios publicados entre 1993 y 2011. Seis de los siete que analizaban muestras de ambos sexos encontraban mayor riesgo de morir en las personas que calificaban su salud como mala; las covariables más frecuentes eran la edad, el sexo, las enfermedades crónicas y el estado funcional. La mitad de los estudios que analizaban sólo hombres o mujeres encontró que la asociación era significativa. El efecto de la autopercepción de la salud sobre la mortalidad se observaba en las personas menores de 75 años. El tiempo de seguimiento no influía en los resultados. Conclusiones: Los resultados apoyan los hallazgos previos respecto a que la autopercepción de la salud general negativa predice la mortalidad. Es necesario dilucidar los mecanismos por los que este indicador puede predecir la mortalidad en los adultos mayores, que pueden ser diferentes para hombres y mujeres. Se sugiere investigar el papel de la depresión, considerando que el efecto de la autopercepción de la salud sobre la mortalidad no estaba presente en los estudios que la incluían.<hr/>Objective: To explore the association between global self-rated health and mortality in older people. Methods: A systematic review was performed. The inclusion criteria were longitudinal studies that assessed self-rated health with a single general question and samples of community-dwelling persons aged 60 years or more. Electronic databases were searched and references were reviewed. Results: We selected 18 studies published between 1993 and 2011. Six out of seven studies that analyzed men and women found a higher risk of dying among persons who rated their health as poor; the most frequent covariables were age, gender, chronic diseases, and functional status. Half of the studies that analyzed only men or women found a significant association. The effect of self-reported health on mortality was observed among people younger than 75 years. Results were not dependent on the length of follow-up. Conclusions: The results confirm previous findings suggesting that a negative self-rating of general health predicts mortality. The mechanisms through which this indicator may predict mortality among older people could differ in men and women and need to be elucidated. The role of depression should be investigated, considering that the effect of self-rated health on mortality was not present when depression was included. <![CDATA[<b>Lo que debes saber para que no te roben la pensión</b>]]> http://www.scielosp.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0213-91112014000300022&lng=pt&nrm=iso&tlng=pt Objetivo: Explorar la asociación entre autopercepción de salud general negativa y mortalidad en adultos mayores. Método: Revisión sistemática cuyos criterios de inclusión fueron estudios longitudinales, evaluación de la autopercepción de salud mediante una pregunta sobre salud general, muestras de personas de 60 años o más de edad que vivieran en la comunidad. Búsqueda en bases de datos electrónicas y revisión de referencias. Resultados: Se seleccionaron 18 estudios publicados entre 1993 y 2011. Seis de los siete que analizaban muestras de ambos sexos encontraban mayor riesgo de morir en las personas que calificaban su salud como mala; las covariables más frecuentes eran la edad, el sexo, las enfermedades crónicas y el estado funcional. La mitad de los estudios que analizaban sólo hombres o mujeres encontró que la asociación era significativa. El efecto de la autopercepción de la salud sobre la mortalidad se observaba en las personas menores de 75 años. El tiempo de seguimiento no influía en los resultados. Conclusiones: Los resultados apoyan los hallazgos previos respecto a que la autopercepción de la salud general negativa predice la mortalidad. Es necesario dilucidar los mecanismos por los que este indicador puede predecir la mortalidad en los adultos mayores, que pueden ser diferentes para hombres y mujeres. Se sugiere investigar el papel de la depresión, considerando que el efecto de la autopercepción de la salud sobre la mortalidad no estaba presente en los estudios que la incluían.<hr/>Objective: To explore the association between global self-rated health and mortality in older people. Methods: A systematic review was performed. The inclusion criteria were longitudinal studies that assessed self-rated health with a single general question and samples of community-dwelling persons aged 60 years or more. Electronic databases were searched and references were reviewed. Results: We selected 18 studies published between 1993 and 2011. Six out of seven studies that analyzed men and women found a higher risk of dying among persons who rated their health as poor; the most frequent covariables were age, gender, chronic diseases, and functional status. Half of the studies that analyzed only men or women found a significant association. The effect of self-reported health on mortality was observed among people younger than 75 years. Results were not dependent on the length of follow-up. Conclusions: The results confirm previous findings suggesting that a negative self-rating of general health predicts mortality. The mechanisms through which this indicator may predict mortality among older people could differ in men and women and need to be elucidated. The role of depression should be investigated, considering that the effect of self-rated health on mortality was not present when depression was included. <![CDATA[<b>Mala farma</b>]]> http://www.scielosp.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0213-91112014000300023&lng=pt&nrm=iso&tlng=pt Objetivo: Explorar la asociación entre autopercepción de salud general negativa y mortalidad en adultos mayores. Método: Revisión sistemática cuyos criterios de inclusión fueron estudios longitudinales, evaluación de la autopercepción de salud mediante una pregunta sobre salud general, muestras de personas de 60 años o más de edad que vivieran en la comunidad. Búsqueda en bases de datos electrónicas y revisión de referencias. Resultados: Se seleccionaron 18 estudios publicados entre 1993 y 2011. Seis de los siete que analizaban muestras de ambos sexos encontraban mayor riesgo de morir en las personas que calificaban su salud como mala; las covariables más frecuentes eran la edad, el sexo, las enfermedades crónicas y el estado funcional. La mitad de los estudios que analizaban sólo hombres o mujeres encontró que la asociación era significativa. El efecto de la autopercepción de la salud sobre la mortalidad se observaba en las personas menores de 75 años. El tiempo de seguimiento no influía en los resultados. Conclusiones: Los resultados apoyan los hallazgos previos respecto a que la autopercepción de la salud general negativa predice la mortalidad. Es necesario dilucidar los mecanismos por los que este indicador puede predecir la mortalidad en los adultos mayores, que pueden ser diferentes para hombres y mujeres. Se sugiere investigar el papel de la depresión, considerando que el efecto de la autopercepción de la salud sobre la mortalidad no estaba presente en los estudios que la incluían.<hr/>Objective: To explore the association between global self-rated health and mortality in older people. Methods: A systematic review was performed. The inclusion criteria were longitudinal studies that assessed self-rated health with a single general question and samples of community-dwelling persons aged 60 years or more. Electronic databases were searched and references were reviewed. Results: We selected 18 studies published between 1993 and 2011. Six out of seven studies that analyzed men and women found a higher risk of dying among persons who rated their health as poor; the most frequent covariables were age, gender, chronic diseases, and functional status. Half of the studies that analyzed only men or women found a significant association. The effect of self-reported health on mortality was observed among people younger than 75 years. Results were not dependent on the length of follow-up. Conclusions: The results confirm previous findings suggesting that a negative self-rating of general health predicts mortality. The mechanisms through which this indicator may predict mortality among older people could differ in men and women and need to be elucidated. The role of depression should be investigated, considering that the effect of self-rated health on mortality was not present when depression was included.