Scielo RSS <![CDATA[Revista Panamericana de Salud Pública]]> http://www.scielosp.org/rss.php?pid=1020-498920060006&lang=en vol. 19 num. 6 lang. en <![CDATA[SciELO Logo]]> http://www.scielosp.org/img/en/fbpelogp.gif http://www.scielosp.org <![CDATA[<B>El registro internacional de ensayos clínicos</B>]]> http://www.scielosp.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1020-49892006000600001&lng=en&nrm=iso&tlng=en <![CDATA[<B>Seroepidemiological profile of pregnant women after inadvertent rubella vaccination in the state of Rio de Janeiro, Brazil, 2001-2002</B>]]> http://www.scielosp.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1020-49892006000600002&lng=en&nrm=iso&tlng=en OBJECTIVES: To analyze postvaccination serological status in pregnant women inadvertently vaccinated against rubella in the state of Rio de Janeiro, Brazil. METHODS: This was a cross-sectional study of pregnant women 15 to 29 years old, vaccinated against rubella and measles from November 2001 to March 2002, who were unaware of their pregnancy at the time of vaccination or who became pregnant within 30 days thereafter. They were tested for rubella-specific immunoglobulin M (IgM) and G (IgG) and classified as immune (IgM-negative, IgG-positive, tested within 30 days after vaccination), susceptible (IgM-positive after vaccination) or indeterminate (IgM-negative, IgG-positive, vaccination- serological testing interval greater than 30 days). RESULTS: Of 2 292 women, 288 (12.6%) were susceptible, 316 (13.8%) immune, 1 576 (68.8%) indeterminate, 8 (0.3%) ineligible, and 104 (4.5%) lost to follow-up. IgM seropositivity by vaccination-serological testing interval was 16.1% (d" 30 days), 15.4% (30-60 days), and 14.2% (61-90 days). Considering the campaign's target age, the 20-to-24-year age group had the largest proportion of individuals susceptible to rubella (14.8%) and represented 42.4% (122/288) of all susceptible women. In 75% of susceptible pregnant women, gestational age was 5 weeks or less at the time of vaccination. CONCLUSIONS: Mass immunization of childbearing-age women was justified on the basis of epidemiological and serological data. Follow-up of vaccinated pregnant women revealed no cases of congenital rubella syndrome due to rubella vaccination. However, the observed rate of congenital infection supports the recommendation to avoid vaccinating pregnant women, and to avoid conception for up to 1 month following rubella vaccination.<hr/>OBJETIVOS: Analizar el estado serológico de mujeres embarazadas tras haber recibido inadvertidamente la vacuna antirrubeólica, en el estado de Rio de Janeiro, Brasil. MÉTODOS: Se realizó un estudio transversal de mujeres embarazadas de 15 a 29 años de edad que fueron vacunadas contra la rubéola y el sarampión entre noviembre de 2001 y marzo de 2002 y que no sabían que estaban embarazadas en ese momento o que concibieron en el transcurso de los siguientes 30 días. Se les aplicaron las pruebas detectoras de inmunoglobulina M (IgM) e inmunoglobulina G (IgG) contra el virus de la rubéola y se les clasificó de inmunes si se obtenían resultados negativos a IgM y positivos a IgG al aplicar las pruebas en un lapso no mayor de 30 días después de la vacunación; de susceptibles si se obtenía un resultado positivo a IgM después de la vacunación, o indefinido si se obtenían resultados negativos a IgM y positivos a IgG tras un intervalo mayor de 30 días entre la vacunación y la aplicación de las pruebas serológicas. RESULTADOS: De 2 292 mujeres, 288 (12,6%) se mostraron susceptibles; 316 (13,8%) se mostraron inmunes; 1 576 (68,8%) tuvieron resultados indefinidos; 8 (0,3%) tuvieron resultados ilegibles y 104 (4,5%) no tuvieron seguimiento. La seropositividad a IgM, según el intervalo transcurrido entre la vacunación y la aplicación de las pruebas serológicas, fue de 16,1% (< 30 días), 15,4% (31-60 días), y 14,2% (61-90 días). En lo respectivo a la edad de las personas a las que se dirigió la campaña, se encontró que el grupo de 20 a 24 años tenía la mayor proporción de personas susceptibles a la rubéola (14,8%) y representaba a 42,4% (122/288) de todas las mujeres susceptibles. En 75% de las embarazadas susceptibles, la edad gestacional fue de 5 semanas o menos en el momento de la vacunación. CONCLUSIONES: Se justificó la vacunación poblacional de todas las mujeres en edad fecunda sobre la base de datos epidemiológicos y serológicos. Durante el seguimiento de las embarazadas no se observó ningún caso de síndrome de rubéola congénita ocasionado por la vacuna antirrubeólica. No obstante, el porcentaje de infección congénita observado refuerza la recomendación de que se evite vacunar a mujeres embarazadas y de que estas procuren no concebir durante un mes como mínimo después de la vacunación antirrubeólica. <![CDATA[<B>Ecological factors linked to the presence of <I>Aedes aegypti</I> larvae in highly infested areas of Playa, a municipality belonging to Ciudad de La Habana, Cuba</B>]]> http://www.scielosp.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1020-49892006000600003&lng=en&nrm=iso&tlng=en OBJETIVOS: Identificar los factores ecológicos locales que pudieron incidir en la mayor infestación vectorial con Aedes aegypti observada en cuatro áreas de salud urbanas de Ciudad de La Habana, Cuba, así como los tipos de depósitos con mayor número de larvas. MÉTODOS: Estudio descriptivo en cuatro áreas de salud (Docente, 28 de Enero, 26 de Julio y 1.&deg; de Enero) del municipio Playa, Ciudad de La Habana, Cuba, seleccionadas por la presencia reiterada del vector del dengue en el año 2003. Entre abril de 2004 y marzo de 2005 se inspeccionaron todos los locales de las manzanas seleccionadas. Se caracterizaron los depósitos existentes con agua (tipo, cantidad y ubicación) y los factores ecológicos observados (existencia de patio y de sombra, forma en que estaban tapados los tanques, presencia de materia orgánica en ellos e higiene de la vivienda). Se contaron las larvas y pupas de mosquitos de cada depósito mediante filtración. La identificación taxonómica de las pupas se realizó con microscopio estereoscópico. RESULTADOS: Los depósitos en que se encontraron larvas y pupas de A. aegypti con mayor frecuencia en todas las áreas fueron los tanques bajos y los pequeños depósitos artificiales. En tres de las áreas estudiadas la mayor cantidad de pupas se encontró en los tanques bajos (88,6%, 100% y 56,6%), de los cuales 90,9% se encontraban destapados o tapados solo parcialmente, mientras que en el área restante los pequeños depósitos artificiales fueron los más frecuentes (85,7%). Se encontró correlación entre el número de depósitos infestados en las viviendas con la presencia de patio (ji2 = 29,59; P = 0,0001), de sombra parcial (ji2 = 4,108; P = 0,0001), de vegetación (ji2 = 43,59; P = 0,0001) y de árboles (ji2 = 101,459; P = 0,0001), así como con la mala higiene (c² = 53,76; P = 0,0001). CONCLUSIÓN: Los depósitos artificiales, especialmente los tanques bajos y los recipientes pequeños, son las criaderos más frecuentes de A. aegypti, por lo que constituyen un factor de riesgo de infestación con ese vector. Los tanques destapados con materia orgánica y situados a la sombra y en el exterior fueron los más peligrosos en ese sentido.<hr/>OBJECTIVES: To identify local ecological factors that might have had an impact on the higher infestation rates by the vector mosquito Aedes aegypti seen in four urban health districts of Ciudad de La Habana, Cuba, and to determine the type of containers with the highest number of larvae. METHODS: This is a descriptive study that was carried out in four health areas (Docente, 28 de Enero, 26 de Julio, and 1.º de Enero) within Playa, a municipality belonging to Ciudad de La Habana, Cuba. These areas were chosen because of the persistent presence of the dengue vector throughout 2003. All buildings on the selected blocks were inspected between April 2004 and March 2005, and note was taken of existing water deposits (type, number, and location) and of surrounding ecological factors (existence of a patio and shade, the way tanks were covered, the presence of organic matter inside them, and the overall cleanliness of the dwelling). Using filtration, the mosquito larvae and pupae in each deposit were counted. Pupae were typified as to their taxonomic species under a stereoscopic microscope. RESULTS: The types of deposits where larvae and pupae of A. aegypti were most often found in all areas were low tanks and small artificial containers. In three of the study areas the greatest numbers of pupae were found in low tanks (88.6%, 100%, and 56.6%), 90.9% of which were uncovered or only partially covered. On the other hand, in the fourth study area small artificial deposits were the most commonly infested (85.7%). A correlation was noted between the number of deposits in infested houses and the presence of a patio (chi2 = 29.59; P = 0.0001), partial shade (chi2 = 4.108; P = 0.0001), shrubbery (chi2 = 43.59; P = 0.0001) and trees (chi2 = 101.459; P = 0.0001), as well as poor hygiene (chi2 = 53.76; P = 0.0001). CONCLUSIONS: Artificial deposits, especially low tanks and small containers, are the most frequent breeding sites for A. aegypti and are therefore risk factors for infestation with this vector species. Uncovered tanks containing organic matter and located in the shade on the outside of homes were found to present the highest risk in this respect. <![CDATA[<B>Dental caries in Brazil</B>: <B>decline, polarization, inequality and social exclusion</B>]]> http://www.scielosp.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1020-49892006000600004&lng=en&nrm=iso&tlng=en OBJETIVO: Analisar a evolução da experiência de cárie dentária entre escolares brasileiros no período de 1980 a 2003 e determinar a distribuição da cárie e o acesso dessa população ao tratamento da doença. MÉTODO: Foram utilizados dados secundários produzidos no período de 1980 a 2003, empregando o índice dentes permanentes cariados, perdidos e restaurados (CPOD). Os estudos que deram origem aos dados variaram quanto ao tipo de investigação, delineamento, plano amostral e critério diagnóstico para a doença, mas produziram estimativas nacionais consideradas válidas para os valores do índice CPOD, admitindo-se como possível a presente análise de tendência. RESULTADOS: Os valores de CPOD indicaram um nível alto de cárie dentária nos anos 1980, declinando para um nível moderado nos anos 1990. Em 2003, o valor do CPOD ainda era moderado (2,8). Entre 1980 e 2003, o declínio nos valores do CPOD foi de 61,7%. A porcentagem de escolares com CPOD igual a zero aumentou de 3,7% em 1986 para 31,1% em 2003. Por outro lado, enquanto no segmento menos atingido pela doença (CPOD de 1 a 3), o índice de cuidados aumentou de 26,3% em 1986 para 34,7% em 2003, no segmento com CPOD de 4 a 5 o índice de cuidados caiu de 50,2% em 1986 para 39,3% em 2003. No segmento com CPOD de 6 ou mais, o índice de cuidados se manteve estável (28.0%). Aproximadamente 20% da população passou a concentrar cerca de 60% da carga de doença. CONCLUSÃO: Um declínio relevante do CPOD foi observado no período do estudo, sendo a hipótese explicativa mais plausível a elevação no acesso a água e creme dental fluorados e as mudanças nos programas de saúde bucal coletiva. A despeito da melhora, a distribuição da cárie ainda é desigual. Os dentes atingidos por cárie passaram a se concentrar numa proporção menor de indivíduos. Ademais, não se alterou a proporção de dentes cariados não tratados. A redução das disparidades socioeconômicas e medidas de saúde pública dirigidas aos grupos mais vulneráveis permanecem como um desafio para todos os que formulam e implementam as políticas públicas no Brasil.<hr/>OBJECTIVE: To examine the caries situation in Brazilian schoolchildren between 1980 and 2003 and to determine the distribution of caries and access to treatment in this population group. METHODS: We employed secondary data concerning the number of decayed, missing or filled teeth (DMFT). The studies whose data were used differed in terms of study type, study design, sampling methods, and diagnostic criteria, but yielded national estimates that are considered valid for the DMFT index. Therefore, a trend analysis based on these studies was thought to be feasible. RESULTS: Analysis of DMFT values revealed a high frequency of dental caries in 1980 and a moderate frequency in the 1990s. In 2003, the DMFT index was still within the moderate range (2, 8). Between 1980 and 2003, a 61.7% decrease in DMFT frequency was observed. The percentage of children with no DMFT increased from 3.7% in 1986 to 31.1% in 2003. On the other hand, in the segment of the study population least affected, the percentage of children who received care increased from 26.3 in 1986 to 34.7 in 2003, yet in the group with DMFT this percentage fell from 50.2 in 1986 to 39.3 in 2003. In the segment with DMFT > 6, the percentage of those who received care remained stable (28%). During the study period, 60% of the dental caries were found in 20% of the study population. CONCLUSION: An important decline in DMFT was observed between 1980 and 2003, perhaps as a result of increased access to fluoridated water and toothpaste and of changes in the goals of public oral health programs. Despite the improvement, caries is unevenly distributed in the pediatric population; a small proportion of individuals carries most of the disease burden. In addition, the proportion of teeth with caries that went untreated did not change between 1980 and 2003. Reducing socioeconomic disparities and adopting public health measures that target and reach the most vulnerable groups remain a challenge for policy makers in Brazil. <![CDATA[<B>The treatment received by public health services users in Mexico</B>]]> http://www.scielosp.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1020-49892006000600005&lng=en&nrm=iso&tlng=en OBJETIVO: Documentar que las diferencias en el trato recibido por los usuarios de los servicios de salud en México dependen principalmente del proveedor, independientemente de las condiciones socioeconómicas de los usuarios. MÉTODOS: Los datos se obtuvieron mediante una encuesta aplicada a 18 018 usuarios que asistieron a 73 servicios de salud de 13 estados de México. Los usuarios debían calificar la forma en que la institución se había desempeñado en siete de los ocho dominios del trato adecuado de los usuarios (autonomía, confidencialidad, comunicación, trato respetuoso, condiciones de las instalaciones básicas, acceso a redes de apoyo social y capacidad de elección). En el cuestionario se presentaron viñetas para valorar las expectativas de los usuarios. Se aplicó un modelo probit ordinal compuesto con la percepción sobre la calidad de cada uno de los dominios del trato adecuado como variable dependiente y el sexo, la escolaridad, la edad, el tipo de proveedor y las expectativas de los usuarios como variables de control. RESULTADOS: El principal factor que determinó la percepción de los usuarios sobre el trato que recibieron en los servicios de salud en México fue el proveedor. Las instituciones de seguridad social mostraron el peor desempeño, mientras que los servicios del programa destinado a la población rural (IMSS Oportunidades) recibieron las mejores calificaciones. En general, el dominio mejor calificado fue el trato respetuoso, mientras que la menor calificación se asignó a la capacidad de elección del proveedor. Los hombres consideraron haber tenido mejor comunicación que las mujeres, mientras que el trato respetuoso, la comunicación y el apoyo social tuvieron una asociación significativa inversa con respecto al nivel educacional (P < 0,05). CONCLUSIONES: Se encontraron diferencias en la forma en que los diferentes proveedores públicos de servicios de salud de México tratan a sus usuarios, independientemente de las características socioeconómicas de estos. Los proveedores de las instituciones de seguridad social mostraron más deficiencias en este sentido. El trato respetuoso fue un dominio que presentó calificaciones altas en todos los proveedores. Se deben realizar modificaciones organizativas, ya que las deficiencias encontradas no están únicamente determinadas por el perfil del personal de salud, sino también por aspectos relacionados con la forma en que está estructurado el sistema de salud en México.<hr/>OBJECTIVE: To document the fact that differences in the treatment received by health services users in Mexico are mainly dependent on the type of provider, regardless of the users' socioeconomic status. METHODS: The data were obtained by means of a survey of 18 018 users who visited 73 health services in 13 states within Mexico. They were asked to grade the way the institution had performed in seven of the eight domains that define appropriate user treatment (autonomy, confidentiality, communication, respectful manner, condition of basic facilities, access to social assistance networks, and free user choice). The questionnaire included some vignettes to help determine user expectations. A composite ordinal probit model was applied; the perception of quality in connection with each of the appropriate treatment domains was the independent variable, whereas gender, educational level, age, type of provider, and user expectations were used as control variables. RESULTS: The type of provider was the main factor that determined users' perceptions regarding the treatment they received when visiting health services in Mexico. Institutions belonging to the social security system performed the worst, while the services provided under the program targeting the rural population (IMSS Oportunidades) received the highest scores. Overall, the domain that was most highly ranked was respectful manner, whereas the lowest score was given to the ability to choose the provider. Men felt they had been able to communicate better than women, while respectful manner, communication, and social support showed a significant negative association with educational level (P < 0.05). CONCLUSIONS: Differences were noted in the way different public health service providers in Mexico treat their users, regardless of the latter's socioeconomic status. Social security system providers showed the greatest deficiencies in this respect. Respectful manner was the domain that received the highest scores in the case of all providers. Organizational changes need to be made, since the shortcomings detected are not solely determined by factors related to health personnel, but also by certain aspects of the way the health system is structured in Mexico. <![CDATA[<B>Tuberculin skin reactivity after neonatal BCG vaccination in preterm infants in Minas Gerais, Brazil, 2001-2002</B>]]> http://www.scielosp.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1020-49892006000600006&lng=en&nrm=iso&tlng=en OBJECTIVES: The efficacy of BCG vaccination in preterm babies is unknown, and available data on conversion rates to tuberculin in this age group are scarce and controversial. This study assessed the tuberculin response in preterm infants after BCG vaccination. METHODS: This randomized cohort study was carried out at the Neonatal Department, University Hospital, Federal University of Minas Gerais in Brazil during 2001 and 2002. The BCG vaccine was administered at birth to 65 full-term (control) and 40 preterm newborns. All of them were tested with 5 tuberculin units of purified protein derivative-S approximately 3 months after vaccination. RESULTS: A typical BCG scar was verified in 96.9% of the control group and in 90.0% of the preterm infants (P = 0.19). Indurations > 5 mm in diameter were recorded in 87.7% of the full-term and 67.5% of the preterm infants (P = 0.02). Indurations > 10 mm were recorded in 70.8% of the full-term and 42.5% of the preterm infants (P = 0.007). For indurations > 5 mm the upper and the lower limits of the 95% confidence interval for the difference between proportions were 8.5% to 31.8%, and for indurations > 10 mm these limits were 18.0% to 38.4%. No adverse reactions were observed in the study population. CONCLUSION: BCG vaccination could be recommended for preterm infants upon discharge from the neonatal unit to reduce morbidity and mortality in infants at risk for tuberculous infection, and to increase BCG vaccination coverage rates, especially in countries with high prevalence rates of tuberculosis.<hr/>OBJETIVOS: Se desconoce la eficacia de la vacunación con Bacilo de Calmette-Guérin (BCG) en neonatos prematuros, y los datos que existen acerca de la proporción de casos de conversión tuberculínica en este grupo de edad son pocos y cuestionables. En este estudio se evaluó la respuesta a la prueba de tuberculina de neonatos prematuros tras la vacunación con BCG. MÉTODOS: Este estudio de cohorte aleatorizado se llevó a cabo en el Departamento de Neonatología del Hospital Universitario de la Universidad Federal de Minas Gerais, Brasil, en 2001 y 2002. Se administró la vacuna BCG en el momento de nacer a 65 lactantes nacidos a término (grupo testigo) y a 40 neonatos prematuros. Todos los niños recibieron 5 unidades tuberculínicas de derivado proteínico purificado (PPD) alrededor de 3 meses después de la vacunación. RESULTADOS: La típica cicatriz que deja la BCG se verificó en 96,9% del grupo testigo y en 90,0% de los neonatos prematuros (P = 0,19). Induraciones de > 5 mm de diámetro se documentaron en 87,7% de los neonatos nacidos a término y en 67,5% de los nacidos prematuramente (P = 0,02). Induraciones de > 10 mm se documentaron en 70,8% de los neonatos nacidos a término y en 42,5% de los prematuros (P = 0,007). En el caso de induraciones de > 5 mm, los límites inferior y superior del intervalo de 95% de la diferencia entre proporciones fueron 8,5% y 31,8%, y en el caso de induraciones de > 10 mm, estos límites fueron 18,0% y 38,4%. No se observaron reacciones adversas en la población estudiada. CONCLUSIÓN: La vacunación con BCG se podría recomendar para neonatos prematuros al darles de alta de la unidad de cuidados neonatales, con la finalidad de reducir la morbilidad y mortalidad de los que están en riesgo de contraer una infección tuberculosa y de aumentar las tasas de cobertura de la vacunación con BCG, sobre todo en países con una alta prevalencia de tuberculosis. <![CDATA[<B>¿Influye el comercio en la salud infantil?</B>]]> http://www.scielosp.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1020-49892006000600007&lng=en&nrm=iso&tlng=en OBJECTIVES: The efficacy of BCG vaccination in preterm babies is unknown, and available data on conversion rates to tuberculin in this age group are scarce and controversial. This study assessed the tuberculin response in preterm infants after BCG vaccination. METHODS: This randomized cohort study was carried out at the Neonatal Department, University Hospital, Federal University of Minas Gerais in Brazil during 2001 and 2002. The BCG vaccine was administered at birth to 65 full-term (control) and 40 preterm newborns. All of them were tested with 5 tuberculin units of purified protein derivative-S approximately 3 months after vaccination. RESULTS: A typical BCG scar was verified in 96.9% of the control group and in 90.0% of the preterm infants (P = 0.19). Indurations > 5 mm in diameter were recorded in 87.7% of the full-term and 67.5% of the preterm infants (P = 0.02). Indurations > 10 mm were recorded in 70.8% of the full-term and 42.5% of the preterm infants (P = 0.007). For indurations > 5 mm the upper and the lower limits of the 95% confidence interval for the difference between proportions were 8.5% to 31.8%, and for indurations > 10 mm these limits were 18.0% to 38.4%. No adverse reactions were observed in the study population. CONCLUSION: BCG vaccination could be recommended for preterm infants upon discharge from the neonatal unit to reduce morbidity and mortality in infants at risk for tuberculous infection, and to increase BCG vaccination coverage rates, especially in countries with high prevalence rates of tuberculosis.<hr/>OBJETIVOS: Se desconoce la eficacia de la vacunación con Bacilo de Calmette-Guérin (BCG) en neonatos prematuros, y los datos que existen acerca de la proporción de casos de conversión tuberculínica en este grupo de edad son pocos y cuestionables. En este estudio se evaluó la respuesta a la prueba de tuberculina de neonatos prematuros tras la vacunación con BCG. MÉTODOS: Este estudio de cohorte aleatorizado se llevó a cabo en el Departamento de Neonatología del Hospital Universitario de la Universidad Federal de Minas Gerais, Brasil, en 2001 y 2002. Se administró la vacuna BCG en el momento de nacer a 65 lactantes nacidos a término (grupo testigo) y a 40 neonatos prematuros. Todos los niños recibieron 5 unidades tuberculínicas de derivado proteínico purificado (PPD) alrededor de 3 meses después de la vacunación. RESULTADOS: La típica cicatriz que deja la BCG se verificó en 96,9% del grupo testigo y en 90,0% de los neonatos prematuros (P = 0,19). Induraciones de > 5 mm de diámetro se documentaron en 87,7% de los neonatos nacidos a término y en 67,5% de los nacidos prematuramente (P = 0,02). Induraciones de > 10 mm se documentaron en 70,8% de los neonatos nacidos a término y en 42,5% de los prematuros (P = 0,007). En el caso de induraciones de > 5 mm, los límites inferior y superior del intervalo de 95% de la diferencia entre proporciones fueron 8,5% y 31,8%, y en el caso de induraciones de > 10 mm, estos límites fueron 18,0% y 38,4%. No se observaron reacciones adversas en la población estudiada. CONCLUSIÓN: La vacunación con BCG se podría recomendar para neonatos prematuros al darles de alta de la unidad de cuidados neonatales, con la finalidad de reducir la morbilidad y mortalidad de los que están en riesgo de contraer una infección tuberculosa y de aumentar las tasas de cobertura de la vacunación con BCG, sobre todo en países con una alta prevalencia de tuberculosis. <![CDATA[<B>Evaluación de dos intervenciones dirigidas a fomentar el parto atendido en centros de salud en el Perú</B>]]> http://www.scielosp.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1020-49892006000600008&lng=en&nrm=iso&tlng=en OBJECTIVES: The efficacy of BCG vaccination in preterm babies is unknown, and available data on conversion rates to tuberculin in this age group are scarce and controversial. This study assessed the tuberculin response in preterm infants after BCG vaccination. METHODS: This randomized cohort study was carried out at the Neonatal Department, University Hospital, Federal University of Minas Gerais in Brazil during 2001 and 2002. The BCG vaccine was administered at birth to 65 full-term (control) and 40 preterm newborns. All of them were tested with 5 tuberculin units of purified protein derivative-S approximately 3 months after vaccination. RESULTS: A typical BCG scar was verified in 96.9% of the control group and in 90.0% of the preterm infants (P = 0.19). Indurations > 5 mm in diameter were recorded in 87.7% of the full-term and 67.5% of the preterm infants (P = 0.02). Indurations > 10 mm were recorded in 70.8% of the full-term and 42.5% of the preterm infants (P = 0.007). For indurations > 5 mm the upper and the lower limits of the 95% confidence interval for the difference between proportions were 8.5% to 31.8%, and for indurations > 10 mm these limits were 18.0% to 38.4%. No adverse reactions were observed in the study population. CONCLUSION: BCG vaccination could be recommended for preterm infants upon discharge from the neonatal unit to reduce morbidity and mortality in infants at risk for tuberculous infection, and to increase BCG vaccination coverage rates, especially in countries with high prevalence rates of tuberculosis.<hr/>OBJETIVOS: Se desconoce la eficacia de la vacunación con Bacilo de Calmette-Guérin (BCG) en neonatos prematuros, y los datos que existen acerca de la proporción de casos de conversión tuberculínica en este grupo de edad son pocos y cuestionables. En este estudio se evaluó la respuesta a la prueba de tuberculina de neonatos prematuros tras la vacunación con BCG. MÉTODOS: Este estudio de cohorte aleatorizado se llevó a cabo en el Departamento de Neonatología del Hospital Universitario de la Universidad Federal de Minas Gerais, Brasil, en 2001 y 2002. Se administró la vacuna BCG en el momento de nacer a 65 lactantes nacidos a término (grupo testigo) y a 40 neonatos prematuros. Todos los niños recibieron 5 unidades tuberculínicas de derivado proteínico purificado (PPD) alrededor de 3 meses después de la vacunación. RESULTADOS: La típica cicatriz que deja la BCG se verificó en 96,9% del grupo testigo y en 90,0% de los neonatos prematuros (P = 0,19). Induraciones de > 5 mm de diámetro se documentaron en 87,7% de los neonatos nacidos a término y en 67,5% de los nacidos prematuramente (P = 0,02). Induraciones de > 10 mm se documentaron en 70,8% de los neonatos nacidos a término y en 42,5% de los prematuros (P = 0,007). En el caso de induraciones de > 5 mm, los límites inferior y superior del intervalo de 95% de la diferencia entre proporciones fueron 8,5% y 31,8%, y en el caso de induraciones de > 10 mm, estos límites fueron 18,0% y 38,4%. No se observaron reacciones adversas en la población estudiada. CONCLUSIÓN: La vacunación con BCG se podría recomendar para neonatos prematuros al darles de alta de la unidad de cuidados neonatales, con la finalidad de reducir la morbilidad y mortalidad de los que están en riesgo de contraer una infección tuberculosa y de aumentar las tasas de cobertura de la vacunación con BCG, sobre todo en países con una alta prevalencia de tuberculosis. <![CDATA[<B>Los ingresos nacionales y su relación con la esperanza de vida</B>]]> http://www.scielosp.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1020-49892006000600009&lng=en&nrm=iso&tlng=en OBJECTIVES: The efficacy of BCG vaccination in preterm babies is unknown, and available data on conversion rates to tuberculin in this age group are scarce and controversial. This study assessed the tuberculin response in preterm infants after BCG vaccination. METHODS: This randomized cohort study was carried out at the Neonatal Department, University Hospital, Federal University of Minas Gerais in Brazil during 2001 and 2002. The BCG vaccine was administered at birth to 65 full-term (control) and 40 preterm newborns. All of them were tested with 5 tuberculin units of purified protein derivative-S approximately 3 months after vaccination. RESULTS: A typical BCG scar was verified in 96.9% of the control group and in 90.0% of the preterm infants (P = 0.19). Indurations > 5 mm in diameter were recorded in 87.7% of the full-term and 67.5% of the preterm infants (P = 0.02). Indurations > 10 mm were recorded in 70.8% of the full-term and 42.5% of the preterm infants (P = 0.007). For indurations > 5 mm the upper and the lower limits of the 95% confidence interval for the difference between proportions were 8.5% to 31.8%, and for indurations > 10 mm these limits were 18.0% to 38.4%. No adverse reactions were observed in the study population. CONCLUSION: BCG vaccination could be recommended for preterm infants upon discharge from the neonatal unit to reduce morbidity and mortality in infants at risk for tuberculous infection, and to increase BCG vaccination coverage rates, especially in countries with high prevalence rates of tuberculosis.<hr/>OBJETIVOS: Se desconoce la eficacia de la vacunación con Bacilo de Calmette-Guérin (BCG) en neonatos prematuros, y los datos que existen acerca de la proporción de casos de conversión tuberculínica en este grupo de edad son pocos y cuestionables. En este estudio se evaluó la respuesta a la prueba de tuberculina de neonatos prematuros tras la vacunación con BCG. MÉTODOS: Este estudio de cohorte aleatorizado se llevó a cabo en el Departamento de Neonatología del Hospital Universitario de la Universidad Federal de Minas Gerais, Brasil, en 2001 y 2002. Se administró la vacuna BCG en el momento de nacer a 65 lactantes nacidos a término (grupo testigo) y a 40 neonatos prematuros. Todos los niños recibieron 5 unidades tuberculínicas de derivado proteínico purificado (PPD) alrededor de 3 meses después de la vacunación. RESULTADOS: La típica cicatriz que deja la BCG se verificó en 96,9% del grupo testigo y en 90,0% de los neonatos prematuros (P = 0,19). Induraciones de > 5 mm de diámetro se documentaron en 87,7% de los neonatos nacidos a término y en 67,5% de los nacidos prematuramente (P = 0,02). Induraciones de > 10 mm se documentaron en 70,8% de los neonatos nacidos a término y en 42,5% de los prematuros (P = 0,007). En el caso de induraciones de > 5 mm, los límites inferior y superior del intervalo de 95% de la diferencia entre proporciones fueron 8,5% y 31,8%, y en el caso de induraciones de > 10 mm, estos límites fueron 18,0% y 38,4%. No se observaron reacciones adversas en la población estudiada. CONCLUSIÓN: La vacunación con BCG se podría recomendar para neonatos prematuros al darles de alta de la unidad de cuidados neonatales, con la finalidad de reducir la morbilidad y mortalidad de los que están en riesgo de contraer una infección tuberculosa y de aumentar las tasas de cobertura de la vacunación con BCG, sobre todo en países con una alta prevalencia de tuberculosis. <![CDATA[<B>Problemas de salud de los adultos mayores en una población de la frontera entre México y los Estados Unidos</B>]]> http://www.scielosp.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1020-49892006000600010&lng=en&nrm=iso&tlng=en OBJECTIVES: The efficacy of BCG vaccination in preterm babies is unknown, and available data on conversion rates to tuberculin in this age group are scarce and controversial. This study assessed the tuberculin response in preterm infants after BCG vaccination. METHODS: This randomized cohort study was carried out at the Neonatal Department, University Hospital, Federal University of Minas Gerais in Brazil during 2001 and 2002. The BCG vaccine was administered at birth to 65 full-term (control) and 40 preterm newborns. All of them were tested with 5 tuberculin units of purified protein derivative-S approximately 3 months after vaccination. RESULTS: A typical BCG scar was verified in 96.9% of the control group and in 90.0% of the preterm infants (P = 0.19). Indurations > 5 mm in diameter were recorded in 87.7% of the full-term and 67.5% of the preterm infants (P = 0.02). Indurations > 10 mm were recorded in 70.8% of the full-term and 42.5% of the preterm infants (P = 0.007). For indurations > 5 mm the upper and the lower limits of the 95% confidence interval for the difference between proportions were 8.5% to 31.8%, and for indurations > 10 mm these limits were 18.0% to 38.4%. No adverse reactions were observed in the study population. CONCLUSION: BCG vaccination could be recommended for preterm infants upon discharge from the neonatal unit to reduce morbidity and mortality in infants at risk for tuberculous infection, and to increase BCG vaccination coverage rates, especially in countries with high prevalence rates of tuberculosis.<hr/>OBJETIVOS: Se desconoce la eficacia de la vacunación con Bacilo de Calmette-Guérin (BCG) en neonatos prematuros, y los datos que existen acerca de la proporción de casos de conversión tuberculínica en este grupo de edad son pocos y cuestionables. En este estudio se evaluó la respuesta a la prueba de tuberculina de neonatos prematuros tras la vacunación con BCG. MÉTODOS: Este estudio de cohorte aleatorizado se llevó a cabo en el Departamento de Neonatología del Hospital Universitario de la Universidad Federal de Minas Gerais, Brasil, en 2001 y 2002. Se administró la vacuna BCG en el momento de nacer a 65 lactantes nacidos a término (grupo testigo) y a 40 neonatos prematuros. Todos los niños recibieron 5 unidades tuberculínicas de derivado proteínico purificado (PPD) alrededor de 3 meses después de la vacunación. RESULTADOS: La típica cicatriz que deja la BCG se verificó en 96,9% del grupo testigo y en 90,0% de los neonatos prematuros (P = 0,19). Induraciones de > 5 mm de diámetro se documentaron en 87,7% de los neonatos nacidos a término y en 67,5% de los nacidos prematuramente (P = 0,02). Induraciones de > 10 mm se documentaron en 70,8% de los neonatos nacidos a término y en 42,5% de los prematuros (P = 0,007). En el caso de induraciones de > 5 mm, los límites inferior y superior del intervalo de 95% de la diferencia entre proporciones fueron 8,5% y 31,8%, y en el caso de induraciones de > 10 mm, estos límites fueron 18,0% y 38,4%. No se observaron reacciones adversas en la población estudiada. CONCLUSIÓN: La vacunación con BCG se podría recomendar para neonatos prematuros al darles de alta de la unidad de cuidados neonatales, con la finalidad de reducir la morbilidad y mortalidad de los que están en riesgo de contraer una infección tuberculosa y de aumentar las tasas de cobertura de la vacunación con BCG, sobre todo en países con una alta prevalencia de tuberculosis. <![CDATA[<B>Los programas locales de salud pueden contribuir a reducir la mortalidad infantil</B>]]> http://www.scielosp.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1020-49892006000600011&lng=en&nrm=iso&tlng=en OBJECTIVES: The efficacy of BCG vaccination in preterm babies is unknown, and available data on conversion rates to tuberculin in this age group are scarce and controversial. This study assessed the tuberculin response in preterm infants after BCG vaccination. METHODS: This randomized cohort study was carried out at the Neonatal Department, University Hospital, Federal University of Minas Gerais in Brazil during 2001 and 2002. The BCG vaccine was administered at birth to 65 full-term (control) and 40 preterm newborns. All of them were tested with 5 tuberculin units of purified protein derivative-S approximately 3 months after vaccination. RESULTS: A typical BCG scar was verified in 96.9% of the control group and in 90.0% of the preterm infants (P = 0.19). Indurations > 5 mm in diameter were recorded in 87.7% of the full-term and 67.5% of the preterm infants (P = 0.02). Indurations > 10 mm were recorded in 70.8% of the full-term and 42.5% of the preterm infants (P = 0.007). For indurations > 5 mm the upper and the lower limits of the 95% confidence interval for the difference between proportions were 8.5% to 31.8%, and for indurations > 10 mm these limits were 18.0% to 38.4%. No adverse reactions were observed in the study population. CONCLUSION: BCG vaccination could be recommended for preterm infants upon discharge from the neonatal unit to reduce morbidity and mortality in infants at risk for tuberculous infection, and to increase BCG vaccination coverage rates, especially in countries with high prevalence rates of tuberculosis.<hr/>OBJETIVOS: Se desconoce la eficacia de la vacunación con Bacilo de Calmette-Guérin (BCG) en neonatos prematuros, y los datos que existen acerca de la proporción de casos de conversión tuberculínica en este grupo de edad son pocos y cuestionables. En este estudio se evaluó la respuesta a la prueba de tuberculina de neonatos prematuros tras la vacunación con BCG. MÉTODOS: Este estudio de cohorte aleatorizado se llevó a cabo en el Departamento de Neonatología del Hospital Universitario de la Universidad Federal de Minas Gerais, Brasil, en 2001 y 2002. Se administró la vacuna BCG en el momento de nacer a 65 lactantes nacidos a término (grupo testigo) y a 40 neonatos prematuros. Todos los niños recibieron 5 unidades tuberculínicas de derivado proteínico purificado (PPD) alrededor de 3 meses después de la vacunación. RESULTADOS: La típica cicatriz que deja la BCG se verificó en 96,9% del grupo testigo y en 90,0% de los neonatos prematuros (P = 0,19). Induraciones de > 5 mm de diámetro se documentaron en 87,7% de los neonatos nacidos a término y en 67,5% de los nacidos prematuramente (P = 0,02). Induraciones de > 10 mm se documentaron en 70,8% de los neonatos nacidos a término y en 42,5% de los prematuros (P = 0,007). En el caso de induraciones de > 5 mm, los límites inferior y superior del intervalo de 95% de la diferencia entre proporciones fueron 8,5% y 31,8%, y en el caso de induraciones de > 10 mm, estos límites fueron 18,0% y 38,4%. No se observaron reacciones adversas en la población estudiada. CONCLUSIÓN: La vacunación con BCG se podría recomendar para neonatos prematuros al darles de alta de la unidad de cuidados neonatales, con la finalidad de reducir la morbilidad y mortalidad de los que están en riesgo de contraer una infección tuberculosa y de aumentar las tasas de cobertura de la vacunación con BCG, sobre todo en países con una alta prevalencia de tuberculosis. <![CDATA[<B>La transmisión de la cardiopatía coronaria por los padres</B>]]> http://www.scielosp.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1020-49892006000600012&lng=en&nrm=iso&tlng=en OBJECTIVES: The efficacy of BCG vaccination in preterm babies is unknown, and available data on conversion rates to tuberculin in this age group are scarce and controversial. This study assessed the tuberculin response in preterm infants after BCG vaccination. METHODS: This randomized cohort study was carried out at the Neonatal Department, University Hospital, Federal University of Minas Gerais in Brazil during 2001 and 2002. The BCG vaccine was administered at birth to 65 full-term (control) and 40 preterm newborns. All of them were tested with 5 tuberculin units of purified protein derivative-S approximately 3 months after vaccination. RESULTS: A typical BCG scar was verified in 96.9% of the control group and in 90.0% of the preterm infants (P = 0.19). Indurations > 5 mm in diameter were recorded in 87.7% of the full-term and 67.5% of the preterm infants (P = 0.02). Indurations > 10 mm were recorded in 70.8% of the full-term and 42.5% of the preterm infants (P = 0.007). For indurations > 5 mm the upper and the lower limits of the 95% confidence interval for the difference between proportions were 8.5% to 31.8%, and for indurations > 10 mm these limits were 18.0% to 38.4%. No adverse reactions were observed in the study population. CONCLUSION: BCG vaccination could be recommended for preterm infants upon discharge from the neonatal unit to reduce morbidity and mortality in infants at risk for tuberculous infection, and to increase BCG vaccination coverage rates, especially in countries with high prevalence rates of tuberculosis.<hr/>OBJETIVOS: Se desconoce la eficacia de la vacunación con Bacilo de Calmette-Guérin (BCG) en neonatos prematuros, y los datos que existen acerca de la proporción de casos de conversión tuberculínica en este grupo de edad son pocos y cuestionables. En este estudio se evaluó la respuesta a la prueba de tuberculina de neonatos prematuros tras la vacunación con BCG. MÉTODOS: Este estudio de cohorte aleatorizado se llevó a cabo en el Departamento de Neonatología del Hospital Universitario de la Universidad Federal de Minas Gerais, Brasil, en 2001 y 2002. Se administró la vacuna BCG en el momento de nacer a 65 lactantes nacidos a término (grupo testigo) y a 40 neonatos prematuros. Todos los niños recibieron 5 unidades tuberculínicas de derivado proteínico purificado (PPD) alrededor de 3 meses después de la vacunación. RESULTADOS: La típica cicatriz que deja la BCG se verificó en 96,9% del grupo testigo y en 90,0% de los neonatos prematuros (P = 0,19). Induraciones de > 5 mm de diámetro se documentaron en 87,7% de los neonatos nacidos a término y en 67,5% de los nacidos prematuramente (P = 0,02). Induraciones de > 10 mm se documentaron en 70,8% de los neonatos nacidos a término y en 42,5% de los prematuros (P = 0,007). En el caso de induraciones de > 5 mm, los límites inferior y superior del intervalo de 95% de la diferencia entre proporciones fueron 8,5% y 31,8%, y en el caso de induraciones de > 10 mm, estos límites fueron 18,0% y 38,4%. No se observaron reacciones adversas en la población estudiada. CONCLUSIÓN: La vacunación con BCG se podría recomendar para neonatos prematuros al darles de alta de la unidad de cuidados neonatales, con la finalidad de reducir la morbilidad y mortalidad de los que están en riesgo de contraer una infección tuberculosa y de aumentar las tasas de cobertura de la vacunación con BCG, sobre todo en países con una alta prevalencia de tuberculosis. <![CDATA[<B>Principios del registro internacional de protocolos y resultados de ensayos clínicos a base de intervenciones de salud en seres humanos</B>: <B>Declaración de Ottawa (parte 1)</B>]]> http://www.scielosp.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1020-49892006000600013&lng=en&nrm=iso&tlng=en OBJECTIVES: The efficacy of BCG vaccination in preterm babies is unknown, and available data on conversion rates to tuberculin in this age group are scarce and controversial. This study assessed the tuberculin response in preterm infants after BCG vaccination. METHODS: This randomized cohort study was carried out at the Neonatal Department, University Hospital, Federal University of Minas Gerais in Brazil during 2001 and 2002. The BCG vaccine was administered at birth to 65 full-term (control) and 40 preterm newborns. All of them were tested with 5 tuberculin units of purified protein derivative-S approximately 3 months after vaccination. RESULTS: A typical BCG scar was verified in 96.9% of the control group and in 90.0% of the preterm infants (P = 0.19). Indurations > 5 mm in diameter were recorded in 87.7% of the full-term and 67.5% of the preterm infants (P = 0.02). Indurations > 10 mm were recorded in 70.8% of the full-term and 42.5% of the preterm infants (P = 0.007). For indurations > 5 mm the upper and the lower limits of the 95% confidence interval for the difference between proportions were 8.5% to 31.8%, and for indurations > 10 mm these limits were 18.0% to 38.4%. No adverse reactions were observed in the study population. CONCLUSION: BCG vaccination could be recommended for preterm infants upon discharge from the neonatal unit to reduce morbidity and mortality in infants at risk for tuberculous infection, and to increase BCG vaccination coverage rates, especially in countries with high prevalence rates of tuberculosis.<hr/>OBJETIVOS: Se desconoce la eficacia de la vacunación con Bacilo de Calmette-Guérin (BCG) en neonatos prematuros, y los datos que existen acerca de la proporción de casos de conversión tuberculínica en este grupo de edad son pocos y cuestionables. En este estudio se evaluó la respuesta a la prueba de tuberculina de neonatos prematuros tras la vacunación con BCG. MÉTODOS: Este estudio de cohorte aleatorizado se llevó a cabo en el Departamento de Neonatología del Hospital Universitario de la Universidad Federal de Minas Gerais, Brasil, en 2001 y 2002. Se administró la vacuna BCG en el momento de nacer a 65 lactantes nacidos a término (grupo testigo) y a 40 neonatos prematuros. Todos los niños recibieron 5 unidades tuberculínicas de derivado proteínico purificado (PPD) alrededor de 3 meses después de la vacunación. RESULTADOS: La típica cicatriz que deja la BCG se verificó en 96,9% del grupo testigo y en 90,0% de los neonatos prematuros (P = 0,19). Induraciones de > 5 mm de diámetro se documentaron en 87,7% de los neonatos nacidos a término y en 67,5% de los nacidos prematuramente (P = 0,02). Induraciones de > 10 mm se documentaron en 70,8% de los neonatos nacidos a término y en 42,5% de los prematuros (P = 0,007). En el caso de induraciones de > 5 mm, los límites inferior y superior del intervalo de 95% de la diferencia entre proporciones fueron 8,5% y 31,8%, y en el caso de induraciones de > 10 mm, estos límites fueron 18,0% y 38,4%. No se observaron reacciones adversas en la población estudiada. CONCLUSIÓN: La vacunación con BCG se podría recomendar para neonatos prematuros al darles de alta de la unidad de cuidados neonatales, con la finalidad de reducir la morbilidad y mortalidad de los que están en riesgo de contraer una infección tuberculosa y de aumentar las tasas de cobertura de la vacunación con BCG, sobre todo en países con una alta prevalencia de tuberculosis. <![CDATA[<B>The Latin American Ongoing Clinical Trial Register (LATINREC)</B>]]> http://www.scielosp.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1020-49892006000600014&lng=en&nrm=iso&tlng=en Debido a los sesgos que afectan a la publicación de ensayos clínicos y sus resultados, los estudios cuyos resultados son positivos son más fáciles de encontrar que los que tienen resultados sin significación estadística y a ello se debe que los primeros estén sobrerrepresentados. Para contrarrestar este tipo de sesgo se ha propuesto ingresar en un registro toda investigación, desde sus comienzos. No obstante, estos registros se encuentran en distintas fases de evolución, especialmente en países en desarrollo, de tal manera que la Red Cochrane Iberoamericana, parte de la Colaboración Cochrane, ha establecido el Registro Latinoamericano de Ensayos Clínicos en Curso (LATINREC, por Latin American Clinical Trial Registry) con la idea de facilitar el registro de los datos contenidos en el protocolo de todo ensayo clínico que se esté llevando a cabo en un momento dado y poner esa información a la disposición del público. El LATINREC, que viene a respaldar los objetivos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), representa un intento por reducir la duplicación de trabajo y el financiamiento poco equitativo de la investigación sobre enfermedades rezagadas al olvido; por evitar que se efectúen investigaciones sobre asuntos de poca cuantía o que se midan resultados poco útiles; y por fomentar las prácticas éticas y la transparencia. Se han detectado algunos obstáculos mayores que hasta ahora han impedido crear un registro único y común de ensayos clínicos. Con el fin de franquearlos, LATINREC será un registro gratuito que permitirá hacer búsquedas y que se ceñirá a la Plataforma Internacional de Registro de Ensayos Clínicos (ICTRP) de la OMS. Además, LATINREC permitirá que los investigadores ingresen en el registro cualquier modificación del protocolo, así como los resultados preliminares. LATINREC ofrecerá grandes ventajas para los consumidores, el gobierno, los profesionales de la salud pública y la industria farmacéutica al incrementar la accesibilidad de la información y la participación en los ensayos clínicos. La disponibilidad de información objetiva acerca de todo ensayo clínico que se inicie ayudará a garantizar que todos tengan libre acceso a los conocimientos generados. <![CDATA[<B>The structuring of health systems and the control of infectious disease</B>: <B>looking at Mexico and Cuba</B>]]> http://www.scielosp.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1020-49892006000600015&lng=en&nrm=iso&tlng=en En este trabajo se examinan las consecuencias que tienen para el control de las enfermedades infecciosas diferentes maneras de concebir la organización de los sistemas de salud. En particular se examinan las bases teóricas de la organización de los sistemas de salud de México y de Cuba, junto con sus programas y resultados, en conexión con cinco de las principales y más peligrosas enfermedades infecciosas: la tuberculosis, la infección por VIH y el sida, la diarrea, el sarampión y el paludismo. México ha tenido un sistema federal y neoliberal basado en un programa de seguridad social tripartito (el Estado, el empleador, y aportaciones del empleado), en consorcios del sector privado (inversiones en servicios públicos por parte de entidades privadas con fines de lucro) y en la provisión competitiva de servicios (servicios competitivos en lugar de coordinados). En cambio, Cuba ha tenido un sistema público con acceso libre garantizado para toda la población, una coordinación pública centralizada, y la inscripción de todos los pacientes sin excepción (todo miembro de la población tiene un registro médico y un médico asignado). &iquest;Cómo se han lidiado con las enfermedades infecciosas más peligrosas de la humanidad dos sistemas de salud con estas características? La superioridad casi invariable que ha mostrado Cuba en el control de las enfermedades parece depender del acceso garantizado que tiene todo habitante a los servicios de salud, a la coordinación centralizada del sistema sanitario y a una abundancia de trabajadores de salud bien capacitados. Por otro lado, en México la provisión desigual de servicios asistenciales no ha logrado satisfacer las necesidades de todos los mexicanos y la expansión de los servicios privados difícilmente podrá compensar las carencias observadas en las zonas más pobres del país. Las deficiencias de infraestructura y de otros recursos imponen límites sobre lo que Cuba puede alcanzar, pero son peores los resultados de salud que se obtienen con la distribución desigual de recur-sos en México. Comparar a México con Cuba nos permite reflexionar en torno a la importancia de las bases organizativas de un sistema de salud, impidiéndonos optar por una mayor infusión de capital sin más. Estos resultados refuerzan ciertas inquietudes que han surgido en el pasado acerca de los vínculos existentes entre la desigualdad social, el acceso desigual a los servicios, y la obtención de resultados de salud inferiores. <![CDATA[<B>Erratum</b>]]> http://www.scielosp.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1020-49892006000600016&lng=en&nrm=iso&tlng=en En este trabajo se examinan las consecuencias que tienen para el control de las enfermedades infecciosas diferentes maneras de concebir la organización de los sistemas de salud. En particular se examinan las bases teóricas de la organización de los sistemas de salud de México y de Cuba, junto con sus programas y resultados, en conexión con cinco de las principales y más peligrosas enfermedades infecciosas: la tuberculosis, la infección por VIH y el sida, la diarrea, el sarampión y el paludismo. México ha tenido un sistema federal y neoliberal basado en un programa de seguridad social tripartito (el Estado, el empleador, y aportaciones del empleado), en consorcios del sector privado (inversiones en servicios públicos por parte de entidades privadas con fines de lucro) y en la provisión competitiva de servicios (servicios competitivos en lugar de coordinados). En cambio, Cuba ha tenido un sistema público con acceso libre garantizado para toda la población, una coordinación pública centralizada, y la inscripción de todos los pacientes sin excepción (todo miembro de la población tiene un registro médico y un médico asignado). &iquest;Cómo se han lidiado con las enfermedades infecciosas más peligrosas de la humanidad dos sistemas de salud con estas características? La superioridad casi invariable que ha mostrado Cuba en el control de las enfermedades parece depender del acceso garantizado que tiene todo habitante a los servicios de salud, a la coordinación centralizada del sistema sanitario y a una abundancia de trabajadores de salud bien capacitados. Por otro lado, en México la provisión desigual de servicios asistenciales no ha logrado satisfacer las necesidades de todos los mexicanos y la expansión de los servicios privados difícilmente podrá compensar las carencias observadas en las zonas más pobres del país. Las deficiencias de infraestructura y de otros recursos imponen límites sobre lo que Cuba puede alcanzar, pero son peores los resultados de salud que se obtienen con la distribución desigual de recur-sos en México. Comparar a México con Cuba nos permite reflexionar en torno a la importancia de las bases organizativas de un sistema de salud, impidiéndonos optar por una mayor infusión de capital sin más. Estos resultados refuerzan ciertas inquietudes que han surgido en el pasado acerca de los vínculos existentes entre la desigualdad social, el acceso desigual a los servicios, y la obtención de resultados de salud inferiores.