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Salud Pública de México

Print version ISSN 0036-3634

Salud pública Méx vol.39 n.5 Cuernavaca Sep. 1997

http://dx.doi.org/10.1590/S0036-36341997000500003 

ARTÍCULO ORIGINAL

 

Lactancia materna, destete y ablactación: una encuesta en comunidades rurales de México

 

SUSAN VANDALE-TONEY, Ph. D., (1) MARTA ELENA RIVERA-PASQUEL, LIC. EN NUTR., (1)  MARÍA DE LA LUZ KAGEYAMA-ESCOBAR, M.C., M. EN C., (1)  LAURA LETICIA TIRADO-GÓMEZ, M.C., M. EN C., (2) MALAQUÍAS LÓPEZ-CERVANTES, M.C., Ph. D. (2)

 

 

RESUMEN
Objetivo
. Determinar las prevalencias de lactancia humana, uso de leches industrializadas y ablactación así como los factores asociados a la falta de alimentación al seno materno y al destete temprano. Material y métodos. Estudio transversal realizado por pasantes de medicina en Servicio Social en 222 localidades rurales de México, mediante entrevistas estructuradas en 5 409 familias con niños menores de un año. Resultados. Las proporciones de niños que nunca recibieron lactancia al seno materno fueron: en la zona norte (N) de 21.4%; en la centro (C) de 7.6% y la sur (S) de 5.3%. Entre los niños que recibieron lactancia al seno materno, ésta continuó en forma exclusiva o mixta hasta el tercer trimestre de vida en 35.6% (N), 67.6% (C) y 77.5% (S); en el segundo trimestre de vida ya habían sido ablactados 67.2% (N), 40.9% (C) y 51.6% (S). En la región N se encontró que la falta de alimentación al seno materno se asoció con la atención médica del parto, madres con escolaridad mínima de primaria o con menos de cuatro hijos, casa con piso de material permanente, dos o más enseres domésticos mayores y que el sostén económico no fuera el padre. El destete temprano se asoció con los mismos factores, incluyendo que el niño estuviera al cuidado de una persona distinta a la madre, la lactancia artificial decidida por los padres o por recomendación médica, la ablactación temprana y el uso de servicios médicos de seguridad social y/o privados. Conclusiones. La alimentación con sucedáneos de la leche y el destete temprano son propios de familias pequeñas, con mayor educación materna, mejores condiciones de la vivienda y la influencia de los médicos, sobre todo en el norte del país. Además, la ablactación se efectúa antes del segundo semestre de vida, por lo que es recomendable elaborar programas que promuevan la alimentación al seno materno y la ablactación correcta en la población infantil de las comunidades rurales de México.
PALABRAS CLAVE: lactancia materna; destete; población rural; México.

 

ABSTRACT
Objective
. To determine the prevalence of lactation, the use of industrialized milk and weaning, and the factors related to lack of breast-feeding and early weaning in young infants of rural communities. Material and methods. Transversal study performed by last year medical students doing Social Service in 222 rural communities in Mexico who applied structured interviews to 5 409 families with children younger than 1 year of age. Results. The percentages of children who were never breast-fed were: in the north (N) 21.4%, in the center (C) 7.6% and in the south (S) 5.3%. Children who were still being breast-fed, either exclusively or with mixed feeding by the third trimester were 35.6% (N), 67.6% (C) and 77.5% (S); in the second trimester, 67.2% (N), 40.9% (C) and 51.6% (S) had been weaned. In the N region it was observed that lack of breast-feeding was associated to the health personnel who attended delivery, mothers with six or more years of education and less than four children, dwellings with permanent material floors, two or more household commodities and a head of the family different from the father. Early weaning was essentially associated to the same factors; additionally, to the child being taken care of by someone different from the mother, artificial lactation by parental decision or due to medical recommendation and the use of health services provided by social security or private physicians. Conclusions. Artificial lactation and early weaning are typical of small families, with high educational level of the mother, better living conditions and contact with medical personnel, especially in the N of the country. Children are weaned before the second semester of life and it is therefore deemed necessary to implement health programs which promote breast-feeding and gradual weaning after the sixth month of life among the infant population of Mexican rural communities.
KEY WORDS: breast feeding; weaning; rural population; Mexico.

 

 

En México como en otras partes del mundo, la alimentación al seno materno muestra una tendencia a la disminución.1 Este hecho adquiere relevancia por las repercusiones desfavorables que puede tener sobre la salud de los lactantes.2-5 Una ventaja sobresaliente de la alimentación al seno es su excelente valor nutritivo.6,7 Además, varios estudios han encontrado un efecto protector de la lactancia al seno materno, respecto a la incidencia de las diarreas y la disminución de la gravedad de los episodios;7-10 también existen evidencias de que este tipo de alimentación se asocia con un mejor pronóstico en el caso de las infecciones respiratorias.11

De acuerdo con las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), los niños deben alimentarse exclusivamente con la leche humana durante los primeros seis meses de vida. Después, el amamantamiento debiera mantenerse durante los dos primeros años de vida, mientras que se inicia, a partir del segundo semestre, la alimentación complementaria. El uso de los sucedáneos de la leche humana es útil desde el segundo semestre de vida, pero no se recomienda por tratarse de una práctica cara y no esencial, siempre y cuando se logre equilibrar la dieta del infante con otros alimentos mediante una ablactación paulatina.12

En contraste, reducir la duración del amamantamiento es algo que puede afectar negativamente en la salud de los infantes, independientemente del nivel socioeconómico de la familia. Aun entre los estratos poblacionales con mayores recursos económicos, mejores condiciones higiénicas, acceso a alimentos de alta calidad y a servicios médicos, se ha visto que los niños alimentados al seno materno muestran menores incidencias de infecciones del oído y de diabetes infantil, así como diferencias significativas en el desarrollo cognoscitivo y de la visión, al ser comparados con niños alimentados con sucedáneos de la leche humana.13 En las áreas rurales y en los grupos de bajo nivel socioeconómico, la prolongación de la lactancia al seno materno durante todo el primer año se asocia con una mayor probabilidad de sobrevivir ese mismo periodo.6,14 Asimismo, se ha demostrado que la lactancia ofrece beneficios a las madres de cualquier nivel socioeconómico, ya que dar alimentación al seno disminuye la posibilidad de presentar hemorragias en el posparto y el riesgo de desarrollar cáncer mamario, además de que produce una supresión transitoria de la ovulación, que ayuda al control de la fecundidad.15

Según varios autores, el descenso de la frecuencia y la duración de la lactancia al seno materno se debe a dos grandes causas: una ha sido la promoción (apoyada por los medios masivos de comunicación) de la lactancia artificial, basada en la utilización del biberón y las leches industrializadas; la segunda causa ha sido la integración de las mujeres al mercado de trabajo remunerado, lo que les impide, poco tiempo después del parto, mantenerse cerca de sus hijos para amamantarlos correctamente.

Al analizar las diferencias de los patrones de lactancia según las características socioeconómicas familiares, se ha encontrado que la prevalencia y la duración de la lactancia al seno materno es mayor entre las mujeres de poca escolaridad, que son exclusivamente amas de casa y radican en comunidades predominantemente agrícolas.16 Otros estudios informan que las razones aducidas por las madres para terminar la lactancia al seno incluyen: la percepción de que hubo una insuficiente producción de leche; el desconocimiento acerca del valor nutritivo que tiene la leche humana para el niño durante sus primeros meses de vida; la existencia de conflictos de horario con el trabajo, y la presentación de molestias por congestionamiento de las mamas y agrietamiento de los pezones.17

En México se han publicado varios estudios relacionados con las prácticas de la lactancia al seno y la ablactación. Sus resultados demuestran que, a lo largo del tiempo, la lactancia exclusiva al seno materno ha perdido importancia y que la lactancia mixta, producto de la combinación de leche materna con la administración de leches industrializadas, se ha vuelto más frecuente.18-23

Según la primera Encuesta Nacional de Salud, levantada en 1987, del total de los niños menores de un año que había en el país, 18.9% nunca recibió leche materna y sólo 24.5% de esos niños fue amamantado por seis meses o más.18 Los datos de la Encuesta Nacional de Nutrición de 1989 muestran que 13.8% de los niños menores de cuatro meses de edad nunca recibió leche materna; 24.0% recibió ese alimento por menos de cuatro meses, y solamente 11.5% de los niños fue alimentado de manera exclusiva al seno materno durante los primeros seis meses de vida, tal como lo recomienda la OMS.12,21

Otros estudios han encontrado que el descenso en la frecuencia y en la duración de la lactancia al seno materno ha sido más lento en las áreas rurales de México, que en las ciudades; pero una fracción de los niños nacidos en pequeñas comunidades rurales son destetados prematuramente o son totalmente privados de la leche materna.23-26 Asimismo, se ha visto que la prevalencia de la alimentación al seno materno varía entre las entidades federativas y también entre las áreas urbanas y rurales; en general, la prevalencia del amamantamiento es menor en las zonas de mayor desarrollo socioeconómico.25,26 Otros estudios sugieren que el antecedente de contacto con el personal de salud, mediante la atención prenatal y el parto, tanto en los servicios públicos como en los privados, está asociado con una duración más corta del amamantamiento; con frecuencia, es el mismo médico quien recomienda adicionar otras leches al régimen alimenticio del niño, e inclusive algunos médicos venden o regalan muestras de fórmulas infantiles.27-30

A pesar de lo ya anotado, son insuficientes los estudios acerca de las características del amamantamiento y la alimentación infantil en las áreas rurales de México, así como de sus determinantes. Por lo tanto, el estudio que aquí se presenta tiene el propósito de documentar las prevalencias de los patrones de alimentación del niño menor de un año en comunidades rurales, contrastando diferentes zonas geográficas e identificando algunos factores asociados con la ausencia del amamantamiento y/o con la ablactación prematura.

 

Material y métodos

En 1991 se llevó a cabo el trabajo de campo para un estudio transversal en 222 comunidades rurales (con menos de 2 500 habitantes) de 18 estados de la República Mexicana. La encuesta incluyó a 5 409 madres con niños menores de un año, residentes de esas comunidades. Los responsables de obtener la información fueron pasantes de medicina durante su año de servicio social, por lo que la población de estudio se conformó mediante un muestreo por conveniencia.

Para propósitos de análisis, las comunidades estudiadas se agruparon creando tres grandes zonas geográficas en función del estado de la república al que correspondiera una comunidad en particular: el primer grupo de 62 comunidades corresponde a la zona norte e incluye a los estados de Baja California, Baja California Sur, Chihuahua, Coahuila, Sonora y Colima; el segundo grupo de 96 comunidades se denomina zona centro, incluyendo a Guanajuato, Hidalgo, Morelos, Querétaro, Tlaxcala y San Luis Potosí; finalmente, el tercer grupo de 64 comunidades se denominó zona sur e incluye a Campeche, Oaxaca, Tabasco y Yucatán.

La recolección de la información fue responsabilidad de los pasantes en servicio social de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México, quienes realizaron esta actividad a lo largo del año en las comunidades a las que fueron asignados. Antes de iniciar el servicio social, los pasantes recibieron un breve entrenamiento, para identificar a las familias con niños menores de un año de edad residentes en la comunidad, llevar a cabo las entrevistas estructuradas con las madres de esos niños, llenar los formatos correspondientes y enviarlos a la Ciudad de México, donde fueron codificados para generar las bases de datos correspondientes. En 93% de los casos la información se obtuvo mediante entrevistas con la madre, y en el resto, con la persona que se encontrara al cuidado del niño.

Los datos obtenidos incluyeron características del recién nacido, como edad y sexo; peso y condiciones clínicas al momento de nacer; morbilidad y patrones de alimentación; características sociales y culturales de la familia; persona responsable de su cuidado; utilización de servicios de salud durante el embarazo y el parto, así como durante la vida extrauterina.

La sección del cuestionario referente a la alimentación infantil incluyó datos acerca del consumo de leche materna, de otras leches, de la edad en la que se suspendió la lactancia al seno materno y de la introducción de alimentos sólidos. Para propósitos del estudio se definió lactancia al seno materno como el hecho de que el infante recibiera desde el nacimiento la leche producida por su madre; edad de destete es la edad en la que el niño dejó de recibir la leche materna, y ablactación se definió como la edad a la que el niño empezó a recibir alimentos sólidos.

Antes de pasar los formatos de registro a codificación y captura, se llevó a cabo una verificación de calidad; en este paso se decidió eliminar 8.5% de los cuestionarios debido a que presentaban múltiples inconsistencias y errores en el llenado. Los datos se analizaron con el paquete estadístico STATA, versión 5.0 (Stata Corporation, College Station, Texas). Primero, se hizo un análisis univariado de los datos para calcular prevalencias; después, mediante análisis bivariado, se identificaron los factores asociados con la falta de lactancia al seno materno y la práctica del destete antes del sexto mes de vida. Las medidas utilizadas para estudiar las asociaciones de variables fueron: la razón de momios (RM) y el correspondiente intervalo de confianza (IC) al 95%. No se consideró necesario ni adecuado realizar un análisis multivariado de los datos, por tratarse de un estudio de carácter exploratorio, además de que las características de la muestra y las variaciones potenciales de calidad de los datos restringen la interpretabilidad de los resultados que se pudieran obtener mediante ese tipo de análisis.

 

Resultados

La distribución geográfica de la población infantil estudiada en nuestra encuesta fue la siguiente: 19.9% provino de la zona norte (N); 39.0%, de la zona centro (C), y 41.1%, de la zona sur (S). Un 27% de los infantes era menor a dos meses de edad al momento de obtener los datos; 24% tenía entre 2 y 6 meses; 25%, entre 6 y 9 meses, y 23%, de 9 a 11 meses de edad.

Según los resultados que se presentan en el cuadro I, la media de edad de las madres fue de 25.6 años. En promedio, las mujeres tenían 3.2 hijos, y 13.4% de ellas trabajaba en forma remunerada. El 29.8% de las madres tuvieron su último parto con ayuda de una partera empírica, y 47.0% no estudió o tuvo primaria incompleta.

 

Cuadro I
CARACTERÍSTICAS SOCIODEMOGRÁFICAS DE LA POBLACIÓN DE ESTUDIO, EN COMUNIDADES RURALES MEXICANAS, 1991

Variable Promedio DE Porcentaje
Edad materna 25.6 años 6.1  
15-19     15.1
20-29     61.0
30-39     21.3
40 y más     2.6
Paridad materna 3.2 hijos 2.3  
Un hijo 26.8
Dos hijos 22.2
Tres hijos 18.0
Cuatro hijos 11.7

Cinco o más hijos

21.2

Trabajo materno remunerado
13.4
No 86.6
Atención del último parto
Personal de salud 70.2
Partera 29.8
Escolaridad materna
Ninguna 13.3
Primaria incompleta 33.7
Primaria completa 29.9
Secundaria o más 23.1
Material predominante en el piso de la vivienda
Tierra 34.5
Recubrimiento permanente 65.5
Fuente de agua
Entubada 73.6
Otra  
Número de enseres domésticos
De cero a uno 31.1
De dos a tres 59.7
De cuatro a cinco 9.2
Antecedentes de un hijo fallecido en el primer año de vida
8.4
No 92.6
Jefe de familia
Padre 90.3
Madre 5.7
Otro 4.0
Fuente: Encuesta sobre alimentación y salud infantil en el medio rural mexicano. Dirección General de Epidemiología, Dirección General de Salud Materno-Infantil, 1991

 

El 65.5% de las familias habitaba en una casa cuyo piso se había elaborado con materiales permanentes (piso de cemento); 73.6% contaba con agua entubada en casa o cerca de la misma; 59.7% tenía un máximo de dos o tres enseres domésticos modernos. El 8.4% de las mujeres informó haber tenido al menos un hijo muerto al nacer o durante el primer año de vida, y en 90.3% de los casos, el padre era el jefe de familia.

En la zona norte del país, 75.8% de los niños recibió alimentación al seno materno durante el periodo neonatal, mientras que en las zonas centro y sur se alcanzaron proporciones de 89.4 y de 93.3%, respectivamente.

Al tomarse como periodo de referencia todo el primer año de vida, se encontró que la zona sur del país presentó la proporción más alta de niños que recibieron y/o mantenían la alimentación al seno materno, con 70.7%; en seguida se ubicó la zona centro con 57.6%, y la menor prevalencia correspondió a la zona norte con 23.8%. Cabe señalar que, en el sur del país, los niños que tenían de 9 a 11 meses eran alimentados al seno materno con una frecuencia tres veces mayor que la correspondiente al norte del país. Al contrario, en casi todos los grupos de edad, a la zona norte correspondió la frecuencia más alta de utilización de otras leches; en seguida se ubicó la zona centro, y luego, la sur.

El cuadro II muestra que la costumbre de ablactar antes de los seis meses de vida fue más prevalente en la zona norte con 67.2%, luego en el sur con 51.6% y, por último, en el centro con 40.9%. En cada grupo de edad la zona norte muestra una mayor prevalencia de niños ablactados a menor edad, mientras que entre el centro y el sur se observaron proporciones muy similares.

 

Cuadro II
PRECALENCIAS DE LACTANCIA AL SENO MATERNO, INICIO DE OTRO TIPO DE LECHE Y ABLACTACION SEGUN TRIMESTRE Y ZONA GEOGRAFICA, EN COMUNIDADES RURALES MEXICANAS, 1991

Trimestre

 

1o.

2o.

3o.

4o.

Lactancia al seno materno

Zona norte

75.8

53.5

35.6

23.8

Zona centro

89.4

82.2

67.6

57.6

Zona sur

93.3

88.8

77.5

70.7

Ablactación

Zona norte

5.5

67.2

96.6

98.3

Zona centro

4.4

40.9

83.2

89.9

Zona sur

5.4

51.6

89.1

94.2

 

En el cuadro III se presentan las nueve variables que estuvieron significativamente relacionadas con la falta de lactancia al seno materno durante la etapa neonatal. En concordancia con lo antes descrito, a la región norte del país correspondió la más alta posibilidad de carecer de alimentación con leche humana (RM 4.8; IC 95% 3.8-6.1). Asimismo, se encontró que si el sostén económico de la familia era la madre u otra persona distinta al padre, había un riesgo 2.4 veces mayor de falta de lactancia humana que cuando el padre era el sostén. También se observó que, cuando el piso de la casa estaba hecho con materiales permanentes, la posibilidad de que el niño no recibiera leche materna era 2.2 veces mayor que la correspondiente a los niños que vivían en casas con piso de tierra; las madres con escolaridad de primaria y mayor representaron un riesgo 1.8 veces mayor que las de menor escolaridad o sin estudios. El hecho de tener pocos hijos también se relacionó con la falta de lactancia al seno materno, en comparación con la categoría de cuatro o más hijos. Se encontró que el riesgo de no amamantar fue 3.1 veces mayor cuando el parto había sido atendido por personal de salud, en contraste con el parto atendido por partera. También, el hecho de que el padre no conviviera con la madre y el infante resultó ser un factor asociado con la falta de alimentación al seno materno.

 

Cuadro III
FACTORES ASOCIADOS CON LA FALTA DE LACTANCIA AL SENO MATERNO DURANTE EL PERIODO POSNATAL INMEIDATO, EN COMUNIDADES RURALES MEXICANAS, 1991

Factor

RM cruda

IC 95%

1. Región del país

    Norte

4.8

3.8-6.1

    Centro

1.5

1.1-1.9

2. Sostén económico

   Madre u otra persona

2.4

1.8-3.0

3. Material predominante en piso

    Tierra

2.2

1.7-2.7

4. Enseres domésticos

    De cero a uno

1.5

1.2-1.8

5. Trabajo materno remunerado

    Sí

1.6

1.3-1.1

6. Escolaridad

    Primaria completa

1.8

1.4-2.2

7.Convivencia con el padre del niño

    No

2.0

1.5-2.5

8. Paridad de la madre

    Cinco y más

1.7

1.4-2.1

9. Atención del parto

    Personal de salud

3.1

2.3-4.0

Fuente: Encuesta sobre alimentación y salud infantil en el medio rural mexicano. Dirección General de Epidemiología, Dirección General de Salud Materno-Infantil, 1991
Referentes: 1.Sur; 2. Padre; 3. Recubrimiento permanente; 4. De dos a cinco; 5. No; 6. Primaria incompleta y ninguno; 7. Sí; 8. Menos de cinco; 9. Partera empírica
N= 5 409 niños menores de un año

 

El cuadro IV muestra las 12 variables asociadas con el destete temprano (antes del sexto mes de vida), habiendo restringido el análisis al grupo de niños que ya habían cumplido entre 6 y 11 meses de edad al momento de obtención de los datos. En la zona norte del país se encontró un riesgo 5.8 veces mayor de que ocurra un destete temprano que en la zona sur. Asimismo, la zona centro mostró un riesgo 1.7 veces mayor que el correspondiente a la zona sur, respecto al destete temprano. Una variable indicativa de mejor condición socioeconómica, que es el hecho de tener en la vivienda un piso de material permanente, se asoció con una mayor posibilidad de que tenga lugar el destete temprano (RM 2.3); otras variables que se refieren a esta misma dimensión fueron la mayor escolaridad de la madre (RM 2.3) y el hecho de que las familias poseyeran dos o más enseres domésticos modernos (RM 1.9).

 

Cuadro IV
FACTORES ASOCIADOS CON EL DESTETE TEMPRANO EN COMUNIDADES RURALES MEXICANAS, 1991

Factor

RM cruda

IC 95%

1) Región del país

    Norte

5.8

4.5 - 7.4

    Centro

1.7

1.4 - 2.1

2) Sostén económico

    Madre u otra persona

1.7

1.3 - 2.3

3) Material predominante en piso

    Tierra

2.3

1.9 - 2.7

4) Enseres domésticos

    De cero a uno

1.9

1.5 - 2.3

5) Escolaridad

    Primaria completa

2.3

1.8 - 1.9

6) Paridad de la madre

    Cinco y más

1.8

1.5 - 2.2

7) Atención del parto

    Personal de salud

3.0

2.4 - 3.7

8) Cuidado del bebé

    Otra persona

2.8

2.1 - 3.8

9) Consumo de otra leche

    Sí

7.0

5.5 - 8.8

10) Prescripción médica de otra leche

      Sí

4.1

3.4 - 4.9

11) Consumo de otros alimentos

     Sí

2.8

2.3 - 3.5

12) Personal consultado en caso de enfermedad del niño

     Seguridad social

1.9

1.3 - 2.6

     Privado

1.9

1.5 - 2.5

Fuente: Encuesta sobre alimentación y salud infantil en el medio rural mexicano. Dirección General de Epidemiología, Dirección General de Salud Materno-Infantil, 1991
Referentes: 1. Sur; 2. Padre; 3. Recubrimiento permanente; 4. De dos a cinco; 5. Primaria incompleta y ninguno; 6. Menos de cinco; 7. Partera empírica; 8. Madre; 9,10,11. No; 12. Secretaría de Salud
N= 2 518 niños menores de un año

 

Otros factores relacionados con el destete temprano fueron el antecedente de un parto atendido por personal de salud (RM 3.0); el hecho de que el niño estuviera al cuidado de una persona distinta a la madre (RM 2.8); que se haya ofrecido al niño otra leche u otros alimentos durante el primer trimestre de la vida (RM 7.0), o cuando el médico había recomendado de manera directa el uso de otras leches (RM 4.1).

Finalmente, se observó una mayor duración de la lactancia cuando los niños habían asistido a los servicios de la Secretaría de Salud, que cuando habían asistido a los de la seguridad social o a los privados (RM 1.9, en ambos contrastes).

 

Discusión

En las comunidades rurales mexicanas incluidas en esta encuesta, la falta de amamantamiento y el destete temprano dependen de la región geográfica, así como de una menor paridad, de tener una mejor vivienda, de una mayor educación materna y del contacto con los médicos (especialmente los particulares y los de la seguridad social). Es preocupante la creciente tendencia de las madres mexicanas de este medio de no alimentar al pecho o suspender la lactancia tempranamente. Asimismo, se encontró evidencia de que la ablactación se emprende de manera precoz, con frecuencia creciente en las diversas regiones del país. En el norte se observó la menor frecuencia de lactancia al seno materno, el uso más frecuente de otras leches y la introducción más precoz de alimentos sólidos, mientras que en el centro y sur hay una imagen distinta pero que parece estar evolucionando en el mismo sentido. Si bien es cierto que en la zona sur del país hay una mayor prevalencia de desnutrición infantil, también es posible decir que las madres de estos niños deben practicar la lactancia al seno para evitar que se deterioren aún más las deficiencias nutricionales de sus hijos, ya que las condiciones de pobreza en las que se encuentran limitan el acceso a otros alimentos.6 Así, una interpretación acerca de los distintos patrones que se observan según la región geográfica es que en el norte rigen mejores niveles de vida y, además, que existe una notable influencia cultural por la cercanía de Estados Unidos de América, lo que altera los patrones de alimentación infantil y disminuye la frecuencia y duración de la lactancia al seno materno. Estas diferencias en la prevalencia de la lactancia según el nivel de urbanización son similares a las observadas en otros países.2-4,18

Por otra parte, de acuerdo con la literatura nacional, hay una fracción importante de madres que nunca practican la lactancia al seno de manera exclusiva, lo cual se asocia con un rápido abandono de aquélla a medida que transcurren las primeras semanas de vida del niño.24 Esos mismos estudios mencionan que la disminución y el abandono del amamantamiento se asocia con la falta de apoyos hacia la madre que lacta, quien ante la demanda del niño aduce falta de leche o mala calidad de la misma. Estos fenómenos ponen en evidencia la necesidad de aportar información oportuna y adecuada a las madres acerca de los beneficios que tiene la lactancia al seno, tanto para el niño como para la mujer misma.

Según Victora,29 Pelletier30 y Grummer-Strawn,31 la lactancia al seno materno favorece la sobrevida de los infantes en poblaciones nutricionalmente vulnerables, ya que actúa como un modificador del efecto entre los indicadores antropométricos y la mortalidad. Las variaciones en los patrones de alimentación infantil observados en el presente estudio sugieren la existencia de variaciones regionales en la práctica de la lactancia al seno que ponen selectivamente en riesgo la salud de los niños de familias pobres que nacen en las comunidades rurales.

Nuestro estudio también mostró que el abandono de la lactancia al seno es producto de las indicaciones del médico, en el sentido de que este último aconseja introducir el consumo de otras leches. Una posible explicación de lo anterior es que tales indicaciones médicas hayan sido motivadas por la presencia de infecciones gastrointestinales y una escasa ganancia de peso, pero otro factor importante es la falta de un apoyo decidido, desde el interior de los servicios de salud, hacia el mantenimiento de la lactancia materna. Por último, es necesario regular la prescripción de sucedáneos de la leche materna, al menos para que las madres que trabajan puedan aprovechar la prestación de otras leches para sus hijos después de haber dado el seno y no como una alternativa al amamantamiento. Llama la atención que en esta encuesta, la mediana de la edad al momento de la ablactación no llegó siquiera a los seis meses, a diferencia de lo encontrado en el ámbito nacional;15 lo anterior hace pensar que nuestros datos pudieron haber sido afectados por el hecho de que los médicos pasantes incluyeron una alta proporción de niños que estaban siendo atendidos por enfermedades relacionadas con el abandono temprano de la lactancia al seno, como ya antes se mencionó.

En el medio rural prevalecen condiciones adversas para la salud general del lactante. Sabemos que la mortalidad infantil es mayor en este medio, debido principalmente a las malas condiciones de higiene, la pobreza y la falta de opciones alimentarias para llevar a cabo una adecuada ablactación. Ante estas circunstancias es indispensable enfatizar la importancia de que la madre amamante a su hijo durante los primeros seis meses de vida en forma exclusiva, inicie la ablactación hasta el tercer trimestre y continúe dando el pecho a sus hijos hasta los dos años de edad. Desde el interior del sistema de salud esto implica fortalecer y mantener programas educativos en torno a la lactancia materna, incluyendo a los propios prestadores de los servicios de salud como sujetos del aprendizaje, para que actúen como verdaderos agentes de tales programas.

Otros aspectos cuya atención es importante en las áreas rurales más afectadas por la pobreza son: el establecimiento de programas de suplementación alimentaria dirigidos a las madres para que puedan mantener una buena lactancia, en lugar de suplementar al niño con otras leches desde edades tempranas, así como el otorgamiento de alimentos sólidos idóneos para la ablactación que impidan la desnutrición infantil a partir del tercer trimestre de vida.

En resumen, los hallazgos del presente estudio de carácter exploratorio coinciden con los notificados por otros autores, tanto en el ámbito nacional como en el internacional, particularmente en el sentido de que corroboran la existencia de una tendencia hacia el abandono temprano de la lactancia al seno materno, que coexiste con la persistencia de una fracción de familias en las cuales se mantiene una lactancia prolongada, sin introducir otros alimentos; ambas condiciones afectan de manera negativa la nutrición y la salud de infantes del medio rural mexicano. Pero es necesario llevar a cabo estudios analíticos y ensayos clínicos que demuestren con la mayor solidez científica posible los resultados reales que pueden tener las intervenciones educativas y las acciones de suplementación alimentaria, antes de generalizar programas que después resulten culturalmente inadecuados o económicamente insostenibles.

 

Agradecimientos

Deseamos agradecer el apoyo del personal de las siguientes organizaciones que participaron en una o más etapas del desarrollo de esta investigación: Comité Nacional de Lactancia Materna; Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México; Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma del Estado de Yucatán; Dirección General de Epidemiología y Dirección General de Salud Materno-Infantil (ahora Dirección General de Salud Reproductiva) de la Secretaría de Salud, e Instituto Nacional de Salud Pública.

 

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(1) Centro de Investigación en Salud Poblacional, Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), México.

(2) Centro de Investigación en Sistemas de Salud, INSP, México.

 

Fecha de recibido: 19 de febrero de 1997 · Fecha de aprobado: 30 de julio de 1997

Solicitud de sobretiros: Dr. Malaquías López Cervantes. Centro de Investigación en Sistemas de Salud, Instituto Nacional de Salud Pública. Av.Universidad 655, colonia Santa María Ahuacatitlán, 62508 Cuernavaca, Morelos, México