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Salud Pública de México

Print version ISSN 0036-3634

Salud pública Méx vol.41 n.6 Cuernavaca Nov./Dec. 1999

http://dx.doi.org/10.1590/S0036-36341999000600013 

PÁGINAS DE SALUD PÚBLICA

 

 

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National Research Coulcil, Institute of Medicine. From generation to generation: The health and well-being of children on immigrant families. Washington, D.C.: Committee on the Health and Adjustment of Immigrant Children and Families, National Research Council, Institute of Medicine/National Academy Press, 1998.

 

Este libro constituye una revisión extensa y actualizada sobre las condiciones de vida de los niños migrantes en Estados Unidos de América (EUA); asimismo, da a conocer las recomendaciones que el Consejo Nacional de Investigación (National Research Council) hace al gobierno federal estadunidense sobre el financiamiento para el desarrollo de la investigación social y en salud.

"En EUA, uno de cada cinco individuos menores de 18 años es inmigrante o hijo de padres inmigrantes. En 1998 había 14 millones. La mayoría de los niños migrantes son de origen latinoamericano* o asiático. La evidencia documentada muestra, con base en diversos indicadores, que la salud y el desempeño de estos individuos es tan bueno como el de los jóvenes nacidos en EUA y como el de aquellos cuyos padres son oriundos de ese país. [...] Tres cuartas partes de los llamados jóvenes inmigrados son nacidos en EUA de padres inmigrantes, y una cuarta parte nació en otro país. Desde 1990, la cantidad de jóvenes de familias inmigradas se ha multiplicado siete veces más rápido que la de aquellos que provienen de familias nacidas en EUA.

"Se estima que, para el año 2000, poco menos de la mitad (45.6%) de la población estadunidense menor de 18 años será anglosajona; 11%, de origen latinoamericano; 10.6%, de raza negra, y el resto estará compuesto por asiáticos y nativos americanos".*,

Bajo las reformas de la asistencia social, las restricciones para los inmigrantes ilegales se hicieron extensivas a todas aquellas personas que inmigraron a EUA después de agosto de 1996. Además, la política de aplicación de los programas sociales –como el complemento de ingreso de seguridad social, las estampillas de complemento alimenticio y los servicios médicos– dejó de ser una de las atribuciones del gobierno federal para pasar a formar parte de la responsabilidad de los gobiernos estatales. Muchas de las reformas restrictivas se aplicaron sin previo debate ni consideración sobre las consecencias posibles en las poblaciones afectadas.

Este libro es producto del trabajo hecho por el Comité de Salud y Equidad para la Niñez de Familias Inmigrantes (Committe on the Health and Adjustment of Immigrant Children and Families), creado en 1996. Entonces, se propuso sintetizar y evaluar la validez de la literatura relevante que existe sobre el tema, y proveer al lector de una descripción sociodemográfica de los jóvenes inmigrantes; y se clarifican tanto los riesgos como los factores protectores que se asocian a la salud y el bienestar de los diferentes grupos de inmigrantes. La obra además, ofrece una panorámica del acceso que tienen estos últimos a los servicios de salud.

Los niveles de riesgo socioeconómico varían entre los inmigrantes de distintos orígenes. En especial, están los niños oriundos de 12 países, en los que 25% de las familias están por debajo del índice de pobreza. Los inmigrantes de guerrilla e inestabilidad política (El Salvador, Guatemala, Nicaragua y Haití), y otros que proceden de pequeñas naciones como Honduras y República Dominicana.

El décimo segundo país es México, que actualmente contribuye con el mayor número de inmigrantes tanto legales como ilegales, y que ha representado la mayor fuente de mano de obra no calificada para la economía de EUA en el siglo XX.

Los niños de familias inmigrantes que proceden de una etnia minoritaria enfrentan diferentes tipos y grados de discriminación dependiendo del lugar donde vivan, lo que afecta no sólo el acceso a oportunidades económicas, sino también a servicios médicos, educativos y de vivienda.

Los niños inmigrantes que, además de su lengua de origen, hablan inglés, tienden a adaptarse con mayor ventaja en las escuelas y a desenvolverse con más facilidad en la cultura estadunidense. Por su parte, los inmigrantes que viven en comunidades con fuertes redes sociales gozan de mayor acceso a la información sobre servicios, escuelas, fuentes de trabajo y otros recursos que facilitan su proceso de adaptación.

Una evidencia bien documentada es la asociación existente entre bajo rendimiento escolar y un pobre nivel de salud, con la influencia de los siguientes factores:

  • Baja escolaridad de los padres;

  • ingreso por debajo del índice de pobreza;

  • parentalidad individual (sólo padre o sólo madre como responsable de la familia), y

  • denso hacinamiento.

La niñez de poblaciones inmigrantes padece de una extensa pobreza y hacinamiento. Sin embargo, en comparación con los niños provenientes de familias estadunidenses no migrantes, experimenta con menor frecuencia la parentalidad individual.

La literatura documenta que los niños inmigrados no están expuestos sólo a factores negativos o proclives a riesgos, sino que, a pesar de lo paradójico, gozan de condiciones no bien elucidadas que de manera importante funcionan como protectores. Entre los adolescentes inmigrantes de primera generación, sobre todo entre los que llevan poco tiempo de estancia en EUA; se documenta una menor frecuencia de comportamientos riesgosos como el tabaquismo, la drogadicción y la precocidad en el inicio de su vida sexual.

Por el contrario, los adolescentes inmigrados que han vivido periodos más largos en EUA notifican un incremento en la frecuencia de conductas riesgosas. Aquellos que nacieron en ese país, hijos de padres inmigrados (es decir, adolescentes inmigrantes de segunda generación), reportan una frecuencia de comportamientos de riesgo que alcanza o supera las tasas observadas entre los adolescentes anglosajones. De este modo, queda claro que las ventajas que pueden obtener los niños inmigrantes al llegar a territorio estadunidense, tienden a declinar a medida que el tiempo de residencia se prolonga. Además se ha visto que los indicadores positivos se revierten en la segunda y tercera generación.

Los adolescentes inmigrados de primera generación parecen gozar de una salud psicológica y una autoestima similares a las que experimentan los adolescentes nacidos en EUA, pero manifiestan sentimientos de tener un menor control sobre sus vidas y poca aceptación por parte de sus compañeros de escuela. En tanto que al desempeño escolar: varios estudios han notificado que las aspiraciones educativas, así como las calificaciones promedio en los exámenes de matemáticas son similares entre los adolescentes inmigrados y los estadunidenses. Sin embargo, los adolescentes de origen mexicano en particular, registran menores calificaciones en los exámenes de matemáticas que los anglosajones. Con los adolescentes chinos inmigrados de primera generación pasa lo contrario, pues muestran promedios más elevados que cualquier otra minoría, las cuales, no obstante, se deterioran en la segunda y tercera generación de familias chinas inmigradas.

Se ha dado por llamar "la paradoja del bajo peso al nacer" al hecho de que, contrariamente a lo esperado, la incidencia de tal condición entre los hijos de mujeres inmigrantes –sobre todo en la procedente de México– es menor a la de cualquier otro grupo, incluyendo a la población mayoritaria anglosajona. Es decir, la proporción de niños nacidos de mexicanas que goza de un buen peso al nacer es mayor que la de aquellos que pertenecen a familias anglosajonas. En contraste, otros indicadores muestran menores niveles de salud entre familias de inmigrantes, incluyendo tasas elevadas de paludismo, helmintiasis, sífilis congénita y hepatitis B.

El acceso a los servicios de salud es esencial para garantizar que los programas preventivos se apliquen oportunamente, se eviten enfermedades prevenibles y se detecten oportunamente aquellas que de presentarse pueden alcanzar dimensiones epidémicas curables. En EUA, dicho acceso está condicionado a la capacidad de pago por servicio de salud. Los niños anglosajones tienen más acceso a servicios de salud. Los niños de origen latinoamericano son los que tienen menor acceso a servicios médicos por prepago.

A partir de la revisión de la literatura existente sobre el tema, se puede concluir lo siguiente: a) no todos los factores asociados con la inmigración afectan de manera negativa la salud y el bienestar de los niños; b) aquellos factores protectores a los que tiene acceso la primera generación de migrantes –factores no bien dilucidados pero que se asocian con una menor incidencia de adicción, delincuencia y bajo peso al nacer– muestran un deterioro correlacionado con la mayor permanencia en EUA, así como con el hecho de pertenecer a la segunda y tercera generación de migrantes, y c) las reformas hechas a las políticas de salud y bienestar que afectan a los migrantes, tienen impactos significativos en los niños inmigrados.

Recomendaciones del Consejo Nacional de Investigación al gobierno federal de EUA

  1. El gobierno federal debe financiar estudios longitudinales con población de niños migrantes, para documentar mediciones del desarrollo tanto físico como psicológico y determinar los factores que lo influyen.

  2. Los estudios cualitativos y etnográficos sobre la salud física y mental de los niños migrantes deben incluirse en los estudios longitudinales y en otras encuestas nacionales. Por su parte, los estudios cualitativos con pequeñas muestras, si bien no son estadísticamente representativos, pueden proveer de una más profunda comprensión sobre los procesos que no pueden ser documentados en encuestas cuantitativas.

  3. Los estudios tanto cualitativos como cuantitativos deben estar dirigidos a documentar los efectos de las reformas de las políticas sociales y de salud.

  4. El gobierno federal debe recabar información sobre el país de origen, el estatus de residencia y la procedencia natal de los padres, en los sistemas clave de recabación de datos. Estas bases de información deben estar disponibles para el uso público.

  5. Cuando el gobierno federal realice encuestas o muestreos para actualizar los ya existentes, debe seleccionar e incluir submuestras de tamaño sufieciente –y cuando sea factible, por subgrupos según país de origen–, de tal forma que se puedan monitorear las circunstancias de los niños inmigrantes.

  6. En el informe del Foro Federal sobre Estadísticas del Niño y la Familia (Federal Interagency Forum on Child and Fammily Statistics) debe hacerse una distinción entre los inmigrantes nacidos fuera del país (primera generación de migrantes) y los niños de segunda y tercera generación, descendientes de padres inmigrados en EUA.

Recomendaciones bibliográficas

Si el lector está interesado en obtener más información sobre el tema, puede consultar los siguientes títulos:

  • Weigers ME, Weinick RM, Cohen JW. Children’s health 1996. Rockville (MD): Madison Agency for Health Care Policy and Research 1998. MEPS. Chartbook num. 2. AHCPR. Pub. num. 98-0008.

  • Li RM. Hispanic and maternal and child health: Summary of proceedings of the August 1-2 1996. NICHD and MCHB Grantee Meeting. Bethesda: National Institute of Health Pub. num. 20892.

  • Trends in the well-being of North America’s children and Youth. Washington, D.C.: U.S. Department of Health and Human Services-Office for Planning and Evaluation, 1998.

  • La población migrante en los Estados Unidos y el VIH/SIDA. En: Bronfman M, Sejenovich G, Uribe P, ed. Migración y SIDA en México y América Central: una revisión de la literatura. México, D.F.: CONASIDA, 1998.

 

Agradecimientos

Se agradece la aportación del libro a la Dra. Rose Maria Li, del NIH.

 

Dra. Rosa María Núñez Urquiza,
Investigadora asociada del Centro
de Investigación en Sistemas de Salud,
Instituto Nacional de Salud Pública

 

Referencias

1. U.S. Bureau of the Census. Series 0-25, nums. 1095 y 1130.

 

 

* Para adquirir información sobre los proyectos financiados por el NIH acerca de la población de origen latinoamericano en EUA, se puede consultar la siguiente página en Internet: http://silk.nih.gov/silk/dbsb.

El término hispanic se tradujo como "de origen latinoamericano".