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Salud Pública de México

Print version ISSN 0036-3634

Salud pública Méx vol.42 n.1 Cuernavaca Jan./Feb. 2000

http://dx.doi.org/10.1590/S0036-36342000000100017 

PÁGINAS DE SALUD PÚBLICA

 

 

Consejo Nacional de Población. Envejecimiento demográfico de México: retos y perspectivas. México, D.F.: CONAPO,1999.

 

El envejecimiento de la población es un fenómeno demográfico de alcance mundial. Prácticamente todas las sociedades experimentan, en el momento actual, un aumento, tanto en números absolutos como relativos, de su población mayor de 60 años y una reducción en el porcentaje de niños y adolescentes. Este fenómeno está plenamente establecido en algunos países, esto significa que la proporción de ancianos (mayores de 60 años) ha rebasado 10% de la población total, cifra que define a las sociedades envejecidas. En el resto de países este proceso muestra un comportamiento variable que oscila entre un envejecimiento incipiente, como es el caso de algunos países africanos, a otros con estadios más avanzados como ocurre en la mayor parte de los países latinoamericanos. De no ocurrir cataclismos sociales en los próximos 50 años, que perturben severamente este proceso de transición demográfica, la casi totalidad de los países del mundo habrá alcanzado el estatus de población envejecida.

Desde el punto de vista estrictamente demográfico, el envejecimiento de la población es el resultado de la reducción de la mortalidad y de la fecundidad. El descenso sostenido de la mortalidad, que se ha observado en prácticamente todos los grupos de edad, favorece al hecho de que cada vez son más los individuos que acceden a la edad de 60 años y más. Por otra parte, la disminución de la fecundidad contribuye a una reducción paulatina de la relación de niños y jóvenes respecto de sus padres y abuelos.

Este cambio demográfico trastocará inexorablemente los actuales arreglos sociales y familiares en nuestros países. En principio, se pueden adelantar retos formidables que tendremos que asumir en los próximos años y entre los que destacan: a) la oferta de servicios de salud que se deben adecuar a las nuevas condiciones epidemiológicas y demográficas; b) el fortalecimiento del sistema de pensiones que asegure, por una parte, su viabilidad financiera y, por la otra, la reducción de la enorme brecha existente tanto en su cobertura como en los montos de las mismas que permita la satisfacción de las necesidades básicas; c) el desarrollo de una arquitectura urbana y de vivienda acorde con las necesidades crecientes de una población con pérdida de autonomía; d) el desarrollo de una cultura que incorpore la nueva dimensión del envejecimiento y que erradique los valores peyorativos acerca de la vejez en todos los ámbitos de la vida social y, por ende, cultural; y, e) el fortalecimiento de redes sociales de apoyo que permita a las familias y a los individuos mayores de 60 años mantener tanto los equilibrios funcionales de la propia familia como minimizar los efectos de la discapacidad física y social de sus miembros.

Existe una preocupación creciente por parte de la comunidad internacional que se extiende a los gobiernos y a las organizaciones no gubernamentales de los diferentes países por asumir los retos derivados del envejecimiento de la población en el corto y mediano plazo, lo que hizo propicia la Declaración del Año Internacional de las Personas de Edad (1999) establecido por la Organización de las Naciones Unidas, por lo que muchos de esos países convocaron a diferentes sectores de la población para reflexionar sobre los retos y perspectivas del envejecimiento. En este sentido, en México, el Consejo Nacional de Población (conapo), la Comisión de Población y Desarrollo de la H. Cámara de Senadores y la Comisión de Población y Desarrollo de la H. Cámara de Diputados, convocaron al Taller sobre Envejecimiento y Políticas de Población, celebrado los días 26 y 27 de noviembre de 1998, en la ciudad de México. Como resultado de dicho Taller, se editó el presente volumen Envejecimiento demográfico de México: retos y perspectivas.

En este libro, el lector encontrará una exposición de diversos temas que abarcan aspectos relevantes del envejecimiento desde la óptica demográfica, económica, sociológica, antropológica y de salud. En el aspecto meramente demográfico se ofrece una revisión de la evolución de los principales indicadores desde 1930 a la fecha y su proyección al año 2050. En el texto se documenta, entre otras cosas, el incremento notable de la esperanza de vida, misma que ha pasado de 36.2 años, en 1930, a 74.7 años, en 1998, lo que equivale a una reducción acumulada del riesgo de morir, en este periodo, de 82.6% para los hombres y de 86.6% para las mujeres.

En relación específica con el tema de los ingresos y la participación de los ancianos en la actividad económica, así como los mecanismos usados por las familias para establecer transferencias de recursos entre sus miembros, el texto permite percibir la enorme desigualdad existente entre los miembros de esta población respecto de los recursos disponibles para afrontar la vejez con dignidad, al grado que un porcentaje considerable de ellos se ven obligados a seguir en la actividad económica hasta que sus fuerzas y capacidades se lo permiten. En virtud de esta situación generalizada, las transferencias informales de recursos entre los miembros de las familias son la forma de sostén económico más común para los ancianos del país. Un poco más de 80% de la población mayor de 60 años recibe ayuda de sus familias bajo diversas formas (dinero, vivienda, vestido, alimentos, información, etc.). Sin embargo, se necesitan mayores estudios en este campo que posibiliten tipificar con mayor detalle las transferencias respecto de su adecuación, contenido y periodicidad, entre otros factores.

La representación social de la vejez en nuestro país, al igual que ocurre en otras sociedades de Latinoamérica, es marcadamente ambivalente y contradictoria, oscila entre una imagen que concentra en el(la) anciano(a) las mayores virtudes humanas dignas del más amplio reconocimiento social a otra de desprecio o, en el mejor de los casos, de resignación de su existencia. En el libro, el lector encontrará dos capítulos sobre la percepción social y cultural de la vejez abordada desde el campo disciplinario de la antropología. Uno de ellos, trata de la historia de una anciana veracruzana, a quien le tocó vivir las mayores transformaciones políticas y sociales del país durante el siglo XX. Esta historia condensa las vicisitudes económicas de una familia campesina, el cambio de roles a la muerte del esposo, los conflictos intergeneracionales con sus hijos y nietos, la disfunción de su red social y familiar y la inseguridad económica de sus últimos días. Ante la falta de estudios similares, el autor propone varias hipótesis de trabajo, entre las cuales pone en duda la idealizada familia solidaria y la creencia de que la vejez es sinónimo del merecido disfrute del ocio. El otro capítulo referido, da cuenta de la percepción del envejecimiento entre los miembros de la comunidad de zoques en Chiapas. En él se hace una descripción detallada de la pérdida de autoridad política y cultural de los ancianos zoques a manos de los caciques políticos cobijados por el partido oficial. Destaca, asimismo, la pérdida de ascendencia de los ancianos en su núcleo familiar y el creciente abuso y maltrato del que son objeto por parte de las generaciones más jóvenes.

El tema de la seguridad social, y específicamente lo relacionado con el sistema de pensiones, que constituye el mecanismo financiero y redistributivo por excelencia para asegurar el sostén económico de los ancianos del país, está ampliamente expuesto en el libro. Se documenta en varios capítulos la descripción y el análisis de este fenómeno desde el punto de vista de las instituciones, los beneficios que otorgan, sus niveles de cobertura, su viabilidad financiera, los elementos que determinan el costo de las pensiones y la entrada en operación de los sistemas de capitalización individual y su impacto en el ahorro interno. Cada uno de estos temas es discutido en virtud de las ventajas y desventajas que ofrecen a los asegurados tomando como referencia las experiencias de otros países que han establecido cambios similares en la legislación respectiva.

En cuanto al de la salud, la obra señala que la caracterización de las necesidades de salud de los ancianos es imprescindible para determinar el tipo de respuesta que se debe ofrecer. Al respecto, el libro incluye un capítulo donde se revisan los principales indicadores de salud con énfasis en la prevalencia de la discapacidad, lo que permite una planeación de servicios más acorde con las necesidades. Los ancianos en el ámbito nacional, comparados con otros grupos de edad, presentan tasas de utilización de servicios de consulta externa dos o tres veces más altas. En relación con los servicios de hospitalización de la Secretaría de Salud, los mayores de 60 años consumen 13% del total de días de estancia, por 8% de los egresos. Dadas las particularidades del patrón de enfermedad en esta población y las proyecciones demográficas de su crecimiento, se prevé una demanda de atención creciente en todos los niveles del sistema de salud para lo cual será imprescindible idear nuevos modelos de atención que respondan a dichas necesidades.

Finalmente, el volumen incluye la exploración del tema de los derechos humanos y ciudadanos de los adultos mayores. En él se hacen sugerencias para el cambio de algunas leyes, en las prioridades de las políticas públicas y en la naturaleza, características y alcance de los programas sociales que beneficien directamente a los ancianos.

Por todo lo anterior, recomendamos ampliamente la consulta del libro Envejecimiento demográfico de México: retos y perspectivas, en virtud de ser una muy buena síntesis del estado del arte del envejecimiento en México, lo que será, sin lugar a dudas, de utilidad para los profesionales interesados en el tema.

 

Francisco Garrido-Latorre,
Investigador Asociado C, Centro de Investigación
en Sistemas de Salud, Instituto Nacional
de Salud Pública (INSP), México.

Héctor Gómez-Dantés,
Investigador Titular B, Centro de Investigación
en Salud Poblacional, INSP, México.