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Salud Pública de México

Print version ISSN 0036-3634

Salud pública Méx vol.49 n.2 Cuernavaca Mar./Apr. 2007

http://dx.doi.org/10.1590/S0036-36342007000200001 

CARTAS AL EDITOR

 

Factores de riesgo cardiovascular modificables en los médicos y en otro personal del equipo de salud

 

 

Señor editor: La enfermedad cardiovascular (ECV) constituye un grave problema de salud pública mundial por ser la primera causa de morbilidad y mortalidad en varios países.1 El desarrollo de dicha enfermedad es promovido por varios factores de riesgo, algunos de los cuales son modificables y sujetos a medidas preventivas.2 Aunque los factores de riesgo modificables de ECV tienen adecuadas estrategias de prevención, los médicos y el equipo de salud, en general, no intervienen adecuadamente en este aspecto con sus pacientes. Pocos enfermos son advertidos de los beneficios del control de peso, la presión arterial, la concentración de la glucosa y los lípidos; existe, por lo tanto, una aparente desconexión entre la evidencia clínica y la práctica médica, que parece incrementarse cuando los médicos o el personal del equipo de salud son los pacientes.3 Con base en lo anterior, tratamos de identificar la frecuencia de factores de riesgo cardiovascular modificables en los médicos y en otro personal del equipo de salud. Para ello se llevó a cabo un estudio transversal analítico en 264 voluntarios médicos y otro personal del equipo de salud (dentistas, enfermeras, promotores, psicólogos, químicos, terapistas físicos y trabajadoras sociales) de 23 estados de la República Mexicana durante el Congreso Nacional de Salud Pública en el año 2004, con una edad entre 20 y 65 años. El IMC fue clasificado de acuerdo con los siguientes valores: bajo peso con menos de 18.5 kg/m2; normal 18.5 a 24.9 kg/m2; sobrepeso 25.0 a 29.9 kg/m2; obesidad >30.0 kg/m2. Se consideró como un valor de riesgo una cintura mayor o igual a 90 cm (hombres) y mayor o igual a 80 cm (mujeres). La tensión arterial fue clasificada como normal abajo de 120/80 mm Hg, como prehipertensión arterial 120-139/80-89 mm Hg e hipertensión arterial con mayor o igual a 140/90 mm Hg. Los exámenes de laboratorio se realizaron después de un ayuno de 10 a 12 horas. La glucemia capilar se determinó por medio de un análisis electroquímico glucosa-oxidasa (OneTounch Ultra, LifeScan, Johnson & Johnson Co, Milpitas, Ca, EUA). Se consideró como una glucemia normal un valor menor a 5.6 mmol/l, glucosa de ayuno anormal de 5.6 a 6.9 mmol/l y como diabetes mellitus uno mayor o igual a 7.0 mmol/l. El colesterol se midió con una técnica de fotometría reflectante (Accutrend GC, Diavant, Roche Diagnostics, Basilea, Suiza) y fue clasificado como normal un valor menor de 5.2 mmol/l y como factor de riesgo uno mayor o igual a 5.2 mmol/l. Los sujetos también fueron agrupados de acuerdo al número de factores de riesgo presentes.

Del total de individuos estudiados, 140 (53.0%) pertenecieron al género masculino y 124 (47.0%) al femenino, de los cuales 178 (67.4%) fueron médicos y 86 (32.6%) correspondieron a otro personal del equipo de salud. Los médicos presentaron estadísticamente, en comparación con el resto del personal del equipo de salud, una mayor edad (44.8 ± 8.7 vs. 42.2 ± 8.0 años, p= 0.021), IMC (28.6 ± 4.1 vs. 27.5 ± 4.4 kg/m2, p= 0.044) y tensiones arteriales sistólica (121 ± 14 vs. 116 ± 12 mm Hg, p= 0.001) y diastólica (82 ± 8 vs. 78 ± 8 mm Hg, p= 0.006). La hipertensión arterial fue más frecuente en los médicos que en el resto del equipo de salud (41.0 vs. 17.4%, p<0.001). En los médicos fue más frecuente la presencia de 3 y 4 (26.8 vs. 9.8, p= 0.001 y 21.5 vs. 9.4, p= 0.017, respectivamente) factores de riesgo cardiovascular modificables que en el resto del personal del equipo de salud.

Los médicos y el equipo de salud en general tienen un amplio conocimiento sobre la modificación de los factores de riesgo; sin embargo, existe evidencia de que durante la práctica clínica rutinaria, frecuentemente de forma sistemática se pierde la oportunidad de su prevención en la población, por lo que existe una amplia brecha entre el conocimiento de los factores de riesgo por parte del médico y la efectividad de los resultados del consejo preventivo en su práctica clínica.4 Las diferentes actitudes en los médicos frente a los factores de riesgo cardiovascular pueden hacer variar el impacto de intervención en los pacientes.5 La alta frecuencia de factores de riesgo encontrados en nuestro estudio demuestra la falta de aplicación del conocimiento médico en la salud del propio médico. Es imperativo encontrar estrategias para modificar las actitudes y la aplicación del conocimiento médico en la salud del propio médico con el propósito de prevenir la ECV que presenta un incremento de proporciones pandémicas.

 

Dr. Agustín Lara Esqueda, (I)
Dr. Oscar Velázquez Monroy,(I), †
Dr. Cuauhtémoc Ruiz Matus,(II)
Dra. en C. Esperanza Martínez-Abundis,(III)
Dra. Isidora Guadalupe Valera-González,(III)
Dr. en C. Manuel González-Ortiz.(III, IV)

ICentro Nacional de Vigilancia Epidemiológica y Control de Enfermedades, Secretaría de Salud.
IISociedad Mexicana de Salud Pública.
IIIUnidad de Investigación Médica en Epidemiología Clínica, Hospital de Especialidades, Unidad Médica de Alta Especialidad, Centro Médico Nacional de Occidente, Instituto Mexicano del Seguro Social.
IVDepartamento de Fisiología, División de Disciplinas Básicas, Centro Universitario de Ciencias de la Salud, Universidad de Guadalajara.
†Finado.

Montes Urales 1409, Col. Independencia, 44340, Guadalajara, Jalisco.
Correo electrónico: uiec@prodigy.net.mx

 

Referencias

1. Levenson JW, Skerrett PJ, Gaziano JM. Reducing the global burden of cardiovascular disease: the role of risk factors. Prev Cardiol 2002;5:188-199.

2. Eaton CB. Traditional and emerging risk factors for cardiovascular disease. Prim Care 2005;32:963-76.

3. Tsui JI, Dodson K, Jacobson TA. Cardiovascular disease prevention counseling in residency: resident and attending physician attitudes and practices. J Natl Med Assoc 2004;96:1080-1083;1088-1091.

4. Castaldo J, Nester J, Wasser T, Masiado T, Rossi M, Young M, et al. Physician attitudes regarding cardiovascular risk reduction: the gaps between clinical importance, knowledge, and effectiveness. Dis Manag 2005;8:93-105.

5. Grant AM, Niyonsenga T, Dion I, Delisle E, Xhignesse M, Bernier R. Cardiovascular disease. Physician attitudes toward prevention and treatment. Can Fam Physician 1998;44:780-787.