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Salud Pública de México

Print version ISSN 0036-3634

Salud pública Méx vol.51 n.6 Cuernavaca Nov./Dec. 2009

http://dx.doi.org/10.1590/S0036-36342009000600008 

ARTÍCULO ORIGINAL

 

Motivos para la práctica deportiva y su relación con el consumo de alcohol y tabaco en jóvenes españoles

 

Motives for playing sports and its relationship with tobacco and alcohol consumption in a sample of Spanish students

 

 

Francisco Ruiz-Juan, Prof D; Ernesto de la Cruz-Sánchez, Prof D; María Elena García-Montes, Prof D.

Universidad de Murcia. España

 

 


RESUMEN

OBJETIVO: Determinar la relación entre la práctica de actividad física en el tiempo libre y el consumo de alcohol y tabaco en población joven. Asimismo, definir la relación entre el consumo de estas sustancias y los motivos de la práctica deportiva.
MATERIAL Y MÉTODOS:
Tomaron parte 3 840 jóvenes de diferentes niveles del sistema educativo público de Almería, España. Se utilizó una regresión logística multinomial para modelar la asociación entre variables y calcular la razón de momios y el intervalo de confianza al 95% para cada patrón de actividad física.
RESULTADOS:
Las mujeres fuman en mayor medida que los varones (p<0.05, en todos los niveles educativos), mientras que éstos son consumidores de alcohol en mayor grado en edades tempranas. Existe un menor consumo habitual de tabaco a medida que aumenta el tiempo de la práctica de actividad física, mientras que la relación del consumo de alcohol con la práctica de actividad físico-deportiva es variable.
CONCLUSIONES:
Cuanto menor es la actividad física, más probable es encontrar fumadores, en tanto que su relación con la ingesta de alcohol difiere según sea el nivel de práctica.

Palabras clave: actividad física; alcoholismo; deportes; tabaquismo; motivación; España


ABSTRACT

OBJECTIVE: To determine the relationship between the practice of leisure time physical activity and consumption of alcohol and smoking among young people and to define the relationship between the consumption of these substances with motives for playing sports.
MATERIAL AND METHODS:
A total of 3 840 young people from different levels of the public educational system in Almeria (Spain) took part in this study. Multinomial logistic regression was used to model the associations among the variables and to calculate odd ratios (OR) and 95% confidence intervals (CI) for each pattern of physical activity.
RESULTS:
Females smoke more than males (p<0.05) at all educational levels) whereas males consume more alcohol at an early age. There is a lower consumption of cigarettes as time spent doing physical activity increases, whereas the relationship of alcohol consumption to physical activity and playing sports is variable.
CONCLUSIONS:
The less physical activity practiced, the more likely it is to find smokers, while its relationship with the intake of alcohol differs according to the level of physical activity.

Key words: motor activity; alcoholism; sports; smoking; motivation; Spain


 

 

El estilo de vida se conforma durante la adolescencia, y la prevalencia de conductas saludables, como la práctica de actividad física durante la etapa adulta, depende de las pautas conductuales adoptadas durante la juventud; más aún, es probable que una persona sedentaria o con un estilo de vida poco saludable mantenga tales hábitos durante años.1,2 Este fenómeno de persistencia en el tiempo se ha descrito en relación con el consumo de sustancias, como el alcohol y el tabaco.3

Adoptar conductas como el tabaquismo y el consumo regular de alcohol se relaciona con una mayor morbilidad y mortalidad de la población general.4 En concreto, 79.6% de los jóvenes españoles reconoce haber consumido alcohol en alguna ocasión y 46.1% haber fumado. Alrededor de 21.8% bebe todos los fines de semana, aunque entre los varones (24.3%) es más habitual que entre las mujeres (19.5%). Respecto del tabaco, con la edad aumenta la prevalencia de consumo y son las mujeres (19.5 contra 12.5%) las que más lo hacen.5

Estas pautas de comportamiento perjudiciales para la salud suelen vincularse unas con otras:6 se ha observado una relación positiva entre el consumo regular de alcohol y tabaco y una dieta deficiente,7 e incluso del tabaco con el sobrepeso y la obesidad, lo que parece incrementar el riesgo de padecer problemas de salud.8 Dicha relación no es tan clara cuando se asocian estos factores con la práctica habitual de actividad física de tiempo libre.9 Algunos autores encuentran que la actividad física regular limita el consumo de tabaco,10 pero no encuentran una relación bien definida entre el ejercicio físico habitual y la ingestión excesiva de alcohol.11

Existe la creencia generalizada de que participar en actividades deportivas limita el consumo de sustancias adictivas, como alcohol y tabaco,12 aunque lo cierto es que muchos deportistas jóvenes presentan patrones de consumo de dichas sustancias similares o significativamente mayores que sus pares sedentarios.11

Algunos trabajos encuentran que los deportes colectivos se asocian más con el abuso de alcohol y tabaco y otros hábitos nocivos que las modalidades individuales.13 La explicación puede ser compleja: según la teoría psicológica de la autodeterminación,14 las supuestas necesidades personales de autonomía, competencia y relación pueden condicionarse por motivos mediados por factores sociales y ambientales que se oponen a otros factores intrínsecos de motivación. La denominada motivación extrínseca hace referencia a que la participación deportiva puede acusar la influencia de motivos que no son propios de la actividad, tras buscar en ella una satisfacción ajena a la propia actividad (relación con los iguales o la aceptación social), a diferencia de la motivación intrínseca que se asocia con la satisfacción inherente a la participación deportiva en sí misma. Los motivos de la práctica difieren entre los jóvenes que optan por modalidades individuales y colectivas; estos últimos declaran en mayor medida razones extrínsecas15 y coinciden curiosamente con los motivos del consumo de alcohol reflejados en diversos trabajos.16 La modalidad deportiva puede relacionarse con el consumo y se ha encontrado que la motivación extrínseca para la práctica se asocia con mayor prevalencia de conductas nocivas respecto de la intrínseca, especialmente entre los deportistas de equipo.17

El objetivo del trabajo es determinar la relación existente entre el consumo de alcohol y tabaco con los patrones de práctica de actividad física en el tiempo libre en jóvenes en diferentes etapas educativas, así como definir la relación con el género, carácter de la modalidad practicada, finalidad de la práctica y motivación extrínseca o intrínseca de la práctica deportiva.

 

Material y métodos

Participantes y procedimiento

Se presenta un estudio transversal, llevado a cabo en abril de 2005 en la provincia de Almería (España), en cuatro poblaciones distintas de jóvenes matriculados en centros de enseñanza secundaria y universitaria durante el curso 2004-2005, según datos facilitados por la Delegación Provincial de Educación y Ciencia y los Servicios Centrales de la Universidad de Almería (n total=3 840), de acuerdo con su pertenencia a diferentes niveles educativos: educación secundaria obligatoria (ESO, n=1 084; edad, 12-16 años); educación secundaria posobligatoria (ESPO, n=974; edad, 17-19 años); primer ciclo universitario (UAL 1, n=976; edad, 19-24 años); y segundo ciclo universitario (UAL 2, n=806; edad, 24-27 años).

Para asegurar que la muestra era representativa de las cuatro poblaciones (error ± 3%, intervalo de confianza al 95.5%), se empleó un diseño de muestreo polietápico estratificado por afijación proporcional y por conglomerados; en los casos de ESO y ESPO, se tomaron en cuenta el tamaño de la población, tipo de centro, curso y sexo, mientras que en la Universidad de Almería se consideraron facultades, estudios, cursos y sexo. Los sujetos eran libres de declinar su participación.

Instrumento de medida

El cuestionario empleado fue autoadministrado, completado de forma anónima en una jornada escolar, con consenso y adiestramiento previo de los evaluadores. En él se recoge sexo, edad, modalidad deportiva practicada (individual o colectiva) y finalidad de la práctica (competición o sin carácter competitivo).

Los patrones de práctica de actividad física se calcularon por autorreporte de cinco preguntas en un índice de cantidad de actividad física,18,19 que se refieren a frecuencia, duración e intensidad de la actividad física de tiempo libre, participación en deportes organizados y competiciones deportivas. Los resultados más bajos son característicos de las personas menos activas, en tanto que las puntuaciones más altas son indicativas de los individuos más activos. La fiabilidad calculada (alfa de Cronbach, ESO = 0.892, ESPO = 0.897, UAL 1 = 0.905, UAL 2 = 0.912) se asemeja a la obtenida con el mismo instrumento en otros trabajos.2,19 Para representar mejor los patrones de actividad de los participantes se clasificaron: vigorosamente activos, moderadamente activos, ligeramente activos, suficientemente activos y sedentarismo. Estas categorías coinciden con investigaciones que han utilizado esta medida con adolescentes.13

El consumo de tabaco se valoró de manera similar a otro trabajo desarrollado en adolescentes españoles, y se estructuró en tres categorías en función de la frecuencia: no consumo, consumo esporádico y consumo diario.20

El consumo de alcohol se subdivide en tres categorías: no consumo (consumo de bebidas alcohólicas), consumo esporádico (consumo de alcohol una o dos veces en los últimos 15 días) y consumo habitual (consumo de alcohol al menos una a cuatro veces en los últimos siete días); se empleó un método descrito en la literatura internacional.21

La motivación hacia la actividad física se cuantificó mediante una escala de motivos para la práctica de actividad física y se evaluaron sus propiedades psicométricas y consistencia interna a través del alfa de Cronbach, como puede verse en el cuadro I. El modelo puesto a prueba, en el análisis factorial confirmatorio, emite la hipótesis de la existencia de dos variables latentes independientes, "motivación extrínseca" y "motivación intrínseca", que subyacen a las 15 variables o ítems y dan cuenta de las covarianzas observadas entre ellas. Los resultados muestran unos adecuados índices de ajuste en las cuatro muestras (cuadro I).

 

 

Análisis de los datos

Se utilizó el paquete estadístico SPSS (13.0) para realizar un análisis inferencial con una prueba estadística c2 (ji cuadrada), tras estimar las diferencias significativas existentes en los distintos grupos en cuanto al consumo de alcohol y tabaco y las variables de contraste. Para ajustar el efecto de posibles confusores, se realizó una regresión logística multinomial para modelar la asociación entre el consumo de alcohol y tabaco y las variables sexo, patrones de práctica de actividad física, carácter de la modalidad practicada y finalidad de la práctica. La relación entre consumo de alcohol y tabaco con la motivación extrínseca e intrínseca se realizó por medio de un ANOVA con un post-hoc de Scheffé.

Este trabajo posee informe favorable de la Comisión de Bioética de la Universidad de Murcia.

 

Resultados

El cuadro II muestra las características generales de la población evaluada. El porcentaje de sujetos que llevan a cabo actividad física moderada o vigorosa decrece a medida que avanza el nivel educativo. El consumo de tabaco habitual y esporádico se incrementa al pasar del primer nivel educativo a los siguientes y es superior en los grupos ESPO y UAL1. En el consumo de alcohol se observa exactamente lo mismo. En las modalidades deportivas, en los primeros niveles educativos (ESO y ESPO), predominan las colectivas, mientras que en etapas posteriores se realiza actividad física de forma individual con más frecuencia. De igual modo, es más común encontrar a sujetos que compiten en actividades deportivas en los primeros niveles educativos (ESO y ESPO) que en los superiores (UAL1 y UAL2).

 

 

El consumo de tabaco (cuadro III) es superior en las mujeres en todos los niveles educativos y es más probable encontrar fumadores habituales conforme disminuye la cantidad de actividad física de las personas. Ser sedentario es un factor de riesgo superior a todos los demás. Con el consumo esporádico existe una tendencia similar, aunque menos marcada, sólo en los grupos ESO y UAL2. Ni la modalidad de práctica ni la finalidad parecen guardar relación con el consumo de tabaco.

El cuadro IV delinea la relación entre las variables relacionadas con la actividad física y el consumo de alcohol. Ser mujer es un factor de riesgo de consumo esporádico en ESO y ESPO, mientras que ser varón sólo es un factor de riesgo de consumo habitual en el grupo ESPO. Se identificó una relación inversa entre el número de horas de práctica de actividad física y la prevalencia de ingestión de alcohol habitual y esporádica en ESO, en tanto que en ESPO el consumo regular es más frecuente a medida que se efectúa más actividad física. En los universitarios de segundo ciclo (UAL2), el consumo habitual es más frecuente a medida que el nivel de actividad es mayor y es el colectivo que practica actividad moderada el mayor consumidor regular de alcohol. En cuanto al consumo esporádico, sólo el grupo de este nivel educativo que realiza actividad física de forma moderada presenta mayor riesgo. La modalidad deportiva y la finalidad de práctica no guardan relación con el consumo de alcohol, excepto en los universitarios de primer ciclo (UAL1); en este último caso, entre los practicantes de actividad física, la prevalencia de consumo habitual de alcohol es mayor en los que efectúan modalidades deportivas individuales.

La motivación por la práctica no se relaciona con la prevalencia del consumo en ambas sustancias. No hay diferencias estadísticamente significativas (p<0.05) entre consumo de alcohol y motivación extrínseca e intrínseca por la práctica físico-deportiva en ningún nivel educativo.

 

Discusión

Los resultados sugieren que la prevalencia de consumo de alcohol y tabaco es muy similar a la obtenida en la Encuesta Nacional Sobre Drogas en España.5 En el presente trabajo se observa una distribución desigual en el consumo en función del sexo: la probabilidad de encontrar fumadoras es más alta en todas las etapas educativas. En el caso del alcohol, ser varón es un factor de riesgo de consumo esporádico en ESO y de consumo habitual en la ESPO, en tanto que las mujeres en esta etapa son consumidoras esporádicas en mayor proporción que los varones. Otros autores observan que los varones consumen en mayor medida alcohol mientras que las mujeres suelen ser fumadoras habituales en mayor medida,10,22,23 aunque en otras zonas geográficas la prevalencia de consumo de ambas sustancias se asocia en mayor medida con el sexo masculino.24,25 En las dos últimas décadas se ha reconocido un cambio en los hábitos de tabaquismo en función del sexo: descenso del consumo entre los varones y aumento sustancial entre las mujeres.26,27

La práctica de actividad física influye en el consumo de tabaco: al aumentar el nivel de implicación en actividades en el tiempo libre, el consumo habitual es menor y a medida que se incrementa el nivel educativo de los sujetos, aumenta esta relación. Esta asociación entre factores de riesgo para la salud y práctica de actividad físico-deportiva se ha descrito en numerosos estudios y en ocasiones también incluye la calidad de la dieta y otros factores, incluido el alcohol.6 La práctica habitual de ejercicio físico en los niveles recomendados para mantener la salud puede ser un indicador más o menos fiable de un estilo de vida saludable, si bien muchos estudios encuentran una asociación positiva entre la práctica deportiva en jóvenes y el consumo de sustancias nocivas y adictivas.11,28-30

En el consumo de alcohol, la relación entre práctica habitual deportiva y su prevalencia es confusa. Entre los estudiantes más jóvenes (ESO), conforme aumenta el nivel de práctica disminuye el consumo habitual y esporádico, mientras que en ESPO el consumo regular de alcohol es mayor a medida que aumenta la edad, hasta llegar al grupo de referencia, los sujetos que realizan práctica muy vigorosa. En el grupo de universitarios, esta misma relación se observa exclusivamente en los estudiantes de segundo ciclo (UAL2), aunque de forma más acusada. El ejercicio físico se asocia con un menor riesgo de adoptar conductas nocivas31 y podría limitar la ingesta habitual de bebidas alcohólicas,32 pero muchos trabajos encuentran que en los jóvenes existe una relación positiva entre la práctica deportiva habitual y la ingestión de alcohol.21,33-37 En el presente estudio puede observarse que la pertenencia de los sujetos a un grupo determinado de edad puede condicionar esta relación.

En este protocolo se advirtió que en la población que realiza mayor cantidad de actividad física en su trabajo, es decir, con un bajo estatus social y laboral, el consumo de sustancias nocivas es más común que en las personas con un estatus laboral alto,38 así como en los adolescentes de entornos menos favorecidos, que además realizan menor cantidad de actividad física en su tiempo libre.39 Esta relación entre estatus socioeconómico, hábitos de vida y salud puede exigir cierta atención, ya que en el ejercicio físico durante el tiempo libre se encontró que la relación es inversa: las personas con un estatus socioeconómico alto suelen ser más activas en su tiempo libre, gozar de mejor condición física y tener menos problemas de salud respecto de las que tienen un estatus socioeconómico inferior.40 Al considerar esto, los estudios en los que se establece el nexo entre actividad física cotidiana y los factores de riesgo del estilo de vida como el tabaquismo y alcohol deben revisarse con cierta cautela.

El estudio de los patrones de actividad física habitual a través de cuestionarios no está exento de controversias. Es posible que exista cierto sesgo al valorar la actividad física con este tipo de instrumentos; los niños y los jóvenes tienden a proporcionar recuerdos sesgados, como responder a las preguntas desde un punto de vista de deseabilidad social o no tener claras las instrucciones.41 También puede perderse la actividad física esporádica y la estimación precisa de su intensidad.42 No obstante, es un método viable para emplear con grandes muestras y se ha utilizado y descrito como válido y fiable.19

Tanto la modalidad de deporte practicada (colectiva o individual) como la finalidad de la práctica parecen no influir de forma determinante en la cantidad de consumo de alcohol o tabaco en la muestra estudiada. Tan sólo en ESPO se observa un mayor consumo habitual de alcohol entre los que practican modalidades individuales. Se ha asociado la práctica de deportes colectivos con una mayor prevalencia de consumo de bebidas alcohólicas en los jóvenes.21 Algunos autores han sugerido la "hipótesis del deporte", al sostener que la participación en deportes colectivos supone una mayor tasa de consumo de alcohol.43 En este trabajo esta hipótesis no se constata, excepto en el caso del consumo habitual de alcohol en el grupo mencionado.

Existen algunos trabajos en los que se describen los motivos o razones del consumo de sustancias nocivas en jóvenes sedentarios y deportistas y en ambos grupos se advierte que los motivos de socialización y la relación con los pares son elementos mediadores del consumo de sustancias.16 Al parecer, los jóvenes que muestran motivos de carácter extrínseco en su práctica deportiva habitual son, en mayor medida, consumidores habituales de sustancias nocivas,17,44 algo que no se constata en el presente estudio.

A modo de conclusión, se observa que los varones ingieren alcohol de forma más habitual que las mujeres en las primeras etapas educativas, mientras que éstas son fumadoras en mayor grado en todos los grupos estudiados. Puede sugerirse que la práctica habitual de actividad física en la cantidad y frecuencia que suele recomendarse para mantener la salud es un elemento que se relaciona con una menor prevalencia en el uso de tabaco en todas las edades, de tal forma que existe menor probabilidad de encontrar fumadores entre los jóvenes a medida que dedican más tiempo a realizar actividad física en su tiempo libre. Se reconoce esta misma tendencia en el primer nivel educativo en el consumo de alcohol, mientras que en ESPO y en la etapa universitaria la mayoría de los jóvenes consumidores habituales de alcohol realiza una práctica de actividad física de insuficiente a moderada y son los totalmente sedentarios y los muy activos los que menos alcohol ingieren. Ni la modalidad ni la finalidad presentan un patrón de asociación definido en el consumo de estas sustancias y los motivos de práctica deportiva no están relacionados con el uso de alcohol y tabaco.

 

Agradecimientos

Este trabajo forma parte del proyecto "Hábitos físico-deportivos y de salud. Estilos de vida en jóvenes y adultos", subvencionado por el Ministerio de Educación y Ciencia dentro del Plan Nacional de I + D + I (2004-2007) Acción Estratégica: "Deporte y Actividad Física". Es un proyecto coordinado entre las Universidades de Murcia (DEP2005-00231-C03-01/ACTI), Almería (DEP2005-00231-C03-02/ACTI) y Granada (DEP2005-00231-C03-03/ACTI).

 

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Fecha de recibido: 12 de junio de 2008
Fecha de aceptado: 29 de julio de 2009

 

 

Solicitud de sobretiros: Francisco Ruiz Juan. Facultad de Ciencias del Deporte,Universidad de Murcia (Campus de San Javier). C/ Argentina s/n. 30720, Santiago de la Ribera, Murcia, España. Correo electrónico: fruizj@um.es