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Cadernos de Saúde Pública

Print version ISSN 0102-311X

Cad. Saúde Pública vol.24 n.10 Rio de Janeiro Oct. 2008

http://dx.doi.org/10.1590/S0102-311X2008001000013 

ARTIGO ARTICLE

 

Estudio seroepidemiológico y entomológico sobre la enfermedad de Chagas en un área infestada por Triatoma maculata (Erichson 1848) en el centro-occidente de Venezuela

 

An entomological and seroepidemiological study of Chagas' disease in an area in central-western Venezuela infested with Triatoma maculata (Erichson 1848)

 

 

María Elena RojasI; Philricar VárquezI; María Fernanda VillarrealI; Carlos VelandiaI; Luis VergaraI; Yeinmy Heliannie Morán-BorgesI; Judith OntiverosI; María Yelitza CalderónII; Miguel Ángel Chiurillo-Siervo I; Claudina del Carmen Rodríguez-BonfanteI; Elis AldanaII; Juan Luis ConcepciónII; Rafael Armando Bonfante-CabarcasI

IDecanato de Medicina, Universidad Centro-Occidental "Lisandro Alvarado", Barquisimeto, Venezuela
IIFacultad de Ciencias, Universidad de Los Andes, Mérida, Venezuela

Correspondência

 

 


RESUMEN

En el presente trabajo se realizó un estudio seroepidemiológico, entomológico y de factores de riesgo para la infestación de las viviendas en un área infestada por Triatoma maculata (Parroquia Xaguas, Municipio Urdaneta, Estado Lara, Venezuela). Se muestrearon 140 viviendas, 509 personas y 110 cánidos, a los cuales se les determinó anticuerpos séricos anti-Trypanosoma cruzi mediante ELISA y MABA, utilizando antígenos recombinantes. La infección por Tr. cruzi de los triatominos fue determinada por microscopía óptica y PCR. Los resultados mostraron una seroprevalencia en humanos de 1,57% y en cánidos de 6,36%. De los 545 triatominos capturados 97,98% fueron T. maculata, 1,65% Eratyrus mucronatus y 0,37% Panstrongylus geniculatus; con índices vectoriales de infección 0,36%, infestación 16,4%, colonización 39,1%, coinfestación 8,6% y dispersión 100%. La presencia de vectores en el domicilio y peridomicilio estuvo asociada a la presencia de gallinas, desorden en el peridomicilio, caprinos, gallineros y/o distribución del domicilio. Los resultados permiten concluir que T. maculata es el vector predominante en la región, con capacidad de infestar y colonizar el domicilio y estaría involucrado en la transmisión de la enfermedad de Chagas.

Triatoma maculata; Trypanosoma cruzi; Enfermedad de Chagas; Factores de Riesgo


ABSTRACT

This article presents a study on seroepidemiological, entomologic, and risk factors for domiciliary infestation in a circumscribed area infested with Triatoma maculata in Parroquia Xaguas, Urdaneta Municipality, Lara State, Venezuela. One hundred and forty households, 509 persons, and 110 dogs were sampled. Serum anti-Trypanosoma cruzi antibodies were determined by means of ELISA and MABA techniques using recombinant antigens. Tr. cruzi infection in the triatomines was determined by direct microscopy and PCR. According to the results, 1.57% of humans and 6.36% of dogs were positive for serum anti-Tr. cruzi antibodies. Triatomine species were: 97.98% T. maculata, 1.65% Eratyrus mucronatus, and 0.37% Panstrongylus geniculatus. Vector indices were: 0.36% vector infection, 16.4% household infestation, 39.1% household colonization, 8.6% household co-infestation, and 100% vector dispersion. Domiciliary and peridomiciliary infestation was associated with the presence of chickens and disorderly goat corrals, chicken coops, and domiciliary distribution. The results strongly suggest that T. maculata is the predominant Tr. cruzi vector in the area and that due to its capacity to infest and colonize human dwellings, it could be involved in Chagas' disease transmission.

Triatoma maculata; Trypanosoma cruzi; Chagas' Disease; Risk Factors


 

 

Introducción

La enfermedad de Chagas o tripanosomiasis americana es una hemoparasitosis causada por el Trypanosoma cruzi, transmitido naturalmente a los mamíferos y al hombre por insectos hematófagos de la subfamilia Triatominae. Es endémica en 21 países del continente americano, donde se estima que existen de 18 a 20 millones de personas infectadas y 100 millones en riesgo de infección 1.

En Venezuela, en los últimos cuarenta años se ha observado un descenso progresivo de los índices de prevalencia, desde un 44,5% en la década de los años 50 a 60 2, pasando por un 9,2% en los años 90 3 hasta un 8,3% en el año 2000 4. Estos resultados han sido producto de la puesta en práctica de acciones que incluyen: sustitución de viviendas, control de vectores, cribado de sangre y programas de prevención en áreas vulnerables 3.

Sin embargo, estudios recientes - realizados en los estados centro-occidentales y nor-orientales de Venezuela por científicos independientes - han revelado prevalencias entre el 11,2% y 16,3%, con una distribución por estados de: 12,6% al 30,8% en Cojedes; 22,8% al 25,7% en Barinas; 11% al 23,8% en Trujillo; 19,4% en Portuguesa; 7,3% al 14% en Mérida; 7,8% en Yaracuy; 1,5% al 2,9% en Falcón, detectándose un 2,08% de casos agudos entre los seropositivos. Asimismo, al analizar pacientes referidos a centros de salud con diagnóstico presuntivo de enfermedad de Chagas, se logró observar frecuencias entre 44,6% y 64,8% de casos agudos entre los seropositivos 5,6,7. De la misma manera, este equipo de trabajo realizó recientemente un estudio en el municipio Andrés Eloy Blanco, Estado Lara, encontrando una prevalencia de anticuerpos anti-Tr. cruzi del 6,9%, observándose que 8,33% de los seropositivos eran niños menores de 10 años 8. Estos resultados plantean la existencia de una transmisión activa de la enfermedad de Chagas de proporciones preocupantes en Venezuela.

La demostración de transmisión activa requiere la comprobación de casos infectados recientemente, como sería la demostración de casos agudos y/o de seropositividad en niños lactantes, sin embargo, en la mayoría de los individuos infectados la etapa aguda es inaparente y con el avance en el bienestar sociocultural de las sociedades modernas, los niños están cada vez menos expuestos al contacto con los triatominos en las áreas endémicas. Por lo tanto, los estudios seroepidemiológios en humanos tienen significado limitado para demostrar la presencia de transmisión activa de la enfermedad de Chagas en un área determinada.

En el medio rural el canino es un animal que está muy expuesto a los triatominos por su lugar de descanso y porque es un animal que no es estático, presenta un movimiento constante entre el domicilio y peridomicilio, en muchas ocasiones puede dormir, cazar y alimentarse de carne de animales silvestres infectados, en las áreas selváticas pericomunitarias. Dado que su expectativa de vida es corta, la existencia de caninos seropositivos indican la existencia de transmisión activa de la enfermedad, lo cual implica que los caninos sirven como centinelas de la transmisión, permitiendo monitorear la transmisión de la enfermedad de Chagas en el pasado más reciente 9,10.

Rhodnius prolixus ha representado desde el punto de vista parasitológico, epidemiológico y de salud pública el vector más importante para la transmisión de la enfermedad de Chagas en Venezuela, es un vector con hábitos predominantemente intradomiciliarios, encontrándose también adaptado al peridomicilio y medio silvestre 11,12. En las últimas décadas, debido a la implementación de programas intensivos de eliminación del vector a través del rociamiento con insecticidas residuales y la substitución de las viviendas, los niveles de infestación en casas por este vector han disminuido significativamente 3.

Triatoma maculata y Panstrongylus geniculatus han sido considerados vectores secundarios de importancia limitada en la transmisión de la enfermedad de Chagas. P. geniculatus ha sido encontrado más frecuentemente en el medio silvestre 13,14; ocasionalmente se ha encontrado domiciliado asociado a Rattus rattus 15 y recientemente ha sido encontrado infectado por Tr. cruzi en el interior de domicilios en el Estado Lara 8,16.

Por otra parte, T. maculata ha sido encontrado infectado naturalmente con Tr. cruzi y está adaptado preferentemente al peridomicilio y medio silvestre 17. Se encuentra con frecuencia en áreas costeras y en regiones xerófilas de Venezuela, es considerada una especie primariamente ornitófaga, especialmente asociada a gallinas y palomas en el hábitat peridomiciliario 18. Estudios previos en Venezuela han descrito viviendas infestadas por T. maculata en áreas endémicas para la enfermedad de Chagas; así Gamboa & Pérez-Ríos (1964, apud Tonn et al. 17) encontraron índices de infestación de 4,5% y 9,2%, en los estados Miranda y Guárico, respectivamente; mientras que Tonn et al. 17, en 1978, en estudios realizados en 14 estados de Venezuela, reportaron índices de infestación domiciliaria y peridomiciliaria del 0,8% y 2,7%, respectivamente.

El papel del T. maculata en la transmisión de la enfermedad de Chagas es difícil de evaluar, debido a la limitada literatura actualizada existente sobre el tema (la publicación más reciente en Venezuela se remonta a 1978) y debido a índices de infestación e infección, inferiores a los índices reportados para R. prolixus 17. Este concepto es respaldado por una investigación realizada en Passarão (Estado de Roraima, Brasil) en un área infestada por T. maculata, donde se observó que los pobladores autóctonos fueron seronegativos 19. Como contraste, recientemente en Talaigua Nueva (Departamento de Bolívar, Colombia) se ha reportado un caso agudo y casos seropositivos para la enfermedad de Chagas en niños menores a 9 años, epidemiológicamente asociados a la presencia de T. maculata, con índices de infestación en el domicilio del 20%, de colonización 38,3% y de infección natural 58,33%, indicando que T. maculata podría ser considerado un vector eficiente en la transmisión de la enfermedad de Chagas 20.

En el presente trabajo se realiza un estudio seroepidemiológico en humanos y caninos, y una encuesta entomológica en un área geográfica donde ha sido reportada la presencia de T. maculata, con el objetivo de establecer los factores de riesgo asociado a la presencia de este vector en las comunidades sujeto de estudio, determinar su papel en la transmisión de la enfermedad de Chagas y establecer si existe transmisión activa de la enfermedad de Chagas en el pasado más reciente.

 

Materiales y métodos

Área de estudio

El estudio se realizó en la parroquia Xaguas, del municipio Urdaneta, Estado Lara, Venezuela, ubicada a una latitud N 10º37'10", una longitud O 69º58'58", a una altitud 395 metros sobre el nivel del mar, con clima continental estacional y temperaturas que oscilan entre los 27ºC y 39ºC, con suelos xerosoles, pluviosidad en 4 años de 527,8ml y una vegetación de tipo espinar. Las actividades humanas predominantes en la zona son la agricultura y la cría de caprinos. Los cultivos más frecuentes son melón, cebolla, sorgo, pimentón y sábila. Se calcula que existen alrededor de 100 mil caprinos en el Municipio, los cuales son criados libres en el medio silvestre.

La parroquia cuenta con una población de 3.116 habitantes, siendo el 42,7% menores de 15 años de edad. Fueron escogidas intencionalmente para el estudio la capital de la parroquia Xaguas Baragua y las comunidades de La Concordia, La Estación, Arenales y El Hato, situadas en el área de influencia de los ambulatorios de salud de Baragua y el Hato. El área de estudio cuenta con 1.518 habitantes y 414 viviendas.

Estudio epidemiológico

La unidad de muestreo fueron las viviendas, seleccionadas por conglomerados no estratificados a partir de mapas actualizados del área. Se asumió un nivel de confianza del 99%, un error máximo admisible de 2,03% y una prevalencia previa del 5%. La muestra quedó representada por 140 viviendas: Baragua 94, La Concordia 17, La Estación 7, Arenales 10 y El Hato 12. Los criterios de inclusión de los habitantes de las viviendas seleccionadas, fueron basados en las normas del Comité de Ética del Decanato de Medicina de la Universidad Centroccidental "Lisandro Alvarado", en concordancia con la Declaración de Helsinki de la Asociación Médica Mundial, con los siguientes criterios de inclusión: ser residentes permanentes de la vivienda, sin discriminación de sexo o edad, que aceptaran de manera voluntaria, por consentimiento escrito o á través de sus representantes participar en el estudio. Se incluyeron los cánidos de las viviendas seleccionadas, que fueran lo suficientemente dóciles para permitir los procedimientos experimentales y previa autorización de los dueños. En total se estudiaron 509 personas, 229 del género masculino y 280 del femenino, además de 110 cánidos. En cada vivienda se aplicó una encuesta epidemiológica para la obtención de datos demográficos, identificación de factores de riesgo y conocimientos sobre la enfermedad de Chagas.

Diagnóstico serológico y parasitológico

Por venopunción se extrajeron de 5 a 7ml de sangre a cada individuo humano o canino, a partir del cual se obtuvo por centrifugación el suero. El suero se alicuotó por duplicado y fue transportado a 2-5ºC hasta el laboratorio central, donde se almacenó a -70ºC hasta su procesamiento.

La determinación de anticuerpos anti-Tr. cruzi en el suero fue realizada mediante las técnicas de ELISA (enzyme-linked immunoabsorbent assay) 21 y MABA (multiple antigen blot assay 22, ensayo de inmunoblot de tres bandas), utilizando los antígenos recombinantes PGR31-His, PGR30-His y PGR24-His de Tr. cruzi y anticuerpos secundarios tipo anti-IgG humana o canina específicas para la cadena , conjugada a la enzima peroxidasa (Sigma Chemical Co.). Los antígenos recombinantes utilizados representan secuencias peptídicas codificadas, específicamente por el genoma del Tr. cruzi, lo cual le permite a la prueba tener un 100% de especificidad. La utilización de tres antígenos permite alcanzar una sensibilidad superior al 95%.

El MABA fue considerado positivo cuando al menos dos de las tres bandas de los antígenos recombinantes fuesen visibles. Las muestras se consideraron positivas sólo si ambas pruebas ELISA y MABA resultasen reactivas y negativas si una o ambas pruebas fuesen no reactivas.

Estudio entomológico

La recolección de triatominos se realizó a través de: (a) la búsqueda pasiva realizada por los habitantes de las comunidades, a quienes se les entregó envases y se entrenaron para recolectar los especímenes en la vivienda o en el peridomicilio; (b) la revisión sistemática de la vivienda y peridomicilio, por dos miembros del equipo de investigación, por espacio de una hora, utilizando pinzas largas, linternas e insecticidas como excitantes. Los triatominos capturados se clasificaron según clave de Lent & Wygodzinsky 13. El contenido de la porción distal del intestino del insecto se diluyó en solución salina 0,9% y se estudió mediante microscopía óptica en búsqueda del Tr. cruzi, el cual fue identificado por sus características morfológicas. Además, se implementó la detección de ADN parasitario a través de la técnica de PCR, a partir de homogenizados de la región distal del abdomen del triatomino, utilizando los iniciadores 189Fw2/189Rv3 23.

De los resultados obtenidos se calcularon los siguientes índices vectoriales: Infestación, Colonización, Coinfestación, Infección y Dispersión, en concordancia con criterios establecidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en el año 2002.

Análisis de los datos

Los datos son presentados en valores absolutos, porcentuales e índices numéricos. Con el fin de evaluar las relaciones existentes entre factores de riesgo epidemiológico para la enfermedad de Chagas y la presencia del vector en el domicilio y/o en el peridomicilio, se realizó un análisis de regresión logística binaria, utilizando el programa SPSS, versión 11.0.1 (SPSS Inc., Chicago, Estados Unidos). Las variables fueron categóricas y dicotómicas (presencia o ausencia), las variables dependientes fueron presencia de T. maculata adulto en el domicilio, presencia del T. maculata adulto en el peridomicilio, presencia de estadios ninfales en el domicilio y presencia de estadios ninfales en el peridomicilio. Las variables independientes fueron clasificadas en aquellas consideradas fuentes de alimento y/o reservorio (presencia o ausencia de perros, gatos, caprinos, gallinas, roedores o murciélagos) y aquellas relacionadas con características físico-culturales del domicilio y del peridomicilio (vivienda consolidada o no consolidada; distribución adecuada o inadecuada del domicilio y peridomicilio; presencia o ausencia de desorden en el domicilio o en el peridomicilio; y presencia o ausencia de gallineros o corrales para mamíferos en el peridomicilio).

 

Resultados

De los 509 individuos estudiados, se encontraron 8 individuos con anticuerpos anti-Tr. cruzi detectados por ELISA y MABA, lo cual representa una prevalencia general de 1,57%, de los cuales 6 (75%) eran del sexo masculino y 2 (25%) del femenino. Todos los seropositivos fueron mayores de 15 años, estando el mayor número de seropositivos en mayores de 60 años (n = 3). La prevalencia en los sectores estudiados fue de 1,3% en Baragua y 4,93% en El Hato, mientras que en La Concordia, Arenales y La Estación no se encontraron individuos seropositivos (Tabla 1).

De los 110 cánidos muestreados, se encontraron 7 con anticuerpos anti-Tr. cruzi positivos detectados con ELISA y MABA, para una prevalencia general de 6,36%, ubicándose el mayor número de seropositivos entre los rangos de edades de 2 a 3 años y de 6 a 7 años, no hubo casos seropositivos en cánidos mayores de 10 años y en menores de 1 año de edad. La prevalencia en los sectores estudiados fue 6,77%, 0,1% y 9,52% en Baragua, Arenales y El Hato, respectivamente; no encontrándose casos seropositivos en La Concordia y La Estación (Tabla 2).

Se capturaron un total de 545 triatominos, de los cuales el 97,98% eran especímenes que pertenecían a la especie T. maculata, capturados predominantemente en el peridomicilio, 1,65% de los especímenes capturados correspondió a Eratyrus mucronatus predominantemente capturados en el domicilio y 0,36% P. geniculatus capturados dentro del domicilio (Tabla 3).

 

 

De las 140 viviendas encuestadas, en 23 se encontraron triatominos dentro del domicilio, en 17 se encontraron triatominos en el peridomicilio; en 9 domicilios y en 9 peridomicilios se recolectaron ninfas, huevos y/o exuvias ninfales, y en 2 viviendas cohabitaban dos especies de triatominos. En 2 ejemplares de T. maculata se detectó ADN parasitario a través de la técnica de PCR (Figura 1), mientras que el análisis microscópico de las deyecciones de T. maculata, P. geniculatus y E. mucronatus no demostró la presencia de formas parasitarias flagelares similares a Tr. cruzi. La Tabla 4 muestra los índices vectoriales calculados a partir de los datos recolectados.

 

 

 

 

Los factores de riesgo para la infestación del domicilio y el peridomicilio más frecuentemente observados fueron la vivienda no consolidada, la presencia de perros en la vivienda, la presencia de roedores en la vivienda y el desorden en el domicilio y/o en el peridomicilio (Tabla 5), sin embargo, al contrastar la presencia o ausencia de un factor de riesgo con la presencia o ausencia de infestación en la vivienda, los resultados mostraron lo siguiente en relación con las fuentes de alimento y/o reservorios: (1) la presencia de vectores adultos en el domicilio se asocia a la presencia de gallinas, las cuales representan un factor de riesgo (B = 1,449; IC95%: 1,35-13,42; p = 0,013); (2) la presencia de estadios ninfales en el domicilio y en el peridomicilio estuvo asociada a la presencia de caprinos, los cuales representaron un factor de riesgo (B = 1,72; IC95%: 1,147-27,45; p = 0,033 y B = 2,58; IC95%: 1,799-97,28; p = 0,011, respectivamente); (3) no se observó ninguna asociación estadísticamente significativa entre la presencia del vector en el domicilio y peridomicilio con la presencia de perros, gatos, roedores y murciélagos.

En relación a las características físico culturales del domicilio y peridomicilio, los resultados mostraron: (1) la presencia de gallineros en el peridomicilio representan un factor de riesgo para la presencia de estadios ninfales (B = 3,72; IC95%: 3,51-485,29; p = 0,003) y estadios adultos (B = 1,56; IC95%: 1,203-18,79; p = 0,026) del T. maculata en el peridomicilio; (2) el desorden peridomiciliario es un factor protector (B = -1,497; IC95%: 0,06-0,829; p = 0,025) que evita la presencia de formas adultas del vector en el domicilio; (3) la distribución adecuada del domicilio es un factor protector que evita la presencia de ninfas en el domicilio (B = -4,58; IC95%: 0,000-0,681; p = 0,032); (4) no se observó ninguna asociación estadísticamente significativa entre la presencia del vector en el domicilio y peridomicilio con el tipo de vivienda, con la presencia de corrales en el peridomicilio, con el desorden intradomiciliario o con la distribución adecuada del peridomicilio.

 

Discusión

En el presente trabajo se realizó por primera vez en Venezuela un estudio seroepidemiológico en humanos y caninos y una encuesta entomológica en una región infestada por T. maculata, lográndose obtener datos que permiten apoyar la noción que T. maculata tiene la capacidad de colonizar el domicilio y podría ser el vector responsable de la transmisión de la enfermedad de Chagas en el área estudiada.

En el presente trabajo se reportan índices de infestación y colonización del domicilio por T. maculata superiores a los índices de infestación observados en Venezuela para este vector en la década de los años 60 y 70, cuando se observaron índices entre el 0,8 y el 9,2% 17. Resultados similares han sido reportados en Talaigua Nueva (Bolívar, Colombia), donde se observaron índices de infestación y de colonización del 20 y 38,3%, respectivamente 20.

Estos estudios evidencian la capacidad que tiene el T. maculata de infestar y colonizar la vivienda humana y que la población de este vector con capacidad de invadir el domicilio ha sufrido un incremento en las últimas décadas en Venezuela. Contrastando con estos resultados, en Passarão (Roraima, Brasil) no se observaron ninfas, huevos o exuvias en el domicilio 19, indicando que la capacidad de T. maculata de domiciliarse podría depender de sus características genéticas y de las características ecológicas presentes en las áreas infestadas por el vector.

En Venezuela T. maculata ha sido encontrado naturalmente infectado con bajos índices de infección que han oscilado entre el 0 y el 1% 17, resultados similares han sido reportados en Roraima (Brasil) 19 y en el presente trabajo. Los bajos índices de infección podrían estar asociados con los hábitos alimentarios del vector, quien tiene conocida preferencia ornitofílica y cuyo éxito reproductivo está condicionado a la ingesta de sangre de aves, lo que explicaría su hábitat preferentemente peridomiciliario 18. Este punto de vista es sustentado por estudios experimentales realizados con ninfas de V estadio, alimentadas con sangre humana, las cuales no fueron capaces de mudar a etapa adulta, indicando una dificultad de esta especie para la adaptación a largo plazo al domicilio humano 24.

Contrastando con los resultados descritos anteriormente, un elevado índice de infección a Tr. cruzi para T. maculata (58,33%) ha sido reportado en Talaigua Nuevo (Bolívar, Colombia), en especímenes capturados predominantemente en el ambiente domiciliario, donde se logró demostrar que este vector realizó un ciclo intradomiciliario 20. Estos resultados indican que T. maculata puede adaptarse a tener como fuentes de alimento los mamíferos encontrados en el domicilio. Esta inferencia es sostenida con datos obtenidos bajo condiciones de laboratorio, donde se observó que cuando especímenes de T. maculata se alimentan de sangre de mamíferos, su potencial de vida y vectorial se ven favorecidos 25.

Los resultados contradictorios, observados entre estudios realizados con triatominos provenientes de diferentes áreas geográficas, sugieren que presiones ambientales y ecológicas diferentes han conducido a adaptaciones distintas en las poblaciones de T. maculata, lo cual podría impactar la capacidad vectorial del insecto 25.

Los bajos índices de infección a Tr. cruzi del T. maculata y la baja seroprevalencia en humanos observada en este trabajo, podría indicar una limitada capacidad vectorial del T. maculata en la región estudiada, dejando la posibilidad que los humanos seropositivos encontrados podrían ser inmigrantes de áreas endémicas infestadas por vectores más eficientes, como ha sido reportado en Passarão (Roraima, Brasil) 19. Tomando en consideración lo siguiente: (a) que los 8 individuos seropositivos encontrados en este trabajo son individuos autóctonos de la región objeto de estudio, de los cuales 6 eran individuos mayores de 40 años y 2 individuos menores a 30 años; (b) basados en estudios realizados por Cova-García & Suárez 26, donde se reportó en la década del 1950 a 1960 la presencia de R. prolixus y T. maculata en el área objeto de estudio; (c) que en el año 1966 se inició el establecimiento de programas exitosos de rociamiento de viviendas con insecticidas de acción residual y sustitución del rancho por vivienda 27, podemos sugerir que los dos casos observados en menores de 30 años, deberían ser atribuidos al T. maculata como vector, no obstante, otras formas de transmisión podrían estar involucradas, lo cual no fue posible valorar estadísticamente en este trabajo por el bajo número de humanos seropositivos.

Llama la atención en este trabajo el hallazgo intradomiciliario de formas adultas de especies descritas como silvestres (P. geniculatus y E. mucronatus). La infestación y colonización del domicilio humano por P. geniculatus 8,15,16 y E. mucronatus 28 ha sido documentada recientemente en Venezuela, lo cual sustenta la noción de un cambio en la dinámica adaptativa de las especies de vectores asociados a la enfermedad de Chagas en este país. Estos cambios son producto de alteraciones en los ecosistemas localizados en las áreas endémicas para la enfermedad de Chagas, donde la deforestación y caza de la fauna silvestre han impactado el hábitat natural y las fuentes de alimentación de los triatominos silvestres, presionando la migración y adaptación a los hábitats donde se desarrollaron los programas de eliminación del R. prolixus.

Otro punto relevante de este estudio fue la prevalencia de anticuerpos séricos anti-Tr. cruzi en cánidos, con una prevalencia del 6,36%, la cual es similar a estudios realizados en zonas endémicas de Costa Rica (5,2% al 9,9%) 29,30 y Estados Unidos (3,6% al 7,5%) 31,32, sin embargo, prevalencias ampliamente superiores han sido reportadas en áreas rurales de Venezuela (67,6%) 33 y de Argentina (83% y 40%, antes y 3 años después de la aplicación de insecticidas) 34.

Las altas prevalencias en perros podrían estar asociadas a la presencia de casos agudos en humanos 6,33 y a altas prevalencias de individuos infectados en el domicilio asociadas a altos niveles de infección triatomínica 34, lo cual podría sugerir que el humano por su mayor expectativa de vida, sería el reservorio responsable de la alta prevalencia de la infección en los caninos. Por otra parte, la presencia y el número de vectores infectados en la vivienda se ha asociado a la presencia de cánidos infectados con Tr. cruzi 34.

Cuando los niveles de seroprevalencia en humanos son bajos, el perro por sus hábitos biológicos y conductuales actúa como indicador o centinela de la existencia de transmisión activa de la enfermedad en las áreas controladas 9,10. El hecho de que en este estudio, un canino seropositivo tenía un año de edad, documenta y sitúa temporalmente el último momento cuando ocurrió la transmisión de la infección en el área.

En el medio rural el canino es un animal que no es estático, sin embargo, su capacidad de desplazamiento entre comunidades aisladas geográficamente, es prácticamente nula, sugiriendo que los casos observados en este trabajo son autóctonos.

Los mecanismos de transmisión involucrados en la transmisión del Tr. cruzi en los caninos en el presente trabajo podrían haber sido: vectorial, digestiva, vertical u horizontal de cánido a cánido 34, sin embargo, al realizar los análisis estadísticos no encontramos una correlación significativa (c2 con p > 0,05) entre la seropositividad en cánidos con el hábito de comer carne cruda o de alimentarse de animales silvestres; adicionalmente no observamos seropositividad en animales menores a un año descartando la transmisión congénita, dejando entonces con mayor probabilidad la transmisión vectorial, lo cual coincide con la relación que hubo en cuanto a la seropositividad en perros y humanos con áreas geográficas donde se observaron casos positivos (Baragua y El Hato).

Los factores de riesgo encontrados en este trabajo, asociados a la presencia del vector en el domicilio o en el peridomicilio con significado estadístico fueron la presencia de gallinas, caprinos y gallineros, sugiriendo que estos animales podrían ser fuentes de alimento o podrían emitir substancias atrayentes al vector, sin embargo, a pesar de favorecer la presencia del vector, también es cierto que siendo especialmente las aves especies refractarias al parásito, representarían barreras biológicas que limitarían la infección por Tr. cruzi del vector, siempre y cuando la población triatomínica no sobrepase la disponibilidad de fuentes alimentarias avícolas. Como factores protectores a la presencia de vectores en la vivienda estuvieron la adecuada distribución del domicilio y el desorden peridomiciliario, los cuales facilitarían la infestación del peridomicilio en detrimento del domicilio. En este sentido, De Andrade et al. 35, al comparar características de construcción y del ambiente de casas infestadas y no infestadas por Triatoma infestans, encontraron que la presencia del vector en el domicilio se asocia a casas con construcción incompleta, a la presencia de ratas y a la presencia de depósitos para cosechas en el domicilio 35, mientras que Feliciangeli et al. 36 en un estudio realizado en el estado Barinas en Venezuela, región infestada predominante por R. prolixus, encontró como factores de riesgo asociados a la infestación del domicilio el número de residentes y hacinamiento en la vivienda y la presencia de trojas en el peridomicilio 36.

En conclusión, en el área estudiada existe un ciclo de transmisión activa de enfermedad de Chagas en los cánidos, mientras en humanos la transmisión esta interrumpida a corto plazo, asimismo, este trabajo sugiere que T. maculata posee capacidad de colonizar el domicilio y actualmente es responsable en bajo grado de la transmisión de la enfermedad de Chagas en esta área.

 

Colaboradores

M. E. Rojas, P. Várquez, M. F. Villarreal, C. Velandia y L. Vergara participaron en la adquisición de los datos epidemiológicos mediante trabajo de campo, participaron en el análisis de los datos mediante la creación de la base de datos para el análisis estadístico especializado. Y. H. Morán-Borges y M. A. Chiurillo-Siervo contribuyeron en el diseño, montaje e interpretación del PCR para detección del ADN parasitario. J. Ontiveros realizó el análisis estadístico. M. Y. Calderón y E. Aldana contribuyeron a la concepción y diseño de la estrategia de la recolección de los triatominos y fueron responsables de la identificación y clasificación de los especimenes capturados. J. L. Concepción desarrolló los antígenos recombinantes, ensambló, montó e interpretó las pruebas inmunodiagnósticas. C. C. Rodríguez-Bonfante y R. A. Bonfante-Cabarcas participaron en la concepción, diseño y dirección del trabajo global, en la recolección de datos epidemiológicos, mediante el trabajo de campo, en el análisis e interpretación de los datos y en la concepción y redacción del manuscrito. Todos los autores participaron en la revisión crítica del manuscrito y aprobaron la versión final para su publicación.

 

Agradecimientos

Estudio financiado por la Alcaldía del Municipio Urdaneta, Estado Lara, por el Programa de Promoción a la Investigación (PPI) como parte del Proyecto Integral de Chagas registrado en Consejo de Desarrollo Científico, Humanístico y Tecnológico (CDCHT) de la Universidad Centroccidental Lisandro Alvarado (UCLA) y por la Misión Ciencia, Ministerio del Poder Popular para la Ciencia y Tecnología, Fondo Nacional de Ciencia y Tecnología (FONACIT, proyecto nº. 2007001425).

 

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Correspondência:
R. A. Bonfante-Cabarcas
Unidad de Bioquímica, Decanato de Medicina
Universidad Centro-Occidental "Lisandro Alvarado".
Av. Libertador con Andrés Bello, Barquisimeto
Estado Lara, Venezuela, 3001
rcabarca@ucla.edu.ve

Recibido el 09/Oct/2007
Versión final presentada el 11/Feb/2008
Aprobado el 28/Feb/2008