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Gaceta Sanitaria

Print version ISSN 0213-9111

Gac Sanit vol.19 n.6 Barcelona Nov./Dec. 2005

http://dx.doi.org/10.1590/S0213-91112005000600012 

CARTAS AL DIRECTOR


Ingestión de bebidas alcohólicas por conductores en vías de alto riesgo de accidentes en Cuba, 2002


Sr. Director:

El alcohol ha constituido el factor de riesgo más intensamente asociado con los accidentes de tráfico en el mundo1. En Cuba, éstos constituyen la cuarta causa de defunción2, y no se conoce qué proporción se relaciona con el alcohol. Asimismo, la información relativa a la ingestión de bebidas alcohólicas por conductores es escasa. Por otra parte, una investigación realizada por nuestro equipo de trabajo (aún no publicada) evidenció que el 8,2% de los conductores profesionales en la Vía Blanca conducía bajo efectos del alcohol.

Estos elementos nos motivaron a realizar un estudio descriptivo de observación, para conocer en qué medida ingieren bebidas alcohólicas los conductores que circulan por vías de alto riesgo de accidentalidad del occidente del país. El universo de estudio estuvo constituido por la totalidad de los conductores que conducía por vías de alto riesgo de accidentalidad de las provincias La Habana (Vía Blanca), Matanzas (Vía Blanca y Vía Rápida) y Pinar del Río (múltiples vías). Las vías fueron consideradas de alto riesgo debido a la elevada frecuencia de accidentes de tráfico durante el año 2001. El estudio se desarrolló durante 3 días en cada provincia (jueves, viernes y sábado), entre las 16.00 y las 20.00 h, en los meses de agosto, septiembre y noviembre, respectivamente.

En la vía, cada vehículo seleccionado fue detenido por un inspector de transporte, quien explicaba el procedimiento para determinar el grado de alcohol. Se empleó el equipo Alcotest 7410 (Drager Ltd., Alemania), cumpliendo las recomendaciones del fabricante para lograr registros fiables.

Mediante muestreo sistemático, considerando el volumen de vehículos en las vías seleccionadas, se evaluó en La Habana a 331 conductores; en Matanzas, 543, y en Pinar del Río, 550.

Se registraron las variables: provincia, concentración de alcohol y tipo de vehículo. Se estimó la frecuencia puntual de ingestión de bebidas alcohólicas puntual y el intervalo de confianza (IC) del 95%.

Las regulaciones vigentes en Cuba establecen que no se puede conducir bajo el efecto del alcohol, sin definir una concentración legal. De forma global, en La Habana se encontró que el 18,7% de los conductores (IC del 95%, 14,5-23,0) había ingerido alcohol; en Pinar del Río, el 11,6% (IC del 95%, 9,0-14,1), mientras que en Matanzas fue el 14,6% (IC del 95%, 11,8-17,7).

En relación con las cifras de alcohol, se pudo constatar que el 38,0% (IC del 95%, 27,3-48,7) de los conductores positivos de Matanzas, el 43,5% (IC del 95%, 34,9-52,2) de los positivos de La Habana y el 54,3% (IC del 95%, 42,6-65,9) de los de Pinar del Río presentaban valores < 0,25 mg/l.

En cuanto al tipo de vehículo, se obsevó la mayor frecuencia de aliento etílico en los conductores de vehículos ligeros: un 22,83% (IC del 95%, 16,75-28,90) en La Habana, un 19,0% (IC del 95%, 14,64-23,94) en Matanzas y un 15,43% (IC del 95%, 11,40-19,47) en Pinar del Río. La frecuencia en los otros tipos de vehículos resultó ser bastante similar, discretamente superior en los conductores de camiones en La Habana y Pinar del Río.

La ausencia de estudios anteriores sobre el tema en la bibliografía cubana nos impide hacer comparaciones con los resultados anteriores. La frecuencia observada para cada una de las provincias puede depender de múltiples factores. La Vía Blanca comunica a la ciudad con una amplia zona turística, y ha sido considerada durante años la vía más peligrosa del país. Adicionalmente, debemos considerar que las vacaciones escolares en el país se realizan en los meses de julio y agosto, en cuyo período también muchas familias solicitan descanso de las actividades laborales para disfrutar con los hijos de las vacaciones. La coincidencia de estos factores, descritos en otros estudios3,4, podría explicar nuestros hallazgos.

Aunque en general fue bastante frecuente identificar conductores con grados de alcohol 0,24 mg/l, debemos resaltar que más del 55% presentó cifras iguales o superiores a ésta, lo cual incrementa sustancialmente la frecuencia de accidentes y su fatalidad5.

La importancia de los resultados obtenidos radica en el hecho de que ponen de manifiesto la magnitud del problema alcohol-conducción en vías de alto riesgo de accidentalidad del occidente de Cuba, lo que evidencia la necesidad de implementar estrategias de prevención.

Humberto Guanche-Garcellª / Tomás Suárez-Enríquezb /
Francisco Gutiérrez-Garcíaª / Carlos Martínez-Quesadaª /
Ramón Mendoza-Pérezb
ªDepartamento de Epidemiología Hospitalaria. Hospital
Universitario Clínico Quirúrgico Joaquín Albarrán. La Habana. Cuba
b
Ministerio del Transporte. La Habana. Cuba.
Correo electrónico: guanche@infomed.sld.cu

 

Bibliografía

1. Liu S, Siegel PZ, Brewer RD, Mokdal AH, Sleet DA, Serdula M. Prevalence of alcohol-impaired driving: results from a national self-reported survey of health behavior. JAMA. 1997;272:122-5.

2. Ministerio de Salud Pública. República de Cuba. Anuario Estadístico 2001 [citado 12 May 2003]. Disponible en: www.sld.cu

3. CDC. Alcohol-Related Traffic fatalities during holidays. United States 1988. MMWR. 1989;38:861-3.

4. Reducing the risk for injury while traveling for Thanksgiving holidays. MMWR. 2001;50:1016-7.

5. CDC. Trends in alcohol involvement in fatal motor vehicle crashes among young drivers-1982-2001. MMWR. 2002;51:1089-91.