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Gaceta Sanitaria

Print version ISSN 0213-9111

Gac Sanit vol.21 n.5 Barcelona Sep./Oct. 2007

http://dx.doi.org/10.1590/S0213-91112007000500013 

REVISIÓN

 

Revisión sistemática de los estudios sobre el nivel socioeconómico de los hombres que maltratan a sus parejas

Systematic review of studies on the socioeconomic status of men who batter their intimate partners

 

 

Carmen Vives-Casesa,b, Diana Gil-Gonzáleza,c, Mercedes Carrasco-Portiñoa, Carlos Álvarez-Dardeta,b,c

aÁrea de Medicina Preventiva y Salud Pública, Universidad de Alicante, Alicante, España. 
bRed de Investigación sobre Salud y Género, España. 
cObservatorio de Políticas Públicas y Salud (OPPS).

Dirección para correspondencia

 

 


RESUMEN

Introducción: A pesar de la visibilidad de los casos de violencia del compañero íntimo contra las mujeres en parejas con problemas socioeconómicos, su relación con el hecho concreto de desarrollar una conducta violenta no está clara. Se plantea realizar una revisión sistemática de la evidencia empírica sobre el papel del nivel socioeconómico de los perpetradores en este problema.
Métodos: Revisión sistemática. Bases de datos: Eric (1966-2004), Sociological Abstracts (1963-2005), Science Citation Index (1945-2005), Social Science Citation Index (1956-2005), Medline a través de Pubmed (1966-2005), Social Service Abstracts (1980-2005), Lilacs (1982-2005) y Psycinfo (1972-2005). Se incluyeron los artículos empíricos con objetivos o hipótesis sobre la relación causal entre el bajo nivel socioeconómico -empleo, educación e ingresos- de los hombres y la violencia del compañero íntimo contra mujeres.
Resultados: Se localizaron 251 estudios. Sólo 10 cumplieron los criterios de inclusión. Se encontró un estudio de cohortes, uno de casos y controles, un estudio ecológico y una serie de casos. Dos estudios calculan las odds ratio (OR) en sus análisis. En uno se obtiene una OR de 1,4 (intervalo de confianza del 95%, 1,1-1,9) con el desempleo, y en el otro no se alcanzó en nivel de significación estadística ni con este factor ni con el bajo nivel de ingresos y educativo.
Conclusiones: Se requiere más información, y de más calidad, que permita establecer resultados concluyentes sobre el papel causal del nivel socioeconómico de los hombres que maltratan a sus parejas. Aún es insuficiente la evidencia empírica que asocia la conducta violenta de los hombres contra sus parejas con determinados grupos de bajo nivel socioeconómico.

Palabras clave: Maltratadotes. Violencia doméstica. Nivel socioeconómico. Revisión sistemática.


ABSTRACT

Background: Despite the visibility of intimate partner violence against women in low socioeconomic groups, the association of low socioeconomic status and violent behavior is unclear. We performed a systematic review of the empirical evidence on the causal role of batterers' socioeconomic status in this phenomenon.
Methods: We performed a systematic review, using the following databases: Eric (1966-2004), Sociological Abstracts (1963-2005), Science Citation Index (1945-2005), Social Science Citation Index (1956-2005), Medline through Pubmed (1966-2005), Social Service Abstracts (1980-2005), Lilacs (1982-2005) and Psycinfo (1972-2005). We included empirical papers with aims or hypothesis related to the causal relation between low socioeconomic status (employment, education, income) in men and IPV.
Results: A total of 251 studies were identified, but only 10 met the inclusion criteria. There was one cohort study, one case-control study, one ecological study and one study based on a series of cases. Two studies calculated odds ratio in the analyses. One of these studies reported an odds ratio of 1.4 (95% CI, 1.1-1.9) with unemployment and the other study showed no significant positive associations with this factor or with low income or education.
Conclusions: More information and better quality data are required to establish conclusive results on the causal role of the socioeconomic status of men who batter their intimate partners. The empirical evidence on the relationship between violent male behavior against their partners and low socioeconomic status is still insufficient.

Key words: Batterers. Domestic violence. Socioeconomic status. Systematic review.


 

Introducción

En su primer Informe sobre Violencia y Salud, la Organización Mundial de la Salud definió la violencia del compañero íntimo (VCI) contra las mujeres como «cualquier comportamiento dentro de una relación íntima presente o anterior que causa daño físico, psíquico o sexual»1. A pesar de la diversidad, y en algunos casos de la opacidad, de los datos estadísticos, este tipo de violencia ha ido adquiriendo prioridad en la agenda de la investigación científica, política e informativa por su creciente incidencia y mortalidad2-6.

La exposición pública de las cifras sobre la cantidad de hombres que maltratan y matan a sus parejas ha llevado en los últimos años a una mayor preocupación por tratar de responder a cuestiones relacionadas con la existencia de este fenómeno. En este sentido, se han desarrollado diversos tipos de teorías explicativas sobre la conducta violenta; sin embargo, éstas no están exentas de críticas7. Así, las teorías basadas en un enfoque microindividual del problema, que identifican aspectos relacionados con la conducta y la personalidad de las víctimas y los maltratadores como factores de riesgo asociados a la VCI, se han criticado por sostener una visión patológica en torno a las personas implicadas en el problema8-10.

Por su parte, a las teorías basadas en un enfoque macrosociocultural11, basado en factores de riesgo estructurales, se les atribuye cierta limitación para explicar el hecho concreto del maltrato del varón a su pareja7. Como una de las aportaciones más actuales, los modelos teóricos multidimensionales o ecológicos, que explican la conducta violenta de los hombres contra las mujeres como resultado de un conjunto de factores que van desde lo individual, o más personal, a la influencia del contexto sociocultural donde el problema se desarrolla12,13, se han criticado por sus dificultades para hacer operativas las variables de análisis7. Esclarecer estas lagunas sobre las causas de la violencia contra las mujeres en la pareja resulta imprescindible para el desarrollo de estrategias y medidas de intervención sobre el problema basadas en la evidencia.

Uno de los modelos teóricos multidimensionales o ecológicos más conocido en la literatura médica sobre el tema, planteado en 1998 por Heise13, identifica factores de riesgo asociados a la VCI en los niveles individual o personal, del entorno de la familia y la pareja, del contexto que afecta a la situación de los implicados y factores macro. El bajo nivel socioeconómico del varón se identifica en esta propuesta como un posible factor procedente de aspectos del contexto o estructurales que incrementa el riesgo de maltratar a sus parejas. Aunque la visibilidad de los casos denunciados parece mayor en las parejas con problemas socioeconómicos y laborales, su relación con el hecho concreto de desarrollar una conducta violenta contra las mujeres no está suficientemente estudiada13.

El enfoque de la medicina basada en la evidencia y la aplicación de la metodología de las revisiones sistemáticas puede proporcionar una información útil, no sólo para esclarecer la posible relación entre el nivel socioeconómico de los individuos y el riesgo de desarrollar una conducta violenta contra la pareja, sino también para la generación y la puesta en marcha de intervenciones de respuesta a este problema14-16. Se trata de una iniciativa ya explorada para otro de los factores de riesgo comúnmente citado en los modelos teóricos explicativos de la violencia contra la mujer en la pareja, como es el consumo de alcohol por parte de los hombres que maltratan a sus parejas17.

En la investigación sobre VCI se cuestiona cierta tendencia a generar más conocimiento sobre las mujeres afectadas y no tanto en torno a los perpetradores14. La generación de estudios sobre el perfil de los maltratadores puede ser clave para el desarrollo de políticas que vayan más allá de las soluciones de tipo judicial18. Por ello, se plantea este estudio para analizar sistemáticamente las características y la calidad de la evidencia empírica disponible sobre el papel del nivel socioeconómico de los perpetradores en este problema.

 

Métodos

Perfil de búsqueda

Las bases de datos consultadas fueron Eric (1966-2004), Sociological Abstracts (1963-2005), Science Citation Index (1945-2005), Social Science Citation Index (1956-2005), Medline a través de Pubmed (1966-2005), Social Service Abstracts (1980-2005), Lilacs (1982-2005) y, Psycinfo (1972-2005). La búsqueda se realizó entre el 18 y el 26 de noviembre de 2005.

Las palabras clave utilizadas para la búsqueda en las bases de datos mencionadas fueron: «Battered Women and Socioeconomic status», «Battered Women and Income level», «Battered Women and Educational level» y «Battered Women and Employment», «Battered Women and Socioeconomic factors», «Battered women and Educational Status», «Battered Women and Employement», «Battered Women and Income», «Battered females and social class», «Battered females and socio-economic status», «Partner abuse and social class» y «Partner abuse and socioeconomic status». Para la elección de estos términos se utilizó el tesaurus de cada una de las bases de datos consultadas o, en su defecto, los listados de vocabulario controlado. En el caso de Lilacs, además se utilizaron las palabras clave en español que aparecían en los listados de vocabulario controlado. Concretamente, se realizó la siguiente combinación: «violencia doméstica» o «maltrato a la mujer» y «clase social» o «nivel socioeconómico» o «factores socioeconómicos» o «empleo» o «educación» o «ingresos».

Criterios de inclusión y exclusión

Se seleccionaron los estudios empíricos originales publicados en revistas científicas con revisión por pares, que plantean entre sus objetivos de investigación y/o hipótesis analizar la posible relación entre la VCI contra las mujeres (resultado)1 y la clase social de los hombres que ejercen o no esta conducta violenta (exposición). Se incluyeron los estudios con resúmenes disponibles y publicados en inglés o español. No se limitó la búsqueda temporalmente, de manera que se incluyeron todos los estudios indexados en las bases de datos citadas desde su creación hasta noviembre de 2005.

En el modelo explicativo de Heise (1998) se propone la medición de esta variable en función de 3 elementos clásicos en salud pública: nivel de ingresos, de educación y de empleo (incluida la situación de desempleo)13,19. Por tanto, se incluyeron para la revisión del tema los estudios que analizan el efecto del nivel de ingresos, de educación y/o empleo de los hombres sobre la incidencia de la conducta violenta de éstos contra las mujeres en la pareja.

Se excluyeron de la selección inicial los estudios centrados en el perfil o la clase social de las mujeres maltratadas que no abordan la clase social de los perpetradores en sus hipótesis y objetivos de investigación, los estudios con objetivos diferentes al análisis de la relación causal entre violencia contra las mujeres y clase social de los perpetradores (intervenciones, actitudes, otros factores de riesgo), y las investigaciones sobre otros tipos de violencia u otro tipo de víctimas y perpetradores (violencia familiar contra menores, ancianos, hombres). Dado que se estableció como criterio de inclusión la búsqueda de estudios empíricos originales, también se excluyeron las editoriales de revistas científicas y los artículos de revisión sobre el tema.

Análisis: revisión sistemática

En los artículos finalmente incluidos para la revisión sistemática se recogió información sobre distintos elementos: nombre de la revista, año de publicación, país donde se ha realizado el estudio, tamaño de la muestra estudiada, contexto o medio de procedencia de los sujetos estudiados, diseño de los estudios (de cohortes, casos y controles, encuesta trasversal, estudio ecológico, series de casos), tipo de datos analizados (primarios, secundarios), medición de la clase social (tener o no empleo, nivel educativo, tipo de empleo, nivel de ingresos), calidad del estudio (justificación adecuada de la selección de los sujetos, criterios explícitos de la violencia contra las mujeres en la pareja y del nivel socioeconómico, recogida prospectiva de los datos, empleo de técnicas estadísticas para la identificación de factores de confusión y/o interacción, disponibilidad de datos tabulados o riesgos relativos u odds ratio [OR], cálculo de intervalos de confianza [IC]) y principales conclusiones (el nivel socioeconómico bajo como factor de riesgo, como factor neutro, como factor de interacción o de confusión).

 

Resultados

Una vez eliminadas las repeticiones, se identificaron 251 estudios con objetivos u hipótesis que planteaban testar la posible relación entre el nivel socioeconómico del varón y la violencia contra la mujer en la pareja. Tras su revisión, se excluyeron 241, sobre todo por hacer referencia al nivel socioeconómico de los maltratadores en el contexto del desarrollo de algún tipo de intervención sobre el problema (tabla 1).

 

 

Se incluyeron para la revisión sistemática 10 estudios20-29, el más antiguo de 198620 y el más reciente de 200321. Los 10 analizan datos primarios, de los que 6 tienen un diseño de corte transversal24-29. Además, se encontró un estudio de cohorte20, uno de casos y controles22, un estudio ecológico21 y uno de serie de casos23. La mitad se llevaron a cabo en Estados Unidos21,22,25,28,29 y sólo un caso se basa en una muestra poblacional29. La forma más común de definir el nivel de exposición es a través del nivel educativo20,21,23,26,27, seguida del nivel de ingresos de los participantes20,25-27 y tener o no trabajo22,25,26,29 y, por último, del tipo de empleo3,24. La presencia o ausencia de asociación entre estos factores y la violencia ejercida por los hombres contra sus parejas se estudia a través del testimonio de las mujeres afectadas20-28, excepto en un estudio que parte de una muestra también conformada por hombres29 (tabla 2).

Con respecto a los aspectos contemplados para analizar la calidad de los estudios, el 73% justifica adecuadamente la selección de los sujetos, el 82% ofrece una definición explícita de la VCI, y el 91% expone con criterios explícitos qué se entiende por nivel socioeconómico. Sin embargo, sólo en un estudio se ofrecen resultados derivados del cálculo de medidas de asociación25, y en otro sus autores afirman realizar este tipo de análisis sin mostrar los resultados26. En otros 3 estudios fue posible recalcular las OR con sus IC del 95% a través de los datos que ofrecían en su informe de resultados20,24,29.

Al analizar los resultados de los estudios, se observan datos poco concluyentes. Con respecto al riesgo de desarrollar una conducta violenta contra las mujeres en caso de desempleo, en un estudio se obtuvo una OR de 1,4 (IC del 95%, 1,1-1,9)25, en otro de 4,96 (IC del 95%, 2,26-10,89)29, y en otro se menciona que no se obtuvieron asociaciones estadísticamente significativas26. Con respecto al tipo de empleo, se encontraron 2 estudios que muestran asociaciones fuertes entre la VCI y tener un trabajo manual (OR = 3,97; IC del 95%, 2,47-6,38)20 o un trabajo irregular (OR = 2,81; IC del 95%, 1,35-5,84)24. En un estudio se encontró una asociación fuerte con las deficiencias educativas (OR = 2,45; IC del 95%, 1,35-5,84)20, pero en otro se menciona que la asociación encontrada no fue estadísticamente significativa26. Por último, con respecto al nivel de ingresos, sólo se cuenta con un estudio en el que se afirma no haber observado resultados estadísticamente significativos26. En los otros estudios en los que se analiza la relación mediante otros procedimientos -porcentajes, X2, regresión lineal y múltiple- se concluye que el nivel socioeconómico bajo de los individuos es un factor que incrementa el riesgo de desarrollar una conducta violenta contra las mujeres21-23,27,28 (tabla 2).

 

Discusión

No se ha hallado suficiente evidencia empírica que asocie especialmente la conducta violenta de los hombres contra sus parejas con la pertenencia a determinados grupos sociales de bajo nivel socioeconómico. Los estudios científicos hallados son escasos, y utilizan diseños epidemiológicos que no tienen suficiente poder explicativo para establecer relaciones causales. La heterogeneidad de los criterios utilizados para hacer operativo el nivel socioeconómico como factor de exposición, así como la incoherencia de los resultados obtenidos, ponen de manifiesto la necesidad de generar más información y de más calidad que permita establecer resultados concluyentes sobre el papel causal del nivel socioeconómico de los hombres que maltratan a sus parejas.

Los resultados obtenidos podrían estar influidos por el hecho de que en las bases de datos consultadas no se incluyen todos los tipos de publicaciones disponibles sobre el objeto de estudio abordado en este caso. Sin embargo, se han explorado las que de alguna forma resultan fundamentales tanto para las ciencias de la salud y sociales como para la investigación que se desarrolla en Europa, Estados Unidos y Latinoamérica. Por tanto, podría decirse que se ha realizado una búsqueda lo suficientemente exhaustiva como para poder, al menos, establecer una aproximación al fenómeno.

Aunque el nivel socioeconómico es un aspecto contemplado con relativa frecuencia en los estudios sobre VCI, llama la atención que muchos de los estudios identificados en la primera etapa de la búsqueda y que fueron rechazados se centraran en experiencias de intervención en torno al problema. La carencia de estudios que cumpliesen con los criterios de inclusión y el hecho de que muchos fueran rechazados por tratar la descripción de intervenciones como principal objeto de estudio adolecen de cierta incoherencia, puesto que para garantizar la eficacia de las intervenciones se requiere mayor conocimiento sobre la etiología del problema2,5.

A pesar de que los estudios finalmente incluidos en el análisis concluyen que el nivel socioeconómico bajo podría ser un factor de riesgo asociado a la VCI, el diseño utilizado en estos casos hace evidente la necesidad de realizar más estudios longitudinales y ecológicos. En los estudios que abordan variables sociales o socioeconómicas es muy importante el contexto en el que viven las personas. Por este motivo es importante promover la realización de estudios multinivel sobre este tema, ya que consideran tanto los datos individuales como los del contexto.

La escasez de estudios con diseños apropiados para analizar las relaciones causales y la heterogeneidad de criterios utilizados para hacer operativo el nivel socioeconómico como factor de exposición son parte de las limitaciones observadas en la producción científica desarrollada en torno a la VCI30-33. Además, tal como se ha observado en este estudio, cabe añadir las limitaciones derivadas de un muestreo de conveniencia que tiende a recurrir a las mujeres, aun cuando se están estudiando las características asociadas a los hombres que maltratan34.

El reducido número de artículos encontrados que cumpliesen con los criterios de inclusión establecidos podría ser reflejo del enfoque eminentemente individual con que ha sido tratada la VCI. La cantidad y la calidad de este tipo de estudios podría ser clave para esclarecer las contradicciones actuales sobre el papel del nivel socioeconómico y sus factores relacionados (tener o no empleo, tipo de empleo, nivel de ingresos, educación o tipos de estudios) en torno a la VCI.

 

Agradecimientos

Queremos expresar nuestro agradecimiento por el apoyo económico del ISC-III a la Red de Investigación sobre Salud y Género y el patrocinio del Observatorio de Salud de las Mujeres del Ministerio de Sanidad y Consumo y de la Escuela Valenciana de Estudios para la Salud (Generalitat Valenciana) que han hecho posible la realización de este estudio.

 

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Dirección para correspondencia:
Carmen Vives-Cases.
Departamento de Salud Pública. Edificio de Ciencias Sociales.
Campus Sant Vicent del Raspeig. Universidad de Alicante.
Apartado 99. 03080 Alicante. España.
Correo electrónico: carmen.vives@ua.es

Recibido: 25 de mayo de 2006.
Aceptado: 2 de octubre de 2006.