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Revista Panamericana de Salud Pública

Print version ISSN 1020-4989

Rev Panam Salud Publica vol.1 n.3 Washington Mar. 1997

http://dx.doi.org/10.1590/S1020-49891997000300013 

Interrupción de la transmisión de la enfermedad de Chagas en el Brasil

 

 

La enfermedad de Chagas existe solamente en las Américas. Su agente causal, el protozoario flagelado Trypanosoma cruzi, penetra en el organismo humano principalmente por la picadura de insectos hematófagos del género Triatoma. La enfermedad de Chagas es crónica, incurable, discapacitante y mortal y suele concentrarse en focos ecológicos bien definidos donde la presencia simultánea de animales mamíferos y del vector permite que su transmisión se perpetúe, con o sin la participación de seres humanos.

El riesgo de contraer la enfermedad de Chagas se relaciona directamente con factores socioeconómicos, dada la tendencia de Triatoma a alojarse en agujeros en las paredes de viviendas rústicas en el campo y en urbanizaciones pobres. Tras las grandes migraciones del campo a la ciudad de los años setenta, la enfermedad se convirtió en una afección urbana transmisible por transfusión sanguínea.

A excepción de la malaria y la esquistosomiasis, la tripanosomiasis es la enfermedad tropical que constituye mayor sobrecarga para los servicios de salud. Se calcula que en las Américas las pérdidas económicas anuales asociadas con esta enfermedad se aproximan a US$ 6 500 millones, suma que equivale a 1,3% de la deuda externa de todo el territorio. En el Brasil, cerca de 30% de las personas infestadas a la larga sufren trastornos cardíacos y digestivos graves, como arritmias, megaesófago y megacolon.

En 1970, la tripanosomiasis era endémica en más de 36% del territorio brasileño. T. infestans, especie doméstica, era el vector principal de la enfermedad y se asociaba con las mayores tasas de infestación parasitaria. En 1975 se lanzó el Programa Nacional para el Control de la Enfermedad de Chagas, cuya estrategia se centró en el rociamiento de viviendas con insecticidas. Su éxito fue rotundo, ya que en 1982 T. infestans fue eliminado del estado de São Paulo y entre 1982 y 1993 el número de municipalidades infestadas con esta especie en el resto del país se redujo en 89%. En Mato Grosso y Goiás la eliminación fue casi completa y los únicos focos de infestación actual se encuentran en los estados de Bahia, Tocantins y Rio Grande do Sul. En 1994 se hicieron encuestas seroepidemiológicas de niños de 7 a 14 años en 10 estados endémicos y se encontraron reacciones positivas en menos de 0,5% de los casos en nueve de esos estados, resultado que apunta a una reducción de más de 96,0% desde 1980. En otras palabras, la transmisión vectorial de la enfermedad en este territorio prácticamente ha sido eliminada. Se ha observado, asimismo, una enorme reducción de las muestras de sangre positivas a T. cruzi en los bancos de sangre. Actualmente las actividades de control se dirigen a eliminar T. infestans de los pocos focos restantes en Bahia, Goiás y Rio Grande do Sul para 1998. (World Health Organization. Chagas disease. Wkly Epidemiol Rec 1997;72:1-8.)