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Revista Panamericana de Salud Pública

Print version ISSN 1020-4989

Rev Panam Salud Publica vol.1 n.3 Washington Mar. 1997

http://dx.doi.org/10.1590/S1020-49891997000300017 

La reaparición de algunas enfermedades de transmisión alimentaria

 

 

Algunas enfermedades transmitidas por los alimentos, aunque ya conocidas, se consideran en reaparición porque en años recientes su frecuencia ha aumentado notablemente. Por ejemplo, durante varias décadas la salmonelosis tuvo brotes esporádicos, pero en las últimas dos su incidencia se ha incrementado en todas partes. En el mundo occidental, Salmonella del serotipo enteritidis se ha convertido en la cepa predominante y su reaparición se atribuye principalmente al consumo de aves y huevos contaminados. En 1994 se produjo un brote generalizado de salmonelosis en los Estados Unidos de América debido al transporte de helado pasteurizado en recipientes contaminados. Se calcula que alrededor de 224 000 personas fueron afectadas por el brote.

Aunque por años el cólera ha devastado grandes partes del Asia y del África, su reintroducción en el hemisferio occidental en 1991, después de casi un siglo de latencia, es un ejemplo de la reciente reaparición de enfermedades infecciosas ya conocidas. El cólera es una enfermedad de propagación principalmente hídrica pero también alimentaria. En América Latina, el hielo y los productos de mar crudos o mal cocidos constituyen vehículos epidemiológicos importantes para la transmisión de la enfermedad.

A diario aparecen agentes patógenos de transmisión alimentaria. Algunos son verdaderamente nuevos y otros son nuevos solo en apariencia porque previamente se desconocía el papel de los alimentos en su transmisión. Constituyen ejemplos Escherichia coli serotipo 0157:H7, Listeria monocytogenes y ciertos trematodos. En general, el fenómeno se debe a numerosos factores, entre ellos el aumento de los viajes y del comercio internacional; la adaptación ecológica de los microbios; las innovaciones en las técnicas de producción de alimentos; los grandes desplazamientos humanos en situaciones de guerra o desastre; y los cambios del estilo de vida, entre ellos el consumo más frecuente de comida en restaurantes y quioscos callejeros.

Todas las enfermedades de transmisión alimentaria representan un peligro para el bienestar individual, familiar y nacional y su control exige un esfuerzo concertado por parte de los gobiernos, los consumidores y la industria de comestibles. Como parte de su extensa campaña educativa sobre el tema, la OMS ha publicado The 10 golden rules for safe food preparation y una guía titulada Safe food for travellers. (World Health Organization. Emerging foodborne diseases. Fact Sheet No. 124, noviembre de 1996.)