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Revista Panamericana de Salud Pública

Print version ISSN 1020-4989

Rev Panam Salud Publica vol.1 n.4 Washington Apr. 1997

http://dx.doi.org/10.1590/S1020-49891997000400013 

Control de costos y del uso irreflexivo de las tecnologías

 

 

El sistema de salud alemán, como el de muchos otros países, está sufriendo una transformación caracterizada por un mayor énfasis en el uso eficiente y racional de los recursos disponibles. En los años ochenta, Alemania logró mantener sus gastos de salud en una cifra estable cercana a 8,7% del producto interno bruto (PIB), sin sacrificar la cobertura universal de los servicios ni hacer cambios estructurales o alterar el modelo de financiamiento. A principios de los años noventa, sin embargo, los gastos subieron a 9,1% del PIB y con ello surgió la necesidad de encontrar formas de racionalizar y controlar los costos.

Las medidas adoptadas como consecuencia de la situación citada se orientaron principalmente a establecer parámetros para evaluar el desempeño médico, especialmente en lo concerniente al uso de tecnologías. Hay quienes sostienen que al diseñar dichas medidas no se tuvieron en cuenta las prioridades de salud de la población alemana y que toda la energía se destinó a reducir a un mínimo los costos de la tecnología, más que a limitar su uso, en parte por temor a las posibles consecuencias legales de esto último. Aunque la fracción del PIB destinada a los gastos del sistema de salud se ha mantenido relativamente estable, el gasto por persona ha venido aumentando. No obstante, la experiencia alemana es fuente de valiosas lecciones que pueden ayudar a los países en desarrollo a idear estrategias para frenar los costos de la atención de salud.

La primera es que el sector privado puede ser un socio eficiente siempre que su participación esté regulada por directrices políticas serias y claras. La segunda es que se pueden adoptar medidas explícitas para el control de costos, aunque no sean populares entre los médicos, si se apoyan en datos contundentes y objetivos obtenidos por medio de un sistema de información confiable y tras un proceso de negociación abierto entre las partes. En tal caso se torna imprescindible establecer parámetros bien definidos, ajustados a la realidad nacional, para evaluar el uso y desempeño de las numerosas tecnologías modernas que automática e irreflexivamente se incorporan al sistema de salud en la mayor parte de los países del mundo en desarrollo. La tercera lección, que es la más importante, consiste en reconocer la presencia de un sesgo según el cual el uso de tecnologías complejas se toma como falso indicador de un buen rendimiento institucional o profesional. Las medidas adoptadas en Alemania tuvieron por objeto disminuir "el consumo imperativo de las tecnologías médicas". Al fin y al cabo, aún no se ha comprobado que dichas tecnologías, pese a su capacidad de prolongar la vida de los individuos, mejoren la esperanza de vida de la población en general. (Pitelli da Guia RG. Controlando a utilizaçao indiscriminada de tecnologias médicas e a escalada dos custos dos sistemas de saúde: a estratégia alemã. Cad Saude Publica (Rio de Janeiro) 1996;12:159-170).