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Revista Panamericana de Salud Pública

Print version ISSN 1020-4989

Rev Panam Salud Publica vol.1 n.4 Washington Apr. 1997

http://dx.doi.org/10.1590/S1020-49891997000400018 

Reacciones adversas

 

 

Reacciones adversas de la terbinafina (Australia)

El Comité Asesor en Reacciones Adversas a los Medicamentos ha examinado los informes de reacciones adversas recibidos sobre la terbinafina, un antimicótico, desde que se introdujo en el mercado a fines de 1993. El Comité ha recibido 168 informes que documentan un total de 323 presuntas reacciones adversas a este medicamento. Considerando que la terbinafina se usa a menudo para tratar afecciones menores y por un período prolongado, el Comité está preocupado por el número y la naturaleza de esos problemas.

Hay dos grupos principales de reacciones adversas: las de las vías gastrointestinales (87 informes), específicamente alteración o pérdida del gusto (29 informes), y las de la piel (106 reacciones), que incluyen muchas erupciones compatibles con reacciones de hipersensibilidad o fotosensibilidad.

Hasta la fecha, el Comité ha recibido dos informes de presuntos casos de neutropenia (ambos pacientes se recuperaron) y un caso de agranulocitosis (el paciente no se había recuperado en el momento de la notificación). Por último, se notificaron 11 reacciones hepáticas adversas, que incluyeron anomalías de la función hepática (5), ictericia (4) y hepatitis (2).

Todas las reacciones citadas se mencionan en el prospecto. Sin embargo, el uso potencialmente amplio de la terbinafina ha llevado al Comité a hacer este análisis general temprano para instar a los médicos a recetarla con cuidado y a vigilar de cerca sus efectos adversos.

 

Reacciones cutáneas graves a la clormezanona (Trancopal®) (Francia)

La Unidad de Farmacovigilancia de la Agencia Francesa de Medicamentos ha analizado varios informes de efectos adversos asociados con la clormezanona, un relajante muscular que se administra solo o en combinación (Trancopal®, Trancogesic®: Sanofi Winthrop; Alinam®: Therabel Lucien Pharma), con objeto de reevaluar su toxicidad cutánea.

El riesgo más notable que acarrea es el comienzo de necrólisis epidérmica tóxica potencialmente mortal (15 informes) y de formas ampollosas limítrofes. Todos estos casos fueron graves y precisaron hospitalización. Ocho casos fueron mortales y en tres se observaron secuelas. Se observaron otras reacciones graves, incluso el síndrome de Stevens-Johnson, eritema multiforme, erupción fija de origen medicamentoso, formas menores de ampollas limítrofes y ampollas genitales. Se notificaron resultados positivos en 49% de los casos a los que se provocaron de nuevo estas reacciones.

Estos resultados se han confirmado en un reciente estudio de casos y testigos (estudio ELYS-SCAR), que demuestra que el uso de clormezanona está asociado con un gran aumento de la frecuencia del síndrome de Stevens-Johnson o necrólisis epidérmica tóxica.

Otras preocupaciones son la aparición de reacciones potencialmente graves, sobre todo alérgicas, que se notificaron con la monoterapia en 19% de los casos y obligaron a hospitalizar a 40,5% de los casos, y trastornos hepáticos graves.

Por tanto, puesto que algunas medidas, como la restricción de las indicaciones o de la duración del tratamiento y la contraindicación del uso con otros medicamentos, no se consideraron suficientes para reducir el riesgo, los fabricantes, de acuerdo con la Agencia Francesa de Medicamentos, decidieron suspender la venta de los productos que contienen clormezanona, y el 10 de octubre de 1996 retiraron del mercado todos los lotes. Las compañías enviaron una circular a médicos y farmacéuticos el mismo día. Acto seguido, Sanofi, el fabricante, decidió retirar el medicamento del mercado mundial.

 

Cisaprida y arritmias cardíacas (Australia)

La cisaprida (Prepulsid®) es una benzamida sustituida que está indicada para el tratamiento de los trastornos de la motilidad gastrointestinal, incluida la esofagitis por reflujo. Hasta julio de 1996, el Comité Asesor en Reacciones Adversas a los Medicamentos había recibido 170 informes relacionados con el producto. De ellos, 9 describen posibles arritmias cardíacas, y la cisaprida fue el único fármaco presuntamente asociado con ellas en 7 (4 hombres y 3 mujeres entre 46 y 69 años de edad [mediana = 65]). En cinco de esos informes se describieron palpitaciones o taquicardia, en uno se documentó fibrilación auricular y en uno, un caso detallado de bradicardia.

En 6 de los 7 casos, la arritmia se manifestó durante la primera semana del tratamiento (de 5 a 40 mg diarios) e incluso hubo un caso en que la arritmia apareció 2 horas después de la primera dosis. En tres de esos casos la presunta arritmia fue el único efecto adverso observado. Las palpitaciones se acompañaron de dolor abdominal en un caso y de disnea en otro. La taquicardia se acompañó de temblor e hipertensión en un caso y el informe de bradicardia documentó fatiga, pesadillas e insomnio. En cinco casos hubo recidiva de síntomas después de que se volviera a provocar la reacción. Se han notificado casos similares en el extranjero.

Ha habido informes recientes de una interacción de la cisaprida con otros medicamentos que inducen el desarrollo de arritmias cardíacas, y el prospecto de este medicamento se ha enmendado para indicar que "se han observado casos aislados de prolongación del intervalo QT y torsades de pointes en pacientes tratados con otros medicamentos y con cardiopatía previa o factores de riesgo de arritmia". La cisaprida es metabolizada sobre todo por el sistema enzimático del citocromo P4503A4, que es inhibido por imidazoles como itraconazol, ketoconazol y fluconazol y por macrólidos como la eritromicina y la claritromicina. Por tanto, debe evitarse administrar simultáneamente estos medicamentos con cisaprida. El Comité ha recibido un informe de prolongación del intervalo QT y de torsades de pointes asociados con el uso concomitante de eritromicina y cisaprida. La prolongación del intervalo QT también puede ocurrir tras la administración exclusiva de cisaprida a dosis altas.

Los prescriptores deben tener presente que la cisaprida puede interactuar con otros medicamentos y provocar arritmias cardíacas y que, en casos aislados, puede provocar arritmias de comienzo temprano incluso sin que se hayan administrado otros fármacos y en ausencia de factores de riesgo conocidos.

 

Fiebre, mialgia e hipereosinofilia. Un síndrome de alerta (Francia)

La manifestación simultánea de fiebre, mialgia e hipereosinofilia puede ser una señal de alerta en farmacovigilancia y toxicovigilancia. A continuación se citan dos ejemplos.

En España, a comienzos de los años ochenta, el consumo de aceite adulterado causó un síndrome tóxico que afectó a unas 20 000 personas; la fase aguda se caracterizó por fiebre, mialgia, erupciones cutáneas e hipereosinofilia (la principal anomalía biológica). En 1989, en los Estados Unidos de América y luego en Francia y otros países, la ingestión de L-triptófano causó reacciones adversas en cuya fase inicial también predominaron la fiebre alta, la mialgia intensa e incapacitante (que es una característica constante) y la eosinofilia. En algunos casos estos síntomas y signos se asociaron con tos, erupción cutánea y artralgia. Ese síndrome también puede observarse en la fiebre inducida por medicamentos.

En la práctica, se debe buscar el origen medicamentoso o tóxico en todos los casos de fiebre, mialgia e hipereosinofilia. Los ejemplos del aceite adulterado y del L-triptófano subrayan la necesidad de hacer una meticulosa indagación con fines diagnósticos.

 

Reacciones esofágicas al alendronato sódico (Fasamax®) (Reino Unido)

Es posible prevenir reacciones adversas graves al alendronato sódico y sumamente importante seguir las recomendaciones sobre su dosificación. Este medicamento (Fosamax®) es un difosfonato empleado para el tratamiento de la osteoporosis en mujeres posmenopáusicas. Entre septiembre de 1995 y marzo de 1996 se recibieron 116 informes espontáneos de 197 reacciones adversas. De ellas, 10 afectaron al esófago: reflujo esofágico (4), esofagitis (4) y ulceración esofágica (2). En el Reino Unido se han tratado con este medicamento unos 9 000 pacientes.

Se estima que en todo el mundo 445 000 pacientes han recibido alendronato sódico y se han notificado 211 reacciones esofágicas, de las cuales 36 fueron graves. Los estudios precomercialización indicaron que hubo reacciones esofágicas en 1,5% de los pacientes. Sin embargo, algunas reacciones ocurridas después de la comercialización han sido más graves que las reconocidas antes. En cerca de la mitad de los casos notificados de los que se había obtenido información pertinente, el alendronato sódico no se había tomado tal como se prescribió.

Para minimizar el riesgo de reacciones esofágicas, el alendronato sódico debe tomarse acompañado de un vaso lleno de agua (no menos de 200 mL ó 7 onzas líquidas) inmediatamente después de levantarse por la mañana. Además, los pacientes no deben acostarse al menos durante los 30 minutos posteriores a la toma de las tabletas y hasta que hayan ingerido su primera comida del día. Por último, se debe indicar específicamente a los pacientes que no tomen las tabletas al acostarse ni antes de levantarse por la mañana.

El alendronato sódico no ha de recetarse a pacientes con anomalías del esófago (por ejemplo, estenosis o acalasia) ni con otros factores que retrasan el vaciamiento esofágico. Debe usarse con precaución en pacientes con problemas de las vías gastrointestinales superiores (por ejemplo, disfagia, enfermedad esofágica, gastritis, duodenitis y úlcera péptica).

La frecuencia de las reacciones adversas del aparato digestivo alto parece ser mayor cuando el alendronato sódico se administra junto con antiinflamatorios no esteroideos y aspirina.

 

Reacciones adversas de la amiodarona (Reino Unido)

El Comité de Inocuidad de los Medicamentos ha revisado los informes de reacciones medicamentosas adversas asociadas con el uso del antiarrítmico amiodarona desde su introducción en el mercado en 1980.

La amiodarona se ha autorizado para uso oral e intravenoso y es efectiva para tratar las arritmias supraventriculares y ventriculares. Se debe comenzar a administrar solamente bajo supervisión hospitalaria o de un especialista, para tratar trastornos graves del ritmo que no responden a otro tratamiento o cuando no se pueda usar otro fármaco. Aunque la amiodarona es un medicamento efectivo, se conocen varios tipos de reacciones adversas graves. En el cuadro 1 se enumeran los principales órganos afectados.

 

 

El Comité recibió 1 383 informes en los cuales se describieron 2 084 reacciones (65 mortales) a la amiodarona oral y 117 (4 mortales) a la amiodarona intravenosa.

 

Reacciones psiquiátricas adversas a la mefloquina (Países Bajos)

Desde 1992, el Departamento de Farmacovigilancia ha recibido 132 informes de efectos neuropsiquiátricos asociados con la administración del antimalárico mefloquina (Lariam®: Roche). Las reacciones notificadas con más frecuencia fueron ansiedad (50), depresión (40), agitación (31), pesadillas (20), insomnio (15) y deterioro de la capacidad de concentración (12). Tres personas que recibieron el medicamento intentaron suicidarse y hubo que repatriar a seis. En más de 80% de los casos los síntomas aparecieron en las 3 primeras semanas que siguieron al inicio del tratamiento.

La Inspección de Salud Pública aconseja iniciar la profilaxis con mefloquina 3 semanas antes de viajar a una zona donde la malaria sea endémica, para poder identificar cualquier reacción adversa y, de ser necesario, emplear otro fármaco antimalárico. Otra ventaja que ofrece este esquema es la posibilidad de lograr concentraciones sanguíneas suficientemente altas y a tiempo para conferir protección contra la malaria.