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Revista Panamericana de Salud Pública

Print version ISSN 1020-4989

Rev Panam Salud Publica vol.2 n.4 Washington Oct. 1997

http://dx.doi.org/10.1590/S1020-49891997001000014 

Potencial epidemiológico del diagnóstico molecular

 

 

Los progresivos avances de la genética molecular y biotecnología han posibilitado el advenimiento de la epidemiología molecular, nueva disciplina que con métodos propios puede detectar enfermedades en sus estadios preclínicos, cuantificar la exposición a determinado agente y su efecto biológico temprano e identificar la presencia de genes codificadores de susceptibilidad. Se sabe que el riesgo de enfermedad es función de características genéticas del huésped y del agente, si fuera infeccioso, y que también depende de la naturaleza e intensidad de la exposición a los factores ambientales.

A fin de ilustrar los alcances de la epidemiología molecular, Shpilberg et al. recurren a cuatro ejemplos, siendo el primero el estudio de la relación entre un carcinógeno y el huésped. Numerosos carcinógenos primarios o sus metabolitos ingresan a las células para ligar covalentemente el ácido desoxirribonucleico (ADN) o sus proteínas; entre ellos, un derivado del metabolismo del benzopireno se encuentra en concentraciones elevadas en cánceres de pulmón relacionados con el tabaquismo. En consecuencia, la definición con técnicas moleculares de la variación alélica de genes implicados en el metabolismo de ese carcinógeno podría arrojar luz sobre el riesgo individual de sufrir ese tipo de tumores. Así, fumadores de cigarrillos que portan alelos de esos genes presentan riesgos de sufrir cáncer de pulmón dos a tres veces mayores que los que carecen de ellos. Sin embargo, solo una minoría de los cánceres de pulmón se pueden atribuir directamente a una variación genética específica en el huésped, lo que ha atemperado el entusiasmo por identificar genotipos susceptibles a los productos del metabolismo aquí citados. Pese a las complejidades de ese tipo de estudio —la superposición de sistemas enzimáticos, las dificultades de evaluar la interacción con exposiciones ambientales y la escasa identificación de la variación genotípica de las enzimas—, se espera poder llegar a clasificar a los individuos según sus genes de susceptibilidad, con miras a adoptar una estrategia preventiva mejor enfocada.

Otra área digna de investigación dentro de la epidemiología molecular es la interacción entre genotipo individual y la exposición a agentes terapéuticos, como suele presentarse en mujeres portadoras de una mutación en el gen codificador del factor V, en quienes se registra un mayor riesgo de trombosis venosa durante el embarazo o el consumo de anticonceptivos orales. Los estudios de este tipo no presentan las dificultades inherentes a las investigaciones sobre agentes ambientales, ya que las características de un medicamento determinado, el tiempo de exposición, las dosis y la población en riesgo son factores mucho mejor definidos.

El tercer ejemplo está dado por la diabetes mellitus insulinodependiente, enfermedad autoinmune que parece obedecer a exposiciones ambientales en individuos susceptibles. Las técnicas moleculares permiten evaluar con precisión los principales genes de susceptibilidad a ese tipo de diabetes y también caracterizar mejor las células implicadas en el proceso autoinmunitario. La aplicación de la tecnología molecular en estudios epidemiológicos efectuados en áreas donde se conoce la incidencia de diabetes provee la información necesaria para evaluar el riesgo de padecer la enfermedad en función de marcadores específicos de susceptibilidad. Finalmente, las técnicas de la epidemiología molecular permiten cuantificar la contribución de genes individuales al riesgo de sufrir enfermedades crónicas comunes con mucha más precisión que los métodos biométricos tradicionales. A ese respecto, se ha confirmado la presencia de una asociación entre variaciones del alelo 4 en el locus de la apolipoproteína E (genotipo ApoE4) y la elevación de las concentraciones plasmáticas de colesterol total y de lipoproteínas de baja densidad y, por ende, su vinculación con un mayor riesgo de enfermedad cardíaca coronaria. Independientemente, el genotipo ApoE4 también está relacionado con un aumento significativo del riesgo de enfermedad de Alzheimer.

En el pasado, las epidemias se definían principalmente por un único agente, usualmente infeccioso, por su breve período de incubación, y por la presencia de susceptibilidad diseminada. Actualmente, la epidemiología molecular puede ser útil para identificar epidemias poco usuales en virtud de sus características (largo período de incubación, múltiples etiologías, susceptibilidad heterogénea y variabilidad fisiopatológica). Según los autores, la identificación de epidemias de este tipo puede cambiar los métodos aplicados en la medicina preventiva y en la salud pública, ya que esquemas profilácticos costosos y riesgosos podrían circunscribirse a grupos de población relativamente pequeños, es decir, a los portadores de determinados genes de susceptibilidad. Sea cercana o no la fecha en que se pueda estimar la verdadera repercusión de la epidemiología molecular en la salud humana, es indudable que la asociación de los métodos epidemiológicos tradicionales con la biología molecular ya está asegurando una creciente expansión a esta nueva disciplina. (Shpilberg O, Dorman JS, Ferrell RE, Trucco M, Shahar A, Kuller LH. The next stage: molecular epidemiology. J Clin Epidemiol 1997;50:633-638).