SciELO - Scientific Electronic Library Online

 
vol.2 issue4Potencial epidemiológico del diagnóstico molecularConsecuencias conductuales del tratamiento de la farmacodependencia en presidiarios author indexsubject indexarticles search
Home Page  

Revista Panamericana de Salud Pública

Print version ISSN 1020-4989

Rev Panam Salud Publica vol.2 n.4 Washington Oct. 1997

http://dx.doi.org/10.1590/S1020-49891997001000015 

Revisión crítica de las posibles causas de la reaparición de fiebre tifoidea en Chile, 1977-1990

 

 

Entre los brotes infecciosos epidémicos que, contra toda predicción, han reaparecido en estos últimos 20 años en el mundo, se cuenta la emergencia de fiebre tifoidea en Chile a fines de la década de 1970. Cabello y Springer se han abocado a analizar la historia de ese singular fenómeno epidémico de por lo menos 10 años de duración, que afectó principalmente a pobladores de la ciudad de Santiago, capital del país. Varios estudios basados en estadísticas aparentemente confiables habían sugerido como factores responsables del brote el incremento del número de portadores crónicos de Salmonella typhi, la falta de control microbiológico de los alimentos, y el consumo de verduras y hortalizas regadas con agua contaminada. Sin embargo, ni los datos epidemiológicos ni las investigaciones de campo llegaron a confirmar esas presunciones. Cabe, por tanto, considerar las interpretaciones alternativas que adelantan los autores del trabajo.

Destacan al respecto que el carácter súbito, masivo y urbano de la epidemia podría haber dependido de la mala calidad del agua de bebida y de la inadecuada eliminación de excretas. Los documentos de la época revelan que para entonces existían serios problemas con el suministro de agua potable. Más aún, factores económicos y sociales imperantes cuando comenzaba la epidemia determinaron que a 36% de la población urbana de Santiago (580 000 personas en total) se les cortara el servicio de agua corriente por falta de pago.

Es probable que las características temporales y espaciales de la epidemia, incluido su comienzo abrupto y urbano, y las documentadas deficiencias de la calidad del agua de bebida en Santiago, hayan estado relacionadas. Si así hubiera ocurrido, la epidemia de fiebre tifoidea en Chile se podría ubicar en un contexto similar al de algunos brotes por la misma causa documentados en el Canadá y los Estados Unidos durante 1920 y 1930. También es posible que la calidad del agua de bebida en Santiago se haya visto afectada por las intensas lluvias que cayeron cuando comenzaba la epidemia, ya que ese exceso de lluvia podría haber sobrecargado los sistemas de filtración y de tratamiento del agua, de por sí deficientes en aquella época.

El análisis crítico efectuado también puntualiza que la epidemia de fiebre tifoidea en Chile se desarrolló en un trasfondo de deterioro económico y social que, por su repercusión en el huésped (desnutrición, agotamiento, dieta inadecuada) y el ambiente (mala calidad del agua, falta de control microbiológico de alimentos, hacinamiento), puede haber potenciado la diseminación de S. typhi en la población y facilitado la epidemia de la enfermedad. (Cabello F, Springer AD. Fiebre tifoidea en Chile 1977-1990: una enfermedad emergente. Rev Med Chile 1997;125:474-482).