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Revista Panamericana de Salud Pública

Print version ISSN 1020-4989

Rev Panam Salud Publica vol.2 n.5 Washington Jan. 1997

http://dx.doi.org/10.1590/S1020-49891997001100012 

Resultados promisorios de una vacuna anticólera

 

 

El cólera continúa siendo un importante problema de salud pública en casi todos los países en desarrollo. Si bien mejores condiciones sanitarias y buenos abastecimientos de agua potable pueden eventualmente ayudar a controlar la transmisión de Vibrio cholerae, la vacunación eficaz sería extremadamente útil para limitar la morbilidad y mortalidad. A ese efecto se han desarrollado vacunas orales a base de vibriones muertos y vivos atenuados, con ventajas y desventajas en ambos casos. De las vacunas orales elaboradas con vibriones vivos, la más prometedora parece ser la Perú-15, que contiene una cepa mutante derivada de la denominada El Tor Inaba y por lo tanto similar a la cepa causal de la pandemia actual. Continuando estudios de Kenner et al., cuyos resultados fueron publicados en 1995, Sack et al. han evaluado la vacuna Perú-15 en la Unidad de Control de Vacunas de la Universidad Johns Hopkins en Baltimore, Maryland, Estados Unidos de América. Doce voluntarios de 18 a 50 años fueron internados en el Centro de Investigación Clínica del hospital de esa institución para recibir 107 ó 109 unidades formadoras de colonias de una vacuna fresca de reciente preparación. La hospitalización posibilitó que los voluntarios fueran tratados con doxicilina desde el sexto día y controlados dos veces al día hasta su egreso, que fue autorizado cuando el coprocultivo arrojó resultados negativos. Posteriormente, 50 voluntarios externos recibieron dosis de 108 ó 109 unidades de vacuna, en esta ocasión liofilizada y reconstituida, o placebo.

La cepa Perú-15 fue bien tolerada a todas las dosis empleadas y estimuló la aparición de títulos elevados de anticuerpos antivibrión en la mayoría de los voluntarios internados y en todos los voluntarios externos. Aunque la detección de anticuerpos antitoxina fue menos frecuente en estos grupos y la intensidad de la respuesta menor de la observada habitualmente en casos de enfermedad, se encontraron dichos anticuerpos en más de 60% de los voluntarios externos. Alrededor de 60% de todos los voluntarios (internos y externos) excretaron por las heces las cepas usadas en la vacuna, sin que hubiera ninguna correlación serológica, ya que voluntarios con coprocultivos negativos tuvieron anticuerpos antivibrión y antitoxina con igual frecuencia y en igual cantidad que los que tuvieron coprocultivos positivos.

Se concluye que la cepa Perú-15 indujo una respuesta serológica similar a la suscitada por la CVD 103 Hg-R, vacuna oral a base de vibriones vivos atenuados cuyo uso está autorizado en Europa, Canadá y América del Sur. De ahora en adelante, correspondería llevar a cabo estudios para comparar las dos vacunas y evaluar los resultados de una dosis subsiguiente de V. cholerae, ya que sería la forma de determinar el grado de protección a largo plazo. La posibilidad de que los genes responsables de la toxicidad puedan transferirse de una cepa a otra por mediación de un bacteriófago filamentoso fue descartada en el caso de la cepa Perú-15 dada la naturaleza de las mutaciones genéticas definidas que contribuyen a su atenuación. Por otra parte, la descontaminación de las heces que formó parte del presente estudio tuvo por objetivo evitar la diseminación prematura de una cepa con nuevas características genéticas en el medio ambiente. En las condiciones establecidas, no habría posibilidad de efectos adversos importantes, ya que el fenotipo de las cepas liberadas al exterior del organismo se mantendría inalterado. (Sack DA, Sack RB, Shimko J, Gomes G, O'Sullivan D, Metcalfe K, et al. Evaluation of Peru-15, a new live oral vaccine for cholera, in volunteers. J Infect Dis 1997;176:201­205).