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Revista Panamericana de Salud Pública

Print version ISSN 1020-4989

Rev Panam Salud Publica vol.3 n.2 Washington Feb. 1998

http://dx.doi.org/10.1590/S1020-49891998000200010 

Supervivencia y capacidad ambulatoria de personas de edad avanzada después de cirugía por fractura de cadera

 

 

Las fracturas óseas relacionadas con la edad, especialmente las de cadera, suelen considerarse un gran problema de salud pública. En el frecuentemente citado informe de C. W. Miller (J Bone J Surg 1978; 60A:930­934), solo 51% de los pacientes con fracturas de cadera pudieron volver a caminar como antes de la lesión, 27% murieron durante el año siguiente y 22% sobrevivieron sin capacidad ambulatoria. Los estudios epidemiológicos muestran que el riesgo de morir aumenta en los 6 a 12 meses posteriores a una fractura de cadera. En pacientes de edad avanzada, la tasa de mortalidad oscila entre 14 y 36% un año después de la fractura y se asocia, según diferentes estudios, con enfermedad sistémica no controlada adecuadamente, con la edad y el sexo (las mujeres sobreviven más tiempo), y con la institucionalización.

Un estudio retrospectivo realizado en Argentina muestra mejores resultados e indica que hay varios factores cruciales independientes de la recuperación, fuertemente vinculados con el estado anterior a la fractura. El estudio describe la experiencia de un equipo de cirujanos que atendieron a 154 mujeres y a 46 hombres por fracturas de cadera unilaterales entre 1979 y 1995. En 7, 127 y 64 casos, respectivamente, se practicaron osteosíntesis y reemplazos parciales y totales de la articulación. Dos pacientes con reemplazo total tuvieron que ser operados de nuevo. Ninguno requirió tratamiento antitrombótico postoperatorio. Nueve mujeres y cuatro hombres sufrieron una segunda fractura, tres de ellos entre los 6 y 12 meses después de la primera, y los 10 casos restantes, de 1 a 6 años después.

La evolución de los pacientes se consideró "buena" cuando pudieron recuperar su capacidad ambulatoria anterior a la fractura; "insatisfactoria", cuando pudieron volver a caminar con bastón u otra ayuda; y "pobre", cuando no pudieron volver a caminar. La supervivencia proporcional a la edad se evaluó con el modelo de riesgo de Cox. Se investigaron las covariables de edad, sexo, tipo de fractura, tipo de prótesis y existencia o no de enfermedades de pronóstico grave. Entre estas se encontraron enfermedades graves de corazón y pulmones, diabetes, hipertensión, cáncer y un caso de hemorragia gastrointestinal masiva. En este estudio, la supervivencia fue función de la edad y del sexo. Las enfermedades importantes, el tipo de fractura y el tipo de prótesis no afectaron significativamente la supervivencia. Esta covariable se descartó, ya que la proporción de enfermedades importantes en los que fallecieron equivalió a 50%, o sea a lo que pudiera ocurrir por azar. La media de la edad al sufrir la fractura fue de 79,3 ± 9,8 años en las mujeres y de 78,7 ± 8,8 en los hombres. Después de ajustar las dos poblaciones a la misma edad promedio de 79 años, las medianas de supervivencia fueron significativamente diferentes: 3,9 y 8,4 en hombres y mujeres, respectivamente. No se observó ninguna diferencia significativa de evolución entre los sexos; fue "buena" en 162 casos (81%), "insatisfactoria" en 15 (8%) y "pobre" en 11 (6%). En cuanto a supervivencia, 14 de las mujeres fallecieron durante el año posterior a la cirugía y ocho se perdieron de vista. De los 46 hombres, nueve murieron durante el año posterior a la fractura, y cinco se perdieron de vista. En 35% de las mujeres y 55% de los hombres no se registró la causa de defunción ni pudo determinarse interrogando a los familiares. La media de años de supervivencia en mujeres fue de 7,4 ± 0,5 y en hombres de 5,8 ± 0,8. Los resultados obtenidos sugieren que los adelantos en la cirugía han mejorado también la evolución de las fracturas de cadera. Hoy día el tratamiento quirúrgico puede ser una inversión en salud más favorable que las medidas que combinan prevención con tratamiento. (Cipitria JA, Sosa MM, Pezzotto SM, Puche RC, Bocanera R. Outcome of hip fractures among elderly subjects. Medicina (Buenos Aires) 1997;57: 530­534.)