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Revista Panamericana de Salud Pública

Print version ISSN 1020-4989

Rev Panam Salud Publica vol.3 n.5 Washington May. 1998

http://dx.doi.org/10.1590/S1020-49891998000500009 

Patrones de mortalidad en la población hispana de los Estados Unidos

 

 

En los Estados Unidos de América, las encuestas de mortalidad sirven para establecer prioridades de salud pública y entender los factores subyacentes que determinan los riesgos y problemas de salud de diferentes grupos étnicos. Dentro de los límites territoriales del país, la población hispana comprende 22,4 millones de personas y se está multiplicando a un ritmo cinco veces más rápido que cualquier otra minoría étnica. Para el año 2000 es probable que sea el grupo minoritario más grande del país. Sin embargo, no existe una buena descripción de la mortalidad entre los hispanos, pues las primeras estadísticas se recogieron después de 1980 y no fue hasta 1993 que se abarcaron todos los estados y el Distrito de Columbia. El Centro Nacional de Estadísticas de Salud (NCHS) ha estado recolectando datos mediante las encuestas semanales de muestras de población probabilísticas que realiza con su programa National Health Interview Survey (Encuesta Nacional de Entrevistas de Salud).

En un estudio reciente se evaluó el patrón de mortalidad de la población hispana utilizando datos obtenidos por el NCHS de 1986 a 1990 sobre una muestra representativa de 297 640 personas de raza blanca no hispanas, 53 552 de raza negra y 27 239 de extracción hispana, de 18 años o más. Las defunciones se verificaron por confrontación con el índice nacional y la información en los certificados correspondientes se comparó con la obtenida en las entrevistas y se clasificó en cinco criterios de acuerdo con el número de detalles de identificación confirmados. El criterio 1 incluía apareamiento perfecto en cuanto al número de seguridad social, nombre y sexo, además del estado, mes y año de nacimiento. El criterio 2 comprendía apareamiento exacto de la seguridad social, pero sin que coincidieran algunos de los otros detalles. En el 3, no se conocía el número de seguridad social, pero ocho o más de los otros detalles coincidían. Apareando criterios diferentes se derivaron estimaciones levemente distintas del número de muertes por grupo étnico. Estas diferencias fueron cuantitativamente más importantes en los hispanos. La mortalidad general estandarizada por edad fue menor en los hispanos y mayor en los negros. También se observó una interacción notable entre la raza y la edad. La razón de hispanos a blancos fue de 1,33, 0,92 y 0,76 en hombres de 18 a 44, 45 a 64, y 65 años y más, respectivamente. Entre las mujeres de los mismos grupos de edad, la razón de hispanas a blancas fue de 1,22, 0,75 y 0,70, respectivamente. Tanto en los hispanos como en los individuos de raza negra, la tasa de mortalidad fue más baja en las personas de mayor edad y mucho más alta en las menores de 45 años.

Estos resultados indican que la mortalidad general es menor entre los hispanos que entre los blancos no hispanos, especialmente en el grupo de mayor edad. Aunque no se trató de explicar la razón, es posible que los hispanos no se vean tan afectados por la enfermedad coronaria y los distintos cánceres como la población blanca del país. Entre otros factores que podrían aducirse figuran una dieta más rica en frutas y legumbres que la típica dieta norteamericana y algunos fenómenos psicosociales protectores. Por otra parte, muchos hispanos vuelven a su país de origen antes de morir y por lo tanto no figurarían en los registros de mortalidad estadounidenses. Entre las personas más jóvenes y las de edad mediana, los hispanos mostraron tasas de mortalidad iguales o mayores que las de los blancos. (Liao Y, Cooper RS, Cao G, Durazo-Arvizu R, Kaufman JS, Luke A, et al. Mortality patterns among adult hispanics: findings from the NHIS, 1986 to 1990. Am J Public Health 1998;88:227­232.)