SciELO - Scientific Electronic Library Online

 
vol.3 issue6Los peligros de consumir suplementos de carotenoides para prevenir el cáncerPrueba rápida para investigar el origen del dolor torácico agudo author indexsubject indexarticles search
Home Page  

Revista Panamericana de Salud Pública

Print version ISSN 1020-4989

Rev Panam Salud Publica vol.3 n.6 Washington Jun. 1998

http://dx.doi.org/10.1590/S1020-49891998000600009 

Ventajas y desventajas del tratamiento antirretrovírico para la infección por VIH

 

 

A pesar de que en los últimos meses se han presenciado adelantos importantes y de gran promesa contra la infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), ahora se empiezan a apreciar algunas de las limitaciones del tratamiento antirretrovírico. La esperanza de poder erradicar la carga vírica en pacientes infectados mediante el tratamiento temprano y sostenido con medicamentos antirretrovíricos data desde 1996, cuando se pensaba que los reservorios celulares del VIH tenían una vida media corta y que eran accesibles con los fármacos modernos. Actualmente se sabe que en pacientes sin concentraciones detectables de ácido ribonucleico (ARN) de VIH existe una pequeña población de linfocitos CD4 en reposo que tienen integrado ácido desoxirribonucleico (ADN) provírico capaz de replicarse y cuya vida media es de varios meses o incluso años. No obstante, el tratamiento temprano del paciente puede ser importante por razones ajenas a la erradicación del virus. Está demostrado que ayuda a conservar la actividad anti-VIH de los linfocitos CD4, la cual se encuentra gravemente disminuida en pacientes con enfermedad progresiva. En teoría, la conservación de esta actividad puede a la larga conducir a la supresión completa del virus, posiblemente aun después de descontinuar el tratamiento antirretrovírico.

Según datos preliminares arrojados en 1996 por un ensayo clínico de fase 2, hasta 90% de los pacientes con infección crónica por VIH y en tratamiento con zidovudina y lamivudina (ambos inhibidores de la transcriptasa inversa) más indinavir (inhibidor de proteasas) alcanzaron concentraciones plasmáticas no detectables de ARN de VIH durante las 24 semanas que duró el seguimiento. Esta combinación de fármacos, que pronto se convirtió en el tratamiento estándar de pacientes con enfermedad moderada o avanzada, no solo suprime la carga vírica, sino que permite un aumento temprano muy notable de los linfocitos auxiliares CD4 en la circulación, aunque no se sabe si ello representa la formación de linfocitos nuevos o la redistribución de células previamente atrapadas en los tejidos linfáticos.

Pese a estos adelantos, sigue habiendo factores que limitan la consecución de buenos resultados a largo plazo. En un protocolo de investigación (denominado ACTG 320), la combinación de zidovudina, lamivudina e indinavir no suprimió la carga vírica detectable en plasma en 60% de los pacientes con enfermedad avanzada. Lo mismo sucedió en 50% de los pacientes tratados con un régimen a base de indinavir o ritonavir. Debido a la frecuencia de resistencia cruzada a los tres tipos de medicamentos antirretrovíricos (los inhibidores nucleosídicos y no nucleosídicos de la transcriptasa inversa y los inhibidores de las proteasas), el fracaso con un régimen limita las futuras opciones terapéuticas. Esto implica la necesidad de desarrollar nuevos fármacos, proceso que actualmente avanza con lentitud.

Acatar fielmente el tratamiento contra VIH no siempre es fácil y en algunos casos resulta imposible. Los regímenes existentes suelen ser complejos y exigen observar ayunos y un horario complicado, según el tipo de tratamiento. También son frecuentes los efectos secundarios y la interacción con otros medicamentos. Algunos efectos indeseables son hiperlipemia, hiperglicemia, resistencia a la insulina y la redistribución poco estética de la grasa corporal. Estos efectos ponen en tela de juicio la inocuidad de los tratamientos más novedosos cuando se usan por períodos prolongados. Por último, el acceso de pacientes con VIH a los servicios de atención médica sigue siendo limitado y poco equitativo debido a su gran carestía y al hecho de que la mayor parte de los afectados son personas de escasos recursos. (Volberding PA, Deeks SG. Antiretroviral therapy for HIV infection: promises and problems. JAMA 1998;279(17):1343­1344).