SciELO - Scientific Electronic Library Online

 
vol.4 issue3Tratamiento de la osteoporosis posmenopáusicaLucha integrada contra las enfermedades de la infancia: nueva estrategia para mejorar la salud infantil author indexsubject indexarticles search
Home Page  

Revista Panamericana de Salud Pública

Print version ISSN 1020-4989

Rev Panam Salud Publica vol.4 n.3 Washington Sep. 1998

http://dx.doi.org/10.1590/S1020-49891998000900012 

Fórmula de la vacuna contra la influenza para la temporada 1998-1999

 

 

En una reunión de expertos realizada en la sede de la OMS en febrero de 1998, se anunciaron los componentes que debe incluir la vacuna contra la gripe para la temporada de 1998 a 1999. Esta enfermedad, que ocasiona epidemias mundiales todos los años, puede llegar a causar la muerte; por lo tanto, la OMS recomienda enérgicamente la vacuna como medida preventiva. El grado de protección que esta confiere varía de acuerdo con la edad y el estado inmunitario de la persona, pero de 50 a 80% de los vacunados estarán protegidos de la enfermedad si las cepas víricas que circulan coinciden con las de la vacuna. Además, aunque no proteja totalmente contra la influenza, la vacuna reduce la gravedad de la enfermedad y sus complicaciones.

Como resultado de la reunión de expertos, se descartaron dos de los tres ingredientes recomendados en 1997. Actualmente circulan por el mundo tres tipos antigénicos principales del virus de la influenza: A(H1N1), A(H3N2) y B. Todos tienen una capacidad considerable para cambiar sus características antigénicas año tras año. Actualmente no hay indicios de infección humana por influenza A(H5N1) ni de su dispersión fuera del foco inicial en Hong Kong, Región Administrativa Especial de China. Entre octubre de 1997 y febrero de 1998, se notificaron casos de influenza en África, las Américas, Asia, Europa y Oceanía. En los tres primeros meses de ese período, se dieron casos esporádicos en muchos países del hemisferio norte, mientras que siguieron observándose brotes en unos cuantos países del sur. La influenza se había dispersado en Norteamérica y algunos países de Asia en enero de 1998, mientras que en Europa su actividad se intensificó a principios de febrero. Los virus eran predominantemente del subtipo A(H3N2), si bien se aislaron también con frecuencia virus A(H1N1). Se han confirmado por laboratorio muy pocos casos de influenza B. En cuanto a la influenza humana A(H5N1), después del primer caso descubierto en mayo de 1997, ocurrieron 17 casos adicionales durante noviembre y diciembre. Sobre la base de esta información, se recomienda que las vacunas para la presente temporada contengan 1) un virus como el A/Sydney/5/97(H3N2); 2) un virus como el A/Beijing/262/95(H1N1) y 3) un virus como el B/Beijing/184/93. Como en años anteriores, los virus específicos empleados para fabricar las vacunas tendrán que ser aprobados por las autoridades nacionales de control de cada país.

Como suele hacer todos los años, el grupo de expertos de la OMS sobre influenza asesoró en febrero a las autoridades nacionales y a las compañías farmacéuticas sobre las cepas de virus que deben emplear para producir las vacunas de la próxima temporada. La temporada en el hemisferio sur se extiende de junio a agosto, y de octubre a marzo en el norte. Para la población de adultos, una dosis de vacuna inactivada suele ser suficiente, pero los niños nunca inmunizados deben recibir dos dosis de vacuna con un intervalo de 4 semanas entre las dosis. (World Health Organization. WHO announces influenza vaccine formula for 1998/1999 [comunicado de prensa en línea, 18 de febrero de 1998]. Se consigue en: www.who.ch/inf-pr-1998/en/pr98-25.html ).