SciELO - Scientific Electronic Library Online

 
vol.4 issue5Carcinógeno en la orina de recién nacidos de madres que fumanResistencia a las drogas antituberculosas en todo el mundo author indexsubject indexarticles search
Home Page  

Revista Panamericana de Salud Pública

Print version ISSN 1020-4989

Rev Panam Salud Publica vol.4 n.5 Washington Nov. 1998

http://dx.doi.org/10.1590/S1020-49891998001100011 

Un mejor detector de vinchucas para uso doméstico

 

 

La zona endémica de la enfermedad de Chagas en la Argentina es de gran extensión y, a pesar del tratamiento masivo de las viviendas contra Triatoma infestans, la incidencia de reinfestación es muy alta. Por ello es importante contar, no solo con es-trategias de control eficientes, sino con instrumentos útiles y económicos que las complementen. El "sensor María" (SM) se diseñó con ese fin en los años ochenta y se ensayó con buenos resultados en la provincia de Santa Fe. Este detector pasivo de las vinchucas —insectos hematófagos vectores de la enfermedad de Chagas— consiste en una caja de cartulina de 22 cm de altura, 40 cm de ancho y 2 cm de profundidad con orificios de entrada para los insectos.

Sin embargo, debido al deterioro de la estructura de atención primaria de salud, en 1991 el uso de los SM estuvo a cargo de los propios pobladores en dos localidades del área endémica. En esa oportunidad se encontraron varias dificultades debidas probablemente a la manipulación inhábil de esas personas. La cartulina era de grosor muy fino y al retirarlas de las paredes para revisarlas, las cajas se rompían fácilmente. Al rearmarlas se aplastaba la base, lo cual ocluía los orificios de entrada y a menudo la parte interior era colocada al revés con el mismo efecto. Para solucionar esas dificultades, se diseñó un modelo diferente, denominado "detector Santa Fe" (DSF). Esta vez se construyó de una sola pieza de cartulina, para simplificar el armado y garantizar el rearmado correcto. La cartulina es más espesa y fuerte que la de las cajas anteriores, lo que redujo su ruptura. También se mejoró el diseño y la colocación de las aberturas en los extremos de las canaletas para realizar el plegado con mayor facilidad y brindar más oscuridad al interior del detector. Para comparar la eficacia de los dos detectores, se llevaron a cabo dos evaluaciones en un área de alta endemicidad, el distrito de Villa Minetti en el departamento 9 de julio. En esta ocasión se seleccionaron 63 viviendas y se probaron en total 172 detectores de ambos modelos. Se colocaron un SM y un DSF por dormitorio, ambos en la cabecera de la misma cama a 150 cm del piso y separados por una distancia de 30 cm. Las viviendas positivas se trataron inmediatamente después de las evaluaciones, a los 45 y 90 días. En 22 (35%) de las 63 viviendas se encontraron detectores con vinchucas vivas o indicios de su presencia (exuvias, huevos o rastros fecales y de orina). Siete viviendas fueron positivas con ambos modelos de detector, otra solo con el SM y 14 con el DSF. La sensibilidad mostrada por el DSF fue notablemente superior a la del SM. Además, el costo por unidad del DSF fue de US$ 1,00 y el de SM de $3,00. De manera que el nuevo modelo de detector de vinchucas es más sensible y más barato que el anterior, ventaja de gran importancia en países donde los programas de salud tienen presupuestos muy limitados. (Candioti C, Paulone I. Detector de vinchucas Santa Fe: un diseño de alta sensibilidad y bajo costo. Medicina (Buenos Aires) 1997;57:433-436.)