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Revista Panamericana de Salud Pública

Print version ISSN 1020-4989

Rev Panam Salud Publica vol.5 n.1 Washington Jan. 1999

http://dx.doi.org/10.1590/S1020-49891999000100008 

Cinterandes: la cirugía llega a las zonas rurales del Ecuador

 

 

En el Ecuador, país de apenas 12 millones de habitantes, la presencia de buenos recursos naturales no ha impedido que con cada nuevo gobierno haya crecido más y más la gran brecha que existe entre ricos y pobres. La proporción de la población que vive en la pobreza aumentó de 54% en 1990 a 63% en 1995, pero se estima que en las zonas rurales del Amazonas y de La Sierra 76% viven en extrema privación. Las tasas de alfabetización son más altas en la población de habla hispana que en la indígena y, si bien 49% de los niños de todo el país padecen desnutrición crónica, el porcentaje puede llegar a 70% entre los grupos autóctonos.

En el país coexisten diversos sistemas de salud: los seguros de enfermedad particulares cubren aproximadamente a 10% de la población, que representa la porción más adinerada; cerca de 20%, por lo general empleados públicos y de empresas privadas, cuentan con la seguridad social; y 70%, los menos privilegiados, reciben cobertura del Ministerio de Salud. Sin embargo, dos terceras partes de los médicos y hospitales están concentrados en las dos ciudades más grandes, Quito y Guayaquil, donde vive solamente una cuarta parte de la población del país. En las zonas rurales, los servicios de salud están a cargo de hospitales pequeños y centros de salud que, por lo general, no tienen personal suficiente, están mal equipados y no pueden responder adecuadamente a las necesidades de la población. Hay varias organizaciones no gubernamentales que trabajan en el Ecuador para complementar los servicios del Ministerio de Salud. Hace ya algunos años que una de ellas, Cinterandes, fundación radicada en la ciudad de Cuenca, trabaja para aminorar esa brecha entre ricos y pobres. El fundador y presidente de Cinterandes, Edgar Rodas, fue elegido Ministro de Salud en agosto de 1988. Una de las actividades de la Fundación es un programa de cirugía ambulante que desde 1994 ha estado brindando servicios de calidad a los habitantes de lugares remotos. La cirugía se lleva a cabo en la unidad quirúrgica itinerante de un camión que mide 24 pies de largo y que contiene un quirófano bien equipado y otro cuarto para el lavado del personal y la preparación de instrumentos.

Este programa se creó para responder a los muchos pacientes que requerían atención y a la falta de lugares donde obtenerla. El programa de Cinterandes está dirigido a pacientes ambulatorios y a personas que requieren operaciones más complejas y más tiempo de recuperación. Estos se quedan dos o tres días bajo observación en centros de salud rurales. Desde que comenzó sus actividades, en este programa se han realizado más de 2 000 operaciones. Las más comunes son de cirugía menor, pero se llevan a cabo operaciones mayores cuando los pacientes están cerca de algún lugar donde pueden recibir cuidados postoperatorios. El equipo está constituido por cirujanos, anestesiólogos y personal de enfermería y de apoyo. Los pacientes son preseleccionados por médicos de la localidad adonde se dirige el equipo de Cinterandes, el cual evalúa y examina a los pacientes para determinar cuáles se beneficiarán más de la intervención. El equipo hace visitas de seguimiento de los pacientes en las primera y sexta semanas y 12 meses después de la operación. Los médicos y otro personal de salud local cooperan en el cuidado postoperatorio de los pacientes. La participación de la comunidad tiene un papel importante en este proceso y comprende desde el cuidado postoperatorio hasta la facilitación de enlaces con otros servicios de salud local y programas.

Además de la cirugía, el equipo Cinterandes educa a los pacientes y sus familiares, adiestra a residentes de anestesia y cirugía y a estudiantes de medicina de Cuenca y de países extranjeros, especialmente de los Estados Unidos. Además, los estudiantes participan en proyectos de investigación sencillos, especialmente sobre técnicas de cirugía, opciones frente a la anestesia y costo-eficacia. El programa ha tenido gran éxito gracias a la baja frecuencia de complicaciones, el ahorro de gastos comparados con los de los hospitales y las ventajas que tiene llevar la atención quirúrgica a esas zonas del país. El gobierno ha creado en Cuenca una unidad similar para el Seguro Social Campesino y hay otra parecida en Honduras, creada en 1995 por conducto de la OPS y la OMS. El énfasis de este programa en la comunidad y los buenos resultados que ha tenido lo han convertido en un modelo para otras situaciones, como los casos de desastre, u otros lugares del mundo en desarrollo. (Chella C. Bringing surgery to the rural areas of Ecuador. Lancet 352:715.)