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Revista Panamericana de Salud Pública

Print version ISSN 1020-4989

Rev Panam Salud Publica vol.5 n.2 Washington Feb. 1999

http://dx.doi.org/10.1590/S1020-49891999000200009 

Madre ansiosa, niño enfermo: ¿qué hay de cierto?

 

 

En casi todas las sociedades existe la creencia de que el estado anímico de la embarazada puede afectar al desarollo del niño. Ya se ha documentado en algunos estudios que los hijos de madres ansiosas o agobiadas nacen más temprano y tienen menor peso al nacer que los hijos de madres en estado anímico normal. Según los resultados de un estudio muy extenso de casos y controles, la magnitud del efecto del estrés en el peso al nacer fue similar al detectado en los hijos de madres fumadoras.

Son varios los mecanismos que explican la influencia del estado anímico materno en el desarrollo fetal. Pueden ser mayores las concentraciones de hormonas maternas que cruzan la barrera placentaria. También es posible que se vea disminuido el riego sanguíneo que le llega al feto por las arterias uterinas, efecto ampliamente demostrado en primates inferiores. Con el fin de determinar si el mismo efecto se produce en el ser humano, un grupo de investigadores usó la técnica de Doppler a colores para medir el índice de resistencia en las arterias uterinas y para detectar la presencia de muescas en las ondas producidas por el paso de la sangre por esas arterias. Tales muescas indican que hay bastante resistencia al flujo sanguíneo, fenómeno que se ha asociado en estudios anteriores con resultados obstétricos adversos, especialmente retraso del crecimiento fetal y preeclampsia.

A 100 mujeres con una edad gestacional promedio de 32 semanas se les administró dos cuestionarios: el cuestionario autodirigido de Spielberg para la determinación de estados de ansiedad crónicos y en el momento de la indagación, y un cuestionario sencillo para averiguar sus antecedentes de problemas emocionales, si habían sufrido alguna pena personal en los últimos 3 meses, y si consumían alcohol. El análisis estadístico de estos resultados y los del Doppler reveló una asociación significativa entre el índice máximo de resistencia y los resultados en ambas partes del cuestionario de Spielberg, así como entre estos últimos resultados y el índice de resistencia medio. Cuando las mujeres se dividieron en dos grupos (usando como punto de corte un puntaje >40 en ambas partes del cuestionario de Spielberg), las mujeres en el grupo con estados de ansiedad intensos tuvieron una velocidad uterina mucho menor que las mujeres menos ansiosas, bien fuese en términos del índice de resistencia medio, del índice de resistencia máximo, o de la presencia de muescas en las ondas Doppler.

Estos resultados sugieren una posible asociación epidemiológica entre los estados de ansiedad maternos durante el embarazo y los patrones observados de bajo peso al nacer, y entre el medio intrauterino y la presencia de trastornos de salud en el niño después de que nace. (Teixeira JMA, Fisk NM, Glover V. Association between maternal anxiety in pregnancy and increased uterine artery resistance index: cohort based study. Br Med J 1999;318(7177):153­157).