SciELO - Scientific Electronic Library Online

 
vol.6 issue2The milk fluoridation program in Codegua, Chile: an evaluation after 3 yearsLos medicamentos para prevenir la osteoporosis: ¿cómo elegirlos? author indexsubject indexarticles search
Home Page  

Revista Panamericana de Salud Pública

Print version ISSN 1020-4989

Rev Panam Salud Publica vol.6 n.2 Washington Aug. 1999

http://dx.doi.org/10.1590/S1020-49891999000700007 

Instantáneas

 

¿Son inmunes a la hepatitis B los trabajadores de salud vacunados?

 

 

Se recomienda que los trabajadores de la salud se vacunen contra la hepatitis B, que se transmite por la vía sanguínea. No obstante, la vacuna se asocia con una falta de respuesta en 5 a 32% de las personas vacunadas y no hay ningún protocolo uniformado para confirmar, vigilar o mantener la inmunidad en esas personas. En vista de esta situación, un grupo de investigadores sometió a examen serológico a 154 trabajadores de la salud que habían recibido la vacuna anti-hepatitis B para determinar su estado inmunitario. Se hicieron determinaciones de antígeno de superficie (HBs) y antígeno nuclear (HBc), así como determinaciones cuantitativas y cualitativas de anticuerpos anti-HBs. Mediante una encuesta de conveniencia también se recolectaron datos sobre la fecha de la vacunación, el número de dosis de vacuna, determinaciones previas de títulos de anticuerpos y sus resultados, sexo, ocupación y edad en el momento del estudio y de la vacunación.

Los resultados revelaron dos grupos: el grupo A (n = 109, 71%) tuvo títulos de anticuerpos detectables; el grupo B (n = 45, 29%) no tuvo anticuerpos detectables. El grupo A había recibido un promedio de 2,91 dosis (error estándar: ±0,04) de vacuna 4,8 años (error estándar: ±0,3) antes del estudio y sus títulos de anticuerpos eran, en promedio, de 112,91 mUI/mL (error estándar: ±5,18). No se observó ninguna diferencia estadísticamente significativa entre los grupos A y B en el tiempo transcurrido desde la vacunación, el número de dosis, el sexo, la ocupación o la edad en el momento del estudio y de la administración de la vacuna. De seis personas del grupo B que recibieron dosis de refuerzo, todas formaron anticuerpos anti-HBs. Solamente 62 personas (40%) en toda la población estudiada habían sido sometidas a determinaciones previas de anticuerpos anti-HBs. De ellas, 48 (77%) mostraron inmunidad al virus de la hepatitis B.

En este estudio, 29% de los trabajadores de la salud que habían recibido la vacuna contra la hepatitis B no mostraron ninguna inmunidad detectable contra la enfermedad. No se sabe si se trata de individuos que nunca formaron anticuerpos, que los perdieron con el tiempo, o que aún conservaban la memoria inmunitaria. El hecho de que todas las personas que recibieron dosis de refuerzo hayan mostrado títulos de anticuerpos detectables parece indicar que poseían inmunidad. En vista de estos resultados, se recomienda 1) evaluar la inmunidad 1 a 2 meses después de la vacunación contra la hepatitis B para documentar si se ha producido una respuesta inmunitaria; 2) efectuar pruebas periódicas para la detección de anticuerpos anti-HBs; y 3) aplicar dosis de refuerzo a los trabajadores de la salud vacunados con el fin de que conserven títulos de anticuerpos lo suficientemente altos para mantenerse inmunes. (Barash C, Mitchell I, DiMarino AJ, Marzano J, Allen ML. Serologic hepatitis B immunity in vaccinated health care workers. Arch Int Med 1999;159:1481-1483.)