SciELO - Scientific Electronic Library Online

 
vol.6 issue3El cinc y su efecto sobre la duración de la diarrea persistenteLa contaminación ambiental en tres grandes urbes latinoamericanas author indexsubject indexarticles search
Home Page  

Revista Panamericana de Salud Pública

Print version ISSN 1020-4989

Rev Panam Salud Publica vol.6 n.3 Washington Sep. 1999

http://dx.doi.org/10.1590/S1020-49891999000800012 

La administración de ácido fólico a embarazadas para prevenir defectos del tubo neural

 

 

Actualmente se acepta sin ningún lugar a dudas que el ácido fólico administrado a mujeres embarazadas confiere protección contra defectos del tubo neural (DTN) en neonatos. Como resultado de ello, casi todos los países tienen recomendaciones casi idénticas al respecto: 4 a 5 mg de ácido fólico al día por la vía oral para prevenir la recurrencia de DTN. No obstante, 95% de los casos de DTN son el primero en los hijos de una misma mujer y evitar estos primeros casos representa un problema mayor que el de prevenir las recurrencias. Para prevenir un primer caso de DTN se recomienda que la madre ingiera un suplemento diario de 400 µg de ácido fólico, cantidad que representa tres veces más que la ingesta promedio habitual y que es difícil de alcanzar en condiciones normales. Se han propuesto tres fuentes distintas de ácido fólico adicional: a) un aumento del consumo de alimentos ricos en esta vitamina; b) el consumo de suplementos de ácido fólico; y c) fortificación de los alimentos con ácido fólico. Algunos estudios han revelado, sin embargo, que un mayor consumo de alimentos ricos en esta vitamina no tiene la misma eficacia que un consumo equivalente en forma de productos fortificados con ella. Los suplementos pueden aumentar mucho las concentraciones de folato en el plasma y los glóbulos rojos de mujeres que los han recibido en forma experimental, pero en la población en general no es fácil conseguir una buena adhesión al régimen diario de suplementación.

La fortificación con ácido fólico de los productos a base de granos se hizo obligatoria hace muy poco tiempo en los Estados Unidos de América, con la expectativa de poder aumentar el consumo total de folatos en 100 µg al día. Para pronosticar la eficacia de esta medida, un grupo de investigadores efectuó un estudio en el que se eliminó una cantidad equivalente de alimentos fortificados con folato de la dieta de mujeres jóvenes que habían sido expuestas por elección a fortificación crónica con ácido fólico. La medida tuvo por objetivo determinar el efecto en la cantidad de folato en el organismo del consumo de alimentos con poca fortificación.

Se cuantificó la diferencia en la ingesta diaria de folatos y se midió la concentración de folatos en glóbulos rojos y en el plasma de mujeres que habían suspendido la ingestión de alimentos fortificados con folatos por un período de 12 semanas, tras haber tenido en su dieta habitual una ingestión semanal de por lo menos un alimento fortificado. Las personas que siguieron consumiendo alimentos ricos en folatos por lo menos una vez a la semana (n = 21) tuvieron un consumo total de folatos más alto (P = 0,002) que las que los consumieron menos de una vez a la semana (n = 30) y también mostraron concentraciones de folato en glóbulos rojos más altas (P = 0,023) que estas. Asimismo, la exclusión durante 12 semanas de alimentos ricos en folatos dio por resultado una disminución de la ingestión de folatos de 78 ± 56 µg diarios (P < 0,001), que se manifestó en una reducción estadísticamente significativa de 111 nmol/L (49 µg/L) en las concentraciones de folatos en los glóbulos rojos (P < 0,05).

Se puede concluir a partir de estos resultados que si, a la inversa, se aumenta en 78 µg diarios el consumo de folatos como resultado de la nueva fortificación obligatoria de los alimentos en los Estados Unidos, se obtendrá un aumento equivalente al observado en este estudio de las concentraciones hemáticas de esta vitamina. Ello a su vez tendrá un efecto favorable, aunque no óptimo, en la prevención de defectos del tubo neural. (Cuskelly GJ, McNulty H, Scott JM. Fortification with low amounts of folic acid makes a significant difference in folate status in young women: implications for the prevention of neural tube defects. Am J Clin Nutr 1999;70:234-239).