SciELO - Scientific Electronic Library Online

 
vol.6 issue4Resultados de la vacunación antimeningocócica en CubaLa tolerancia a la glucosa y su asociación con la mortalidad author indexsubject indexarticles search
Home Page  

Revista Panamericana de Salud Pública

Print version ISSN 1020-4989

Rev Panam Salud Publica vol.6 n.4 Washington Oct. 1999

http://dx.doi.org/10.1590/S1020-49891999000900008 

La inmunización de recién nacidos prematuros o de bajo peso

 

 

En lactantes, el sistema inmunitario está menos desarrollado que en adultos y niños mayores. La inmunoglobulina G de la madre se transfiere al feto por la vía transplacentaria y las concentraciones fetales de IgG guardan relación con su edad gestacional. Como resultado, los niños prematuros son más susceptibles a las infecciones propias de la niñez que los niños que nacen a término y tienen, además, un mayor riesgo de morir a causa de sus complicaciones. A fin de controlar la morbilidad y mortalidad asociadas con las enfermedades infantiles que pueden prevenirse por vacunación, el Comité Asesor en Enfermedades Infecciosas de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) en Atlanta, Georgia, recomienda que los niños que nacen prematuramente o con bajo peso sean vacunados a las mismas edades que los niños que nacen a término.

Algunos estudios han revelado, sin embargo, que los trabajadores de la salud no siempre observan esta recomendación y que vacunan más tarde a los niños prematuros y de bajo peso debido a la creencia errónea de que estos niños aún no pueden montar una respuesta inmunitaria satisfactoria. De ahí que un grupo de investigadores se propusiera investigar las prácticas de inmunización actuales e identificar los factores que se asocian con el riesgo de que los niños no sean vacunados a su debido tiempo. El estudio, que se basó en un extenso conjunto de datos tomados de la población estadounidense, se efectuó en un total de 11 580 niños que nacieron prematuros o con bajo peso. Todos los niños fueron seguidos desde el nacimiento hasta los 2 meses de edad y 6 832 de ellos fueron seguidos adicionalmente hasta los 24 meses. A la edad de 2 meses había 173 373 niños de peso normal y nacidos a término en el grupo de testigos y a los 24 meses, 103 324.

Se determinó si cada niño estaba al día en el esquema de vacunación, tomándose como fecha límite el último día del período de edad del niño en meses. Por ejemplo, un niño se consideraba vacunado a los 2 meses de edad, como corresponde, si había recibido la vacuna antes de los 91 días de nacido. Las variables de resultado fueron el estado de inmunización específico de la edad en función del tiempo de gestación y del peso al nacer (< 1500 g; 1500 a 2500 g; < 38 semanas de gestación con peso al nacer > 2500 g, y nacido a término con peso normal) y las características de los pacientes que mostraban una asociación con estar al día en el esquema de inmunización.

En todas las edades, los niños que nacieron con un peso menor de 1 500 g estuvieron al día en sus esquemas de vacunación con menos frecuencia que los otros niños. A los 6 meses, de 52 a 65% de los niños nacidos con un peso menor de 1 500 g estaban al día en sus inmunizaciones, en comparación con 69 a 73% de los niños que habían nacido con un peso de 1 500 a 2 500 g; 66 a 80% de los niños prematuros que pesaban más de 2 500 g, y 65 a 76% de los niños nacidos a término y con un peso normal. A los 24 meses de edad, 78 a 86% de los niños que habían nacido con un peso menor de 1 500 g ya estaban al día en su esquema de inmunización, frente a 84 a 89% de los niños nacidos con un peso mayor.

Estos resultados indican que, en los Estados Unidos de América, los niños que nacen prematuramente reciben sus vacunas más o menos a las mismas edades que la población en general, mientras que los niños que nacen con un peso muy bajo manifiestan un pequeño atraso en sus esquemas de vacunación pero tienden a ponerse al día antes de cumplir los 24 meses de edad. (Davis RL, Rubanowice D, Shinefield HR, Lewis N, Gu D, Black SB, et al. Immunization levels among premature and low-birth-weight infants and risk factors for delayed up-to-date immunization status. JAMA 1999;282(6): 547-553.)