SciELO - Scientific Electronic Library Online

 
vol.6 issue4Índice de masa corporal y cáncer de colon en adultos estadounidensesPosible estrategia terapéutica contra las enfermedades degenerativas del cerebro author indexsubject indexarticles search
Home Page  

Revista Panamericana de Salud Pública

Print version ISSN 1020-4989

Rev Panam Salud Publica vol.6 n.4 Washington Oct. 1999

http://dx.doi.org/10.1590/S1020-49891999000900011 

El paciente con tendencias suicidas: características generales

 

 

Es frecuente en un hospital general que el psiquiatra evalúe y trate a pacientes jóvenes que han intentado el suicidio, que constituye actualmente una de las principales causas de muerte entre la juventud de diversos países. En 30 a 50% de los casos de suicidio el paciente ha hecho un intento anterior. De ahí la importancia de caracterizar con precisión los factores asociados con esta tendencia, a fin de identificar los grupos vulnerables y diseñar intervenciones preventivas.

En un hospital general privado de México, D.F., se realizó un estudio prospectivo de dos años de duración (1994 a 1996) de los pacientes que acudieron al servicio de urgencias o directamente al de psiquiatría por intento de suicidio, que se definió como cualquier conducta de autoagresión claramente destinada a conseguir la muerte. Durante ese período se entrevistaron 147 pacientes (112 mujeres, 35 hombres) mediante un cuestionario aplicado en el momento de la consulta al paciente o a sus familiares para recolectar la siguiente información: datos demográficos; antecedentes psiquiátricos según los criterios de clasificación del DSM-III-R; antecedentes médicos de importancia; descripción y mecanismo del intento, intentos previos y causa (manifestada espontáneamente por el propio paciente); examen físico y mental en el momento de la entrevista; servicio del hospital al que fue destinado el paciente por los psiquiatras de la sala de urgencias.

Se encontró una edad promedio de 32,7 años entre las mujeres y de 48,5 años entre los hombres, con una diferencia significativa entre ambos sexos (P < 0,001). En lo que respecta al estado civil, 40% de los pacientes estaban casados, 36,7% eran solteros, y el resto eran viudos o divorciados. No obstante, estos dos últimos grupos consuman el suicidio con mayor frecuencia que los otros dos. Por tratarse de una institución privada, la mayoría de los pacientes tenían un nivel educativo alto: 36,6% de las mujeres y 25,7% de los hombres habían cursado estudios profesionales. No obstante, se observó una frecuencia de desempleo de 20% en mujeres y 43% en hombres. Cuatro pacientes tenían dolor crónico (en dos casos por cáncer), aunque ninguno relacionó su padecimiento con el intento de suicidio. Las mujeres mostraron como antecedentes médicos más fre-cuentes un foco irritativo en el EEG (27,2%) e hipotiroidismo (16%) y los hombres, diabetes mellitus (15,6%) y prostatitis (15,6%). Entre los antecedentes psiquiátricos, la depresión fue el más frecuente (61%), seguido por los trastornos de la personalidad (16%), la dependencia del alcohol (7,4%) y la esquizofrenia (4,8%). Hubo un promedio de 3,3 intentos de suicidio previos, con una diferencia significativa entre hombres y mujeres. El intento de suicidio fue manifestado abiertamente por 63% de los pacientes; en el resto de los casos el intento fue corroborado por la familia. Solamente cinco pacientes dejaron carta suicida.

El mecanismo de intento más frecuente fue el consumo de una sobredosis de medicamentos (87%), principalmente las benzodiazepinas, seguido de arma blanca (37%), arma de fuego (25,7%), lanzamiento al vacío (3,6%), y otros. En general, los métodos más violentos fueron más frecuentes entre los hombres. En 84 pacientes el motivo manifestado fue un conflicto de pareja o familiar. Otras causas menos frecuentes fueron el fracaso escolar, problemas económicos, el duelo, la soledad y el vacío existencial.

Estos resultados coinciden en general con los de otros estudios. No obstante, llama la atención la frecuencia en las mujeres de trastornos tiroideos, que podrían asociarse con alteraciones afectivas y en algunos casos con el consumo de litio. Por otra parte, y a diferencia de lo hallado en otros estudios, la frecuencia general de depresión fue similar en los hombres y las mujeres ¾normalmente se observa una mayor frecuencia en estas¾ y no se observó un predominio de personas viudas o solteras entre los casos de intento de suicidio.

Es común la repetición de la conducta suicida y 12 a 15% de quienes reinciden son enviados al mismo hospital en el curso de un año, muchos con trastornos psiquiátricos documentados. La comunidad médica aún no puede predecir en la población en general qué personas están en riesgo de tratar de suicidarse; sin embargo, el poder definir, mediante una valoración lenta y cuidadosa, las características generales de los pacientes suicidas que acuden a cada institución permite crear estrategias para la prevención de recidivas. (Castelli Candia P, Serrano Gómez C. Caracterización del paciente que acude por intento suicida a un hospital general. Acta Psiquiat Psicol Am Lat 1998;44(3)268-277).