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Revista Panamericana de Salud Pública

versión impresa ISSN 1020-4989

Rev Panam Salud Publica vol.7 no.1 Washington ene. 2000

http://dx.doi.org/10.1590/S1020-49892000000100011 

El aceite de oliva confiere posible protección contra la artritis reumatoide

 

 

La artritis reumatoide, enfermedad inflamatoria crónica, obedece a factores aún desconocidos, aunque se han postulado explicaciones de orden microbiológico, inmunológico, genético, hormonal y alimentario. En experimentos con ratas, la dieta se ha asociado con la aparición de poliartritis y hay pruebas cada vez más convincentes, basadas en estudios en seres humanos, de que una dieta a base de aceite de pescado o de oliva aminora los síntomas de artritis reumatoide, quizá por alteración de las respuestas inmunológica e inflamatoria. Un grupo de investigadores griegos se propuso estudiar la posibilidad de que el aceite de oliva, de uso general en Grecia, ejerza un efecto protector contra la artritis reumatoide. Con tal propósito examinó el consumo de más de 100 alimentos mediante la administración de un cuestionario validado. Se aplicó la prueba de ji al cuadrado para determinar la tendencia lineal y las razones de posibilidades (RP) relacionadas con el riesgo de padecer artritis reumatoide y el consumo de aceite de oliva, pescado, legumbres y una variedad de grupos alimentarios clasificados en cuartiles.

El riesgo de artritis reumatoide mostró una asociación inversa significativa solamente con el consumo de verduras cocidas (riesgo relativo (RR): 0,39) y aceite de oliva (RR: 0,39), según los resultados del análisis univariante. También se detectó una tendencia descendente significativa paralela al aumento del consumo de aceite de oliva (ji al cuadrado: 4,28; P = 0,03) y de legumbres cocidas (ji al cuadrado: 10,48; P = 0,001). Los modelos de regresión logística múltiple confirmaron la presencia de una asociación inversa independiente entre el consumo de aceite de oliva y de verduras cocidas (razones de posibilidades (RP): 0,38 y 0,24, respectivamente).

Los resultados de este estudio ponen de manifiesto la necesidad de estudiar más a fondo los mecanismos que explican la asociación entre el consumo de aceite de oliva y verduras cocidas y el riesgo de padecer artritis reumatoide. Entre ellos podrían figurar las propiedades antioxidantes de estos alimentos o su alto contenido de ácidos grasos n-9. (Linos A, Kaklamani VG, Kaklamani E, Koumantaki Y, Giziaki E, Papazoglou S, et al. Dietary factors in relation to rheumaotoid arthritis: a role for olive oil and cooked vegetables. Am J Clin Nutr 1999;70:1077-1082).