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Revista Panamericana de Salud Pública

Print version ISSN 1020-4989

Rev Panam Salud Publica vol.7 n.1 Washington Jan. 2000

http://dx.doi.org/10.1590/S1020-49892000000100017 

USO RACIONAL

 

 

La advertencia sobre la toronja adquiere carácter oficial en algunos países (Nueva Zelandia)

"No ingiera toronjas o su jugo mientras esté en tratamiento con este medicamento", dicen literalmente los rótulos que ponen al paciente sobre alerta con respecto al peligro de posibles interacciones entre la toronja y el fármaco. Esta nueva advertencia se ha creado después de descubrir que la toronja puede aumentar notablemente las concentraciones plasmáticas de varios medicamentos.

Los medicamentos enumerados a continuación deben llevar una advertencia sobre su posible interacción con la toronja:

• Benzodiazepinas (alprazolam, midazolam, triazolam)

• Antagonistas del calcio

• Cafeína

• Cisaprida

• Clomipramina

• Ciclosporina

• Etiniloestradiol

• Inhibidores de la reductasa de la 3-hidroxil-3-metilglutaril (HMG)-coenzima A

• Antihistamínicos sin efecto sedante

• Quinidina

• Tacrolimús

La mayor parte de estos fármacos tienen en común que sufren un primer metabolismo intenso por parte de la citocromoxidasa P450 (enzima CYP3A4/5). La inhibición de esta enzima por la toronja puede llevar a un aumento de las concentraciones plasmáticas del medicamento y a interacciones clínicas importantes.

Actualmente, la toronja se destaca entre las frutas y legumbres por su grado de interferencia con los medicamentos. Por añadidura, la cantidad de jugo de toronja que se necesita es relativamente pequeña; un vaso de jugo de 250 mL puede inhibir notablemente la CYP3A4. El efecto de la toronja en el metabolismo del fármaco perdura 24 horas después de la ingestión de un solo vaso de jugo.

La toronja, curiosamente, puede usarse para reducir la cantidad del medicamento. De hecho, algunos pacientes han logrado reducir la dosis de ciclosporina mediante su ingestión. No obstante, sería quizá más racional crear una molécula con un sabor amargo similar al de esta fruta.

La prevención de los errores de medicación (Estados Unidos)

El Institute for Safe Medication Practices (ISMP) de los Estados Unidos recomienda algunas estrategias para prevenir los errores de medicación. Estas se enumeran en el orden de su capacidad para engendrar cambios perdurables conducentes al uso seguro de los medicamentos.

Medidas destinadas a reducir el mal uso de los medicamentos:

• Quitar los preparados concentrados de cloruro de potasio inyectable de todas las zonas donde se trate a los pacientes

• Para administrar por la vía oral cualquier medicamento líquido, usar vasitos o jeringas especiales para uso oral (no jeringas parenterales) que no puedan conectarse a los tubos de las soluciones endovenosas

• Impedir que el personal de enfermería tenga acceso a la farmacia cuando esté cerrada mediante la creación de un gabinete o dispensario nocturno debidamente surtido

La automatización y el uso de computadoras:

La tecnología moderna aplicada a las actividades y procesos involucrados en el uso de los medicamentos pueden aminorar la falibilidad humana porque limitan la dependencia de la memoria. Como ejemplos pueden citarse el uso de sistemas de información farmacológica computadorizados que tengan la debida integridad tecnológica y clínica; el pedido directo del medicamento por el propio médico, durante el cual este tiene acceso a información y advertencias sobre el producto; y el uso de bombas de infusión endovenosa con mecanismos a toda prueba para así evitar el flujo libre de la solución.

Protocolos y formularios estandarizados:

Estos ofrecen una guía para el uso seguro de los medicamentos, puesto que eliminan los problemas de ilegibilidad y logran que se establezca una forma de comunicación segura para hacer los pedidos. No obstante, como medidas para la prevención de errores suelen ser menos confiables que las mencionadas anteriormente, puesto que su observación depende de la vigilancia humana. En ocasiones, sin embargo, podrían constituir la medida más apropiada, o quizá la única, para remediar un problema relacionado con el uso de un medicamento.

La verificación:

Los sistemas de verificación independientes y otras medidas redundantes, en las que un individuo revisa el trabajo de otro, son herramientas que pueden reducir el riesgo de cometer errores. Las posibilidades de que dos individuos cometan el mismo error al administrar el mismo medicamento al mismo paciente son sumamente remotas. No obstante, la posibilidad de una equivocación sigue existiendo, ya que esta estrategia se orienta más hacia la detección que hacia la prevención de errores.

Reglamentos y políticas:

Mediante esta estrategia se busca controlar el comportamiento humano, no necesariamente arreglar el sistema. Aunque es útil y necesaria, debe aplicarse principalmente como un respaldo a otras medidas más eficaces para la prevención de errores que sí estén diseñadas para mejorar el sistema.

Educación e información:

La educación del personal puede ser importante si se combina con otras estrategias que refuercen el control del uso de los medicamentos. No obstante, a menudo se pasa por alto la continuidad que deben tener los programas educativos eficaces y se olvida lo poco realista que es su dependencia de un rendimiento humano libre de errores.

Ubicación, tamaño y visibilidad del nombre del medicamento en los anuncios (Estados Unidos)

La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) ha anunciado la disponibilidad de un documento preliminar de orientación titulado "Product Name Placement, Size, and Prominence in Advertising and Promotional Labeling" [Ubicación, tamaño y visibilidad del nombre del producto en los anuncios y rótulos comerciales]. Al documento se le han añadido nuevas secciones donde se examina su aplicabilidad a los anuncios audiovisuales, a los que salen en la radio, la televisión o la computadora, y a los rótulos comerciales; también se le ha agregado una sección sobre la ubicación, el tamaño y la visibilidad del nombre comercial y del nombre genérico de los productos que contienen dos o más ingredientes activos. En el documento se examina la aplicabilidad de las orientaciones a los medicamentos de origen animal que se adquieren con receta médica y a los productos biológicos.