SciELO - Scientific Electronic Library Online

 
vol.7 issue3La distribución de la grasa corporal y el riesgo de cáncer mamario¿Puede la diarrea en la niñez temprana llevar a un deterioro físico y cognoscitivo años más tarde? author indexsubject indexarticles search
Home Page  

Revista Panamericana de Salud Pública

Print version ISSN 1020-4989

Rev Panam Salud Publica vol.7 n.3 Washington Mar. 2000

http://dx.doi.org/10.1590/S1020-49892000000300010 

Instantáneas

 

Depleción del ácido ascórbico en el organismo como resultado del tabaquismo

 

 

Se sabe que en personas que han fumado mucho tiempo hay un riesgo aumentado de padecer de cáncer, enfermedades cardiovasculares y otras enfermedades crónicas debido al efecto nocivo de algunas sustancias químicas oxidantes que provocan alteraciones del funcionamiento celular. El alto contenido de oxidantes en el humo de tabaco explica las bajas cantidades de antioxidantes y el daño oxidativo que se observa con tanta frecuencia en personas que fuman. Sobre tales bases se ha postulado que los fumadores se beneficiarían de un mayor consumo de antioxidantes en la dieta, cuya carencia se ha asociado con un mayor riesgo de sufrir enfermedades crónicas tales como el cáncer y la aterosclerosis. En general, las personas que fuman no se alimentan tan bien como las que no fuman y es precisamente esta diferencia en los hábitos alimentarios la que ha impedido que se puedan dilucidar los efectos que ejercen por separado el tabaquismo y la dieta en las concentraciones plasmáticas de antioxidantes.

A fin de tratar de establecer esta distinción, un grupo de investigadores llevó a cabo un estudio de casos y testigos a doble ciego en un grupo de 37 fumadores y 38 personas que no fumaban. El objetivo era observar en cada grupo el efecto de la administración por espacio de 3 meses de un coctel vitamínico moderado a base de 272 mg de vitamina C, 31 mg de acetato de all-rac a-tocoferol y 400 µg de ácido fólico en las concentraciones plasmáticas de antioxidantes, es decir, ácido ascórbico, a-tocoferol, b-carotenos y licopeno.

La población de estudio, procedente de la bahía de San Francisco, California, fue elegida por su baja ingesta de frutas y legumbres. Según los datos obtenidos, que se recogieron mediante un cuestionario sobre la frecuencia del consumo de determinados alimentos, la ingestión total de frutas y verduras y de antioxidantes en la dieta no mostró diferencias significativas entre los dos grupos. Solamente el ácido ascórbico se vio notablemente disminuido por efecto del tabaquismo (P < 0,01). Después de los 3 meses de suplementación se consiguieron concentraciones normales de ácido ascórbico en los fumadores (P < 0,001). El a-tocoferol plasmático y la razón de a-tocoferol a b-tocoferol aumentaron de forma significativa en los dos grupos después de la suplementación dietética (P < 0,05).

Los resultados de este estudio indican que la menor concentración plasmática de vitamina E y de carotenoides en fumadores que se ha encontrado en otros estudios podría deberse eminentemente a diferencias en los hábitos alimentarios y no al tabaquismo o a su ausencia propiamente dichos. En el caso del ácido ascórbico, la depleción orgánica observada se repone fácilmente mediante una suplementación dietética moderada. (Lykkesfeldt J, Christen S, Wallock LM, Chang HH, Jacob RA, Ames BN. Ascorbate is depleted by smoking and repleted by moderate supplementation: a study in male smokers and nonsmokers with matched dietary antioxidant intakes. Am J Clin Nutr 2000;71:530-536).