SciELO - Scientific Electronic Library Online

 
vol.8 issue3¿Por qué varía la absorción de calcio en mujeres sanas perimenopáusicas?El factor VIII y el riesgo de trombosis venosa recurrente author indexsubject indexarticles search
Home Page  

Revista Panamericana de Salud Pública

Print version ISSN 1020-4989

Rev Panam Salud Publica vol.8 n.3 Washington Sep. 2000

http://dx.doi.org/10.1590/S1020-49892000000800012 

Instantáneas

 

Idoneidad de los estudios en gemelos para investigar el sistema inmunitario

 

 

Desde fines del siglo XIX, los estudios en pares de gemelos han sido de singular valor en el campo de la biología, la medicina y la psicología. Las investigaciones sobre las enfermedades de tipo autoinmunitario ¾diabetes mellitus (DM) de tipo juvenil, lupus eritematoso sistémico (LES), artritis reumatoide (AR), esclerosis múltiple (EM), espondilitis anquilosante, enfermedad celíaca, etc.¾, que afectan a 5% de la población y que producen gran morbilidad y mortalidad, constituyen un excelente ejemplo de la utilidad de los estudios en gemelos para estudiar fenómenos relacionados con la inmunidad. Aunque se cree que tanto factores genéticos como ambientales contribuyen a la patogenia de estas afecciones, es tan pronunciado el efecto de los primeros, y se conocen tan poco los genes responsables de la respuesta inmunitaria, que los estudios en gemelos representan la única manera de descartar el papel de factores genéticos en las diferencias inmunológicas observadas.

Según una revisión de los estudios publicados hasta el momento, las pruebas más contundentes de que las enfermedades autoinmunitarias se deben a factores ambientales proceden de estudios en gemelos monocigóticos, puesto que la mayoría de los afectados tienen un gemelo idéntico normal. Hasta la fecha, sin embargo, los estudios en gemelos monocigóticos (siendo uno sano y el otro enfermo) no han servido para identificar ningún factor ambiental específico de importancia crítica en la aparición de las enfermedades autoinmunitarias. Los estudios en gemelos también pueden efectuarse para cuantificar el impacto de factores genéticos en las causas de la enfermedad. Una mayor concordancia en gemelos monocigóticos que en gemelos dicigóticos claramente sugiere que hay factores genéticos de por medio, como se ha observado en el caso de la EM, la AR, la DM con dependencia a la insulina y el LES. La concordancia en gemelos no idénticos es menos de 50% de la observada en gemelos univitelinos, lo cual sugiere la influencia de muchos genes en la patogenia de esta afecciones. En su conjunto, estos estudios apuntan hacia la presencia de una susceptibilidad genética que facilita la aparición de síntomas, aun cuando factores ambientales ejercen una fuerte influencia causal en la aparición de la enfermedad.

Se ha observado una asociación entre el tipo HLA del complejo mayor de histocompatibilidad (MHC) y la aparición de síntomas de enfermedad en el caso de muchas enfermedades autoinmunitarias. La contribución relativa del locus del HLA a la aparición de enfermedad puede estimarse mediante una comparación de las tasas de concordancia entre gemelos monocigóticos y dicigóticos. Tales estudios han demostrado que el HLA-B27 se asocia estrechamente con la aparición de artritis reumatoide, pero el valor de estos estudios para investigar el papel de los genes de HLA y de factores ajenos a HLA en el caso de otras enfermedades autoinmunitarias no ha sido debidamente explotado debido, en gran medida, a la escasez de gemelos afectados. También existen otras dificultades. En primer lugar, los gemelos monocigóticos suelen estar expuestos a ambientes más homogéneos, tanto in utero como durante la niñez, lo cual podría llevar a una sobreestimación de la influencia de factores hereditarios. En segundo lugar, los gemelos monocigóticos siempre son del mismo sexo, y muchas enfermedades autoinmunitarias, como la AR, la EM y el LES, son más frecuentes en el sexo femenino. En tercer lugar, los estudios en gemelos se ven limitados por posibles sesgos en la identificación de casos. En estudios de base poblacional, es necesario identificar un gran número de pares de gemelos para poder detectar un número suficiente de gemelos afectados. Por último, la mayor parte de los estudios en gemelos han sido transversales; si se hicieran estudios longitudinales, sería quizá factible detectar mayores tasas de concordancia.

Los gemelos monocigóticos muestran una regulación genética similar en términos de la producción de anticuerpos, aun cuando han sido criados en ambientes separados. Asimismo, factores genéticos pueden regular la cantidad de anticuerpos producidos.

Para sacar un máximo provecho de los estudios en gemelos, es necesario que se produzca una estrecha colaboración entre médicos y otros científicos de los campos de la epidemiología, la inmunología y la genética. Hasta la fecha, los estudios en gemelos solo han proporcionado un entendimiento muy limitado de las respuestas inmunitarias que se asocian con las enfermedades autoinmunitarias, en un número escaso de pares de gemelos y sin análisis prospectivos. No se han explorado algunos temas que se podrían esclarecer mediante estudios en gemelos, entre ellos el efecto de factores genéticos en la gravedad de los síntomas de enfermedad. Si se han de mejorar los estudios basados en gemelos, es imprescindible aumentar el número de pares de gemelos estudiados mediante la creación de un registro de gemelos en la población. Esta medida debe acompañarse de instalaciones centralizadas para el almacenamiento de sueros y monocitos periféricos congelados extraídos de estos individuos, con el fin de poder tener acceso a materiales biológicos de personas que nunca han recibido un tratamiento. (Salvetti M, Ristori G, Bomprezzi R, Pozzilli P, Leslie RDG. Twins: mirrors of the immune system. Immunol Today 2000;21(7):309-354).