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Revista Panamericana de Salud Pública

Print version ISSN 1020-4989

Rev Panam Salud Publica vol.8 n.3 Washington Sep. 2000

http://dx.doi.org/10.1590/S1020-49892000000800021 

Publicaciones/Publications

 

Diccionario crítico de dudas inglés-español de medicina
Fernando A. Navarro.
Madrid: McGraw-Hill e Interamericana; 2000. 596 pp.
ISBN 84-486-0286-4

 

 

Es opinión de muchos profesionales que los diccionarios médicos inglés-español raramente resuelven los problemas prácticos que se les plantean. Efectivamente, excepto para resolver dudas sobre la ortografía, poca utilidad parecen tener los diccionarios al uso, donde uno apenas se encuentra con entradas que no sean del tipo ophthalmoscopy: oftalmoscopia o sclerodactyly: esclerodactilia. Mucho más útil será sin duda un diccionario que reúna las siguientes características:

1. Sugiera múltiples posibilidades de traducción para términos que generalmente se dejan en inglés, como:

borderline (limítrofe, intermedio, fronterizo, dudoso, incierto o, en casos específicos, lábil, la borderline hypertension, o dimorfa, la borderline leprosy),

feedback (retroalimentación, autorregulación, realimentación o retroacción),

pool (mezcla, unión, conjunto, grupo, agrupamiento, fondo común, depósito, reserva o fuente), o

rash (exantema, erupción cutánea o sarpullido).

2. Advierta contra los calcos innecesarios, como:

delusion por "delusión", en lugar de delirio, o

depletion por "depleción", cuando se puede traducir perfectamente por agotamiento, disminución o reducción.

3. Proporcione múltiples opciones de traducción, según el contexto, para términos tan ambiguos como scanning o scan:

radioisotope scanning (gammagrafía)

scanning electron microscope (microscopía electrónica de barrido), o

ultrasound scanning (ecografía).

4. Llame la atención para una multitud de "falsos amigos" como:

anthrax (carbunco) y carbuncle (ántrax),

castor oil (aceite de ricino),

malignancy (cáncer, neoplasia maligna o tumor maligno, con mucho más frecuencia que malignidad).

neoplasm (neoplasia, y no neoplasma),

node (ganglio la mayoría de las veces o, más raramente, nódulo, pero nunca nodo),

pest (plaga) y plague (peste), o

vaccinia virus (virus de la vacuna, y no de la vaccinia).

5. Trate exhaustivamente el problema de los afijos, recordando, por ejemplo, que el sufijo -tory no suele adoptar en español la forma "-torio", sino -dor, como en compensatory (compensador), ejaculatory duct (conducto eyaculador), excretory (excretor) o inhibitory (inhibidor), o -ivo, como en auditory (auditivo), gustatory (gustativo) u olfatory (olfativo).

6. Recoja los múltiples significados de palabras polisémicas como:

health: past health (antecedentes personales), uncertain health (salud precaria), health authorities (autoridades sanitarias), health certificate (certificado médico), health habits (hábitos higiénicos) o health behavior (conducta saludable), o

rate: mortality rate (tasa de mortalidad), absorption rate (velocidad de absorción), growth rate (ritmo de crecimiento), heart rate (frecuencia cardíaca).

7. Establezca distinciones tan importantes desde el punto de vista conceptual como la existente en español entre vacunación e inmunización. A pesar de que en inglés se suele utilizar immunization como sinónimo de vaccination, en realidad se puede estar vacunado sin estar inmunizado, y viceversa.

8. Se adentre en cuestiones ortográficas, como si se debe escribir kinasa, quinasa o cinasa, enzima o encima, Korsakoff o Korsakov, Agosto o agosto, y un largo etcétera.

9. Esté actualizado en cuanto a la nomenclatura oficial de los microorganismos, diciendo, por ejemplo, que la antes llamada Pseudomonas cepacia o P. multivorans se denomina ahora Burkholderia cepacia.

10. Proporcione la denominación común internacional recomendada por la Organización Mundial de la Salud para fármacos como la mithramycine (plicamicina) o la adriamycin (doxorrubicina).

11. Esté documentado con una lista de más de quinientas referencias bibliográficas de gran utilidad.

Y todo esto, y mucho más, hace este diccionario de Fernando Navarro, médico especialista en Farmacología Clínica, traductor de plantilla de un importante laboratorio farmacéutico desde hace casi diez años, miembro de la comisión de vocabulario médico de la Academia Norteamericana de la Lengua Española, del grupo de terminología médica de la Asociación Española de Terminología, de la Asociación Española de Médicos Escritores y de diferentes comités de revistas como Medicina Clínica, Actas Dermo-Sifilográficas, Jano o Revista de Medicina Hiperbárica, colaborador del Instituto Cervantes de Madrid y autor de más de cien publicaciones sobre problemas del lenguaje y la traducción médica, algunas de ellas en revistas tan prestigiosas como Lancet o British Medical Journal. Se trata de una obra imprescindible no solo para traductores profesionales, sino para todo médico de habla hispana que tenga que publicar en su propio idioma, tan contaminado en este campo por la asfixiante presión que ejerce el idioma inglés.