SciELO - Scientific Electronic Library Online

 
vol.8 issue6¿Es beneficiosa la dosis de refuerzo de la vacuna contra Haemophilus influenzae?Estado deplorable de la higiene en el mundo author indexsubject indexarticles search
Home Page  

Revista Panamericana de Salud Pública

Print version ISSN 1020-4989

Rev Panam Salud Publica vol.8 n.6 Washington Dec. 2000

http://dx.doi.org/10.1590/S1020-49892000001100011 

Instantáneas

 

Mecanismos de inhibición de la respuesta inmunitaria por algunos agentes patógenos

 

 

Yersinia pestis es el agente causal de la peste bubónica y peste pneumónica que azotaron al Viejo Mundo durante la Edad Media y que en apenas cinco años cobraron la vida de más de la tercera parte de la población de Europa. La peste, que se originó en Asia y penetró en Europa en 1347 por las rutas de intercambio comercial, llegó en una época de malas cosechas en que los pobres tenían poca resistencia contra la enfermedad. Debido a su impacto decisivo en la religión, la economía, la política, las relaciones sociales y la vida familiar, cabe afirmar que la peste cambió el rumbo de la historia europea.

Un grupo de investigadores dedicado al estudio de Y. pestis y de los virus que causan el catarro común y diversas enfermedades de las plantas acaba de descubrir un mecanismo que estos microorganismos utilizan para inhibir el sistema inmunitario del huésped e impedir que monte una defensa contra las infecciones. El hecho de que los tres organismos estudiados muestren características muy diferentes refuerza la sospecha de que se trata de un mecanismo que muchas bacterias y virus tienen en común. Este descubrimiento podría servir para elaborar nuevos medicamentos contra enfermedades tan diversas como el resfriado común y la peste bubónica, de la cual sigue habiendo brotes en la India y otras partes del mundo en desarrollo, o contra los microorganismos que arruinan las cosechas. Se especula que estos resultados podrían arrojar luz sobre los mecanismos de comunicación entre células cancerosas e incluso llevar al descubrimiento de fármacos que impidan el crecimiento de los tumores.

Las especies de Yersinia poseen un plásmido de 70 kilobases que codifica un sistema secretor tipo III y diversas proteínas efectoras conocidas por Yops (Yersinia outer proteins). Estas Yops son transferidas de la bacteria a las células del huésped, donde alteran las estructuras que ejercen una función crítica en la emisión de las señales que impiden la fagocitosis y la inducción de la respuesta inmunitaria. Una de las proteínas efectoras, conocida por YopJ, inhibe la respuesta inmunitaria al prevenir la activación, por medio de la fosforilación, de la vía de la monoaminfosfocinasa (MAPK), así como la producción de citoquinas y la activación de los factores que impiden la apoptosis celular.

Los descubridores del mecanismo inhibidor de la respuesta inmunitaria ya han elaborado un medicamento contra la enzima vírica que ha dado buenos resultados en estudios in vitro con adenovirus, pero aún no se sabe si este medicamento tendrá eficacia contra bacterias y otros microorganismos. En todo caso, una compañía farmacéutica ya ha empezado a negociar una licencia de comercialización y se espera que pronto otras manifiesten el mismo interés. (Orth K, Xu Z, Mudgett MB, Bao ZQ, Palmer LE, Bliska JB, et al. Disruption of signaling by Yersinia effector YopJ, a ubiquitin-like protein protease. Science 2000;290(5496):1594-1597).