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Revista Panamericana de Salud Pública

Print version ISSN 1020-4989

Rev Panam Salud Publica vol.9 n.3 Washington Mar. 2001

http://dx.doi.org/10.1590/S1020-49892001000300012 

Instantáneas

 

¿Qué entienden las mujeres por un "resultado normal del frotis cervical"?

 

 

El no entender el riesgo residual inherente a la obtención de un resultado negativo en una prueba de tamizaje puede retrasar la búsqueda de atención ante la aparición de síntomas, producir inadaptación psicológica a la enfermedad o llevar incluso a emprender acciones legales. El programa de detección del cáncer cervical del Servicio Nacional de Salud del Reino Unido tiene por norma enviar a toda mujer con un resultado negativo en el frotis cervical una carta en la que se declara que el resultado de la prueba ha sido "normal", con el fin de evitar el término "negativo" para referirse a un hecho que la mujer considera "positivo", en el sentido de favorable. Además, se recomienda, pero no se exige, que en esa carta se declare que un resultado "normal" no significa que no haya riesgo de padecer o venir a padecer cáncer cervical, sino que dicho riesgo es bajo.

Con el fin de averiguar qué entienden las mujeres por un "resultado normal" y de investigar la eficacia de diferentes formas de presentar el riesgo residual inherente a la obtención de un resultado negativo, los autores realizaron un estudio experimental en el que participaron 1 027 mujeres de 20 a 64 años de edad (media de 37,8 ± 11,0) que rellenaron cuestionarios en los que se les pedía que imaginaran que recientemente habían sido sometidas a un frotis de detección del cáncer cervical y que se les había notificado un "resultado normal". En realidad, 94% de ellas habían sido sometidas a la prueba en el pasado y 21% habían tenido un resultado anormal. La tasa de falta de participación no se determinó formalmente, pero se estimó en menos de 5%.

En un primer estudio participaron 153 mujeres a las que se les dijo que habían obtenido un "resultado normal" y otras 152 a las que, además, se les explicó que corrían un bajo riesgo de padecer o venir a padecer cáncer cervical en los próximos 5 años. En un segundo estudio participaron 722 mujeres que fueron asignadas a cuatro grupos. Uno recibió la misma información que el segundo grupo del estudio anterior, y los otros tres recibieron información adicional: a uno se le proporcionó una estimación numérica de su riesgo residual absoluto (1 en 5 000), a otro una estimación de su riesgo residual relativo en comparación con las mujeres no sometidas a la prueba (5 veces menor), y al tercero ambas estimaciones. Las mujeres rellenaron, sin ninguna ayuda, los cuestionarios en los que se les pedía que explicaran el significado del resultado, referido tanto al momento actual como a los 5 años siguientes. Ambas preguntas tenían seis respuestas opcionales: 1) Definitivamente no padezco (padeceré) cáncer cervical. 2) Es muy poco probable que padezca (venga a padecer) cáncer cervical. 3) Es poco probable que padezca (venga a padecer) cáncer cervical. 4) Es probable que padezca (venga a padecer) cáncer cervical. 5) Padezco (padeceré) cáncer cervical. 6) No sé. Se consideraron como interpretaciones correctas la segunda y la tercera. Además, se les preguntó su edad y estado civil, si se habían realizado alguna vez la prueba, y su nivel educacional, que solo era ligeramente inferior a la media de la población.

En el primer estudio comprendieron que había un riesgo residual de padecer cáncer cervical en la actualidad el 52% de las mujeres a las que únicamente se les comunicó que tenían un "resultado normal", frente al 70% de aquellas que también recibieron la explicación adicional sobre el significado del "resultado normal" (diferencia del 18%; intervalo de confianza del 95%: 7% a 29%; P = 0,001). La diferencia también fue significativa (P = 0,02) con respecto al riesgo de padecer la enfermedad en los 5 años siguientes. El segundo estudio reveló que la información sobre el riesgo absoluto o relativo no mejora la comprensión con respecto a la obtenida con la información adicional del primer estudio. La edad, el estado civil y el haberse sometido anteriormente a la prueba no se relacionaron con la comprensión del resultado. El nivel educacional se relacionó directamente con la comprensión del significado del resultado referido al momento actual, pero no a los 5 años.

En resumen, este estudio revela que: 1) cerca de la mitad de las mujeres no entienden que un "resultado normal" del frotis cervical no significa que no haya un riesgo residual de padecer cáncer cervical en la actualidad o de venir a padecerlo en los próximos 5 años; 2) es posible mejorar la comprensión del resultado con una explicación sencilla de que, a pesar de la normalidad de la prueba, sigue existiendo un pequeño riesgo de padecer la enfermedad, y 3) dicha comprensión no mejora con la presentación de información numérica sobre el riesgo relativo ni absoluto. Teniendo en cuenta estos resultados, los autores creeen que el Servicio Nacional de Salud del Reino Unido debería cambiar la forma de comunicar la normalidad del frotis cervical, acompañando siempre la expresión "resultado normal" de una frase que especifique que esto no significa que no siga habiendo un pequeño riesgo de padecer cáncer cervical en la actualidad o de venir a padecerlo en el futuro. Estos resultados deberían ser confirmados en una muestra de mujeres realmente sometidas a la prueba con resultado normal, a pesar de que no es de esperar que fueran muy diferentes en esa situación. (Marteau TM, Senior V, Sasieni P. Women's understanding of a "normal smear test result": experimental questionnaire based study. BMJ 2001;322:526-528).