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Revista Panamericana de Salud Pública

Print version ISSN 1020-4989

Rev Panam Salud Publica vol.9 n.3 Washington Mar. 2001

http://dx.doi.org/10.1590/S1020-49892001000300013 

Instantáneas

 

Tendencias temporales del autismo y de la vacunación frente al sarampión, la parotiditis y la rubeola en California

 

 

En los años 90, un grupo de investigadores británicos postuló que la vacunación frente al sarampión o la vacunación combinada frente al sarampión, la parotiditis y la rubeola (triple vírica) podrían ser una causa de autismo. Esta hipótesis ha suscitado grandes debates y a su favor se ha citado un informe de 1999 del Departamento Californiano de Servicios del Desarrollo (California Department of Developmental Services: CDDS) que mostraba un aumento del número de casos de autismo en la región a lo largo de las dos últimas décadas.

Sin embargo, el diagnóstico del autismo no siempre resulta fácil y los métodos de diagnóstico y la definición de los casos han sufrido cambios a lo largo del tiempo. Asimismo, hay que considerar la posibilidad de que la asociación temporal entre la vacunación triple vírica y el autismo se deba al azar, una vez que la vacuna se suele administrar entre los 12 y los 15 meses de edad y que la mediana de edad a la que los padres suelen notar por primera vez síntomas de autismo en sus hijos es a los 18 a 19 meses. Los autores de este estudio se propusieron determinar si existe una correlación entre las tendencias seculares de la vacunación triple vírica y del número de casos de autismo. Para ello examinaron los datos de California sobre la vacunación triple vírica en la infancia y los datos sobre los casos de autismo en niños nacidos entre 1980 y 1994, el último año para el que existen datos relativamente completos sobre los casos de autismo.

Los datos sobre la vacunación triple vírica de los niños californianos proceden de las encuestas anuales del Departamento de Servicios de Salud de California, en las que el método de muestreo se mantuvo prácticamente inalterado a lo largo de los años examinados. Se analizan dos medidas de la cobertura de la vacunación: las proporciones de niños vacunados con la triple vírica a los 17 y a los 24 meses de edad. La primera se utilizó por ser los 17 meses la edad que precede la edad mediana a la que los padres de los niños con autismo suelen notar los primeros síntomas, y la segunda para detectar una potencial tendencia secular al aumento de la cobertura vacunal que no se hubiera detectado a los 17 meses de edad.

Entre 1980 y 1987 apenas hubo cambios en la cobertura vacunal con la triple vírica. En 1988 se produjo un moderado aumento, seguido de una nueva fase de meseta con escasos cambios en los 6 años siguientes. El aumento relativo de la cobertura a los 24 meses fue del 14% entre 1980 (72%) y 1994 (82%).

Se observó una importante tendencia al aumento del número de casos de autismo a partir de 1985, bastante antes del aumento de la cobertura vacunal registrado en 1988. Además, dicha tendencia siguió manifestándose hasta 1994, lo cual significa que persistió mucho después de que la curva de cobertura vacunal volviera a estabilizarse tras el aumento registrado en 1988. Además, la tendencia al aumento del número de casos de autismo, de 176 en 1980 a 1 182 en 1994 (aumento relativo de 572%), fue muy superior al moderado aumento de la cobertura vacunal. Expresando los datos como tasas, el aumento relativo de los casos de autismo fue de 373% (de 44 por 100 000 nacidos en la cohorte de nacidos en 1980 a 208 por 100 000 nacidos en la cohorte de nacidos en 1994).

La ausencia de correspondencia entre la tendencia de la cobertura vacunal triple vírica y la tendencia del número de casos de autismo no apoya la hipótesis de que el aumento de la vacunación triple vírica se asocie a la marcada tendencia secular al aumento del número de casos de autismo registrados por el CDDS. La misma ausencia de correlación se ha documentado también en el Reino Unido y Suecia. Los autores concluyen que las observaciones publicadas, basadas en datos empíricos, no indican que el aumento de la cobertura vacunal con la triple vírica en niños pequeños se asocie a la tendencia secular al aumento del número de casos de autismo. (Dales L, Hammer SJ, Smith NJ. Time trends in autism and in MMR immunization coverage in California. JAMA. 2001;285:1183-1185).