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Revista Panamericana de Salud Pública

Print version ISSN 1020-4989

Rev Panam Salud Publica vol.10 n.4 Washington Oct. 2001

http://dx.doi.org/10.1590/S1020-49892001001000009 

Instantáneas

 

Lugar de residencia e incidencia de cardiopatía coronaria

 

 

Hoy en día, las enfermedades suelen explicarse por factores relacionados con el estilo de vida y la genética; al lugar de residencia no se le suele conceder gran importancia. No obstante, las características físicas y sociales del lugar de residencia pueden afectar tanto a la salud como a los comportamientos relacionados con ella, tales como el consumo de tabaco, la dieta y la actividad física.

En este estudio, los autores investigaron la relación entre las características del vecindario y la incidencia de cardiopatía coronaria en hombres y mujeres de cuatro regiones distintas de los Estados Unidos de América.

Como base se utilizaron los datos de un estudio prospectivo sobre la aterosclerosis, el Estudio del Riesgo de Aterosclerosis en las Comunidades (The Atherosclerosis Risk in Communities Study), realizado en cuatro comunidades de ese país: el Condado de Forsyth, Carolina del Norte; Jackson, Misisipi; los suburbios del noroeste de Minneapolis, Minnesota, y el Condado de Washington, Maryland. La cohorte constó de 15 792 personas seleccionadas por muestreo probabilístico. Prácticamente todos los participantes del Condado de Washington y de los suburbios de Minneapolis eran blancos, al igual que el 85% de los participantes del Condado de Forsyth, mientras que todos los de Jackson eran negros. El examen inicial se realizó entre 1987 y 1989, cuando las personas tenían 45 a 64 años. Estas fueron contactadas telefónicamente una vez al año y sometidas a un examen médico cada 3 años.

Como indicador de las características socioeconómicas del vecindario se utilizó un índice compuesto cuyas variables fueron seleccionadas mediante un análisis factorial de los datos de los grupos de bloques censales (subdivisiones del censo de los Estados Unidos con una media de 1 000 personas cada una). Se utilizaron seis variables que representaban tres dimensiones: riqueza e ingresos, nivel educacional y ocupación. Se calculó la puntuación z de cada una de estas variables, cuya suma proporcionó la puntuación final del vecindario. Dichas puntuaciones finales oscilaron entre -11,3 y 14,4 (a mayor puntuación, mayor ventaja socioeconómica) y sobre esa base, las personas de cada raza fueron divididas en tres grupos más o menos del mismo tamaño. Más del 80% de los miembros de la cohorte seguían viviendo en el mismo vecindario 6 años después del inicio del estudio.

Los accidentes coronarios, identificados mediante los contactos telefónicos anuales, los exámenes médicos realizados cada 3 años y la inspección de las listas de altas de los hospitales locales y de los certificados de defunción, se definieron como un diagnóstico definitivo o probable de infarto de miocardio con hospitalización, la muerte por cardiopatía coronaria o un nuevo infarto de miocardio no reconocido (definido por la aparición, entre la primera consulta y las posteriores, de ondas Q mayores u ondas Q menores con alteraciones isquémicas del segmento ST-T o infarto). Las personas que determinaron si estos accidentes se habían producido desconocían la hipótesis investigada. En los análisis se incluyeron los accidentes ocurridos hasta el 21 de diciembre de 1997. La duración mediana del seguimiento fue de 9,1 años, y su duración máxima de 11,1 años. En la consulta inicial se registró información sobre los factores de riesgo cardiovasculares de cada participante.

Los valores basales de las características del vecindario y de los indicadores socioeconómicos personales se compararon mediante regresión lineal y regresión logística entre los individuos que presentaron cardiopatía coronaria y los que no la presentaron. Se calcularon las tasas de incidencia y, mediante regresión de Poisson, se ajustaron en función de la edad al inicio del estudio y de la región estudiada. Las razones de riesgo instantáneo de cardiopatía coronaria según los tres grupos de puntuaciones del barrio se calcularon mediante regresión de riesgos instantáneos proporcionales con ajustes en función de los indicadores socioeconómicos personales (ingresos, nivel educacional y ocupación) y de los factores de riesgo cardiovascular.

De los 15 792 participantes examinados inicialmente, en el análisis se incluyeron 13 009, pertenecientes a 595 bloques censales (mediana de 16 participantes por bloque). De estas 13 009 personas, 615 sufrieron accidentes coronarios durante el período de seguimiento. Las tasas de incidencia de cardiopatía coronaria ajustadas por edades fueron del 7,3 por 1 000 años-persona en hombres blancos, del 2,8 por 1 000 en mujeres blancas, del 8,0 por 1 000 en hombres negros y del 4,5 por 1 000 en mujeres negras.

En general, la incidencia de cardiopatía coronaria disminuyó a medida que aumentaban las puntuaciones del vecindario. Aunque las asociaciones entre este índice y la incidencia disminuían tras el ajuste por los indicadores socioeconómicos personales, las diferencias entre los vecindarios menos favorecidos y los más favorecidos se mantuvieron. El hecho de residir en los vecindarios más desfavorecidos se asoció con un riesgo de coronariopatía 70 a 90% mayor en los blancos y 30 a 50% mayor en los negros, en comparación con la residencia en los vecindarios más favorecidos. La razón de riesgos de cardiopatía coronaria en las personas con menores ingresos residentes en los barrios más desfavorecidos, en comparación con las de altos ingresos residentes en los barrios más favorecidos, fue de 3,1 en los blancos (intervalo de confianza del 95%: 2,1 a 4,8) y 2,5 en los negros (intervalo de confianza del 95%: 1,4 a 4,5). Estas asociaciones no se modificaron tras el ajuste por los factores de riesgo de cardiopatía coronaria.

Estos resultados revelan que, incluso después de controlar los efectos de los indicadores socioeconómicos personales (ingresos, nivel educacional y ocupación) y de los factores de riesgo de cardiopatía coronaria, el hecho de vivir en vecindarios desfavorecidos se asocia con un aumento de la incidencia de cardiopatía coronaria. (Diez Roux AV, Merkin SS, Arnett D, Chambless L, Massing M, Nieto FJ, et al. Neighborhood of residence and incidence of coronary heart disease. N Engl J Med 2001;345:99-106.)