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Revista Panamericana de Salud Pública

Print version ISSN 1020-4989

Rev Panam Salud Publica vol.12 n.2 Washington Aug. 2002

http://dx.doi.org/10.1590/S1020-49892002000800009 

Instantáneas

 

Primer aislamiento en humanos de un hantavirus, el virus de los Andes, en las Américas

 

 

Los hantavirus son virus de ARN transmitidos por roedores que en el ser humano causan fiebre hemorrágica con síndrome renal o el síndrome pulmonar por hantavirus (SPH). El SPH, causado por los hantavirus del Nuevo Mundo, se caracteriza por presentar cuatro fases: prodrómica febril, cardiopulmonar, diurética y de convalecencia. La fase cardiopulmonar, que suele durar 2 a 10 días, puede ir desde una enfermedad leve hasta una afectación cardiopulmonar grave con insuficiencia respiratoria, acidosis láctica, choque y muerte. En los supervivientes, la diuresis se produce bruscamente y suele asociarse a una rápida mejoría clínica. Las tasas de mortalidad oscilan entre 40 y 50%. El virus de los Andes (ANDV), una especie del género hantavirus de la que es portador Oligoryzomys longicaudatus, es el responsable de la mayoría de los casos de SPH en Argentina y Chile, mientras que el virus sin nombre (SNV), del que es portador Peromyscus maniculatus, es el principal patógeno en Norteamérica. Aunque no hay pruebas de que el SNV se transmita de persona a persona, sí se ha demostrado este modo de transmisión en el caso del ANDV.

El aislamiento de los hantavirus ha sido difícil tanto en los roedores como, sobre todo, en el ser humano. Con anterioridad, en el ser humano solo se han podido aislar hantavirus de las especies del Viejo Mundo, y nunca en pacientes asintomáticos. En este artículo, los autores describen el primer aislamiento de un hantavirus en el ser humano en el continente americano, y el primer aislamiento de un hantavirus antes del inicio de los síntomas de SPH o de fiebre hemorrágica con síndrome renal.

El caso índice fue una mujer chilena de 54 años que se presentó el 26.08.99 con cefalea, mialgia y dolor abdominal; 5 días después, el 31.08.99, se le diagnosticó neumonía bilateral con síndrome de dificultad respiratoria del adulto, y falleció al día siguiente. Un hermano de esta paciente también había sufrido enfermedad febril, dolor abdominal agudo, pielonefritis, choque e infiltrados pulmonares bilaterales, falleciendo el 10.08.99. El 13.09.99, el Ministerio de Salud inició un examen rutinario de los contactos familiares y del vecindario, durante el cual se obtuvieron muestras de sangre de 10 personas asintomáticas, entre ellas el nieto de la paciente, de 10 años de edad. El 15.09.99 el niño presentó fiebre y 2 días después la radiografía de tórax mostró intensos infiltrados pulmonares bilaterales; el 18.09.99 fue ingresado con insuficiencia respiratoria y choque, falleciendo pocas horas después, el 19.09.99.

En este paciente se utilizó la técnica de ELISA con antígenos de la nucleocápside (N) del SNV y del virus de la Laguna Negra (LNV) para detectar la presencia de anticuerpos séricos. El virus se aisló con un método convencional, con tres pases en células Vero E6 monoestratificadas. Las células inoculadas se compararon con células no inoculadas (controles) procesadas en paralelo. Ambos tipos de células fueron examinadas mediante inmunofluorescencia tras la tinción con un anticuerpo policlonal de conejo frente al antígeno N del ANDV, diluido al 1:1 000. También se utilizó la reacción en cadena de la polimerasa con retrotranscriptasa (RCP-RT) para detectar una porción del gen vírico N utilizando cebadores genéricos del segmento S. En los estudios filogenéticos, las secuencias de nucleótidos examinadas correspondieron a las posiciones 22 a 359 de la secuencia de sentido antigenómico del gen de la nucleoproteína. Las relaciones genéticas entre este aislado chileno y secuencias homólogas de otros hantavirus caracterizados anteriormente se analizaron con el método de la máxima parsimonia.

La prueba de ELISA no detectó anticuerpos IgG ni IgM. Solo presentaron cuerpos de inclusión inmunofluorescentes las células inoculadas con suero del paciente. Más del 90% de estas células eran fluorescentes. La especificidad de la reacción se confirmó mediante ELISA y RCP-RT. El producto de la amplificación fue secuenciado y comparado con la secuencia de las cepas prototípicas. El aislado mostró una identidad nucleotídica del 96,2% con la secuencia prototípica del ANDV, frente a una identidad de tan solo un 81,1 a 82,5% con el SNV de los Estados Unidos. Por consiguiente, de acuerdo con la secuenciación parcial del segmento S, el aislado es una variante del ANDV.

Este estudio demuestra la presencia de viriones infecciosos de hantavirus en una muestra de suero obtenida 2 días antes del inicio de los síntomas y 6 días antes de la muerte del paciente. Estos resultados indican que la aparición de anticuerpos neutralizantes en las fases iniciales de la enfermedad sintomática podría ser el principal factor responsable de las dificultades para aislar hantavirus en sangre humana una vez que ya se ha iniciado la enfermedad. El hecho de que se pudieran aislar hantavirus 2 días antes del inicio de los síntomas y antes de que se produjeran concentraciones detectables de anticuerpos IgG o IgM indica que puede haber una fase virémica antes de la aparición de los síntomas y que estos podrían deberse más a la respuesta inmunitaria que a la viremia en sí misma. (Galeno H, Mora J, Villagra E, Fernandez J, Hernandez J, Mertz GJ, et al. First human isolate of Hantavirus (Andes virus) in the Americas. Emerg Infect Dis 2002;8:657-661.)