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Revista Panamericana de Salud Pública

Print version ISSN 1020-4989

Rev Panam Salud Publica vol.12 n.3 Washington Sep. 2002

http://dx.doi.org/10.1590/S1020-49892002000900013 

Instantáneas

 

Método para comparar y combinar los estudios sobre los costos de las enfermedades

 

 

Los estudios de costos de las enfermedades (ECE) calculan dos tipos de costos: directos, médicos y no médicos, asociados a la enfermedad, e indirectos, asociados a la pérdida de productividad debido a la morbilidad o a la mortalidad prematura. Al estudiar las repercusiones económicas de las enfermedades, a menudo se plantea el problema de cómo comparar o combinar las estimaciones de diferentes ECE. Este artículo describe un método para comparar y combinar los resultados de varios ECE e ilustra todos sus pasos con un ejemplo referido a las enfermedades cardiovasculares.

El método propuesto consta de los siete pasos que se detallan a continuación:

1) Identificación del diseño del estudio. El primer paso consiste en identificar el diseño de los ECE, puesto que no es aconsejable comparar o combinar estimaciones de costos obtenidas en ECE con diseños diferentes. Las principales características determinantes del diseño de un ECE son el método de estimación, los factores de ajuste, el período de tiempo estudiado y la perspectiva del estudio.

Los dos métodos de estimación más usados en los ECE son el del capital humano y el de la disposición a pagar. Los resultados obtenidos con uno y otro no son comparables y las estimaciones del primero suelen ser inferiores a las del segundo. El método del capital humano estima los costos indirectos asociados a la enfermedad y a la muerte prematura en términos de pérdida de productividad (ingresos perdidos), excluyendo así los costos derivados del dolor y el sufrimiento, el tiempo libre y el trabajo en régimen de voluntariado. El método de la disposición a pagar, que considera la cantidad que las personas estarían dispuestas a pagar para reducir su riesgo de lesiones, enfermedades o muerte, es subjetivo y puede ser de difícil uso en niños y ancianos, debido a la complejidad de las preguntas que hay que hacer.

Son varios los factores de ajuste usados en la estimación de costos, en primer lugar una tasa de descuento de los ingresos futuros, independiente de la inflación, para tener en cuenta que un ingreso futuro de determinada cantidad tendrá menos valor que un ingreso actual de la misma cantidad, por el simple hecho de que este puede ser invertido, aumentando su valor con el tiempo. Generalmente se usa una tasa de 5%, aunque su valor puede oscilar entre el 2 y 10%. El valor presente (PV) de un valor futuro (FV) al cabo de t años, con una tasa anual de descuento r, se calcula con la fórmula: PV = FV [1/(1+r)t]. Otro factor de ajuste son las tasas de inflación de los costos de años pasados. El valor del año base (BYV) de un valor de un año pasado (PYV) se calcula con los índices de precios al consumo del año base (BCPI) y del año pasado, con la fórmula: BYV = PYV [BCPI/PCPI]. La incapacidad también debe ser ponderada, dado que un día de incapacidad no significa necesariamente que ese día se haya tenido que renunciar a todas las actividades. Dicha ponderación puede ser, por ejemplo, la siguiente: imposibilidad de realizar una actividad fundamental, 0,5; restricción en la realización de una actividad fundamental, 0,4, y restricción en la realización de una actividad menor, 0,3.

Diferentes estudios pueden utilizar diferentes períodos de tiempo para estimar los costos. En este aspecto existen dos grandes modelos: uno basado en la prevalencia (generalmente anual) y el otro en la incidencia (toda la vida). Por su sencillez, se utiliza más el primero.

El enfoque desde diferentes perspectivas también puede proporcionar estimaciones diferentes. Aunque existen varias perspectivas posibles (de la sociedad, del gobierno, del proveedor de la atención sanitaria, del negocio, del individuo), se recomienda que todos los estudios de costo-efectividad, costo-beneficio y costo-utilidad deberían ser realizados desde la perspectiva de la sociedad, que considera los costos para todos los sectores de la sociedad.

2) Estratificación en función de los componentes del costo. Una vez que se ha comprobado que las diferentes estimaciones de costos proceden de estudios con diseños idénticos o similares, se puede pasar a la fase siguiente, de estratificación según los componentes del costo. Aquí se trata de determinar cuales son los tipos de costos incluidos en los diferentes ECE, pues aunque los estudios tengan el mismo diseño, las comparaciones no serán válidas si los componentes incluidos no son los mismos. Básicamente existen tres clases de costos ¾directos, indirectos e intangibles¾ cada una de las cuales se puede subdividir en componentes. Los costos directos son los recursos gastados en actividades de prevención o de atención sanitaria: hospitales y otras instituciones asistenciales, médicos y otros profesionales sanitarios, medicamentos y dispositivos, investigación sanitaria, administración, etc. Los indirectos son los recursos que han sido sacrificados a consecuencia del trastorno de la salud y están relacionados con la pérdida de productividad debido a la incapacidad y a la mortalidad prematura. Por último, los intangibles son los costos del dolor, el sufrimiento, la ansiedad y la pérdida de tiempo de ocio, a los que se les asigna un valor monetario, generalmente mediante el método de la disposición a pagar.

3) Creación de componentes del costo concatenados. A continuación hay que crear una lista uniforme y mutuamente excluyente de componentes del costo concatenados de los diferentes ECE. Esta fase es fundamental para preparar los datos para el proceso de comparación, por lo que tiene que ser lo más objetiva que sea posible.

4) Ajuste según la inflación. Si los costos que hay que comparar no son del mismo año, para hacerlos comparables hay que considerar el efecto de la inflación o deflación, usando el índice de precios al consumo. Si los estudios a comparar se han efectuado en diferentes países con diferentes monedas, también hay que tener en cuenta las diferencias entre sus procesos inflacionarios y las fluctuaciones del cambio de divisas.

5) Ajuste según el crecimiento de la población. Además de la inflación, otro factor que puede influir sobre la validez de las comparaciones es el crecimiento de la población a lo largo del tiempo. El costo per cápita de cada componente del costo y el costo per cápita de todos los componentes del costo de los diferentes ECE se puede estimar aplicando las cifras de la población total en los años estudiados.

6) Comparación de las estimaciones del costo. Una vez que han sido ajustados en función de la inflación y del crecimiento de la población, los costos ya son directamente comparables y para ello se pueden usar métodos gráficos o de otros tipos, como la regresión, con el fin de determinar si las estimaciones de los diferentes estudios son homogéneas y constantes.

7) Combinación de las estimaciones del costo. Cuando se considere que las estimaciones del costo per cápita de determinados componentes del costo son razonablemente homogéneas y constantes a lo largo de los años, se pueden combinar las estimaciones del costo procedentes de diferentes ECE y tomar la media como la mejor estimación de los costos per cápita de dichos componentes del costo en un determinado año. Sin embargo, cuando otros componentes del costo muestren una tendencia temporal a lo largo de los años, se deben usar métodos de regresión para estimar los costos per cápita de esos otros componentes del costo en ese año. (Choi BCK, Pak AWP. A method for comparing and combining cost-of-illness studies: an example from cardiovascular disease. Chronic Dis Can 2002;23: 47-57)