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Revista Panamericana de Salud Pública

Print version ISSN 1020-4989

Rev Panam Salud Publica vol.13 n.6 Washington Jun. 2003

http://dx.doi.org/10.1590/S1020-49892003000500011 

INSTANTÁNEAS

 

Nueva clasificación epidemiológica de los tipos de papilomavirus asociados con el cáncer cervicouterino

 

 

El cáncer cervicouterino, que es el cáncer femenino que más abunda en mujeres de países en desarrollo, donde se presentan 80% de los casos en el mundo, guarda una estrecha relación con la infección por ciertos virus del papiloma humano (VPH). En 1995, la Agencia Internacional para Investigaciones sobre el Cáncer (IARC) llegó a la conclusión de que existían datos suficientes para considerar a los VPH tipos 16 y 18 como cancerígenos en seres humanos. No obstante, el riesgo específico asociado con cada uno de los más de 80 tipos conocidos de estos virus (40 de ellos detectados en el aparto genital), sobre todo con aquellos cuya prevalencia es baja, hasta ahora no se había podido dilucidar, ni tampoco había consenso acerca de cuáles de los 11 tipos que entonces se consideraban "de alto riesgo" (16, 18, 31, 33, 35, 39, 45, 51, 52, 56 y 58) podían estar más o menos asociados con el desarrollo de cáncer cervicouterino. Esto se debe a la ausencia de criterios bien definidos que permitan llegar a una clasificación convincente del potencial oncogénico de estos virus.

Un grupo encabezado por una investigadora colombiana ha reunido los datos aportados por 11 estudios de casos y testigos efectuados en nueve países (Brasil, Colombia, España, Filipinas, Mali, Marruecos, Paraguay, Perú y Tailandia), con un total de 1 928 mujeres con carcinoma escamoso del cuello uterino, principalmente de tipo invasor (aunque también se incluyeron casos de carcinoma in situ), y 1 928 testigos con la enfermedad, quienes en su mayoría fueron pareadas con los casos por grupo de edad. Un mismo protocolo de investigación y cuestionario fueron utilizados en todos los estudios y los factores de riesgo individuales se exploraron por entrevista. Se recogieron muestras celulares del cuello uterino para determinar la presencia de ácido dexosirribonucleico (ADN) de VPH y tipificar los virus en un laboratorio central. La tipificación se llevó a cabo mediante la reacción en cadena de la polimerasa (RCP) aplicando cebadores MY09/MY11 y GP5+/6+.

Los resultados revelaron la presencia de ADN de VPH en 1 739 de las 1 918 mujeres con cáncer cervicouterino (90,7%) y en 259 de las 1 298 testigos (13,4%). Los tipos de VPH que se encontraron con mayor frecuencia, en orden descendiente, fueron los tipos 16, 18, 45, 31, 6, 68, 35 y 33. La razón de posibilidades asociada con la presencia de cualquier tipo de VPH, teniéndose en cuenta los datos de todos los estudios en conjunto, fue de 158,2 (IC95%: 113,4 a 220,6). Las razones de posibilidades fueron mayores de 45 para los tipos de VPH más y menos comunes. Los siguientes 15 tipos de VPH se clasificaron de alto riesgo: 16, 18, 31, 33, 35, 39, 45, 51, 52, 56, 58, 59, 68, 73 y 82. Los tipos 26, 53 y 66 se clasificaron como de posible alto riesgo, y 12 tipos se clasificaron de bajo riesgo: 6, 11, 40, 42, 43, 44, 54, 61, 70, 72, 81 y CP6108.

El estudio aportó estimaciones robustas, aunque no exentas de la posibilidad de un sesgo de sobreestimación. No obstante, los autores consideran que de haberlo, este sesgo es pequeño, por lo que se puede concluir que cinco tipos de VPH que anteriormente se clasificaban de bajo riesgo pasan ahora a la categoría de alto riesgo o de posible alto riesgo. Estos son los tipos 26, 53, 66, 73 y 82. La ausencia de estos tipos de VPH de algunas pruebas de detección comerciales puede llevar, por lo tanto, a que estas infecciones pasen desapercibidas.

Los tipos 16, 18, 45, 31, 33, 52, 58 y 35 se asociaron con 95% de todos los casos de cáncer cervicouterino positivos a ADN de VPH, lo cual implica que una vacuna contra los cinco tipos más comunes de VPH podría prevenir alrededor de 90% de los casos de esta enfermedad en el mundo, aunque es preciso tener en cuenta las diferencias en la distribución de estos tipos de VPH por zonas geográficas.

En este estudio se observaron razones de posibilidades similares para los diversos tipos de VPH de alto riesgo. Esto significa que se puede confiar en pruebas de tamizaje dirigidas a detectar combinaciones de estos VPH. A la luz de los resultados de este estudio, la combinación de virus presentes en las pruebas de tamizaje de uso actual debe ser revisada. (Muñoz N et al. Epidemiologic classification of human papillomavirus types associated with cervical cancer. New Engl J Med 2003;348: 518­527.)