SciELO - Scientific Electronic Library Online

 
vol.14 issue3Nueva mutación de Leishmania major facilita el estudio de la infección parasitaria persistenteImpacto económico y sanitario de una vacuna contra el virus del papiloma humano author indexsubject indexarticles search
Home Page  

Revista Panamericana de Salud Pública

Print version ISSN 1020-4989

Rev Panam Salud Publica vol.14 n.3 Washington Sep. 2003

http://dx.doi.org/10.1590/S1020-49892003000800011 

INSTANTÁNEAS

 

El efecto de la pérdida de peso sobre la tensión arterial

 

 

Aunque en general se sabe que el exceso de peso corporal es un factor de riesgo de hipertensión arterial, se han efectuado pocos estudios para determinar el efecto a largo plazo de la pérdida de peso en la tensión arterial. En un estudio prospectivo de 4 años de duración que acaba de concluir y que fue realizado por investigadores de la Universidad de Perugia, Italia, se observó el efecto de la pérdida de peso en la tensión arterial medida durante 24 horas y en la masa miocárdica, que sufre un aumento compensatorio anormal cuando la hipertensión arterial crónica crea una resistencia continua a la expulsión de la sangre del ventrículo izquierdo. Los investigadores estudiaron a 181 personas hipertensas con sobrepeso (índice de masa corporal de 25 a 39 kg/m; tensión arterial de 145/94 ± 12/7 mm Hg) que nunca habían sido tratadas con antihipertensivos y que no recibieron medicamentos de este tipo en ningún momento durante el estudio. Las principales variables de interés fueron el cambio de la tensión arterial medida durante 24 horas y de la masa ventricular izquierda determinada por ecocardiograma. A los pacientes se les hicieron determinaciones de tensión arterial y de masa ventricular izquierda en dos ocasiones: en el momento de entrar en el estudio y 3,8 ± 2 años después (uno como mínimo).

Se encontró una asociación directa estadísticamente significativa (P < 0,001) entre el porcentaje de peso corporal perdido y la reducción porcentual de la tensión arterial sistólica y diastólica a lo largo de 24 horas. Aunque también se observó una asociación entre la magnitud de la pérdida de peso y la tensión arterial medida en el consultorio, dicha asociación fue menos marcada. Los pacientes que perdieron peso durante el seguimiento, de los cuales hubo un total de 106, mostraron un aumento mucho más leve de la tensión arterial medida durante 24 horas y de la masa ventricular izquierda a lo largo del período de seguimiento que los demás participantes del estudio. Una regresión lineal múltiple reveló que una pérdida de peso de 10% podía pronosticar, por sí sola, un descenso de la tensión arterial sistólica/diastólica a lo largo de 24 horas de 4,3/3,8 mm Hg. En términos resumidos, el adelgazamiento parece reducir la tensión arterial y la masa ventricular y se aconseja en personas que no pueden o desean recibir tratamiento medicamentoso. (Schillaci D, et al. Effect of body weight changes on 24-hour blood pressure and left ventricular mass in hypertension: a 4-year follow-up. Am J Hypertens 2003; 16(8):634–639.)