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Revista Panamericana de Salud Pública

Print version ISSN 1020-4989

Rev Panam Salud Publica vol.14 n.4 Washington Oct. 2003

http://dx.doi.org/10.1590/S1020-49892003000900009 

INSTANTÁNEAS

 

Conexión entre la obesidad crónica en niños y la conducta rebelde

 

 

Según los resultados de un estudio de 8 años de duración realizado por investigadores de la Universidad de Duke en Carolina del Norte, Estados Unidos de América, los niños que tienen obesidad crónica son más propensos a sufrir ciertos trastornos mentales que otros niños. El estudio, que se basó en una muestra de casi 1 000 niños de 9 a 16 años de edad, reveló que entre los que se mostraron obsesos en cada uno de sus seguimientos anuales hubo una mayor frecuencia de conductas de tipo rebelde, independientemente del sexo, y que los varones con obesidad crónica mostraron una mayor tendencia a tener síntomas de depresión. Estos riesgos no se detectaron, sin embargo, en niños cuyo peso fluctuó de un año para otro ni en aquellos cuya obesidad empezó durante la niñez tardía o la adolescencia. Ya se conocía la asociación entre la obesidad en la niñez y adolescencia y toda una serie de problemas de salud —afecciones respiratorias, digestivas y circulatorias en la propia niñez, así como trastornos cardiovasculares, diabetes y cáncer en la edad adulta—, pero estos hallazgos apuntan a una asociación entre la obesidad en edad temprana y algunos trastornos psiquiátricos en niños.

Los niños y adolescentes estudiados por el grupo de investigadores de la Universidad de Duke participaban en un estudio de larga duración sobre trastornos mentales. En él se halló, además de lo descrito anteriormente, que la frecuencia de la obesidad aumenta con la edad, habiéndose encontrado obesidad solamente en la niñez tardía en 5% de los casos y en la adolescencia solamente en 7,5%. Se observó una frecuencia de obesidad crónica de 15% para sorpresa de los investigadores, quienes pronosticaron una frecuencia tres veces más baja basándose en los criterios más recientes del Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades.

En términos conductuales, la rebeldía fue dos veces más frecuente en niños obesos que en niños sin obesidad, independientemente del sexo, y la depresión se observó con una frecuencia cuatro veces mayor en varones obesos que en varones sin obesidad. En cambio, en niñas no se detectó ninguna asociación entre la obesidad y la depresión. Se desconocen los motivos de estas asociaciones. No obstante, es posible que el repudio y la burla de sus compañeros predispongan a los niños obesos a la depresión y a problemas del comportamiento, aunque tampoco se descarta lo contrario, es decir, que los trastornos psiquiátricos predispongan a los niños a la obesidad. Sea como fuere, los padres harían bien en enseñarles a sus hijos las reglas de la buena alimentación, procurando a la vez inculcarles que la obesidad es mala para la salud y evitando reforzar cualquier complejo que puedan tener como resultado de su obesidad. (Mustillo S, et al. Obesity and psychiatric disorder: developmental trajectories. Pediatrics 2003;111:851­859).