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Revista Panamericana de Salud Pública

Print version ISSN 1020-4989

Rev Panam Salud Publica vol.15 n.4 Washington Apr. 2004

http://dx.doi.org/10.1590/S1020-49892004000400009 

INSTANTÁNEAS

 

Ciertas percepciones y creencias de las mujeres hispanas en Estados Unidos obstaculizan la prevención del cáncer cervicouterino

 

 

La incidencia de cáncer cervicouterino invasor en mujeres de origen hispano en los Estados Unidos de América (EUA) es dos veces mayor que la observada en mujeres blancas que no son hispanas (15,3 frente a 7,1 casos/100 000 mujeres, respectivamente). La mortalidad es también superior en las mujeres hispanas (3,4 casos/100 000) que en las mujeres blancas que no son de ascendencia hispana (2,3 casos/100 000) y esta diferencia es aun mayor entre las mujeres hispanas de las comunidades cercanas a la frontera entre Texas, EUA, y México (5,7 frente a 2,9 casos/100 000 mujeres, respectivamente).

El tamizaje anual de las mujeres en edad fértil mediante la prueba de Papanicolaou puede ayudar a prevenir el cáncer cervicouterino invasor gracias a la detección a tiempo de la displasia cervicouterina, estado precanceroso más fácil de tratar. Sin embargo, las mujeres de origen hispano participan menos en los programas de tamizaje de cáncer cervicouterino que las mujeres de otros grupos étnicos. Según la Encuesta de Vigilancia sobre Factores de Riesgo Conductuales, realizada en El Paso, Texas, EUA, 16,6% de las mujeres hispanas mayores de 18 años nunca se han sometido a la prueba de Papanicolaou. Las razones de esta actitud son los sentimientos de vergüenza, miedo y desesperanza, la falta de conocimientos acerca del cáncer cervicouterino y del tamizaje, y la carencia de un seguro de salud. La mayoría de los estudios que han evaluado los factores que determinan la poca participación de estas mujeres en el tamizaje de cáncer cervicouterino han abarcado a todos los grupos de edad, por lo que no se dispone de suficiente información acerca de los elementos que influyen específicamente en las mujeres jóvenes de este grupo poblacional.

Este estudio correlacionó los antecedentes de participación en el tamizaje de cáncer cervicouterino con las creencias, actitudes y características personales de las mujeres de origen hispano de 18 a 25 años de edad que residen en El Paso, área metropolitana ubicada en la frontera entre México y EUA. Para ello se aplicó una encuesta transversal a una muestra de conveniencia compuesta de 200 mujeres de 18 a 25 años de edad que se consideraban a sí mismas hispanas y que asistían a cursos de superación en varios centros de educación para adultos en El Paso.

Se elaboraron varias escalas basadas en el Modelo de Creencias de Salud (Health Belief Model), desarrollado en la década de 1950 para explicar el poco uso que se hacía de los servicios de tamizaje y prevención establecidos para la detección y el tratamiento tempranos de enfermedades asintomáticas. Las escalas empleadas fueron diseñadas para evaluar la percepción que tenían las mujeres participantes acerca de su predisposición a padecer de cáncer cervicouterino, la gravedad de esta enfermedad, los beneficios del tamizaje mediante la prueba de Papanicolaou y las barreras que les impedían someterse al tamizaje. La encuesta también contaba con una escala de aculturación basada en el Índice de Aculturación General de Balcazar con respuestas estructuradas mediante una escala de Líkert. Por último, las encuestadas también respondieron preguntas acerca de sus pruebas de Papanicolaou anteriores, los embarazos que habían tenido, su actividad sexual y los métodos anticonceptivos que empleaban, así como el nivel de escolaridad que habían alcanzado y el tipo de seguro médico que tenían.

De las 189 mujeres que respondieron la encuesta, 69% informaron de haberse realizado alguna vez una prueba de Papanicolaou, pero solo 56% dijeron habérsela realizado en el último año. Asimismo, 80% de las encuestadas manifestaron que eran sexualmente activas y de ellas, 63% dijeron usar algún método anticonceptivo. La mayoría de las encuestadas (72%) comprendían la gravedad del cáncer cervicouterino, su susceptibilidad a padecerlo (89,8%) y los beneficios que brinda la prueba de Papanicolaou (69,3%). Sin embargo, solo 61,2% respondieron que la mayoría de las mujeres jóvenes que conocían se sometían a esta prueba. Tener un mayor nivel de aculturación y considerar que la mayoría de las mujeres jóvenes solteras se someten a la prueba de Papanicolaou se asociaron de manera directa con el hecho de haberse sometido al tamizaje en alguna ocasión.

Algunos elementos percibidos como barreras para hacerse el Papanicolaou mostraron una asociación con el hecho de no haberse realizado nunca esta prueba. Los principales fueron la idea de que la prueba sería dolorosa o causaría vergüenza, que la prueba afectaría a la virginidad, el no saber a dónde dirigirse para hacérsela, el sentimiento de que la pareja no la aprobaría, el criterio de que solo las mujeres que han tenido hijos necesitan la prueba, y la idea de que las mujeres solteras que se hiciesen la prueba serían vistas como mujeres sexualmente activas. Se encontró una asociación más débil con la creencia de que otras mujeres jóvenes se realizaban la prueba.

Los resultados de este estudio demuestran que las mujeres estadounidenses de origen hispano que no tienen una vida sexual activa no siempre perciben la necesidad de hacerse una prueba de tamizaje de cáncer cervicouterino. Las mujeres con un mayor nivel de aculturación presentaron una probabilidad cinco veces más alta de haberse hecho una prueba de Papanicolaou que el grupo de menor nivel de aculturación.

A pesar del diseño transversal de este estudio y de que se basó en datos aportados por las propias mujeres, los resultados revelan que la participación de las mujeres jóvenes de origen hispano en el tamizaje de cáncer cervicouterino es baja en esta comunidad urbana de la frontera entre México y EUA. Además, demostró que determinadas percepciones erróneas obstaculizan el tamizaje en este grupo de mujeres. Estas barreras pueden ser eliminadas mediante intervenciones educativas diseñadas para esta población específica. (Byrd TL, Peterson SK, Chavez R, Heckert A. Cervical cancer screening beliefs among young Hispanic women. Prev Med. 2004;38:192­7.)