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Revista Panamericana de Salud Pública

Print version ISSN 1020-4989

Rev Panam Salud Publica vol.15 n.6 Washington Jun. 2004

http://dx.doi.org/10.1590/S1020-49892004000600009 

INSTANTÁNEAS

 

Asociación entre el consumo de fluoruro durante el primer año de vida y la fluorosis de los dientes primarios

 

 

El papel del fluoruro en la prevención de la caries dental está bien documentado. Sin embargo, la ingestión excesiva de fluoruro durante la dentición puede producir efectos nocivos, como la fluorosis, afección que ocasiona cambios estructurales en el esmalte dental. En la actualidad se desconocen los mecanismos que producen esta afección, especialmente en los dientes primarios, donde suele ser menos frecuente y por lo general menos grave que en los dientes permanentes. El período crítico de desarrollo de la fluorosis de los dientes primarios se extiende desde el quinto mes de la gestación hasta los 11 meses de edad. La fluorosis de los dientes primarios es un factor pronóstico de la fluorosis de los dientes permanentes.

El objetivo de este trabajo fue comprobar si el tipo y la cantidad de bebidas consumidas durante la infancia pueden influir en el desarrollo de la fluorosis de los dientes primarios y si este efecto está asociado con las concentraciones de fluoruro en el agua empleada para la reconstitución y dilución de las bebidas y alimentos consumidos en el primer año de vida. En este artículo también se describen las asociaciones encontradas en una cohorte de niños entre la fluorosis de los dientes primarios por un lado, y el consumo de bebidas y de fluoruro en estas bebidas por el otro.

Los niños que participaron en esta investigación provenían del Estudio de Fluoruro del estado de Iowa, en Estados Unidos, un estudio longitudinal sobre la exposición al fluoruro en la dieta o por otras vías, y su relación con la fluorosis dental y la caries. En total, 690 niños que habían nacido entre 1992 y 1995 se sometieron a exámenes dentales al completarse la primera dentición (entre los 4,5 y 6,9 años de edad). En el presente estudio participaron 677 de estos niños, cuyos padres entregaron la información solicitada sobre los alimentos y las bebidas consumidos por sus hijos (tipo y cantidades que consumieron durante un día de fin de semana y dos días laborales de una misma semana) cuando tenían 6 semanas y 3, 6, 9 y 12 meses de edad; después, cada 4 meses hasta cumplir 3 años; y posteriormente cada 6 meses. En los cuestionarios, los padres también proporcionaron información acerca de la salud general y bucal del niño.

Se calculó el consumo medio ponderado semanal según la información brindada por los padres. Se emplearon modelos de regresión logística multifactorial con el fin de pronosticar el desarrollo de fluorosis en función del consumo de bebidas y de fluoruro. Se empleó el método de eliminación regresiva para reducir el número de variables en los modelos. En los modelos finales se tomaron en cuenta solamente las variables estadísticamente significativas (P < 0,05).

La prevalencia total de fluorosis en los niños estudiados fue de 11,1%. El consumo de bebidas fue mayor en los niños con fluorosis en comparación con los que no tenían fluorosis. Se observó una asociación directa entre la fluorosis (P < 0,05) y a) un mayor consumo de agua para la reconstitución de las fórmulas alimentarias a los 3, 6 y 9 meses de edad; b) un mayor consumo de agua a los 16 meses; y c) un mayor consumo combinado de jugos y otras bebidas a los 16 meses. El consumo de fluoruro con las bebidas fue también mayor en los niños con fluorosis que en los que no presentaban esta afección.

Los modelos de regresión logística multifactorial permitieron determinar que un mayor consumo de agua con las fórmulas reconstituidas se asociaba de manera directa con la aparición de fluorosis (a diferencia de los casos que no consumieron agua o que la consumieron en menor cantidad) a los 3 meses (P < 0,05), a los 6 meses (P < 0,001), a los 9 meses (P < 0,001) y a los 12 meses (P < 0,05) de edad. De manera similar, la cantidad de fluoruro consumido en el agua mostró una asociación directa con la presencia de fluorosis a los 16 meses de edad, P < 0,01).

También se observó una asociación directa con la presencia de fluorosis entre los 6 y los 16 meses de edad en los niños: a) que tuvieron un elevado consumo de fluoruro debido a la elevada concentración que tenía el agua empleada para reconstituir las fórmulas (P < 0,001); b) que consumieron cantidades mayores de fluoruro con el agua que bebían (P < 0,05); y c) que consumieron fluoruro, en cualquier cantidad, en los suplementos alimentarios (P < 0,001).

El consumo de fórmulas lácteas reconstituidas a partir de polvos mostró una asociación con la presencia de fluorosis, tanto en los niños que consumieron cantidades normales de fórmula preparada con agua con concentraciones elevadas de fluoruro, como en los que consumieron cantidades excesivas de fórmula preparada con agua con concentraciones menores de fluoruro.

El uso de dentífricos fluorados no pareció asociarse con una mayor frecuencia de fluorosis en los dientes primarios en las edades estudiadas.

Las concentraciones de fluoruro, tanto en la leche materna (de 0,005 a 0,010 partes por millón [ppm]) como en la leche de vaca (de 0,03 a 0,06 ppm), fueron bajas y en la cohorte estudiada, el consumo de leche de vaca mostró una asociación inversa con la presencia de fluorosis.

Estos resultados apoyan la hipótesis de que las bebidas consumidas durante el primer año de vida influyen en el riesgo de sufrir fluorosis de los dientes primarios. Estos hallazgos son importantes debido a que la fluorosis de los dientes primarios es un factor pronóstico en relación con la fluorosis de los dientes permanentes. La comprensión de los mecanismos que facilitan la fluorosis primaria y la identificación de los niños en riesgo de contraer esta afección pueden ayudar a mejorar las recomendaciones elaboradas para reducir el riesgo de fluorosis en los dientes permanentes.

Estos resultados indican que las altas concentraciones de fluoruro en el agua utilizada para reconstituir las fórmulas alimentarias pueden elevar el riesgo de fluorosis, por lo que se deberían idear intervenciones específicas para contrarrestar el problema. (Marshall TA, Levy SM, Warren JJ, Brofitt B, Eichenberger-Gilmore JM, Stumbo PJ. Associations between intakes of fluoride from beverages during infancy and dental fluorosis of primary teeth. J Am Coll Nutr. 2004;23:108­16.)