SciELO - Scientific Electronic Library Online

 
vol.19 issue3Papel de las comadronas en las comunidades cakchiqueles de GuatemalaAbandono espontáneo del hábito de fumar durante el embarazo en mujeres estadounidenses de bajos ingresos author indexsubject indexarticles search
Home Page  

Revista Panamericana de Salud Pública

Print version ISSN 1020-4989

Rev Panam Salud Publica vol.19 n.3 Washington Mar. 2006

http://dx.doi.org/10.1590/S1020-49892006000300011 

INSTANTÁNEAS

 

Percepciones acerca del uso de fármacos abortivos en mujeres de Colombia, Ecuador, México y Perú

 

 

A pesar de que el aborto está restringido legalmente en casi todos los países de América Latina, los servicios dedicados a esa actividad están ampliamente disponibles, especialmente en las áreas urbanas. Los hay caros y seguros o baratos y más peligrosos. Se calcula que 29% de las mujeres en edad reproductiva se someten a abortos mediante procedimientos riesgosos, y las mujeres pobres o que viven en áreas rurales se encuentran aun en mayor desventaja. Según los códigos penales de Colombia, Ecuador, México y Perú, el aborto inducido es un crimen, salvo muy pocas excepciones. Se calcula que entre 1995 y 2000, alrededor de 28% de las muertes maternas en Colombia, 18% en Ecuador, 23% en México y 16% en Perú se debieron a abortos riesgosos. Aunque se han realizado pocos esfuerzos para mejorar el acceso a procedimientos más seguros, se han puesto en marcha programas para la atención de las complicaciones provocadas por los abortos.

Se realizaron entrevistas a profundidad a 49 mujeres entre 18 y 44 años de edad (mediana: 25 años) que habían consumido un fármaco abortivo bajo supervisón clínica en zonas rurales urbanas de Colombia, Ecuador, México y Perú, con la finalidad de conocer su percepción sobre el tema. La captación de estas mujeres para la investigación estuvo a cargo de los propios médicos que realizaron los abortos; las entrevistas se efectuaron entre octubre de 2003 y mayo de 2004.

Las participantes de los cuatro países prefirieron someterse al uso de un abortivo por ser menos doloroso, más sencillo, más natural, menos invasor y menos peligroso que el aborto quirúrgico. Por lo general lo describieron como un proceso natural de regulación menstrual. El hecho de que ofrecía mayor privacidad y era menos costoso también influyó en la decisión.

A excepción de las participantes de México, las mujeres encuestadas no estaban bien informadas acerca de la necesidad de emplear métodos anticonceptivos con regularidad, o no habían incorporado esa información adecuadamente a su forma de vida. Algunas entrevistadas afirmaron que sus parejas habían ofrecido tomar las precauciones para evitar el embarazo, pero que no lo habían cumplido.

De las 49 entrevistadas, 37 (75,5%) tuvieron un aborto satisfactorio con el fármaco ingerido, mientras que 12 (24,5%) recurrieron al aborto quirúrgico después del fracaso del abortivo. En total, 38 mujeres (77,6%) usaron misoprostol —de ellas 30 (78,9%) lograron un aborto satisfactorio— y 11 (22,4%) usaron metotrexato con misoprostol, con lo cual obtuvieron buenos resultados en 7 (63,6%) casos. Los embarazos tuvieron una duración mediana de 7 semanas.

Las mujeres que consideraban el aborto un pecado tuvieron mayores dificultades, mientras que las que comprendían los cambios que ocurrían en su organismo al abortar soportaron mejor el proceso. La participación de un médico y el apoyo de la pareja fueron factores clave para la estabilidad de las mujeres.

El uso de un abortivo goza de la aceptación de un amplio espectro de mujeres en lugares donde se prohíbe legalmente, por lo que se debe poner a su disposición. Si se toma en cuenta que el aborto con medicamentos no es necesariamente el método adecuado para todas las mujeres, se debe evitar que el costo sea el factor decisivo en la elección. El apoyo psicosocial que las mujeres reciben durante el proceso de aborto resulta crucial, especialmente si consideran que el aborto es un pecado, son jóvenes o pobres, no conocen bien su organismo, carecen del apoyo de su pareja o quedaron embarazadas como resultado de actos de violencia sexual. (Lafaurie MM et al. Women's perspectives on medical abortion in Mexico, Colombia, Ecuador and Peru: a qualitative study. Reprod Health Matters. 2005;13(26):75–83.)