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Revista Panamericana de Salud Pública

Print version ISSN 1020-4989

Rev Panam Salud Publica vol.31 n.1 Washington Jan. 2012

http://dx.doi.org/10.1590/S1020-49892012000100005 

INVESTIGACIÓN ORIGINAL

 

Validación de la versión en español del cuestionario PCAS1 para evaluar la atención primaria de salud

 

Validation of the Spanish version of the Primary Care Assessment Survey questionnaire

 

 

Narly Benachi SandovalI; Alejandro Castillo MartínezII; Josep M. Vilaseca LlobetI; Susanna Torres BelmonteI; Ester Risco VilarasauI

IConsorci d'Atenció Primària de Salut de l'Eixample (CAPSE), Barcelona, España. La correspondencia se debe dirigir a Narly Benachi Sandoval. Correo electrónico: nbenachi@clinic.ub.es
IIUniversidad del Valle, Escuela de Salud Pública, Cali, Colombia

 

 


RESUMEN

OBJETIVO: Adaptar el cuestionario PCAS (del inglés Primary Care Assessment Survey) al idioma español y determinar su validez y su fiabilidad cuando se trata de identificar las debilidades y las fortalezas que se observan en la atención primaria de salud (APS).
MÉTODOS: Estudio de adaptación y validación de un cuestionario-encuesta. Se seleccionó una muestra por conveniencia de 244 usuarios de servicios de APS, mayores de 18 años y con al menos dos visitas institucionales al momento de ser incluidos en el estudio. Se utilizaron las variables: accesibilidad, continuidad, integralidad, integración, interacción clínica, trato interpersonal y confianza. Se validaron la apariencia, mediante análisis de distribución de las respuestas, análisis de participación y patrones de no respuesta; el constructo, mediante análisis factorial exploratorio usando el método de componentes principales y rotación Varimax; el criterio, mediante el coeficiente de correlación de Pearson, y la fiabilidad, usando el alfa de Cronbach y el coeficiente de correlación intraclase.
RESULTADOS: En el análisis factorial exploratorio se obtuvieron 11 factores que explicaron 68,38% de la variabilidad original. La validez de criterio mostró una correlación adecuada entre la medida resumen de la escala y las variables "ad hoc" Q33b (valor de r×1×2 = 0,569; P = 0,01) y Q32 (valor de r×1×2 = 0,600; P = 0,01). La escala obtuvo un coeficiente de alfa de Cronbach de 0,94. La fiabilidad test-retest (F [1,140] = 0,155 [P = 0,694]) demostró que la escala es estable en el tiempo.
CONCLUSIONES: Las propiedades psicométricas de la versión adaptada del cuestionario PCAS permiten afirmar que se trata de una escala válida y fiable para evaluar la atención primaria desde un enfoque de continuidad asistencial basada en la relación médico-paciente.

Palabras clave: Encuestas de atención de la salud; atención primaria de salud; estudios de validación; calidad de la atención de salud; España.


ABSTRACT

OBJECTIVE: Adapt the Primary Care Assessment Survey (PCAS) questionnaire to the Spanish language and determine its validity and reliability in identifying strengths and weaknesses in primary health care (PHC).
METHODS: Study of the adaptation and validation of a questionnaire-survey. The suitable sample selected was 244 users of PHC services. The users were over 18 years of age and had had at least two institutional visits prior to being included in the study. The variables used were access, continuity, comprehensiveness, integration, clinical interaction, interpersonal treatment, and trust. Participation was confirmed through analysis of the distribution of responses; participation and patterns of nonresponse; the construct, through exploratory factorial analysis, using principal component analysis and the varimax rotation; the criterion, through the Pearson product-moment correlation coefficient; and reliability using Cronbach's alfa and the intraclass correlation coefficient.
RESULTS: The exploratory factorial analysis obtained 11 factors that explain 68.38% of the original variability. The criterion validity showed a sufficient correlation between the summary measure of the scale and the ad hoc variables Q33b (value of rx1x2 = 0.569; P = 0.01) and Q32 (value of rx1x2 = 0.600; P = 0.01). The scale obtained a coefficient of Cronbach's alfa of 0.94. The test-retest reliability (F [1 140] = 0.155 [P = 0.694]) demonstrated that the scale is stable over time.
CONCLUSIONS: The psychometric properties of the adapted version of the PCAS questionnaire make it possible to state that it is a valid and reliable scale to evaluate primary care from a standpoint of ongoing care based on the physician-patient relationship.

Key words: Health care surveys; primary health care; validation studies; quality of health care; Spain.


 

 

En las últimas décadas, la visión del proceso salud-enfermedad ha experimentado cambios formidables. Los sistemas de salud de los países han reorientado el manejo de salud de sus poblaciones con el convencimiento de que para mejorar la calidad de la vida es crucial enfocarse en medidas y acciones de prevención, detección y manejo oportuno del riesgo de enfermarse (1-9). Un hito en estos avances lo constituyó la Conferencia de Alma-Ata, convocada en 1978 por la Organización Mundial de la Salud (OMS), donde se definió la atención primaria como "la asistencia esencial, basada en métodos y tecnologías prácticos, científicamente fundados y socialmente aceptables, puesta al alcance de todos los individuos y familias de la comunidad, mediante su plena participación, y a un costo que la comunidad y el país puedan soportar, en todas y cada una de las etapas de su desarrollo, con un espíritu de auto-responsabilidad y auto-determinación" (10).

A partir de esta definición, todos los países interpretaron y adaptaron la atención primaria de salud (APS) a sus respectivos contextos políticos, sociales, culturales y económicos. Años más tarde, la transformación de los sistemas sanitarios llevó a marcar diferencias en los tipos de APS. En la Unión Europea y otros países industrializados, por ejemplo, se convirtió en la puerta de entrada del sistema de salud y el lugar donde se instrumenta la continuidad del cuidado y la disponibilidad de médicos especializados en medicina general o medicina de familia. En los países en vía de desarrollo, por otro lado, la APS es selectiva, concentrándose en un número limitado de servicios de gran repercusión para afrontar algunos de los desafíos de salud más prevalentes en la población (11).

Aun cuando se implementa con diferentes enfoques, este nivel de atención ha sido objeto de numerosos estudios que han contribuido a aumentar el conocimiento relacionado con su dinámica, determinando sus atributos y proponiendo la aplicación de cuestionarios validados para identificar la interacción de las distintas variables que influyen en la práctica asistencial enmarcada en los modelos de APS (12-14). Un ejemplo es la investigación realizada por el Instituto de Salud del Centro Médico de Nueva Inglaterra, Estados Unidos, durante la cual se desarrollaron y determinaron las propiedades psicométricas de un cuestionario auto-administrado (Primary Care Assesment Survey [PCAS]) para evaluar la APS (14). El constructo teórico de este instrumento se basó en la definición propuesta por el Instituto de Medicina de Estados Unidos (IOM, por sus siglas en inglés) en una reunión sobre el futuro de la atención primaria celebrada en 1994. El IOM definió entonces la APS como la prestación de servicios de salud integrados y accesibles, con los médicos como los profesionales responsables de hacer frente a la mayoría de las necesidades de la población, desarrollando una colaboración sostenida con los pacientes y aplicando la práctica en el contexto de la familia y la comunidad.

Posterior a la validación del PCAS, el cuestionario original (en idioma inglés) fue utilizado en diversos países no solo para evaluar la APS en los sistemas de salud, sino para múltiples fines relacionados por ejemplo con planes de seguro de salud, servicios asistenciales, valoración de la adherencia del paciente a indicaciones médicas y determinación de factores organizacionales asociados a la atención primaria (12-21). También fue aprovechado para investigaciones, como las realizadas por Boyd y colaboradores y Roumie y colaboradores, las cuales aportaron datos probatorios suficientes sobre la importancia de la atención centrada en el paciente como elemento esencial de la APS (22, 23).

Con estos antecedentes, y a partir del modelo de atención primaria utilizado en España, el presente estudio tuvo como objetivos adaptar el cuestionario PCAS al idioma español y determinar su validez y su fiabilidad cuando se trata de identificar las debilidades y las fortalezas que se observan en la atención primaria de salud, con un enfoque de continuidad asistencial basada en la relación médico-paciente.

 

MÉTODOS

Se realizó un trabajo de adaptación al español y de validación del cuestionario PCAS. El cuestionario original, diseñado en Estados Unidos, fue traducido simultánea e independientemente por tres profesionales bilingües con experiencia en el manejo de escalas en servicios de salud. Posteriormente los tres se reunieron para cotejar las versiones, acordar una traducción común, debatir discrepancias, documentar las decisiones tomadas y por último acordar una versión consensuada. De este modo se favoreció la claridad expresiva, la utilización de un lenguaje común y la equivalencia conceptual de los textos en relación con la versión original.

La versión traducida y consensuada fue remitida para retro-traducción a un profesional estadounidense fluente en español. Ya en la última fase, los responsables verificaron la coherencia entre la versión traducida y la retro-traducida, centrándose en la equivalencia semántica, idiomática, experiencial y conceptual de ambas versiones. En caso de discrepancias debidas a diferencias culturales, predominó el criterio de mantener el sentido de los ítems sobre su significado literal.

El nuevo cuestionario en español se administró mediante entrevista cognitiva a cinco personas de un centro de atención primaria (CAP) con características similares a la población diana. En las preguntas que plantearon dificultades en su comprensión, se hizo una indagación más profunda destinada a facilitar el proceso de análisis y el ajuste de los ítems, garantizando así una versión considerada óptima que luego fue aplicada a la muestra del estudio (24).

La selección de los participantes en el estudio fue por muestreo consecutivo, de acuerdo a las visitas habituales consignadas en las agendas de enfermería y trabajo social de dos CAP urbanos de Barcelona (España) entre febrero y abril de 2010. La muestra incluyó a 244 usuarios mayores de 18 años de ambos centros, con un mínimo de dos visitas durante los 12 meses previos a la firma del consentimiento informado de participar en la investigación. El tamaño muestral se determinó por el cálculo de cinco pacientes por ítem (25). En el cuadro 1 se pueden observar los dominios de la versión adaptada del cuestionario PCAS.

 

 

La fiabilidad "test-retest" se hizo en una submuestra de 165 individuos, a quienes se les auto-administró el cuestionario en dos oportunidades. El segundo cuestionario fue contestado en el centro, por llamada telefónica o por correo postal, entre los 7 y 14 días después de la primera auto-administración. En la figura 1 se muestra el proceso de inclusión de los participantes durante el estudio.

 

 

El análisis de los datos se realizó utilizando el programa SPSS® versión 18. Para asegurar la coherencia en la direccionalidad de los ítems, se invirtieron las puntuaciones de los ítems Q14a, Q15a, Q23a, Q23c, Q23e, Q23f y Q26. En aquellos casos donde los valores se encontraron fuera de rango o eran desconocidos, se auditaron los cuestionarios para comprobar la concordancia entre las respuestas dadas por los participantes y las registradas en la base de datos del investigador.

Cuando hubo falta de datos, se evaluó la posibilidad de hacer la imputación de valores perdidos, calculando un puntaje si el participante respondía al menos 50% de los puntos en una escala. A continuación se procedió a recalibrar los ítems Q21a, Q21b, Q21c, Q21d, Q21e, Q21f, Q21gb y Q24, para garantizar que todos los ítems de la escala contribuyeran igualmente al puntaje total. El paso final consistió en transformar el puntaje inicial de cada dominio a un valor continuo, donde 0 fue el puntaje más bajo posible y 100 el más alto posible. La fórmula para calcular la puntuación de la escala transformada fue:

Para establecer la validez de contenido se conformaron dos grupos de trabajo, uno de usuarios con características similares a la muestra y otro de profesionales de salud ligados a la atención primaria. Ambos grupos fueron integrados por tres participantes, a quienes se les entregó un "plan normalizado de trabajo" para garantizar la estandarización en el proceso de valoración de los ítems. Esta validez no supuso un concepto estadístico, sino que dependió de los juicios que los integrantes de los grupos hicieron sobre la pertinencia de los ítems.

La validación de apariencia, por otro lado, se llevó a cabo mediante análisis de la distribución de las respuestas, identificándose los efectos de techo y suelo por ítem, y análisis de participación y patrones de no respuesta, en tanto que la validez de constructo se determinó a través de un análisis factorial exploratorio usando el método de componentes principales con rotación varimax. La validación de criterio se efectuó analizando el coeficiente de correlación de Pearson entre la medida resumen de la escala y los ítems que se utilizaron como preguntas "ad hoc", después de comprobar la normalidad en la distribución de las variables mediante la prueba de Kolmorogov-Smirnov con corrección de la significación de Lilliefors.

La fiabilidad-consistencia interna se comprobó mediante el coeficiente alfa de Cronbach, considerándose como buena cuando el valor de alfa estuvo entre 0,7 y 0,9. Finalmente, la fiabilidad test-retest se hizo aplicando el coeficiente de correlación intraclase, calculado por medio del análisis de varianza (ANOVA, por sus siglas en inglés) de mediciones repetidas.

El desarrollo del estudio se ciñó a las consideraciones éticas de la Declaración de Helsinki, la Declaración Universal de los Derechos Humanos y la Ley Orgánica 15/1999 de España, que garantiza y protege la confidencialidad de los datos.

 

RESULTADOS

De los 244 usuarios de los dos CAP que participaron en el estudio, 154 (63,11%) fueron mujeres con una media de edad de 62,67 años (desviación estándar [DE]: 14,76; intervalo de confianza de 95% [IC95%]: 60,32-65,02), mientras que la media de edad de los 90 hombres participantes (36,89%) fue de 65,51 años (DE: 13,88; IC95%: 62,60-68,42). En el cuadro 2 se muestran las características sociodemográficas de los pacientes que formaron parte del estudio.

 

 

Como parte de la adaptación cultural del cuestionario PCAS, el factor accesibilidad financiera de la versión original fue reemplazado por accesibilidad a servicios complementarios (p. ej. ayudas diagnósticas y especialistas). Los ítems relacionados con actividades preventivas como educación en el uso del cinturón de seguridad y en el manejo del estrés, por otra parte, fueron reemplazados por vacunación contra la gripe y consumo de sustancias ilegales o psicoactivas. Finalmente, los ítems relacionados con la ayuda del médico para seleccionar y obtener una visita pronta con los especialistas fueron reemplazados por actividades relacionadas con el proceso de derivación a las especialidades.

La validez de contenido reveló que los ítems relacionados con el conocimiento del médico sobre el paciente como persona (Q25d), derivación al especialista (Q31a), tiempo que dedica el médico al paciente (Q19a) y percepción sobre la inseguridad del médico (Q23b) no evaluaron con claridad el dominio al que pertenecían. Respecto a la validez de apariencia, se observó que 10,66% (n = 26) de los participantes no respondieron algún ítem, hallándose que el tiempo de espera para acceder a las ayudas diagnósticas (Q12b) y la continuidad asistencial en las visitas urgentes/prioritarias (Q15a) fueron los ítems más conflictivos. Se observó que el ítem Q15a no presentó efecto suelo ni techo, mientras que el Q12b -que obtuvo 67,78% de los datos en las opciones regular a muy malo- sugirió una tendencia al efecto suelo.

El índice de Kaiser-Meyer-Olkin (0,905) y la prueba de esfericidad de Bartlett (X2 = 6903,445; P < 0,001) revelaron que la muestra cumplía los criterios para realizar el análisis factorial, el cual determinó una estructura de 11 factores: integración del cuidado; accesibilidad organizacional; accesibilidad a servicios complementarios; continuidad basada en la frecuencia de las visitas; continuidad longitudinal; minuciosidad de la exploración física, comunicación y trato interpersonal; prevención de hábitos tóxicos y conductas sexuales de riesgo; conocimiento de la población a cargo; seguridad percibida; fomento de hábitos saludables, y percepción del paciente sobre la praxis médica. Estos factores en conjunto explicaron 68,38% de la varianza total de los resultados. Tras la rotación de la matriz, el primer factor explicó 20,38% de la varianza, lo que confirma a esta escala como multidimensional.

Los factores 2 (integración del cuidado), 5 (accesibilidad organizacional), 7 (accesibilidad a servicios complementarios), 10 (continuidad basada en la frecuencia de las visitas) y 11 (continuidad longitudinal) midieron claramente las mismas variables del PCAS original.

Los factores 1, 3, 4, 6, 8 y 9 generaron nuevas agrupaciones de los ítems para evaluar las demás variables del cuestionario. El factor 1 obtuvo cargas factoriales altas para ítems que forman parte del dominio minuciosidad de la exploración física, comunicación y trato interpersonal. Incluyó además el ítem que evalúa el grado de confianza en el médico y el ítem que mide el conocimiento de la historia clínica del paciente. El factor 3 mostró cargas factoriales altas para la mayoría de los ítems que conforman el dominio conocimiento de la población a cargo, el 4 obtuvo cargas factoriales altas para ítems relacionados con la prevención de hábitos tóxicos y conductas sexuales de riesgo y el 6 para ítems relacionados con la seguridad percibida. El factor 8 mostró cargas factoriales altas para ítems relacionados con el fomento de hábitos saludables, en tanto el factor 9 presentó cargas factoriales altas para ítems relacionados con la percepción del paciente sobre la praxis médica (cuadro 3).

Los resultados del análisis de correlación verificaron que la puntuación total de la versión adaptada del PCAS correlaciona significativamente con el ítem Q33b (valor de r×1×2 = 0,569; P = 0,01), al igual que con el ítem Q32 (valor de r×1×2 = 0,600; P = 0,01). Obtuvo asimismo un coeficiente de alfa de Cronbach de 0,94 para el conjunto de la escala y para cada dominio que lo compone osciló entre 0,48 y 0,93 (cuadro 4).

 

 

Al evaluar la fiabilidad test-retest del cuestionario PCAS no se presentó diferencia entre los resultados obtenidos (F [1,140] = 0,155 [P = 0,694]), demostrando buena concordancia entre los resultados de la escala al aplicar el instrumento en diferentes momentos.

 

DISCUSIÓN

La versión adaptada al español del cuestionario PCAS demostró tener propiedades psicométricas adecuadas, lo cual permite concluir que se trata de una escala válida y fiable para medir la atención primaria desde un contexto multidimensional -que se refleja en los 11 factores que la componen. Tal multidimensionalidad apoya la definición expuesta en la Declaración de Alma-Ata y la del IOM. Asimismo, se ratifica en diversos estudios que han valorado la calidad de la atención primaria a partir de una serie de atributos como accesibilidad, coordinación, integralidad, continuidad, integración, trato interpersonal, confianza e interacción clínica (2, 3, 9, 18).

Durante el proceso de adaptación cultural, las traducciones -incluida la búsqueda de equivalencias semánticas de los ítems- tuvieron en cuenta las diferencias existentes entre el sistema sanitario español y el de Estados Unidos -de donde el PCAS es originario. En el caso de España, el modelo de sanidad es público y otorga a los usuarios una base amplia de servicios sin copagos (excepto en medicamentos), pero tiene la limitación de no ofrecer el derecho a elegir, puesto que la red de servicios de salud está organizada en el espacio territorial y, según donde resida, el usuario tiene a disposición un CAP, un hospital y servicios especializados y complementarios de referencia determinados. Por el contrario, el sistema estadounidense es privado y proporciona libertad de elección al asegurado, siempre y cuando (el usuario) tenga capacidad de pago para acceder a ese servicio, hecho que desencadena la limitación de no ser una atención de cobertura universal equitativa, puesto que quien tiene mayor poder adquisitivo recibe mejores servicios sanitarios.

Por tal razón las preguntas vinculadas a los seguros copagos (accesibilidad financiera), al no ser un problema en el acceso a la atención primaria en España, fueron remplazadas por otras relacionadas con las dificultades para acceder a los servicios complementarios debido a las listas de espera. Del mismo modo, dado que las actividades preventivas relacionadas con el uso del cinturón de seguridad y el estrés no forman parte de las intervenciones prioritarias en la atención primaria de este país, fueron sustituidas por la prevención de sustancias ilegales o psicoactivas y la vacunación contra la gripe, actividades preventivas que sí son de interés en el ámbito español (3, 5). Por último, en razón de que en este país el proceso administrativo de derivación de pacientes a las diferentes especialidades o servicios complementarios no es manejado por los médicos, se decidió modificar estos ítems por actividades propias del médico español en la gestión de las derivaciones.

En la validez de apariencia, los ítems relacionados con el tiempo de espera para acceder a las ayudas diagnósticas y la continuidad asistencial en las visitas urgentes/prioritarias presentaron mayor tasa de no respuesta, debido en gran medida a que los usuarios no habían utilizado estos servicios por la asistencia pública, ya fuera porque tenían seguro privado o porque su condición de salud no lo requería. La validez de contenido aportó información relacionada con la poca claridad de algunos ítems al interior de los factores: conocimientos de la población a cargo, integración, trato interpersonal y confianza. Este hallazgo se corroboró en el análisis factorial, donde se obtuvieron seis factores con agrupaciones de variables distintas a la versión original del cuestionario.

La comunicación y minuciosidad en la exploración física se fusionaron en la construcción del factor 1, denominado trato interpersonal. El conocimiento de la población a cargo, pese a tener un ítem incluido en el factor 1, estuvo bien representado en el factor 3. La asesoría preventiva estuvo representada en el factor 4 como prevención de hábitos tóxicos y conductas sexuales de riesgo (actividades preventivas en población de riesgo) y, en el factor 8, como fomento de hábitos saludables (p. ej. dieta, actividad física y vacunación contra la gripe). La división de este factor se vio condicionada al tipo de actividades preventivas que se brindan a la comunidad de acuerdo al ciclo vital y a las necesidades o problemas de salud de cada individuo.

La confianza estuvo representada en el factor 6 -seguridad peribida- y, en el factor 9, como percepción del paciente sobre la praxis médica. Finalmente, el ítem grado de confianza en el médico quedó incluido en el factor 1. La división de este factor pudo estar condicionada por la variabilidad en el sentido de redacción de los ítems o por el grado de dificultad de los pacientes para evaluar la praxis o conducta médica, lo que en cualquier caso es una valoración subjetiva y depende en gran medida del grado de relación existente entre el médico y el paciente.

En la validez de criterio el PCAS tiene una pregunta que indaga el grado de satisfacción con el médico, la cual en la versión española incluyó un ítem sobre la satisfacción con la atención recibida en el CAP. La mejor correlación se presentó con el ítem de satisfacción con el médico, hallazgo que corrobora la premisa de evaluación de la atención primaria desde el contexto de la relación médico-paciente.

Al evaluar la fiabilidad de consistencia interna con el alfa de Cronbach, el PCAS mostró una alta homogeneidad de datos, sugiriendo la inclusión de ítems redundantes que bien podrían ser excluidos de la versión adaptada al idioma español. No obstante se decidió no suprimir variables, basados en el marco teórico que sustenta los constructos del PCAS y en la interpretación coherente de los dominios. Los resultados garantizan la posibilidad de efectuar sumatorios para obtener una puntuación total de la escala. Este hallazgo se presentó también en la versión original de la escala, donde los valores de consistencia interna fueron superiores a 0,74 (13). Por último, al evaluar la estabilidad temporal, los resultados del análisis de correlación fueron significativos, demostrando que la escala es estable en el tiempo.

En síntesis, el PCAS es un instrumento de medición clave para valorar la percepción de la atención que recibe el usuario a partir de la relación existente entre el médico y el paciente. Contar con este cuestionario adaptado seguramente favorecerá el desarrollo de estrategias para fortalecer la prestación de servicios de salud, aumentando así la satisfacción de los pacientes y mejorando el estado de salud de las poblaciones.

Vale señalar que los resultados del cuestionario PCAS adaptado están asociados al modelo de asistencia sanitaria español, por lo cual, antes de aplicar la escala en otro país, será indispensable realizar un proceso de adaptación y validación según corresponda. Aun cuando la muestra no fue estratificada por edad y el método de selección de los participantes fue por muestreo consecutivo, la media de edad concuerda con el tipo de población que acude a los centros de atención primaria en España, dato que además se puede corroborar en los estudios EROCAP y BRAND II, donde la media de edad fue de 60,6 ± 14,3 y 64,40 ± 11,50, respectivamente (26, 27).

Respecto a las limitaciones en la autoadministración del cuestionario, se detectó una media de tiempo superior a la reportada por los autores de la versión original del PCAS, lo cual refleja la necesidad de reducir la extensión de la escala mediante el modelo de ecuaciones estructurales. En este sentido, se propone desarrollar a futuro un estudio cuyos objetivos sean reducir y validar la escala simplificada del PCAS. Con relación a la salud pública, disponer de una escala válida para evaluar la atención primaria con un enfoque multidimensional debería facilitar la planificación, implementación y seguimiento de estrategias de mejora continua en la prestación de servicios de salud, particularmente en el ámbito de la atención primaria.

Agradecimientos. Los autores quieren dar las gracias en primer lugar a los usuarios de CAPSE, sin cuya colaboración este estudio no hubiera sido posible. También expresan su gratitud a Sandra Fontanals, Mireia López, Elena Mañes, Jordi Mondejar, Francesc Pont y Marina Rovira por su participación en la valoración cualitativa de la escala. Agradecen también al grupo de trabajo del estudio PCAS por la inclusión y el seguimiento de usuarios -y en especial a Calvin Hodge, Susana González Martínez y Tania Ramis por el trabajo realizado en el proceso de traducción y adaptación del cuestionario-; a Laura Sebastián, gerente de CAPSE, por permitir el desarrollo del estudio en los centros de atención primaria, y a la Maestría de Epidemiología de la Universidad del Valle, por el apoyo metodológico. Finalmente agradecen a los autores de la versión original del PCAS: Safran DG/The Health Institute© y New England Medical Center, por autorizar la traducción y adaptación del cuestionario.

Grupo de trabajo del estudio PCAS.

Pilar Abadía; Irene Aldea; Carmen Alvira; Inmaculada Carreras; Jordi Casasayas; Cristina Colungo; María Isabel Español; Noemí García Planas; María Teresa Garrido Sánchez; Susana González Martínez; Carmen Herranz; Calvin Hodge; Gemma Hormigo; Eva Martínez; Carmen Pérez Martín; Silvia Porcar; Ester Gisset Prieto; Tania Ramis; Nuria Rodríguez Valiente; Silvia Roura; Remedios Ruiz; Nuria Sansuan Gallart; Silvia Santiago González; Rosa Segarra; María Isidora Torralba Ríos.

 

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Manuscrito recibido el 17 de marzo de 2011.
Aceptado para publicación, tras revisión, el 22 de junio de 2011.

 

 

1 Siglas en inglés de Primary Care Assessment Survey (encuesta para evaluar la atención primaria).