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Revista Española de Salud Pública

versión impresa ISSN 1135-5727

Rev. Esp. Salud Publica vol.79 no.2 Madrid mar./abr. 2005

http://dx.doi.org/10.1590/S1135-57272005000200001 

EDITORIAL

 

LA CONTAMINACIÓN AMBIENTAL COMO FACTOR DETERMINANTE DE LA SALUD

 

Francisco Vargas Marcos
Subdirección General de Sanidad Ambiental y Salud Laboral. Dirección General de Salud Pública. Ministerio de Sanidad y Consumo. 

Correspondencia: 
Subdirección General de Sanidad Ambiental y Salud Laboral 
Dirección General de Salud Pública 
Paseo del Prado, 18-20. 7ª planta 
28071 Madrid 
Correo electrónico: fvargas@msc.es


 

El crecimiento económico y la globalización han originado evidentes beneficios pero al mismo tiempo han provocado la aparición de nuevos riesgos. Existen dificultades e incertidumbres para identificar con exactitud la relación causal entre medio ambiente y salud. La medición de la exposición a numerosos factores ambientales es compleja porque no disponemos de sistemas adecuados de información y vigilancia sanitaria que permitan valorar la magnitud y gravedad de los riesgos. La información disponible sobre las enfermedades relacionadas con el medio ambiente procede de la experimentación en animales, estudios de laboratorio, estudios epidemiológicos y toxicológicos. Los resultados de estos trabajos de investigación permiten extrapolar y estimar posibles riesgos para la salud pública. Sabemos, además, que algunas sustancias ambientales por debajo de ciertos niveles no son peligrosas. Sin embargo, otros agentes, tales como alergenos, radiaciones ionizantes, contaminantes del aire, preparados químicos carcinógenos, pueden suponer un riesgo a niveles más bajos de los observados. A pesar de ello existen algunos trabajos que han identificado la relación entre determinados agentes ambientales y la salud humana.

Se ha estimado que en los países industrializados un 20 % de la incidencia total de enfermedades puede atribuirse a factores medioambientales1. En Europa una gran proporción de muertes y años de vida ajustados por discapacidad (DALYs) en el grupo en edad infantil es atribuible a la contaminación del aire interior y exterior. Un dato significativo de este trabajo2 es que 1/3 de las muertes en el grupo de edad de 0-19 años es atribuible a exposiciones ambientales (contaminación del aire interno y externo, agua y saneamiento, sustancias y preparados químicos y lesiones producidas por accidentes.

Las enfermedades respiratorias, el asma y las alergias están asociadas con la contaminación del aire externo e interno. La relación entre la contaminación atmosférica y la salud es cada día más conocida. El asma y las alergias han aumentado durante las últimas décadas en toda Europa, aproximadamente un 10 % de la población infantil padece alguna de estas enfermedades3. El clima puede estar influyendo en la prevalencia de los síntomas de asma, rinitis alérgica y eczema atópico en la infancia4. Los agentes ambientales implicados son los óxidos de nitrógeno y azufre, las partículas en suspensión, ozono, metales, compuestos orgánicos volátiles (COV) y los hidrocarburos. En ambientes interiores el humo ambiental del tabaco (HAT) es el más frecuente. El HAT aumenta el riesgo de cáncer en un 20-30 % entre los no fumadores, en nuestro país las muertes anuales provocadas por la exposición al HAT es de 2.500-3.0005. Es evidente que el tabaquismo pasivo es un grave problema de salud y un riesgo ignorado6. Estos datos justifican la urgente regulación de medidas de prevención y control del tabaquismo.

Las evidencias del impacto del cambio climático sobre la salud son cada día más consistentes7,8. En relación con ello recientes trabajos9-12 ha concluido que nuestro país es uno de los más vulnerables al cambio climático y se está viendo afectado por los impactos de este cambio. Los impactos sobre la salud humana se refieren a un aumento de la morbimortalidad por olas de calor que pueden ser más frecuentes en intensidad y duración los próximos años. Otros efectos son el aumento de la contaminación por partículas finas y ozono y la implantación de vectores subtropicales adaptados a sobrevivir en climas cálidos y más secos, lo que podrá aumentar la incidencia de enfermedades como el dengue, enfermedad del Nilo Occidental, malaria y encefalitis transmitida por garrapatas. Las temperaturas extremas (calor y frío) están asociadas con aumentos de mortalidad general13-17, en la mayoría de los casos por enfermedades cardiovasculares y respiratorias. El Plan de Acciones Preventivas contra los Efectos del Exceso de Temperaturas desarrollado por el Gobierno y coordinado por el Ministerio de Sanidad y Consumo ha sido una iniciativa coherente y orientada a la prevención de la mortalidad asociada con la exposición al calor excesivo18.

La disminución de la capa de ozono estratosférico y la exposición a radiaciones ultravioletas están asociadas a un aumento del cáncer de piel, cataratas y alteraciones del sistema inmunitario. La exposición solar aumenta el riesgo de padecer cáncer de piel (no melanoma), debido a los rayos ultravioletas. Se ha estimado que hasta un 90% de estos tumores son atribuibles a esta exposición19. Las radiaciones ionizantes provocan cáncer, leucemia, quemaduras y lesiones radiológicas.

La exposición a sustancias y preparados químicos peligrosos, el uso de biocidas y plaguicidas fitosanitarios, las sustancias CMR (carcinógenas, mutágenas y tóxicas para la reproducción), los COV (compuestos orgánicos volátiles)20, las sustancias PBT (persistentes bioacumulables y tóxicas), las dioxinas21 y furanos, los PCB, los retardantes de llama, los alteradores endocrinos22 representan amenazas que deben ser objeto de medidas de evaluación, y de reducción y control del riesgo tal y como se establecen en sus respectivas legislaciones.

La exposición al ruido provoca trastornos auditivos, trastornos cardiovasculares, estrés, irritabilidad, alteraciones del sueño, gastos económicos (medidas de protección y aislamiento acústico), etc.

El agua de consumo puede transmitir numerosas enfermedades producidas por agentes microbiológicos y químicos. En nuestro país los brotes de enfermedades hídricas que se relacionan con abastecimientos de agua no apta para el consumo son de declaración obligatoria. La media de notificación anual es de 74 brotes23. El problema emergente en nuestro entorno son las enfermedades causadas por contaminantes químicos, ya sea por contaminación del agua en origen o bien debido a las características químicas del abastecimiento, por los materiales instalados en contacto con el agua de consumo, por las sustancias formadas como subproductos de reacción por la utilización de tratamientos químicos necesarios para la potabilización del agua, o por el mal mantenimiento o diseño de las instalaciones24-29. El denominador común de estas enfermedades es que en la mayoría de los casos el efecto sobre la salud no es inmediato, sino a medio o largo plazo, dando como resultado enfermedades de tipo degenerativo en las que resulta muy difícil establecer relaciones de causalidad. Los químicos más frecuentes en el agua capaces de originar problemas de salud o enfermedades son los nitratos, trihalometanos, plaguicidas, plomo y otros metales, arsénico, arcrilamida, cloruro de vinilo y epiclohidrina, floruro y boro. Otros problemas emergentes son la radiactividad natural y artificial, los alteradores endocrinos y las toxinas de cianobacterias.

También el agua de baño puede representar riesgos sanitarios (ahogamientos, lesiones, exposición a temperaturas bajas, radiación solar, infecciones e intoxicaciones) que deben ser controlados mediante la aplicación del Real Decreto 734/88 y por la nueva Directiva Europea que regulará las aguas de baño30.

La respuesta a los agentes ambientales varía en la población, hay personas más susceptibles y vulnerables que otras. Esto es evidente en el caso de las alergias pero también en otras enfermedades como el cáncer. Una suma de varios factores simultáneos puede tener efectos muy negativos sobre la salud. Un ambiente social desfavorable, una dieta inadecuada, la exposición a riesgos laborales, la adopción de hábitos no saludables (tabaco, alcohol, falta, de actividad física, etc) y estar expuesto a varios contaminantes peligrosos puede incrementar el riesgo de enfermar por encima de lo esperado si uno estuviera expuesto a la acción separada de cada uno de estos factores. Por ejemplo, el amianto afecta y multiplica varias veces el riesgo de contraer cáncer en fumadores. El programa europeo REACH permitirá reducir la incidencia de algunas enfermedades inducidas por la exposición a los productos químicos, en particular si éstos presentan propiedades cancerígenas, mutagénicas, tóxicas para la reproducción, etc., así como los riesgos para el medio ambiente (acumulación de sustancias químicas persistentes en las cadenas tróficas). Por otra parte integrará las acciones sobre los contaminantes orgánicos persistentes (COPs), sobre los alteradores endocrinos y sobre las sustancias que agotan la capa de ozono.

También hay que señalar la relación entre las condiciones sociales, la pobreza, el desempleo y las desigualdades sociales con la salud humana31. Esta situación se ve agravada por la creciente aparición de nuevos problemas (organismos modificados genéticamente, alteradores endocrinos, exposición a campos electromagnéticos) que requieren una mayor participación en la identificación de peligros, en el control de los riesgos para la salud humana asociados al medio ambiente por parte de todas las partes implicadas: las autoridades, la Universidad, los medios de comunicación social, los partidos políticos, las ONGs y la sociedad. El calentamiento del planeta, en parte provocado por la actividad humana, debe ser reducido. En este sentido la aplicación del protocolo de Kyoto debe ser una exigencia de todas las personas interesadas en la protección de la salud por los indudables beneficios para la reducción de la contaminación atmosférica32.

 

INICIATIVAS INTERNACIONALES. 
LA UNIÓN EUROPEA Y LA ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE LA SALUD

Nuestra incorporación a la Unión Europea (UE) ha impulsado de forma significativa el desarrollo de la sanidad ambiental mediante iniciativas políticas, como la Estrategia Europea de Salud y Medio Ambiente, y legislativas dirigidas a la protección de la salud y el medio ambiente. La transposición de las Directivas y Reglamentos europeos en esta materia ha originado una importante cantidad de legislación básica del Estado, una mayor demanda social para su aplicación y al mismo tiempo una necesidad de dotación de recursos humanos, organizativos y administrativos para prevenir y controlar los efectos sobre la salud derivados de la exposición a contaminantes ambientales. Según el actual Comisario Europeo de Investigación, en los países industrializados se atribuyen a factores medioambientales entre el 25 y el 33% de las enfermedades, siendo la infancia el grupo más vulnerable.

En el marco del Sexto Programa Comunitario de Medio Ambiente la Unión Europea ha elaborado la Estrategia sobre Medio Ambiente y Salud33 (primer ciclo 2004-2010). El objetivo general de esta iniciativa es reducir en Europa las enfermedades que provocan los factores medioambientales mediante la instauración de políticas en este ámbito. En su concepción, que fue fruto del trabajo conjunto de los Comisarios responsables de medio ambiente, salud pública e investigación, se hace especial hincapié a la importancia de llenar el tradicional vacío que se interpone entre el medio ambiente y la salud. Para lograr este objetivo la Unión Europea plantea que se han de ampliar los conocimientos sobre los problemas sanitarios vinculados con la degradación del medio ambiente, con el fin de prevenir las nuevas amenazas a la salud derivadas de la contaminación ambiental. En este contexto se presta especial atención a los grupos más vulnerables de la sociedad, en particular a la infancia.

La estrategia recibe la denominación de SCALE, correspondiente al acrónimo en inglés de los cinco elementos clave en los que descansa (Science, Children, Awareness, Legal instrument, Evaluation). Sus elementos esenciales son los siguientes:

- Basado en la Ciencia aprovecha los conocimientos de una amplia gama de redes de partes interesadas, incluidos expertos ambientales y sanitarios, así como de organizaciones internacionales, no gubernamentales y de consumidores.

- Orientado hacia la Infancia porque la fisiología, metabolismo, dieta y comportamiento de este grupo de población son diferentes.

- Destinado a fomentar la Concienciación en torno a la interacción entre medio ambiente y salud

- Que utilice los Instrumentos jurídicos.

- Que lleve a cabo una Evaluación constante y continuada destinada a comprobar la eficacia de las acciones a la hora de atacar los problemas sanitarios relacionados con el medio ambiente.

Los objetivos últimos de la estrategia son:

1. Reducir en la UE la carga de enfermedades causadas por factores medioambientales.

2. Identificar y prevenir las nuevas amenazas a la salud derivadas de factores medioambientales

3. Facilitar en la UE la instauración de políticas de este ámbito.

El contenido del primer ciclo (2004-2010) pretende mejorar la comprensión de la relación de los factores ambientales con:

- Las enfermedades respiratorias infantiles, el asma, las alergias

- Los trastornos neurológicos del desarrollo

- El cáncer infantil

- Los efectos de los alteradores endocrinos.

Sus tres pilares son

1. Sistema integrado europeo de vigilancia e intervención en medio ambiente (MA) y salud con el fin de evaluar el impacto ambiental global sobre la salud humana.

2. Investigación para lograr una mayor comprensión de los efectos del MA sobre la salud humana.

3. Reducción de la exposición (Efecto cóctel).

Los elementos seleccionados para el primer ciclo van ligados a las tres grandes acciones siguientes:

A) Sistema integrado europeo de vigilancia e intervención en materia de medio ambiente y salud, con el fin de evaluar el impacto medioambiental global sobre la salud humana. Este sistema incluye.

1. El establecimiento de un marco de Vigilancia Biológica permanente y armonizado en la CE, con especial atención a los agentes contaminantes prioritarios de las zonas urbanas (Proyectos APHEIS, EMCAS...)

2. Proyectos piloto sobre dioxinas y PCB, Metales Pesados (arsénico, niquel y cadmio) y alteradores endocrinos

3. Determinación de unos indicadores armonizados sobre medio ambiente y salud.

B) Investigación:

Con el fin de lograr una mayor comprensión global de los ámbitos del medio ambiente y la salud, teniendo en cuenta la exposición combinada (efecto cóctel) y la valoración económica del impacto sobre la salud de las políticas, medidas, y tecnologías en materia sanitaria y especialmente las relacionadas con el medio ambiente y la salud en la infancia.

C) Reducción de la exposición

1. Calidad del aire en espacios cerrados y abiertos:

2. Metales pesados:

3. Campos electromagnéticos: prestando especial atención a los niños y a los adolescentes.

4. Entorno urbano saludable:

Otra de las estrategias de la Unión Europea para conseguir este fin es el establecimiento de las nuevas políticas en el control de los productos químicos (REACH). El sistema REACH (acrónimo en inglés de Registro, Evaluación, Autorización de Químicos) sustituirá a las reglamentaciones existentes en la UE que regulan la producción, comercialización y el uso de los productos químicos, con el fin último de proteger la salud humana y el medio ambiente, incrementando la transparencia y el acceso a los consumidores de la información sobre los riesgos del uso de estos productos.

Dentro del contexto de desarrollo sostenible, en junio de 2004 la OMS celebró en Budapest la Cuarta Conferencia sobre Salud y Medio Ambiente34, bajo el lema The future for our children. La Conferencia ha supuesto un nuevo impulso a las políticas de sanidad ambiental en el marco de la protección de la salud pública para actuar frente a los contaminantes del medio ambiente. Con el fin de fundamentar las decisiones de los ministros asistentes se realizó una profunda revisión de las evidencias disponibles sobre salud ambiental para analizar la carga de enfermedad atribuible a los factores ambientales35. Los dos principales resultados de la reunión fueron:

1. La Declaración de la Conferencia.

2. El Plan de Acción para Europa de Salud y Medio Ambiente de la Infancia (CEHAPE, en inglés) que ha identificado varias áreas de intervención y contiene cuatro objetivos prioritarios:

- Reducir la mortalidad y morbilidad relacionada con las enfermedades gastrointestinales y el saneamiento. 

- Reducir las enfermedades respiratorias por contaminación del aire exterior e interior, especialmente la frecuencia de los ataques de asma.

- Reducir el riesgo de enfermedad y discapacidad por agentes químicos peligrosos, agentes físicos, (ruido), agentes biológicos y lugares de trabajo peligrosos durante el embarazo, infancia y adolescencia.

Los países firmantes se comprometen a desarrollar y aplicar los planes nacionales de salud y medio ambiente y las acciones sanitarias correspondientes para alcanzar los objetivos de la Conferencia. Estos compromisos serán evaluados en una conferencia intergubernamental que se celebrará en el año 2007. Para garantizar estos acuerdos los países firmantes pueden optimizar los planes existentes, Planes Nacionales de actuación en Salud y Medio Ambiente, (NEHAPS en sus siglas inglesas) o desarrollar nuevos planes específicos dirigidos a la infancia y la adolescencia. Estas actividades deberán ser coordinadas con la Estrategia Europea de Salud y Medio Ambiente ya citada La aplicación efectiva de la Declaración de Budapest y del CEHAPE depende de la capacidad para conseguir el apoyo de todos los países miembros de la Oficina Regional de la OMS y de la coordinación con los planes de acción de la Unión Europea.

Uno de los elementos claves de las políticas de sanidad ambiental, ampliamente tratado en Budapest, es el establecimiento de un Sistema de Información sobre Salud Ambiental en el que están colaborando la Agencia Europea para el Medio Ambiente, numerosos países europeos, entre ellos España (a través del Instituto de Salud Carlos III) y la OMS. La aplicación de un sistema de indicadores armonizado facilitaría la toma de decisiones, la determinación de prioridades y la evaluación y gestión de los riesgos ambientales que influyen en la salud. En este sentido, a través de las Unidades de Sanidad Ambiental del Ministerio de Sanidad y Consumo, las Consejerías de Sanidad de las CCAA y la Sección de Toxicología Clínica de la Asociación Española de Toxicología, nuestro país ha desarrollado una valiosa experiencia con la creación y desarrollo de la Red Nacional de Vigilancia. Inspección y Control de Productos Químicos, el Sistema de Intercambio rápido de Información sobre productos químicos, el Subsistema de Toxicovigilancia36-38 y el Sistema de Información Nacional de Agua de Consumo (SINAC).

¿Por dónde empezar? Ya se han comentado algunas prioridades europeas. La División de Control de Enfermedades de Salud Ambiental y Laboral del Departamento de Salud, la Agencia de Protección Ambiental y la Universidad del Estado de California han realizado un valioso e interesante trabajo39 sobre la relación entre enfermedades y factores ambientales así como las prioridades de control, seguimiento y vigilancia sanitaria. En las tablas 1, 2 y 3 se muestran sus resultados y prioridades de seguimiento.

Este monográfico de la Revista pretende contribuir a mejorar el conocimiento del impacto del medio ambiente sobre la salud y a promover un mayor compromiso con el desarrollo sostenible de la sociedad. Por la calidad de los trabajos incluidos espero que los lectores valoren la necesidad de identificar los riesgos asociados a los contaminantes del medio ambiente y de adoptar medidas adecuadas de reducción de los riesgos.

 

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