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Revista Española de Salud Pública

Print version ISSN 1135-5727

Rev. Esp. Salud Publica vol.83 n.4 Madrid Jul./Aug. 2009

http://dx.doi.org/10.1590/S1135-57272009000400004 

REVISIÓN BIBLIOGRÁFICA

 

Danza profesional: una revisión desde la salud laboral

Professional Dance: An appraisal from the Occupational Health

 

 

Esther Román Fuentes (1,2), Elena Ronda Pérez (2) y Mercedes Carrasco Portiño (2,3)

(1) Servicio de Prevención. Ayuntamiento de Elche. Alicante.
(2) Área de Medicina Preventiva y Salud Pública. Universidad de Alicante. Alicante.
(3) CIBER Epidemiología y Salud Pública (CIBERESP).

Dirección para correspondencia

 

 


RESUMEN

Fundamentos: La danza es una disciplina artística y como en cualquier ocupación los bailarines están expuestos a factores de riesgo laborales. El objetivo de este trabajo es analizar las características de la evidencia empírica existente sobre la danza profesional y su repercusión en la salud.
Métodos: Revisión bibliográfica de todos los artículos indexados en: Medline, Embase, Cochrane Library, Lilacs, Cinhal e IME. Utilizando como palabras claves: dancing, professional ballet, danza, danza profesional, bailarín/a/es y zapateado.
Resultados: Se identificaron 893 artículos: 76 fueron incluidos en la revisión bibliográfica. De ellos 40 tienen como objeto de estudio las lesiones traumáticas y accidentes. El 40% relacionados con los ensayos y en el 70% localizadas en el miembro inferior. Los 36 artículos restantes analizan los trastornos de la alimentación, menstruación y densidad ósea en este colectivo profesional. El 50%, describe problemas de bajo peso en las bailarinas, el 58% identifica menarquia tardía y trastornos menstruales y el 14% explora, con resultados contradictorios, el efecto protector o de riesgo del baile intenso en la masa ósea. El 62% son estudios transversales.
Conclusiones: La producción científica nos aproxima a la situación de salud de profesionales de la danza, pero no proporciona una dirección de causalidad relacionada a las patologías de esta profesión, pues se trata mayoritariamente de estudios descriptivos. Los estudios apuntan a la necesidad de profundizar en la investigación sobre la formación nutricional, su actitud ante las lesiones, condiciones sociolaborales y también la necesidad de formación de profesionales especializados en riesgos laborales de la danza profesional.

Palabras claves: Arte. Salud laboral.


ABSTRACT

Background: Dance is essentially an artistic discipline, with the dancer being exposed, as in any other occupation, to ocuppational risk factors. This document aims at identifying the characteristics about Professional Dance and its impact on the dancer's health.
Methods: Bibliographical review of all the material indexed at: Medline, Embase, Cochrane Library, Lilacs, Cinhal and IME. Using the keywords: dancing, professional ballet, danza (dance), danza profesional (professional dance), bailarín/a/es (dancer(s)) y zapateado (tap dance).
Results: 893 articles were identified: 76 were included in the bibliographical review. 40 of them are focused on the study of traumatic lesions and accidents. 40% are related to rehearsing and 70% affect the lower limbs. 36 articles analyze eating, menstrual, and bone density disorders. 50% describe low weight problems for women dancers, 58% identify delayed menarche and menstrual disorders, while 14% explore the beneficial/harmful effect of intensive dancing on bone mass. 62% are cross-sectional studies.
Conclusions: Scientific production gets us closer to the health condition of dance professionals, but doesn't provide an insight on the cause-effect relationship of this profession's pathologies because most studies are merely descriptive. This studies underline the need of a deeper research on nutrition training, its stand before lesions, social and working conditions, and the training of dedicated professionals on occupational health in professional dance.

Key words: Occupational health. Art.


 

Introducción

La danza es el arte de la expresión por el movimiento y los bailarines los artífices de convertir sus movimientos en arte1. Ha tenido su manifestación en todas las culturas, pero data de 1681, cuando por primera vez danzaron sobre el escenario de la Ópera de París bailarines profesionales2. Esto coincidió con el momento en que empieza a desarrollarse la danza como arte escénico. Al cambiar la técnica para lograr captar la atención del público, las y los bailarines necesitaron un creciente y exigente adiestramiento, ya que la nueva técnica estaba en el salto y el giro3. La danza se convierte así en una profesión que requiere, además de la inspiración que la convierte en arte, una preparación física importante que exige el virtuosismo2.

Especialistas en la materia afirman que entre los riesgos ergonómicos a los que se encuentran expuestos estos artistas destacan los asociados con una técnica inadecuada o con la ocurrencia de accidentes4. A su vez, algunas investigaciones confirman que después de un tiempo prolongado de ejercicio profesional, de posturas forzadas y de movimientos repetitivos se pueden originar problemas músculo-esqueléticos5,6. Estos estudios afirman que las lesiones músculo-esqueléticas en este grupo profesional pueden tener una etiología multifactorial que implica la interacción de la biomecánica compensatoria en la espina dorsal y las extremidades inferiores, los factores ambientales y el calzado5, así como el estado e inclinación del suelo y la temperatura6. Otros riesgos descritos se relacionan con la tensión psicológica, las dietas inadecuadas, la presión por el perfeccionamiento y la ansiedad que acompaña a las representaciones7.

A pesar de compartir los factores de riesgo que conlleva la danza tanto para hombres como para mujeres, éstas últimas pueden sufrir más problemas de salud. Esto podría deberse al requerimiento de mantener un bajo peso corporal, lo que puede ocasionar algunos trastornos psicológicos y alimentarios8, 9, ya que la aportación calórica inadecuada de forma sostenida puede causar múltiples problemas incluyendo la disminución significativa de la masa relativa y absoluta del músculo, irregularidades menstruales e inadecuada mineralización del hueso6.

Es importante destacar que, para ejercer como profesional de la danza se requiere trabajar arduamente con su cuerpo, el más fuerte y a la vez más frágil de los instrumentos10 y que se debe tener en cuenta que estos trabajadores/as están expuestos a riesgos laborales específicos de su profesión.

El objetivo de esta revisión bibliográfica es analizar las características de los artículos publicados sobre la danza profesional y su repercusión en la salud de bailarines y bailarinas.

 

Material y métodos

Perfil de búsqueda. Se realizó una revisión de los estudios publicados que relacionan la práctica de la danza con los problemas de la salud derivados de su ejecución de forma profesional. Se consultaron las bases de datos: Medline, Embase, Cochrane Library, Lilacs, IME y Cinhal.

Se seleccionaron todos los artículos publicados hasta abril de 2008 que mencionaban en sus títulos y abstracts la posible relación entre la situación laboral del bailarín profesional y todos los aspectos del binomio salud y enfermedad o accidente. El término limitador por contenido fue la especie humana y que existiese resumen disponible. En cuanto al idioma, se seleccionaron las publicaciones escritas en español, inglés, francés, italiano o portugués.

Se incluyeron los artículos que trataban exclusivamente la salud laboral y los factores de riesgo de los profesionales de la danza. Se excluyeron los artículos: 1) cuyo resumen disponible era insuficientemente explicativo, 2) de revisión teórica, 3) que se centraban en la danza practicada por adultos no profesionales 4) que centralizaban su interés en la danza como terapia, 5) en los que se utilizaba "la danza" como metáfora 6) que estudian a alumnos/as de danza, 7) artículos repetidos en diferentes bases de datos, 8) los no relacionados con la salud de los profesionales de la danza, 9) artículos "a propósito de un caso", 10) los que tenían como objeto de estudio la Biomecánica en el ejercicio de la danza, 11) los que estudiaban técnicas de diagnóstico, tratamiento y rehabilitación, y por 12) último , aquellos artículos que estudian el entrenamiento, equilibrio y propiocepción.

Recogida de información. Se elaboró un protocolo ad hoc de recogida de información en el que se incluyen las siguientes variables: 1) Identificación del primer firmante, 2) Año de publicación, 3) País en que se realizó la investigación, 4) Área de conocimiento de la revista, 5) Tipo de diseño del estudio, 6) Objetivo del estudio, 7) Tamaño de la muestra, 8) Especialidad de la danza estudiada, 9) Limitaciones, 10) Principales resultados, 11) Sexo de los profesionales estudiados. Además, para aquellos artículos que aborden las lesiones traumáticas dentro de sus objetivos, se añadirán las variables relacionadas con a) factores de riesgo estudiados, b) el tipo de actividad dentro del repertorio de actividades del profesional en que se producen las lesiones (p.e: ensayo, clase, ensayo general y representación), c) la zona del cuerpo que se lesiona con mayor frecuencia, d) la resolución final de la lesión: curación total, secuelas como dolor, impotencia o retiro profesional, y e) el tipo de lesión.

 

Resultados

En la búsqueda inicial se identificaron 893 artículos, de los que se excluyeron 817 por no cumplir los criterios de inclusión (figura 1).

Los 76 artículos seleccionados se clasificaron en los dos grupos: El Grupo I está formado por artículos cuyo objetivo de estudio son lesiones traumáticas y accidentes, y el Grupo II por el resto, que principalmente incluye investigaciones centradas en problemas de salud, como los trastornos de la alimentación, de la menstruación y de la densidad ósea.

En el grupo I se incluyen 40 artículos (52,6%)11-50 y en el grupo II 36 artículos (47,4 %)51-86. En las tablas 1 y 2 se pueden observar algunas de las características de los artículos incluidos en la revisión de ambos grupos. Las variables comunes son: nombre del primer firmante, el año de publicación, objetivo del estudio, diseño de estudio, tamaño muestral y resultados. La tabla 1 añade el tipo de lesión y localización de esta.

El primer artículo analizado data de 198086, aunque la mayor producción científica se produce en la segunda mitad de los años 90, tanto del grupo I (22,4%; n=17)20-36 como del II (13,2%; n=10)73-83.

En Estados Unidos han sido realizados 46% (n=35), sobre todo los artículos del grupo I. El 36,8% (n=28) es producción europea, seguida de los artículos latinoamericanos, que llegan al 6,6% (n=5)11,12,21,41,87,90. Los 4 artículos españoles tienen como objeto de estudio los trastornos en la alimentación (5.3%)52,56,65,68.

Las áreas de conocimiento de las revistas donde se han publicado los artículos del grupo I incluye: Traumatología y Ortopedia con un 40% de los artículos analizados (n=16)12,13,16,18,19,24,31,32,36,38,41,43,45,46,49,51, seguido de Medicina Deportiva (35%; n=14)15,17,21,23,25,29,30,33,37,39,40,44,47,48, Arte (17,0%; n=7)11,20,22,26,27,34,35, Medicina del Trabajo (5%; n=2)14,28 y, por último, Nutrición (2,5%; n=1)42. Asimismo, en el grupo II las revistas se orientan hacia las siguientes áreas de conocimiento: Ginecología y Endocrinología (30,6%; n=11)52,54,56,58-61,75,79,82,85, Medicina y Psicología Deportiva (25,0%; n=9)51,63,67,69,74,78,80,81,83, Neuropsicología y Psicopatología (19,4%; n=7)53,57,66,70,72,76,86, Nutrición Deportiva (16,7%; (n=6)] 55,64,65,73,77,84, y Traumatología y Ortopedia [8,3% (n=3)]62,68,71.

En cuanto al tipo de baile estudiado destaca el ballet clásico (63,2%; n=48), seguido de baile contemporáneo (3,9%; n=3)11,14,15. El resto de artículos estudian la danza profesional en general, sin especificar el tipo de baile.

Respecto al sexo de los profesionales estudiados, en el grupo I el 92,5% (n= 37) de los estudios incluían a hombres y mujeres, y el 3,5% (n=3) estudiaban exclusivamente a bailarinas. En cambio en el grupo II la mayoría incluyen únicamente a bailarinas (94,4%; n=34), excepto en 2 artículos donde comparan sus resultados con bailarines (5,6%).

Entre los 40 artículos incluidos en el grupo I la frecuencia de lesiones varía según los estudios. En este sentido, algunos afirman que el 91%64 o 100%13 de los profesionales de la danza podrían sufrir al menos una lesión en su carrera profesional. A su vez se afirma que el 97% de bailarines podrían sufrir lesiones durante un año33.

En algunos de los artículos se afirma que tener seguros y sistemas de prevención de riesgos laborales es favorable para la salud de los profesionales de la danza, tanto por la reducción de los efectos en salud, disminución del número de lesiones, de los días de baja laboral y costes económicos15,34,35,39.

Finalmente, es escasa la información acerca de las limitaciones de los estudios incluidos en esta revisión, ya que en el grupo I (lesiones traumáticas) sólo 6 estudios ofrecen el reconocimiento de limitaciones como sesgos de información11,15,20,42 y sesgos de recuerdo36,48. En el grupo II (trastornos menstruales, de la alimentación y densidad ósea) dos artículos reconocen haber cometido sesgos de mala clasificación en sus estudios53, 60 y uno reconoce la existencia de sesgo de recuerdo en su investigación73.

 

Discusión

Los artículos centrados en los efectos de la danza en los profesionales que la practican son todavía incipientes en la literatura científica. Los trabajos publicados se centran principalmente en el estudio de lesiones traumáticas agudas, sobretodo las producidas por el sobreentrenamiento u overuse (grupo I), y en la baja ingesta calórica de profesionales de la danza, con su consecuente bajo peso corporal, alteraciones menstruales y bajos niveles de densidad ósea (grupo II).

Los resultados obtenidos podrían verse influidos por el hecho de que en las bases de datos consultadas no incluyen todos los tipos de publicaciones disponibles sobre el objeto de estudio abordado. Sin embargo se han explorado las que de alguna forma resultan fundamentales tanto para las ciencias de la salud como para la investigación que se desarrolla en Europa, Estados Unidos y Latinoamérica. Por tanto, podría decirse que se ha realizado una búsqueda lo suficientemente exhaustiva como para poder, al menos, establecer una aproximación a su estudio.

La escasez de investigaciones con diseños apropiados para analizar las relaciones causales y la heterogeneidad de criterios utilizados para estudiar la repercusión de la danza profesional en los bailarines y las bailarinas son parte de las limitaciones observadas en la producción científica desarrollada en este tema. Además, cabe destacar las derivadas de incluir en los estudios analizados a profesionales de élite o de prestigiosas compañías de baile11,17,19,21,22,26,27,28,29,30,33,34,35,36,38,39,48,44,60,66,71,78,81,83, ya que esto hace que se incluya a profesionales con condiciones físicas excepcionales, que han superado un estricto proceso, lo que podría incorporar un sesgo de selección de estos estudios mediante el efecto del trabajador sano, descrito en cohortes laborales cuando el grupo no-expuesto queda constituido por la población general, en este caso por profesionales de características físicas especiales87,88.

Otra limitación a considerar es que los profesionales de la danza acuden a centros médicos especializados, en su mayoría centros deportivos de alto nivel. Esto podría explicar que algunos estudios comparen a los profesionales de la danza con deportistas de distintas especialidades como puede ser el voleibol79 y la gimnasia57. En estos casos no se estaría teniendo en cuenta un adecuado grupo control y por lo tanto se podría estar incurriendo en un sesgo de selección.

El hecho de que los estudios incluyan a profesionales que trabajan en grandes compañías de baile puede influir en que se desconozcan las cifras de accidentabilidad laboral de bailarines y bailarinas de pequeñas compañías o grupos independientes.

Los artículos encontrados en relación a los factores externos que pueden influir en la producción de lesiones mencionan el suelo inclinado, resbaladizo e inestable como las causas que más frecuentemente originan lesiones, así como también la alternancia entre alta luminosidad y oscuridad de los escenarios por la niebla y humo en el escenario19,26,35,38,43. En este sentido, el personal responsable de las compañías debería asesorarse por profesionales de prevención de riesgos laborales, ayudando así a que los bailarines y bailarinas trabajen en óptimas condiciones de seguridad, según lo permitan las características del teatro.

Por otra parte, el profesional de la danza suele considerar la lesión como algo intrínseco a su profesión, y la mayoría de estos sufren varias lesiones importantes durante su carrera89. Tales son las exigencias cuantitativas y escaso control sobre el tiempo de trabajo que, con frecuencia, acuden tarde a buscar un adecuado diagnóstico y tratamiento. Se acostumbra a bailar con la lesión y con el dolor90 y esto convierte lesiones inicialmente leves en crónicas, lo que puede acabar con su carrera profesional91.

Los factores psicosociales que más se relacionan con la ocurrencia de lesiones son las exigencias psicosociales, la tensión anterior a la actuación y la inseguridad derivada de la inestabilidad laboral. Además, la contratación discontinua provoca que los profesionales de la danza que tienen un trabajo temporal alternen intensas jornadas de trabajo (hasta de 8 horas diarias) con períodos de inactividad92. Las lesiones provocadas podrían considerarse accidentes de trabajo. En este sentido, en un estudio se han clasificado las posibles causas de lesiones como causas físicas, psicosociales o ambientales38. Sin embargo, sólo un artículo menciona la posibilidad de que la lesión estudiada se considere como consecuencia del trabajo11 y otro menciona a la medicina del trabajo como la especialidad médica que debe ocuparse de estas lesiones20.

En este mismo sentido, algunos de los estudios sí han considerado el hecho de que los bailarines que disponen de un seguro de asistencia o de un servicio médico propio de la compañía en la que trabajan, tienen menos lesiones que los bailarines que no contaban con estos prestaciones18,20,38. Otras investigaciones afirman que la presencia de profesionales implicados en medicina de la danza en la propia compañía de baile contribuyen a la disminución de los costes de empresa por lesiones17,20,26,28. En este sentido, se comprende que sea la propia dirección de la compañía de baile quién subvencione algunos estudios para comprobar la eficacia de dichas prestaciones15,34, 35,39.

Desde la salud laboral destacan algunos estudios que exploran las causas de las lesiones provocadas por el ejercicio de la danza como profesión, con el objetivo de trabajar sobre la prevención de éstas:11,12,15,17,19,20,22,23,26,28,34,35,36,43. La identificación de los factores de riesgo de lesiones permitiría proponer acciones preventivas en las escuelas de danza profesional.

Algunos estudios señalan de forma consistente que la práctica de la danza de forma profesional puede ser un factor de riesgo en la manifestación de trastornos de la alimentación63,74,79,80,84, menstruación54,82,86 y densidad ósea51,55,56,58-62,67,68,71,73,75,81. Estos hallazgos se relacionan directamente con investigaciones realizadas con deportistas de alto rendimiento, que debido a las exigencias físicas se pueden comparar a los profesionales de la danza. Los resultados de estos trabajos sugieren la presencia de una triada de síntomas que incluye los trastornos alimentarios, amenorrea y osteoporosis. Esta triada se ha relacionado con la exigencia común que tienen estos deportistas y bailarines de mantener un peso excesivamente bajo96, 97,95,94,95.

Los trastornos de la alimentación, y consecuente con ellos, la alteración menstrual, quizás no nazcan únicamente del ejercicio profesional sino por la presión de los estándares estéticos en la danza, es decir, la exigencia de mantener un peso corporal bajo en esta profesión. Las bailarinas han de ser etéreas86,93,94,95. Además, tanto bailarinas como bailarines, con el entrenamiento deberían adquirir una composición corporal característica para poder realizar de forma adecuada las exigencias de la técnica96.

Según diversos estudios, la distorsión de la imagen corporal no difiere mucho de los grupos de control, integrados en este caso, por bailarines en formación, adolescentes, alumnos de escuelas de modelos y deportistas53,72,77,79,99. Sin embargo, afecta más a las bailarinas aspirantes53,79 que a las profesionales72 aunque éstas afirman que el control de su peso es eje central de su vida77.

Es necesario que las investigaciones tomen en cuenta, tanto los elementos derivados de las condiciones del trabajo de bailarines y bailarinas, como las propias exigencias físicas de la danza, a fin de explicar mejor los factores que alteran la salud de estos profesionales. Desde una mirada de Salud Laboral se deben emprender investigaciones sobre esta problemática, teniendo en cuenta la exposición a riesgos laborales, su prevención y las posibles medidas correctoras. De esta misma forma, los estudios epidemiológicos deben tener criterios comunes que permitan la comparación de resultados y así potenciar la utilidad de sus hallazgos.

 

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Dirección para correspondencia:
Esther Román Fuentes
Servicio de Prevención. Ayuntamiento de Elche
Carrer Animes N º4. C.P 03022. Elche. Alicante.
Correo electrónico: esther-baila@hotmail.com