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Revista Brasileira de Epidemiologia

versão impressa ISSN 1415-790X

Rev. bras. epidemiol. vol.15 no.3 São Paulo Set. 2012

http://dx.doi.org/10.1590/S1415-790X2012000300008 

ARTIGOS ORIGINAIS

 

Capital social en el trabajo: Análisis psicométrico de una escala breve en español entre trabajadores de la salud mexicanos

 

 

Alvaro J. IdrovoI; Anabel Camacho-AvilaII; Javier García-RivasII; Arturo Juárez-GarcíaII

ICentro de Investigación en Sistemas de Salud, Instituto Nacional de Salud Pública. Cuernavaca, Morelos, México
IIUnidad de Investigación y Servicios Psicológicos (UNISEP), Facultad de Psicología, Universidad Autónoma del Estado de Morelos. Cuernavaca, Morelos, México

Solicitud de sobretiros

 

 


RESUMEN

La mayoría de estudios sobre capital social y salud se realizan con grandes encuestas en hogares, olvidando que muchas interacciones entre los individuos ocurren en el ambiente laboral. Este estudio tuvo como objetivo evaluar las propiedades psicométricas de una escala en español para la medición del capital social en el trabajo. La escala de Kouvonen y colaboradores fue traducida al español y evaluada mediante la teoría clásica de las pruebas, la teoría de respuesta a los ítems y análisis factorial confirmatorio. Participaron 152 trabajadores de la salud mexicanos de diferentes contextos socioculturales. La consistencia interna fue alta (alfa de Cronbach= 0.88). El capital social en el trabajo se correlacionó adecuadamente con dos dimensiones del Cuestionario de Contenido del Trabajo. Se detectó un efecto techo y se cuantificó la dificultad de los ítems. El análisis factorial confirmatorio mostró los componentes teóricamente esperados de vinculación, puente y confianza del capital social en el trabajo. La escala tuvo un aceptable comportamiento psicométrico, por lo que podrá ser utilizada en futuros estudios.

Palabras clave: Capital social. Salud ocupacional. Psicometría. Epidemiología social.


 

Introducción

El capital social es considerado un determinante importante de la salud poblacional e individual1. Si bien existen varias definiciones de capital social, la más usada en salud pública está relacionada con el trabajo de Robert Putnam, quien utiliza el concepto para hacer referencia a las características de la organización social que promueven o mejoran la adquisición de destrezas, acuerdos, confianza y redes que facilitan el funcionamiento social para lograr objetivos comunes2. Esta definición ha permitido tener aproximaciones cuantitativas dado que puede relacionarse con indicadores como el nivel de confianza, la reciprocidad percibida y la densidad de membrecías a asociaciones cívicas3. Otras definiciones como las de James Coleman y Pierre Bourdieu no suelen ser empleadas en epidemiología debido a que sus aproximaciones son más amplias y de difícil operacionalización empírica. El primero define capital social en términos de su función en la facilitación de la acción individual o grupal, mientras el segundo hace énfasis en el carácter fungible del capital social dentro de la economía política4.

Las evidencias provenientes de las ciencias políticas indican que las comunidades con mayor cohesión, por tener mayor participación de la sociedad civil, tienden a ser más eficientes en su operación, creativas en las iniciativas políticas, más exitosas en la implementación de políticas y menos corruptas2. La misma revisión de Kawachi & Berkman también reporta observaciones desde la criminología que apoyan este tipo de evidencias, al describir que las sociedades con mayor nivel de organización tienden a presentar menos crímenes y suicidios. Otros estudios han mostrado menos problemas conductuales en menores de edad, mayor desarrollo económico y mejoras laborales en sociedades con mayor capital social2.

La gran mayoría de los estudios realizados en países desarrollados sugieren que el capital social es parte del mecanismo causal por el cual actúa la desigualdad en el ingreso sobre la salud ("hipótesis de desigualdad en el ingreso")5; sin embargo, hay evidencias de que esto no ocurre en otros países con menor nivel de desarrollo económico6,7. En América Latina y el Caribe los estudios sobre el tema aún son escasos y tienden a repetir los mismos hallazgos observados en otros países desarrollados8. Quizá la excepción más relevante son los efectos contrarios descritos en los estudios donde parece tener una connotación "perversa"9-11; es decir, con efectos nocivos sobre la salud.

La mayoría de los estudios epidemiológicos sobre capital social han sido realizados con población general usando grandes encuestas1,8. Esto ha soslayado que gran parte de las interacciones de los individuos ocurren en ambientes laborales, por lo cual resulta altamente relevante evaluar el capital social en el trabajo; en estos contextos se presentan importantes interacciones entre pares y entre jefes y subordinados, que pueden reflejar la organización general de la sociedad en su conjunto12. La noción de capital social, además, recientemente ha recibido mayor atención como posible explicación a las disparidades en salud y su gradiente social13.

Un avance importante en este tópico fue el desarrollo, en Finlandia, de una escala corta para medir el capital social en el trabajo14. Esta escala tiene la perspectiva de la desigualdad de eficacia del capital social; con solo ocho ítems (Cuadro I) busca explorar si la gente se siente respetada, valorada y tratada con igualdad en el trabajo. Teóricamente la escala incorpora componentes cognitivos (ítems 3, 5 y 8) y estructurales del capital social (ítems 1, 2, 4, 6 y 7), además de incorporar el capital social de vinculación (ítems 3, 4 y 5), el capital social de "puente" o relacional (ítems 6 y 7) y las relaciones de confianza (ítems 1, 2 y 8)14. El componente cognitivo hace referencia a las percepciones de apoyo, reciprocidad, intercambio y confianza, mientras el estructural a la extensión e intensidad de los vínculos. La otra clasificación identifica el capital social de unión en las relaciones entre los individuos de un mismo grupo social, mientras comprende el capital social "puente" para referirse a las conexiones entre personas de diferentes grupos sociales14.

Dichas dimensiones representan los ejes medulares del capital social en el funcionamiento laboral, y por tanto, los indicadores más representativos para su evaluación, independientemente de otros aspectos culturales, ocupacionales o del contexto geográfico14. Es importante señalar que la medición del capital social en los estudios epidemiológicos ha tendido a ser unidimensional y basada en las relaciones de confianza y respecto15,16, de manera que esta propuesta incorpora los elementos fundamentales para una adecuada medición del capital social.

Una evaluación inicial de la escala, basada en la teoría clásica de pruebas, fue realizada con las respuestas dadas por trabajadores finlandeses del sector público. Dicha evaluación incluyó la validación de apariencia por un experto; análisis de la consistencia interna; correlaciones entre ítems y el puntaje total; validez de convergencia con la justicia de procedimiento (escala de Moorman)17, el desequilibrio entre esfuerzo y recompensa en el trabajo (escala Effort-Reward Imbalance)18, y el control del trabajo (escala Job Content Questionnaire de Karasek)19, y validez de divergencia con rasgos de la ansiedad (escala Trait Anxiety Inventory)20, y la magnitud de los cambios en el trabajo (pregunta única con valores de uno a siete, interpretado como mayores y más significativos cambios). Los resultados psicométricos obtenidos durante este análisis fueron satisfactorios14.

Los pocos estudios realizados sobre capital social en el trabajo y salud muestran consistentemente un efecto positivo, aunque debe señalarse que han sido todos en países con diferencias importantes en comparación con América Latina. Por ejemplo, un estudio ecológico en Rusia utilizó la calidad de las relaciones en el trabajo como indicador de capital social, permitiendo identificar una relación entre capital social y esperanza de vida y mortalidad21. Otros datos de la población trabajadora de Saskatchewan, Canadá, muestran que quienes más frecuentemente socializan con sus compañeros de trabajo tienden a tener mejor salud, en comparación con quienes no socializan22; algo similar reportó Lindström y colaboradores con trabajadores suecos, usando la participación en reuniones sindicales o en círculos de estudio en el trabajo como indicadores de capital social23.

En un análisis multinivel se pudo apreciar que empleados finlandeses que trabajan en lugares con bajo capital social tienden a presentar más problemas de salud, en contraste con quienes laboran en empresas con alto capital social24. También en Finlandia, Liukkonen y colaboradores evidenciaron que un mejor auto-reporte de salud y menor distrés psicológico se presenta entre los trabajadores que tienen un contrato de empleo seguro y confianza en el apoyo de los compañeros de trabajo25. Más recientemente, Suzuki y colaboradores midieron el capital social en el trabajo mediante la confianza y la reciprocidad, a 1800 trabajadores de 60 empresas japonesas. Luego, mediante un análisis de niveles múltiples exploraron el efecto de estos indicadores a nivel individual y empresarial, encontrando que únicamente el nivel de desconfianza empresarial se asocia con una mayor probabilidad individual de fumar26.

Todos estos estudios usaron diferentes formas de medir el capital social, siendo ésta una característica frecuente en las investigaciones sobre esta temática27. No obstante, la necesidad de una visión homogénea del constructo y su medición siguen siendo un área de oportunidad. Una ventaja del modelo y escala de Kouvonen es que incorpora las dimensiones más importantes del capital social en sólo unos pocos ítems, y que independientemente de la cultura, pueden considerarse dimensiones universales, lo cual motivó el uso de esta escala con poblaciones latinoamericanas. De esta forma y dada la necesidad de tener formas estandarizadas para medir el capital social, el objetivo de este trabajo fue evaluar las propiedades psicométricas de una escala breve de medición del capital social en el trabajo. Ello busca contribuir a la obtención de una medición estándar que permita indagar en futuros estudios sobre indicadores clave del nivel de capital social presente en centros de trabajo.

La evaluación psicométrica de la escala aquí presentada forma parte de un estudio sobre características del contexto laboral de los servicios de salud y sus efectos sobre la salud poblacional. En este contexto, se asume que el capital social y otras características organizacionales se asocian positivamente con el desempeño institucional, la salud de los propios trabajadores, y consecuentemente con la salud de los individuos que reciben sus servicios28-30.

 

Material y métodos

Participantes en el estudio. El trabajo se realizó en los municipios de Guachochi (Chihuahua), Jojutla (Morelos) y Tizimín (Yucatán), todos en la República Mexicana, los cuales fueron seleccionados para incorporar la variabilidad inherente entre el norte, centro y sur de México. En cada uno de estos lugares se invitó a participar a todos los trabajadores de la salud que laboraban en instituciones de los servicios de salud estatales o el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado. Para recolectar los datos primero se hizo contacto con los directivos y se explicó en detalle el estudio; luego se organizaron reuniones con los trabajadores con el mismo objetivo, haciendo énfasis en que su participación sería voluntaria, anónima, y sin implicaciones laborales para quienes decidieran contestar o no el cuestionario. Se obtuvo consentimiento informado con firma de cada uno de los participantes. Este estudio fue aprobado por la Comisión de Ética del Instituto Nacional de Salud Pública de México.

Construcción de la escala en español. Partiendo de la escala original se hizo una primera traducción al español y luego una retraducción al inglés, para verificar que se mantuviese el contenido de la escala original31. Se realizaron pruebas pilotos con 22 profesionales de la salud, modificando las frases hasta hacerlo entendible para individuos de las tres regiones participantes. Los ítems originales en inglés, y finales en español se encuentran en el Cuadro 1.

Evaluación psicométrica. Se decidió seguir algunos lineamientos de la teoría clásica de las pruebas, la teoría de respuesta a los ítems y análisis factorial confirmatorio. De esta manera se pudieron conocer las propiedades psicométricas de la escala. La teoría clásica supone que los puntajes obtenidos por los individuos tienen un componente que refleja la magnitud del constructo medido y un componente de error. Adicionalmente tiene como supuestos que el puntaje verdadero corresponde a la esperanza matemática del puntaje empírico, que el valor del puntaje verdadero de un individuo es independiente del error de dicho puntaje, y que los errores de medición en una prueba son independientes de los errores en otras pruebas32.

En un primer momento se realizó un análisis factorial exploratorio con los ocho ítems, buscando identificar las variables latentes no observadas y la constitución de la estructura del constructo evaluado33; para ello se tuvo como criterio a priori considerar que un factor era relevante si presentaba una contribución proporcional superior a 5%. Luego se evaluó la consistencia interna mediante el alfa de Cronbach. Se exploró la validez concurrente mediante correlaciones de Spearman entre los puntajes obtenidos con la escala y los de las dimensiones de apoyo social del jefe y apoyo social de compañeros del Cuestionario de Contenido del Trabajo (JCQ, por sus siglas en inglés)29, en su versión validada para México34,35. Esta es una de las pocas escalas validadas en México que tienen relación con el constructo evaluado. Los análisis fueron realizados con el programa estadístico Stata 11 (Stata Corporation, College Station, Texas).

Dado que la teoría clásica de la prueba no permite la comparación de puntajes de un mismo constructo obtenidos con diferentes instrumentos, y la incapacidad para identificar las diferencias en la dificultad de los ítems y la destreza de quienes responden, entre otras limitaciones, se llevó a cabo una evaluación complementaria con algunos elementos de la teoría de respuesta a los ítems. Con este análisis se puede evaluar la dificultad de cada ítem en relación con la habilidad de las personas, facilitando la obtención de puntajes totales incorporando estas características en una escala lineal36. Además, entre otras ventajas puede expresar los parámetros de ítems y personas en las mismas unidades permitiendo identificar los ítems que un individuo puede resolver con mayor o menor dificultad, facilita una adecuada evaluación incluso cuando existen datos faltantes, estima la precisión de la medición y detecta los datos que no se ajustan al modelo y los valores extremos. Desde esta aproximación un ítem eficiente debe seguir una curva logística, de manera que sólo debe ser contestado correctamente por los individuos que posean la destreza requerida por las demandas cognitivas que desean ser medidas36.

Dado que en una escala tipo Likert, como la aquí evaluada, se obtiene un puntaje total del constructo a medir mediante la suma de los puntajes obtenidos en cada ítem, en un primer momento se hizo una exploración con los datos obtenidos de todos los trabajadores usando el modelo PCM (por las siglas en inglés de Partial Credit Scoring)37, en el que las distancias entre las categorías dentro de los ítems no se asumen uniformes. Luego se estimó el ajuste de los datos con el modelo mediante los estadígrafos de ajuste interno y externo de los trabajadores y los ítems, identificando así los valores extremos que no se ajustaban al modelo; para la interpretación de la calidad del instrumento se usaron los criterios sugeridos por Fisher38. Finalmente se estimaron las curvas características de cada uno de los ítems, que permiten observar la relación entre el nivel de habilidades de los sustentantes y la probabilidad de respuesta correcta a cada ítem. Todos estos análisis fueron realizados con el programa WinstepsTM39.

Por último, teniendo en consideración la información obtenida en los análisis previos y los fundamentos conceptuales de la escala de Kouvonen y colaboradores se realizaron análisis factoriales confirmatorios. Esta técnica ha mostrado su utilidad para identificar la validez de constructo de cuestionarios nuevos y adaptaciones de cuestionarios desarrollados en otras lenguas o aplicados en poblaciones de culturas diferentes40. El primer modelo se hizo para el modelo de un sólo factor (modelo 1) según lo obtenido en el análisis exploratorio; el modelo 2 exploró dos factores (componentes cognitivo y estructural del capital social) siguiendo los conceptos teóricos referidos por Kouvonen et al14. Finalmente se evaluó un modelo de tres factores (componentes de vinculación, relacional y confianza del capital social). Para la evaluación de ajuste se siguieron los índices y valores recomendados por Schumacker & Lomax41, y Hair y colaboradores42. Estos análisis fueron realizados con el programa AMOS 4.0143.

 

Resultados

Se obtuvo información de 152 trabajadores de la salud siendo la mayoría mujeres (62.8%), con edades entre los 16 y 60 años (mediana= 34). Las principales actividades de los participantes fueron de enfermería (38.16%), administrativas (28.95%) y medicina (15.79%). Los puntajes de acuerdo a su ocupación se pueden observar en la Figura 1, donde resaltan la similitud de los puntajes, con una tendencia a ser mayores entre los médicos. Durante el análisis factorial se observó que un único factor, con eigenvalue de 3.94, explicaba el 94.13% de la varianza. Luego de una rotación varimax se observó que las cargas factoriales mayores a 0.65 fueron las de los ítems c3, c4, c5 y c7. Al calcular la medida de adecuación muestral de Kaiser - Meyer - Olkin se obtuvieron valores superiores a 0.80 para todos los ítems y de manera global, excepto para el ítem c2 (0.78), lo que puede ser interpretado como "meritorio"44. El alfa de Cronbach de 0.88 mostró que todos los ítems tienen una misma dirección y una alta consistencia interna.

 

 

En el Cuadro II se observan las correlaciones de Spearman, con sus respectivos intervalos de confianza del 95%, entre los puntajes de la escala y las dimensiones del JCQ. Nótese que el capital social en el trabajo se relacionó positivamente con las dos dimensiones del JCQ que evalúan el nivel apoyo del jefe (rho 0.66, p<0.01) y de los compañeros de trabajo (rho 0.54, p<0.01). Las otras dimensiones mostraron varias correlaciones positivas, tal como se esperaba teóricamente, pero no con la misma magnitud. Estos hallazgos sugieren que existe un único constructo que puede denominarse capital social en el trabajo, con una aceptable validez concurrente.

La dificultad de los ítems fue cuantificada mediante logitos, obtenidos mediante la multiplicación de los momios de respuesta a cada ítem por el logaritmo natural. De esta manera se observó que el ítem más fácil fue el c1 (-0.51); le siguieron en orden creciente los ítems c2 (-0.32), c8 (-0.11), c4 (-0.02), c7 (0.11), c3 (0.19), c5 (0.28), y finalmente el c6 (0.37), tal cual se resume en el Cuadro III. En el mapa de Wright resultó evidente que los trabajadores tienen una mucho mayor dispersión en su destreza para responder, en comparación con los ítems (figura no mostrada). Los tres ítems más fáciles correspondieron al componente de las relaciones de confianza del capital social. En ese mismo cuadro se puede apreciar que los estadígrafos de ajuste interno (infit) y externo (outfit) muestran valores entre 0.8 y 1.3, lo cual es evidencia de un adecuado ajuste.

Finalmente, en el Cuadro IV se observan los índices de ajuste para los modelos evaluados para uno, dos y tres factores, mediante análisis factorial confirmatorio. Como se puede apreciar, éstos fueron satisfactorios en el modelo de tres factores (Figura 2), excepto en el caso de la evaluación mediante la prueba de x2, lo cual pudo estar relacionado con el tamaño de muestra45.

 

 

Discusión

Este estudio presenta los resultados de varios análisis psicométricos de la escala, en español, de capital social en el trabajo de Kouvonen y colaboradores. Desde la teoría clásica de las pruebas los hallazgos mostraron un buen desempeño de la escala. Si bien desde la teoría de respuesta al ítem se observó globalmente un desempeño aceptable, también permitió identificar algunas debilidades de la escala. Se evidenció un efecto techo en 8.55% de los participantes, lo cual supera lo esperado (máximo 5% para llegar a ser "aceptable")38, e indica la necesidad de tener ítems que exploren mayores niveles del capital social en el trabajo y/o que los trabajadores respondieron sesgadamente.

También se pudo establecer un diferencial en la dificultad de los ítems, siendo los relacionados con las relaciones de confianza (c1 y c2) los más fáciles. Si bien los posibles ítems complementarios deberían buscar la incorporación de componentes cognitivos, estructurales, de vinculación, relacionales y de relaciones de confianza, se sugiere que estos últimos sean priorizados en la construcción de ítems de mayor dificultad. Esto debería ser explorado en mayor profundidad, ya que la mayoría de los estudios epidemiológicos sobre capital social utilizan medidas basadas en este tipo de indicadores. Si esto se repite en otro tipo de poblaciones, quizá los intentos de medición del capital social sólo han explorado parcialmente los efectos del capital social. Los hallazgos con el análisis factorial confirmatorio muestran, en el modelo 3, la presencia de las dimensiones de vinculación, puente y confianza del capital social.

Algunos asuntos metodológicos deben ser considerados para interpretar adecuadamente la validez de los resultados. El tamaño de muestra puede considerarse como pequeño. Sin embargo, esta muestra resulta ser suficiente para los análisis Rasch, donde es bien sabido que incluso con muestras menores de 150 individuos hay más de 99% de probabilidad de que el valor estimado de la dificultad del ítem no se aleje más de ± 1 logito de su valor estable46-49; algo similar ocurre en el caso del análisis factorial, dónde se pueden tener buenas estimaciones cuando se observan altas comunalidades50, como en este estudio. En el caso del análisis factorial confirmatorio es importante recordar que sólo el índice de Tucker-Lewis es independiente del tamaño de muestra51, y en este análisis tuvo un buen desempeño. Si bien se reconoce que una mayor muestra hubiese permitido tener una evaluación más detallada, todos los hallazgos sugieren que el tamaño de muestra fue suficiente para tener una evaluación psicométrica global de la escala.

Los resultados de este estudio permiten concluir que podemos contar con una escala corta, en español, que incluye los componentes de vinculación, relacionales y de confianza, con aceptables propiedades psicométricas para medir el capital social en el trabajo en contextos donde los niveles esperados no sean demasiado altos, o cuando se pretenda tener indicadores agregados de todo un grupo, como puede ser mediante medianas, medias o coeficientes de variación. Para la epidemiología social, la psicología laboral y la salud ocupacional el tener un método de medición fundamentado sólidamente en la teoría, eficiente y consistente es un importante avance, lo cual pudo ser evaluado usando elementos de la teoría clásica, del método Rasch y análisis factorial confirmatorio. La experiencia de adaptación transcultural de esta escala aprovechó elementos de tres aproximaciones complementarias que permiten tener mayor validez de los resultados de los análisis del funcionamiento diferencial de los ítems40.

En conclusión, esta escala podrá ser usada en futuros estudios con poblaciones similares a la aquí estudiada teniendo en cuenta las limitaciones detectadas. La experiencia obtenida nos permite señalar que cuando se quiera usar una escala ya construida en un contexto o población diferente, es insuficiente el basarse en la teoría clásica de las pruebas. Es recomendable, y de bajo costo y simplicidad, hacer una exploración más detallada de su comportamiento psicométrico mediante la incorporación de elementos de otras aproximaciones psicométricas. La incorporación del modelo Rasch y el análisis factorial confirmatorio para la evaluación psicométrica de constructos complejos en salud pública debería convertirse en una práctica habitual, lo cual tendrá como consecuencia el mejorar la validez de sus hallazgos. El tener una escala para medir el capital social en el trabajo, con aceptables resultados psicométricos, permitirá que la investigación sobre la temática en países hispanoparlantes tenga mayor validez de sus hallazgos.

 

Agradecimientos

Los autores agradecen a los directivos de las instituciones y trabajadores de salud participantes en el estudio. Este estudio fue patrocinado por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología - Conacyt, mediante Fondo Sectorial No. 87719 de 2008.

 

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Solicitud de sobretiros:
Alvaro J. Idrovo
Centro de Investigación en Sistemas de Salud
Instituto Nacional de Salud Pública
Avenida Universidad 655, Colonia Santa María Ahuacatitlán
CP 62100. Cuernavaca, Morelos, México
Correo electrónico: javier.idrovo@insp.mx

Recebido em: 05/09/11
Versão final apresentada em: 12/01/12
Aprovado em: 06/02/12