EDITORIAL

 

 

Sistema Único de Salud, 25 años

 

 

El cinco de octubre de 1988, a contracorriente del tsunami neoliberal, la Constitución Federal creó el Sistema Único de Salud (SUS), un bien común consolidado tras escenarios de sucesivas crisis internas. A sus 25 años, el joven SUS ha provocado dudas sobre su perpetuidad.

Las inquietudes suscitadas por la degradación de los principios relativos a la Reforma Sanitaria no ensombrecen en esta edición, según la lectura de Jairnilson Silva Paim, la inmediata defensa de un sistema de salud que refunda el pacto social constitucional.

Los autores invitados, con el fin de debatir el trabajo de Paim, expusieron el paradójico desafío que se debe enfrentar: ¿cómo apoyar con vigor una concepción de ciudadanía sobre la que yace el sistema público, frente a las políticas de privatización acumulativas? ¿Cómo encajar un sistema nacional de salud universal en una estructura social que ha cambiado desde la transición democrática, pero que todavía está estratificada y es desigual? ¿Cómo persistir en la idea de construcción de un estado social redistributivo cuando la política está subsumida a los intereses del capital?

El fracaso de la arremetida neoliberal lanza algunas luces sobre el SUS, especialmente sobre las corrientes interpretativas que devienen en las actuales políticas de distribución de renta y en las inversiones en políticas sociales que se han convertido en la piedra angular de una nueva estrategia de desarrollo nacional. La batalla, aquí, será distinguir los procesos inductores de cambios de la mera retórica del "transformismo".

El desmoronamiento del SUS no es un hecho inexorable como un torrente que arrastra todo y se lleva consigo el lecho de su propio río, sin embargo, el camino a seguir será tortuoso para conseguir conservar del pasado los principios de integridad con universalidad, y el de igualdad con participación.

Se debe observar el impasse económico coyuntural que para alcanzar superávits primarios, invertir en infraestructuras y rebajar la deuda pública, impone una reducción de los gastos con las políticas sociales. Se suma la insuficiencia y la indefinición de fuentes de recursos para la salud, mientras lo privado cierra su cerco con el fin de acaparar, además de la financiación y la prestación en la asistencia sanitaria, pues ahora también la gestión pública.

Se apuesta por el crecimiento de un mercado de planes de salud con la vista puesta en una masa trabajadora en ascensión, en búsqueda de más subsidios públicos. Este sector de mercado no se entrega o vende, sino que tiene garantizada su presencia en la gestión de la regulación que se genere y le incumba.

Por ello, sigue sin existir una definición clara sobre qué modelo y qué sistema movilizará una nación que ya tiene más de 200 millones de habitantes y que está siendo convocada para mejorar sus indicadores de salud, disminuir padecimientos y muertes e incidir sobre determinantes asociados a problemas de salud prioritarios y evitables.

¿Cómo alcanzar entonces un sistema resolutivo, justo y de calidad? ¿Cómo reordenar las funciones desempeñadas por gestores, profesionales, prestadores y usuarios que pivotan alrededor de los derechos de ciudadanía? ¿Cómo formar, valorar y seleccionar trabajadores de salud, no sólo médicos, para que de hecho promuevan salud? Se espera, cada vez más, la aparición de aportaciones teóricas y enfoques metodológicos para responder adecuadamente a tales cuestiones.

Urge, por fin, una agenda ampliada: una reforma política democrática que ensanche las posibilidades de participación, una reforma tributaria socialmente justa, y la rearticulación del SUS con la seguridad y asistencia social, conforme lo previsto en el modelo constitucional, incluyendo la distribución de los actuales y futuros ingresos de la seguridad social.

En este momento de intensa movilización pública es cuando las quimeras que nos acechan deben ceder su espacio al alumbramiento de un sistema de salud capaz de generar desarrollo, que sea motivo de orgullo y ocupe un lugar destacado en la vida nacional.

 

 

Mário Scheffer
Faculdade de Medicina, Universidade de São Paulo, São Paulo, Brasil.
mscheffer@usp.br

Escola Nacional de Saúde Pública Sergio Arouca, Fundação Oswaldo Cruz Rio de Janeiro - RJ - Brazil
E-mail: cadernos@ensp.fiocruz.br